/ martes 25 de octubre de 2016

Falta de investigación, un riesgo para la industria y diversificación cañera

TEXCOCO, Méx.- La producción de caña de azúcar en el país se encuentra en riesgo debido a que desde hace más de treinta años se abandonó la investigación para mejorar variedades. Además, el ingreso de edulcorantes ha desplazado en más de 40 por ciento la producción, señalaron investigadores de la Universidad Autónoma Chapingo durante el simposium denominado “Impacto de la sustitución del azúcar de caña por edulcorantes de alta densidad en México”, realizado en el auditorio de Centro de Investigaciones Económicas Sociales y Tecnológicas de la Agroindustria y la Agricultura (Ciestaam).

El doctor Alberto Santillán Fernández señaló que en el país se producen entre 5.6 y 6.3 millones de toneladas de azúcar en una superficie de 800 mil hectáreas. Sin embargo, a pesar de que la superficie sembrada ha incrementado, la producción ha disminuido. Al respecto, señaló que en los años noventa el mercado era del azúcar, sin embargo, hoy ese mercado se ha desplazado en 41 por ciento, es decir, hoy ocupa sólo 59 por ciento, el restante es para edulcorantes sintéticos en su mayoría.

En ejemplo de ello es que se importa la mayor parte del jarabe de fructuosa de maíz, más de un millón de toneladas. Ello trae consigo un problema muy fuerte para la salud, ya que México es el principal consumidor de refresco, que ya no es endulzado con azúcar, sino con edulcorantes sintéticos. Eso además de ha provocado que nuestro país ocupe los primeros lugares en obesidad, diabetes e hipertensión.

Otro problema que enfrenta la industria es que del 2000 a la fecha se cerraron diez ingenios, ya que no son rentable y las tierras son ocupadas para la siembra de otros cultivos como breéis, aguacate, maíz.

Ante este panorama, investigadores de la Universidad Autónoma Chapingo señalaron que es necesario buscar mecanismos con la participación de productores, industriales, gobierno e investigadores para la diversificación de productos con la caña de azúcar.

En cuanto al sector salud se propone que exista una ley que obligue a las empresas a consignar los ingredientes en el etiquetado, para que los consumidores tengan información sobre lo que consumen, porque actualmente hay leyes muy flexibles.

TEXCOCO, Méx.- La producción de caña de azúcar en el país se encuentra en riesgo debido a que desde hace más de treinta años se abandonó la investigación para mejorar variedades. Además, el ingreso de edulcorantes ha desplazado en más de 40 por ciento la producción, señalaron investigadores de la Universidad Autónoma Chapingo durante el simposium denominado “Impacto de la sustitución del azúcar de caña por edulcorantes de alta densidad en México”, realizado en el auditorio de Centro de Investigaciones Económicas Sociales y Tecnológicas de la Agroindustria y la Agricultura (Ciestaam).

El doctor Alberto Santillán Fernández señaló que en el país se producen entre 5.6 y 6.3 millones de toneladas de azúcar en una superficie de 800 mil hectáreas. Sin embargo, a pesar de que la superficie sembrada ha incrementado, la producción ha disminuido. Al respecto, señaló que en los años noventa el mercado era del azúcar, sin embargo, hoy ese mercado se ha desplazado en 41 por ciento, es decir, hoy ocupa sólo 59 por ciento, el restante es para edulcorantes sintéticos en su mayoría.

En ejemplo de ello es que se importa la mayor parte del jarabe de fructuosa de maíz, más de un millón de toneladas. Ello trae consigo un problema muy fuerte para la salud, ya que México es el principal consumidor de refresco, que ya no es endulzado con azúcar, sino con edulcorantes sintéticos. Eso además de ha provocado que nuestro país ocupe los primeros lugares en obesidad, diabetes e hipertensión.

Otro problema que enfrenta la industria es que del 2000 a la fecha se cerraron diez ingenios, ya que no son rentable y las tierras son ocupadas para la siembra de otros cultivos como breéis, aguacate, maíz.

Ante este panorama, investigadores de la Universidad Autónoma Chapingo señalaron que es necesario buscar mecanismos con la participación de productores, industriales, gobierno e investigadores para la diversificación de productos con la caña de azúcar.

En cuanto al sector salud se propone que exista una ley que obligue a las empresas a consignar los ingredientes en el etiquetado, para que los consumidores tengan información sobre lo que consumen, porque actualmente hay leyes muy flexibles.