/ miércoles 21 de octubre de 2015

Si dejaran participar más a las mujeres, el PIB anual mundial aumentaría: OIT

Twitter: @jarmandorc

Si las mujeres participaran en la economía de la misma manera que los hombres, el Producto Interno Bruto (PIB) anual mundial aumentaría un 26 por ciento en los próximos 10 años.

Actualmente la tasa de participación de las mujeres en la fuerza de trabajo es de 50 por ciento, frente a 77 por ciento de los hombres. No obstante, no es suficiente que un número mayor de mujeres entren en el mercado laboral, la calidad de los empleos es primordial, aseguró Shauna Olney, jefa del Servicio de Género, Igualdad y Diversidad de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), quien consideró que alcanzar la igualdad de género es vital para el mundo del trabajo.

Dijo que pese a los progresos alcanzados en áreas como la educación y la mortalidad materna, el mundo no ha logrado equiparar los empleos, los salarios y las condiciones de trabajo de las mujeres con los de los hombres.

“En el mundo, las mujeres ganan aproximadamente 77 por ciento que los hombres y siguen siendo asumiendo la mayor carga de las tareas del hogar y de las responsabilidades familiares. Si bien 51 por ciento de los Estados miembros de la OIT otorgan al menos 14 semanas de licencia por maternidad, millones de mujeres aún no se benefician del derecho fundamental de una protección adecuada de la maternidad”.

Olney alertó que todavía muchas mujeres están expuestas a hechos violentos en sus lugares de trabajo, lo cual incide sobre la capacidad de éstas de acceder a un empleo y de mantenerlo, además de afectar su productividad.

“Las mujeres están subrepresentadas en las posiciones de toma de decisiones y, si bien las mujeres dirigen más de 30 por ciento de todas las empresas, tienden a estar concentradas en micro y pequeñas empresas, y ocupan sólo 19 por ciento de los puestos de los consejos directivos de las grandes empresas. Sólo 5 por ciento de los directores ejecutivos de las principales empresas del mundo son mujeres. Es decir, queda mucho por hacer”, opinó.

Por ello, consideró que los países de bajos y altos ingresos, ya no pueden seguir desaprovechando el potencial social y económico que representa la igualdad de género, de ahí, comentó que son necesarias políticas ambiciosas que logren transformar las normas y las relaciones de género en la sociedad y en el trabajo y, que por lo tanto, aborden las desigualdades estructurales.

Finalmente, la experta de la OIT aclaró que cuando las mujeres están mejor, el mundo es un lugar mejor para todos, ya que teniendo presente esta realidad, 193 países incluyeron la igualdad de género como elemento central en la recién adoptada Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

/parg

Twitter: @jarmandorc

Si las mujeres participaran en la economía de la misma manera que los hombres, el Producto Interno Bruto (PIB) anual mundial aumentaría un 26 por ciento en los próximos 10 años.

Actualmente la tasa de participación de las mujeres en la fuerza de trabajo es de 50 por ciento, frente a 77 por ciento de los hombres. No obstante, no es suficiente que un número mayor de mujeres entren en el mercado laboral, la calidad de los empleos es primordial, aseguró Shauna Olney, jefa del Servicio de Género, Igualdad y Diversidad de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), quien consideró que alcanzar la igualdad de género es vital para el mundo del trabajo.

Dijo que pese a los progresos alcanzados en áreas como la educación y la mortalidad materna, el mundo no ha logrado equiparar los empleos, los salarios y las condiciones de trabajo de las mujeres con los de los hombres.

“En el mundo, las mujeres ganan aproximadamente 77 por ciento que los hombres y siguen siendo asumiendo la mayor carga de las tareas del hogar y de las responsabilidades familiares. Si bien 51 por ciento de los Estados miembros de la OIT otorgan al menos 14 semanas de licencia por maternidad, millones de mujeres aún no se benefician del derecho fundamental de una protección adecuada de la maternidad”.

Olney alertó que todavía muchas mujeres están expuestas a hechos violentos en sus lugares de trabajo, lo cual incide sobre la capacidad de éstas de acceder a un empleo y de mantenerlo, además de afectar su productividad.

“Las mujeres están subrepresentadas en las posiciones de toma de decisiones y, si bien las mujeres dirigen más de 30 por ciento de todas las empresas, tienden a estar concentradas en micro y pequeñas empresas, y ocupan sólo 19 por ciento de los puestos de los consejos directivos de las grandes empresas. Sólo 5 por ciento de los directores ejecutivos de las principales empresas del mundo son mujeres. Es decir, queda mucho por hacer”, opinó.

Por ello, consideró que los países de bajos y altos ingresos, ya no pueden seguir desaprovechando el potencial social y económico que representa la igualdad de género, de ahí, comentó que son necesarias políticas ambiciosas que logren transformar las normas y las relaciones de género en la sociedad y en el trabajo y, que por lo tanto, aborden las desigualdades estructurales.

Finalmente, la experta de la OIT aclaró que cuando las mujeres están mejor, el mundo es un lugar mejor para todos, ya que teniendo presente esta realidad, 193 países incluyeron la igualdad de género como elemento central en la recién adoptada Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

/parg