/ lunes 16 de enero de 2017

Competencia en sector comunicaciones contrarresta alza de inflación en AL

Un análisis de la consultora especializada The Competitive Intelligence Unit (CIU) sostiene que los servicios de comunicaciones han resultado un contrapeso a la carga inflacionaria en América Latina, porque a pesar de que existen factores como inestabilidad del tipo de cambio, altos niveles generales de inflación o una injustificada intervención regulatoria que influencian al alza los precios en el sector, la competencia en los mercados y las medidas regulatorias en beneficio de la competencia han logrado compensar los efectos de los primeros factores.

En este sentido, el componente de comunicaciones se ha comportado como un ancla a la inflación para la mayoría de los países de la región, una vez que las variaciones en precios de estos servicios no solo han sido menores que aquellas de los índices generales, sino que se ubican, en la mayoría de los casos, en el último lugar por su contribución al aumento en precios en la composición de los índices generales e incluso se registran disminuciones significativas.

La consultora refiere que por la creciente adopción de estos servicios dentro de la canasta de consumo de los países latinoamericanos, analiza las tendencias en precios generales y de comunicaciones en ocho países: Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú y Uruguay, en un periodo de tres años -de enero de 2013 a diciembre de 2016- donde se registra una marcada diferencia en los niveles de precios para el componente de comunicaciones y aquellos del índice general de precios de la economía, donde en promedio, la inflación acumulada obtenida a través de este último indicador supera once veces a la observada por el componente de comunicaciones.

Al respecto, el promedio de inflación acumulada alcanza 18.6 por ciento en el periodo analizado. Entre estos, el INPC de Uruguay registra la variación más alta de 36.4 por ciento, seguida por Brasil con el 31.8 por ciento, Colombia con 18.9 por ciento, Chile con el 15.4 por ciento, Perú con el 14.6 por ciento, México con el 13.8 por ciento, Ecuador con el 10.8 por ciento y Costa Rica con un 7.5 por ciento. Por su parte, los respectivos componentes de comunicaciones registran un promedio de crecimiento acumulado de tan solo 1.7 por ciento en el periodo.

Entre los países analizados, Costa Rica registra la inflación más alta en este rubro con 24.4 por ciento, seguida por Colombia con el 15.4 por ciento, Brasil con el 3.6 por ciento y Uruguay con el 2.1 por ciento.

A diferencia de los índices generales de precios en la región, aquellos de comunicaciones de cuatro países registraron variaciones negativas, siendo estos: México con menos 21.9 por ciento, Chile y Perú con menos 3.9 por ciento, y Ecuador con menos 1.9 por ciento.

Mientras los precios generales de la economía identifican una tendencia ascendente, aquellos de comunicaciones se han mantenido estables o incluso han disminuido en los últimos tres años.

Entre los factores que intervienen en la dinámica de precios de las comunicaciones en cada país de la región se encuentran: el tipo de cambio, la intervención del Estado y las condiciones de competencia identificables en los mercados de comunicaciones.

En el tipo de cambio, la mayoría de las divisas de los países se han depreciado frente al dólar estadunidense de forma considerable, donde el dólar americano se ha apreciado en los últimos dos años en 22.8 por ciento en Brasil, 26.3 por ciento en Colombia y 39.9 por ciento en México, lo que finalmente impacta en los precios al consumidor final.

El sector de telecomunicaciones emplea insumos y ofrece productos que son sensibles a la paridad cambiaria, como el cableado, fibra óptica, enrutadores, módems y, especialmente, dispositivos móviles.

La influencia del Estado en los precios que enfrentan los consumidores del sector es amplia y puede tomar la forma de impuestos, subsidios, regulación u operación de empresas de comunicaciones estatales.

Un claro ejemplo sobre los efectos de la intervención estatal en los precios del componente de comunicaciones es el caso del mercado mexicano, que registró una disminución en precios de 26.3 por ciento a diciembre de 2016 desde la entrada en vigor de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, marco legal y regulatorio que incorpora un paquete de medidas regulatorias encaminadas a la gestación de competencia efectiva en el sector y en consecuencia, a alcanzar una prestación de servicios en condiciones óptimas de inversión, precios, cobertura y calidad de los servicios.

