/ miércoles 21 de diciembre de 2016

México crecerá hasta 2018 al mismo ritmo que otros países emergentes: banco francés

PARÍS, Francia.  (OEM-Informex).- México terminará el año con un crecimiento de 1.9 por ciento y -a pesar de la incertidumbre que plantea la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca-, mantendrá un ritmo razonable de 1.5 por ciento en 2017 y llegará a dos por ciento en 2018, según un informe reservado del banco francés Crédit Agricole.

El escenario sobre la economía mundial para los próximos dos años, preparado por su especialista, Catherine Lebougre, prevé que la inflación será este año de 2.8 por ciento y pasará a un ritmo anual de 3.5 por ciento en 2017 y 2018.

La balanza de pagos mexicana, -otro indicador importante que permite verificar el impacto de los movimientos de capitales y del comercio exterior, sobre las finanzas del Estado-, cerrará el año en 2.9 por ciento, 2.6 por ciento en 2017 y será de 2.9 por ciento en 2018.

Esas hipótesis, en todo caso, coinciden en términos generales, con las previsiones formuladas el 15 de noviembre por el banco francés de negocios Natixis. Las estimaciones de su especialista en América Latina, Juan Carlos Rodado, eran similares en cuanto a crecimiento del PIB, pero un poco más pesimistas en materia de inflación, pues calculaba que el año próximo el índice del costo de vida sería de 4.1 por ciento, aunque podría incluso llegar a 4.9 por ciento en la peor de las hipótesis.

El comportamiento económico que vislumbra Catherine Lebougre para México, se mantiene en los niveles previsibles para el resto de los países emergentes, con excepción -claro está-, de los gigantes asiáticos. Para China calcula un ritmo de crecimiento de 6.7 por ciento, 6.6 por ciento y 6.5 por ciento, entre este año y 2018, mientras que el PIB evolucionará de 7.2 por ciento a 7.3 por ciento y 7.5 por ciento. Rusia, por su lado, terminará 2016 en recesión de -1.8 por ciento y luego crecerá a un ritmo de 1.5 por ciento, en los dos próximos años. Turquía también evolucionará entre 1.4 por ciento y 1.5 por ciento. En el bloque emergente, solo destacará Egipto que -después de dos años de recesión-, crecerá 3.1 por ciento en 2016, 3.7 por ciento el año próximo y 3.5 por ciento en 2018.

Brasil, la otra gran potencia económica de América Latina, concluirá el año con una recesión de -3.5 por ciento, apenas se recuperará el año que viene, con un crecimiento previsible de 0.6 por ciento y recién sacará la cabeza del agua en 2018, con un posible resultado final de 2.5 por ciento.

En un escenario macroeconómico anterior, Catherine Lebougre había previsto, igualmente para el año próximo una leve evolución favorable de las inversiones extranjeras en los países emergentes. Pero el aumento de la tasa de interés, decidido recientemente por la FED, podría marcar una moderación de esa tendencia, debido a la mayor atracción que ejercerá el mercado norteamericano de capitales.

En ese informe también pronosticaba una reducción de excedentes en el mercado petrolero. Después de los recortes adoptados por la Opep y los productores independientes, el excedente de 1.4 millones de barriles diarios que había en 2015 y 2016 se reducirá, rápidamente a 400 mil b/d. El escenario central es ahora una posible aceleración de precios en la segunda mitad del año próximo.

El estudio del Crédit Agricole advierte sobre los riesgos que puede plantear la ralentización del comercio mundial para los países más expuestos al intercambio. En razón de su fuerte integración con Estados Unidos en materia comercial y de inversiones, México es un país con elevada vulnerabilidad en ese sentido.

Pero, como en tantas otras cosas, todo dependerá de lo que ocurra a partir del 20 de enero, después del ingreso de Trump a la Casa Blanca, a medida que la demagogia electoral comience a adaptarse a las exigencias de la realpolitik.

PARÍS, Francia.  (OEM-Informex).- México terminará el año con un crecimiento de 1.9 por ciento y -a pesar de la incertidumbre que plantea la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca-, mantendrá un ritmo razonable de 1.5 por ciento en 2017 y llegará a dos por ciento en 2018, según un informe reservado del banco francés Crédit Agricole.

El escenario sobre la economía mundial para los próximos dos años, preparado por su especialista, Catherine Lebougre, prevé que la inflación será este año de 2.8 por ciento y pasará a un ritmo anual de 3.5 por ciento en 2017 y 2018.

La balanza de pagos mexicana, -otro indicador importante que permite verificar el impacto de los movimientos de capitales y del comercio exterior, sobre las finanzas del Estado-, cerrará el año en 2.9 por ciento, 2.6 por ciento en 2017 y será de 2.9 por ciento en 2018.

Esas hipótesis, en todo caso, coinciden en términos generales, con las previsiones formuladas el 15 de noviembre por el banco francés de negocios Natixis. Las estimaciones de su especialista en América Latina, Juan Carlos Rodado, eran similares en cuanto a crecimiento del PIB, pero un poco más pesimistas en materia de inflación, pues calculaba que el año próximo el índice del costo de vida sería de 4.1 por ciento, aunque podría incluso llegar a 4.9 por ciento en la peor de las hipótesis.

El comportamiento económico que vislumbra Catherine Lebougre para México, se mantiene en los niveles previsibles para el resto de los países emergentes, con excepción -claro está-, de los gigantes asiáticos. Para China calcula un ritmo de crecimiento de 6.7 por ciento, 6.6 por ciento y 6.5 por ciento, entre este año y 2018, mientras que el PIB evolucionará de 7.2 por ciento a 7.3 por ciento y 7.5 por ciento. Rusia, por su lado, terminará 2016 en recesión de -1.8 por ciento y luego crecerá a un ritmo de 1.5 por ciento, en los dos próximos años. Turquía también evolucionará entre 1.4 por ciento y 1.5 por ciento. En el bloque emergente, solo destacará Egipto que -después de dos años de recesión-, crecerá 3.1 por ciento en 2016, 3.7 por ciento el año próximo y 3.5 por ciento en 2018.

Brasil, la otra gran potencia económica de América Latina, concluirá el año con una recesión de -3.5 por ciento, apenas se recuperará el año que viene, con un crecimiento previsible de 0.6 por ciento y recién sacará la cabeza del agua en 2018, con un posible resultado final de 2.5 por ciento.

En un escenario macroeconómico anterior, Catherine Lebougre había previsto, igualmente para el año próximo una leve evolución favorable de las inversiones extranjeras en los países emergentes. Pero el aumento de la tasa de interés, decidido recientemente por la FED, podría marcar una moderación de esa tendencia, debido a la mayor atracción que ejercerá el mercado norteamericano de capitales.

En ese informe también pronosticaba una reducción de excedentes en el mercado petrolero. Después de los recortes adoptados por la Opep y los productores independientes, el excedente de 1.4 millones de barriles diarios que había en 2015 y 2016 se reducirá, rápidamente a 400 mil b/d. El escenario central es ahora una posible aceleración de precios en la segunda mitad del año próximo.

El estudio del Crédit Agricole advierte sobre los riesgos que puede plantear la ralentización del comercio mundial para los países más expuestos al intercambio. En razón de su fuerte integración con Estados Unidos en materia comercial y de inversiones, México es un país con elevada vulnerabilidad en ese sentido.

Pero, como en tantas otras cosas, todo dependerá de lo que ocurra a partir del 20 de enero, después del ingreso de Trump a la Casa Blanca, a medida que la demagogia electoral comience a adaptarse a las exigencias de la realpolitik.