/ viernes 21 de octubre de 2016

México, último en gasto social: Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos

  • Con tan solo 7.3% del PIB, es el peor colocado dentro de los países miembro
  • Francia tiene el primer lugar, con el 31.2%, mientras el promedio es de 21.4%

México ocupa el último lugar entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en cuanto al monto de recursos que como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) destinan al gasto público social, con el 7.3 por ciento.

Francia tiene el primer lugar, dado que para dicho gasto canaliza el equivalente al 31.2 por ciento de su PIB, mientras que el promedio entre los miembros de la OCDE es de 21.4 por ciento del PIB.

Si se considera que en 2015 el PIB de Francia fue de poco más de 2.4 billones de dólares y el de México de 1.1 billones, mientras el país europeo destinó alrededor de 7 mil 400 millones de dólares al citado gasto, México canalizó 803 millones.

Entre tanto, información de la agencia Efe indica que la OCDE agregó que la proporción del gasto social entre sus países miembros -que en España se sitúa en el 24.6 por ciento-, se mantiene en un nivel históricamente alto y se dedica principalmente a las pensiones y a la sanidad.

De esta forma, a las pensiones se destina de media en la OCDE el 8 por ciento del PIB, dos puntos más que el porcentaje dirigido a la sanidad, y a gran distancia del otorgado a los beneficios familiares (2.1 por ciento) o al desempleo (0.9 por ciento).

Precisó que el gasto social varía con la evolución de la actividad económica, lo que se traduce en que en países con un alto nivel de desempleo como Grecia, Irlanda o España, el presupuesto destinado a financiar el subsidio de los parados (desempleados) ronde el 2 por ciento del PIB.

El organismo recordó también que, entre 2010 y 2013, se introdujeron medidas para ralentizar el incremento del gasto en pensiones, como un aumento gradual de la edad de jubilación en países como Grecia, Italia o España, peores condiciones en las prejubilaciones o pensiones más reducidas.

En las principales áreas de política social más allá de las pensiones, el aumento medio del gasto desde 2009 se ha limitado a menos del 1 por ciento al año, y ha experimentado recortes de alrededor del 3 por ciento anual entre 2013 y 2014 en países como Grecia, Irlanda, Portugal o España, en línea con sus medidas de consolidación fiscal.

La OCDE aclaró que, cuando se incluye el sistema tributario y el gasto privado, --que en Estados Unidos (EU) se eleva a cerca del 11 por ciento del PIB--, frente a la media del 2.7 por ciento en la OCDE, las diferencias en el desembolso total disminuyen entre los diferentes países.

Ese ranking total neto, con una media del 21.4 por ciento del PIB en la OCDE, sigue liderado por Francia, con un 31.2 por ciento, y mantiene a México como último país, con un porcentaje del 7.3 por ciento, mientras que en España se destina el 23.7 por ciento.

  • Con tan solo 7.3% del PIB, es el peor colocado dentro de los países miembro
  • Francia tiene el primer lugar, con el 31.2%, mientras el promedio es de 21.4%

México ocupa el último lugar entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en cuanto al monto de recursos que como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) destinan al gasto público social, con el 7.3 por ciento.

Francia tiene el primer lugar, dado que para dicho gasto canaliza el equivalente al 31.2 por ciento de su PIB, mientras que el promedio entre los miembros de la OCDE es de 21.4 por ciento del PIB.

Si se considera que en 2015 el PIB de Francia fue de poco más de 2.4 billones de dólares y el de México de 1.1 billones, mientras el país europeo destinó alrededor de 7 mil 400 millones de dólares al citado gasto, México canalizó 803 millones.

Entre tanto, información de la agencia Efe indica que la OCDE agregó que la proporción del gasto social entre sus países miembros -que en España se sitúa en el 24.6 por ciento-, se mantiene en un nivel históricamente alto y se dedica principalmente a las pensiones y a la sanidad.

De esta forma, a las pensiones se destina de media en la OCDE el 8 por ciento del PIB, dos puntos más que el porcentaje dirigido a la sanidad, y a gran distancia del otorgado a los beneficios familiares (2.1 por ciento) o al desempleo (0.9 por ciento).

Precisó que el gasto social varía con la evolución de la actividad económica, lo que se traduce en que en países con un alto nivel de desempleo como Grecia, Irlanda o España, el presupuesto destinado a financiar el subsidio de los parados (desempleados) ronde el 2 por ciento del PIB.

El organismo recordó también que, entre 2010 y 2013, se introdujeron medidas para ralentizar el incremento del gasto en pensiones, como un aumento gradual de la edad de jubilación en países como Grecia, Italia o España, peores condiciones en las prejubilaciones o pensiones más reducidas.

En las principales áreas de política social más allá de las pensiones, el aumento medio del gasto desde 2009 se ha limitado a menos del 1 por ciento al año, y ha experimentado recortes de alrededor del 3 por ciento anual entre 2013 y 2014 en países como Grecia, Irlanda, Portugal o España, en línea con sus medidas de consolidación fiscal.

La OCDE aclaró que, cuando se incluye el sistema tributario y el gasto privado, --que en Estados Unidos (EU) se eleva a cerca del 11 por ciento del PIB--, frente a la media del 2.7 por ciento en la OCDE, las diferencias en el desembolso total disminuyen entre los diferentes países.

Ese ranking total neto, con una media del 21.4 por ciento del PIB en la OCDE, sigue liderado por Francia, con un 31.2 por ciento, y mantiene a México como último país, con un porcentaje del 7.3 por ciento, mientras que en España se destina el 23.7 por ciento.