/ miércoles 21 de diciembre de 2016

Gobierno español, abierto a negociar reforma laboral pero no subir pensiones

MADRID, España. (EFE).- La ministra de Empleo española, Fátima Báñez, confío en alcanzar un pacto por el empleo de calidad con los sindicatos y “mejorar” aspectos de la legislación laboral, pero no a subir las pensiones en 2017 por encima del 0.25 por ciento, el mínimo legal previsto, tal y como reclaman los sindicatos.

El Gobierno del conservador Mariano Rajoy (Partido Popular, centroderecha), mantuvo una reunión con los sindicatos españoles UGT y Comisiones Obreras (CCOO), las dos principales agrupaciones de trabajadores españolas.

La reunión se produce tras el encuentro mantenido por UGT y CCOO el mes pasado con Rajoy, que fue reelegido presidente en octubre y no cuenta con mayoría en el Congreso español, por lo que debe alcanzar acuerdos con el resto de fuerzas para tramitar cualquier ley.

Pese al desacuerdo de sindicatos y Gobierno en la anterior legislatura, el Gobierno español se mostró confiado en alcanzar un pacto por el empleo de calidad con los sindicatos en los próximos meses, y aseguró que los representantes sindicales “siempre” pueden contar con el Ejecutivo para “mejorar” la regulación laboral, uno de los principales reclamos sindicales.

“Los cambios han de encontrar el equilibrio entre empresas más competitivas y trabajadores con más protección”, afirmó la ministra, que añadió que “la gran responsabilidad de ambos es incorporar al mercado laboral a los 3.7 millones de desempleados que hay en España”.

Tal y como confirmó la ministra, el Gobierno ha acordado con los agentes sociales abrir una mesa de trabajo sobre el empleo de calidad y los parados de larga duración, para que “nadie se quede atrás en la recuperación”, así como la creación de una tarjeta social para este colectivo.

Uno de los principales puntos de fricción entre Gobierno y sindicatos son las pensiones, ya que la subida prevista es del 0.25 por ciento, el mínimo legal vigente, pero por debajo de la previsión de inflación para 2017.

El líder de UGT, Pepe Álvarez, lamentó tras la reunión que “no hay posibilidad” de iniciar una negociación en esta materia, pese a ser una de sus reivindicaciones principales, y advirtió de que trabajarán tanto en el Congreso como con movilizaciones, como la manifestación convocada este domingo, la primera de la legislatura.

Gobierno y sindicatos también acordaron abrir otra mesa a corto y medio plazo para trabajar sobre la sostenibilidad de las pensiones, una preocupación que comparten todas las fuerzas políticas.

MADRID, España. (EFE).- La ministra de Empleo española, Fátima Báñez, confío en alcanzar un pacto por el empleo de calidad con los sindicatos y “mejorar” aspectos de la legislación laboral, pero no a subir las pensiones en 2017 por encima del 0.25 por ciento, el mínimo legal previsto, tal y como reclaman los sindicatos.

El Gobierno del conservador Mariano Rajoy (Partido Popular, centroderecha), mantuvo una reunión con los sindicatos españoles UGT y Comisiones Obreras (CCOO), las dos principales agrupaciones de trabajadores españolas.

La reunión se produce tras el encuentro mantenido por UGT y CCOO el mes pasado con Rajoy, que fue reelegido presidente en octubre y no cuenta con mayoría en el Congreso español, por lo que debe alcanzar acuerdos con el resto de fuerzas para tramitar cualquier ley.

Pese al desacuerdo de sindicatos y Gobierno en la anterior legislatura, el Gobierno español se mostró confiado en alcanzar un pacto por el empleo de calidad con los sindicatos en los próximos meses, y aseguró que los representantes sindicales “siempre” pueden contar con el Ejecutivo para “mejorar” la regulación laboral, uno de los principales reclamos sindicales.

“Los cambios han de encontrar el equilibrio entre empresas más competitivas y trabajadores con más protección”, afirmó la ministra, que añadió que “la gran responsabilidad de ambos es incorporar al mercado laboral a los 3.7 millones de desempleados que hay en España”.

Tal y como confirmó la ministra, el Gobierno ha acordado con los agentes sociales abrir una mesa de trabajo sobre el empleo de calidad y los parados de larga duración, para que “nadie se quede atrás en la recuperación”, así como la creación de una tarjeta social para este colectivo.

Uno de los principales puntos de fricción entre Gobierno y sindicatos son las pensiones, ya que la subida prevista es del 0.25 por ciento, el mínimo legal vigente, pero por debajo de la previsión de inflación para 2017.

El líder de UGT, Pepe Álvarez, lamentó tras la reunión que “no hay posibilidad” de iniciar una negociación en esta materia, pese a ser una de sus reivindicaciones principales, y advirtió de que trabajarán tanto en el Congreso como con movilizaciones, como la manifestación convocada este domingo, la primera de la legislatura.

Gobierno y sindicatos también acordaron abrir otra mesa a corto y medio plazo para trabajar sobre la sostenibilidad de las pensiones, una preocupación que comparten todas las fuerzas políticas.