/ domingo 5 de febrero de 2017

Banco de Tapitas, lo recaudado cambia la vida de niños mexicanos con cáncer

Ya sean grandes o pequeñas, de refresco o de botes de pintura, azules o blancas, una o mil, todas las tapas de botella sirven para que cualquier niño diagnosticado con cáncer reciba un tratamiento integral y personalizado en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, sin que las familias gasten y sin una lista de espera.

Si bien el reciclaje es esencial para el cuidado del medio ambiente, se vuelve aún más importante cuando se conjuga con una noble causa como la de Banco de Tapitas A.C., que recolecta este tipo de plásticos para llevarlos a los centros de reciclado donde son transformados en nuevos productos.

En entrevista con Notimex, el presidente de la fundación, Edgar Adrián Cabrera Meneses, explicó que sólo juntan las tapas, no toda la botella, porque generan mayor peso en menor volumen, lo cual facilita su manejo, almacenaje y traslado.

Detalló que tienen convenios con distintos centros de reciclaje, que les compran el material a un precio más alto, pues el dinero es destinado a una buena causa.

“Las recicladoras separan por tipos de plásticos o colores, se lavan, las trituran y se usan para crear nuevos productos como utensilios de cocina, cubetas, recipientes, juguetes, pinzas de ropa, entro otros”, mencionó.

Indicó que la fundación que preside trabaja desde hace poco más de un año con Alianza Anticáncer Infantil, una asociación de Monterrey encargada de atender a todos aquellos menores de 21 años diagnosticados con cualquier tipo de cáncer.

Así, el dinero recaudado por el reciclaje de tapas se destina a un fondo económico que administra al cien por ciento la alianza infantil, la cual ha beneficiado a 30 infantes.

Los niños y sus padres reciben sin costo traslados a Monterrey, hospedaje, alimentación, tratamiento, asesoría nutricional y psicológica. No abstente, deben cumplir dos requisitos.

“Alianza Anticáncer Infantil piden a los padres o a los tutores un diagnostico ya confirmado de que existe cáncer y que el médico oncólogo que lo está tratando en su comunidad, acepte que el niño y su familia viajen a Monterrey para atenderse, esto para saber que está en condiciones de hacer el viaje”, subrayó.

En la actualidad, Banco de Tapitas cuenta con 180 puntos de recolección distribuidos en 28 estados del país, además de dos grandes centros de acopio, uno en la delegación Azcapotzalco de la Ciudad de México y otro en Monterrey, Nuevo León.

Cabrera Meneses estimó que de todos los centros reciben cerca de 20 toneladas de tapas al mes, de las cuales 60 o 70 por ciento son donaciones de niños, quienes en todo momento se muestran entusiasmados en ayudar.

Resaltó que si una compañía quiere sumarse a esta noble causa, primero tiene que darse de alta como una empresa socialmente responsable, para después hacer una campaña interna.

Asimismo, invitó a todas las personas a juntarse con familiares y amigos para recaudar tapas y transformar la vida de más niños con cáncer, por lo que se pueden registrar con la asociación, quien les otorgará un certificado de embajadores y acudirán por las tapas que acumulen.

/cpg

Ya sean grandes o pequeñas, de refresco o de botes de pintura, azules o blancas, una o mil, todas las tapas de botella sirven para que cualquier niño diagnosticado con cáncer reciba un tratamiento integral y personalizado en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, sin que las familias gasten y sin una lista de espera.

Si bien el reciclaje es esencial para el cuidado del medio ambiente, se vuelve aún más importante cuando se conjuga con una noble causa como la de Banco de Tapitas A.C., que recolecta este tipo de plásticos para llevarlos a los centros de reciclado donde son transformados en nuevos productos.

En entrevista con Notimex, el presidente de la fundación, Edgar Adrián Cabrera Meneses, explicó que sólo juntan las tapas, no toda la botella, porque generan mayor peso en menor volumen, lo cual facilita su manejo, almacenaje y traslado.

Detalló que tienen convenios con distintos centros de reciclaje, que les compran el material a un precio más alto, pues el dinero es destinado a una buena causa.

“Las recicladoras separan por tipos de plásticos o colores, se lavan, las trituran y se usan para crear nuevos productos como utensilios de cocina, cubetas, recipientes, juguetes, pinzas de ropa, entro otros”, mencionó.

Indicó que la fundación que preside trabaja desde hace poco más de un año con Alianza Anticáncer Infantil, una asociación de Monterrey encargada de atender a todos aquellos menores de 21 años diagnosticados con cualquier tipo de cáncer.

Así, el dinero recaudado por el reciclaje de tapas se destina a un fondo económico que administra al cien por ciento la alianza infantil, la cual ha beneficiado a 30 infantes.

Los niños y sus padres reciben sin costo traslados a Monterrey, hospedaje, alimentación, tratamiento, asesoría nutricional y psicológica. No abstente, deben cumplir dos requisitos.

“Alianza Anticáncer Infantil piden a los padres o a los tutores un diagnostico ya confirmado de que existe cáncer y que el médico oncólogo que lo está tratando en su comunidad, acepte que el niño y su familia viajen a Monterrey para atenderse, esto para saber que está en condiciones de hacer el viaje”, subrayó.

En la actualidad, Banco de Tapitas cuenta con 180 puntos de recolección distribuidos en 28 estados del país, además de dos grandes centros de acopio, uno en la delegación Azcapotzalco de la Ciudad de México y otro en Monterrey, Nuevo León.

Cabrera Meneses estimó que de todos los centros reciben cerca de 20 toneladas de tapas al mes, de las cuales 60 o 70 por ciento son donaciones de niños, quienes en todo momento se muestran entusiasmados en ayudar.

Resaltó que si una compañía quiere sumarse a esta noble causa, primero tiene que darse de alta como una empresa socialmente responsable, para después hacer una campaña interna.

Asimismo, invitó a todas las personas a juntarse con familiares y amigos para recaudar tapas y transformar la vida de más niños con cáncer, por lo que se pueden registrar con la asociación, quien les otorgará un certificado de embajadores y acudirán por las tapas que acumulen.

/cpg