/ jueves 12 de mayo de 2016

Crisis en Brasil, arma de doble filo para México

México.- La crisis que vive Brasil representa un arma de doble filo para México: Por un lado, empresas mexicanas asentadas en esa nación, como Bimbo, Kof, Alsea y América Móvil ya resienten el efecto negativo de la crítica situación económica y política cariocas, y por otro lado se traduce en una valiosa oportunidad para que nuestro país logre diferenciarse aún más ante los ojos de los inversionistas.

Así lo consideraron analistas de CI Casa de Bolsa, en el documento “Impacto de la situación política brasileña en la economía y el mercado financiero mexicano”.

Insistieron en que la situación política y económica en Brasil abre una oportunidad para que México logre diferenciarse favorablemente entre los inversionistas, y destacaron que “a pesar de las dificultades, México muestra una mayor estabilidad económica y política que la mayoría de las economías emergentes”.

Por lo pronto, tras el retiro de funciones de Dilma Rousseff como presidenta de Brasil ayer en la madrugada, los especialistas de la firma dijeron que el impacto a los mercados financieros mexicanos ha sido limitado, mostrando poco contagio (tanto positivo como negativo).

“Actualmente, la moneda mexicana y las tasas de interés se han movido más por el comportamiento del precio internacional del petróleo y de la economía norteamericana, que por otras razones”, explicaron.

Sin embargo, insistieron en que las empresas mexicanas que se han aventurado a vender sus productos o servicios a Sudamérica, en especial a Brasil, sí se han visto afectadas por la debilidad económica del gigante sudamericano.

“Actualmente Brasil es para México su segundo destino de exportaciones en América Latina, solo detrás de Colombia; les vende 3.8 mil millones de dólares (1.0 por ciento de las exportaciones totales), y, con los años, las empresas mexicanas han invertido en Brasil cerca de 50 mil millones de dólares”, apuntaron.

A nivel global, dijeron que la reacción inicial en los mercados financieros brasileños y emergentes tras la destitución de Rousseff ha sido positiva, aunque advirtieron que no borra la incertidumbre en los inversionistas por la situación política y económica del país.

“Incluso, este tema ha generado reacciones positivas para Brasil en lo que va del 2016. A mayo, la moneda (real brasileño) se ha apreciado 12.2 por ciento (en 2015 se había depreciado 49 por ciento), y la bolsa de valores acumula una ganancia de 21.7 por ciento (mientas que en 2015 perdió 13.3 por ciento)”, refirieron.

Por lo anterior, consideraron que los inversionistas ven el tema de la destitución de Rousseff como favorable, toda vez que aprecian que en Brasil existe un sistema oportuno de rendición de cuentas al más alto nivel, y porque el vicepresidente Michel Temer, quien entrará de forma interina para dirigir al Gobierno, tiene más tendencias y convicción de derecha, lo que podría traducirse en políticas más pro-mercado para buscar recuperar el dinamismo económico del país sudamericano.

“Brasil se enfrenta a su peor recesión económica en los últimos 80 años. En 2015 su PIB cayó 3.8 por ciento, y se espera que tanto este año como quizá el próximo continúe cayendo, en tanto que la inflación se encuentra por arriba del 10 por ciento, y la tasa de desempleo en niveles cercanos al nueve por ciento”, comentaron los especialistas.

/amg

México.- La crisis que vive Brasil representa un arma de doble filo para México: Por un lado, empresas mexicanas asentadas en esa nación, como Bimbo, Kof, Alsea y América Móvil ya resienten el efecto negativo de la crítica situación económica y política cariocas, y por otro lado se traduce en una valiosa oportunidad para que nuestro país logre diferenciarse aún más ante los ojos de los inversionistas.

Así lo consideraron analistas de CI Casa de Bolsa, en el documento “Impacto de la situación política brasileña en la economía y el mercado financiero mexicano”.

Insistieron en que la situación política y económica en Brasil abre una oportunidad para que México logre diferenciarse favorablemente entre los inversionistas, y destacaron que “a pesar de las dificultades, México muestra una mayor estabilidad económica y política que la mayoría de las economías emergentes”.

Por lo pronto, tras el retiro de funciones de Dilma Rousseff como presidenta de Brasil ayer en la madrugada, los especialistas de la firma dijeron que el impacto a los mercados financieros mexicanos ha sido limitado, mostrando poco contagio (tanto positivo como negativo).

“Actualmente, la moneda mexicana y las tasas de interés se han movido más por el comportamiento del precio internacional del petróleo y de la economía norteamericana, que por otras razones”, explicaron.

Sin embargo, insistieron en que las empresas mexicanas que se han aventurado a vender sus productos o servicios a Sudamérica, en especial a Brasil, sí se han visto afectadas por la debilidad económica del gigante sudamericano.

“Actualmente Brasil es para México su segundo destino de exportaciones en América Latina, solo detrás de Colombia; les vende 3.8 mil millones de dólares (1.0 por ciento de las exportaciones totales), y, con los años, las empresas mexicanas han invertido en Brasil cerca de 50 mil millones de dólares”, apuntaron.

A nivel global, dijeron que la reacción inicial en los mercados financieros brasileños y emergentes tras la destitución de Rousseff ha sido positiva, aunque advirtieron que no borra la incertidumbre en los inversionistas por la situación política y económica del país.

“Incluso, este tema ha generado reacciones positivas para Brasil en lo que va del 2016. A mayo, la moneda (real brasileño) se ha apreciado 12.2 por ciento (en 2015 se había depreciado 49 por ciento), y la bolsa de valores acumula una ganancia de 21.7 por ciento (mientas que en 2015 perdió 13.3 por ciento)”, refirieron.

Por lo anterior, consideraron que los inversionistas ven el tema de la destitución de Rousseff como favorable, toda vez que aprecian que en Brasil existe un sistema oportuno de rendición de cuentas al más alto nivel, y porque el vicepresidente Michel Temer, quien entrará de forma interina para dirigir al Gobierno, tiene más tendencias y convicción de derecha, lo que podría traducirse en políticas más pro-mercado para buscar recuperar el dinamismo económico del país sudamericano.

“Brasil se enfrenta a su peor recesión económica en los últimos 80 años. En 2015 su PIB cayó 3.8 por ciento, y se espera que tanto este año como quizá el próximo continúe cayendo, en tanto que la inflación se encuentra por arriba del 10 por ciento, y la tasa de desempleo en niveles cercanos al nueve por ciento”, comentaron los especialistas.

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