Un análisis de la consultora especializada The Competitive Intelligence Unit (CIU) sostiene que los servicios de comunicaciones han resultado un contrapeso a la carga inflacionaria en América Latina, porque a pesar de que existen factores como inestabilidad del tipo de cambio, altos niveles generales de inflación o una injustificada intervención regulatoria que influencian al alza los precios en el sector, la competencia en los mercados y las medidas regulatorias en beneficio de la competencia han logrado compensar los efectos de los primeros factores.

En este sentido, el componente de comunicaciones se ha comportado como un ancla a la inflación para la mayoría de los países de la región, una vez que las variaciones en precios de estos servicios no solo han sido menores que aquellas de los índices generales, sino que se ubican, en la mayoría de los casos, en el último lugar por su contribución al aumento en precios en la composición de los índices generales e incluso se registran disminuciones significativas.

La consultora refiere que por la creciente adopción de estos servicios dentro de la canasta de consumo de los países latinoamericanos, analiza las tendencias en precios generales y de comunicaciones en ocho países: Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú y Uruguay, en un periodo de tres años -de enero de 2013 a diciembre de 2016- donde se registra una marcada diferencia en los niveles de precios para el componente de comunicaciones y aquellos del índice general de precios de la economía, donde en promedio, la inflación acumulada obtenida a través de este último indicador supera once veces a la observada por el componente de comunicaciones.

Al respecto, el promedio de inflación acumulada alcanza 18.6 por ciento en el periodo analizado. Entre estos, el INPC de Uruguay registra la variación más alta de 36.4 por ciento, seguida por Brasil con el 31.8 por ciento, Colombia con 18.9 por ciento, Chile con el 15.4 por ciento, Perú con el 14.6 por ciento, México con el 13.8 por ciento, Ecuador con el 10.8 por ciento y Costa Rica con un 7.5 por ciento. Por su parte, los respectivos componentes de comunicaciones registran un promedio de crecimiento acumulado de tan solo 1.7 por ciento en el periodo.

Entre los países analizados, Costa Rica registra la inflación más alta en este rubro con 24.4 por ciento, seguida por Colombia con el 15.4 por ciento, Brasil con el 3.6 por ciento y Uruguay con el 2.1 por ciento.

A diferencia de los índices generales de precios en la región, aquellos de comunicaciones de cuatro países registraron variaciones negativas, siendo estos: México con menos 21.9 por ciento, Chile y Perú con menos 3.9 por ciento, y Ecuador con menos 1.9 por ciento.

Mientras los precios generales de la economía identifican una tendencia ascendente, aquellos de comunicaciones se han mantenido estables o incluso han disminuido en los últimos tres años.

Entre los factores que intervienen en la dinámica de precios de las comunicaciones en cada país de la región se encuentran: el tipo de cambio, la intervención del Estado y las condiciones de competencia identificables en los mercados de comunicaciones.

En el tipo de cambio, la mayoría de las divisas de los países se han depreciado frente al dólar estadunidense de forma considerable, donde el dólar americano se ha apreciado en los últimos dos años en 22.8 por ciento en Brasil, 26.3 por ciento en Colombia y 39.9 por ciento en México, lo que finalmente impacta en los precios al consumidor final.

El sector de telecomunicaciones emplea insumos y ofrece productos que son sensibles a la paridad cambiaria, como el cableado, fibra óptica, enrutadores, módems y, especialmente, dispositivos móviles.

La influencia del Estado en los precios que enfrentan los consumidores del sector es amplia y puede tomar la forma de impuestos, subsidios, regulación u operación de empresas de comunicaciones estatales.

Un claro ejemplo sobre los efectos de la intervención estatal en los precios del componente de comunicaciones es el caso del mercado mexicano, que registró una disminución en precios de 26.3 por ciento a diciembre de 2016 desde la entrada en vigor de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, marco legal y regulatorio que incorpora un paquete de medidas regulatorias encaminadas a la gestación de competencia efectiva en el sector y en consecuencia, a alcanzar una prestación de servicios en condiciones óptimas de inversión, precios, cobertura y calidad de los servicios.