/ jueves 22 de octubre de 2015

Urgen nuevo enfoque fiscal para atraer inversiones

Alejandro Durán / El Sol de México

Ciudad de México.- En tan solo una década, en materia de competitividad fiscal México descendió del lugar 33 de 120 países evaluados al 115 de 140 naciones, alertó la organización México ¿Cómo vamos?, cuyos analistas no escatimaron en sostener que resulta urgente concretar una Reforma Hacendaria que favorezca la creación y desarrollo de negocios en el país, pues de lo contrario, se corre el riesgo de que México pierda interés para los inversionistas debido al complejo y costoso régimen fiscal.

“El factor que más ha retrocedido en la última década es la situación fiscal que enfrentan las empresas, es decir, los altos impuestos que éstas pagan como porcentaje de sus ganancias”, alertó.

Por lo anterior, expertos del observatorio económico México ¿Cómo vamos?, coincidieron en que la inclusión de más personas en la tributación y fortalecer el estado de derecho y las instituciones, son acciones primordiales para detonar mayor competitividad en las empresas.

De manera general, consideran que la recaudación de ingresos tributarios debe realizarse principalmente a través de impuestos aplicados al consumo y no en lugar del ingreso, como ocurre hoy en día, esto con el fin de alentar la creación de inversión y generación de empleos.

De esta manera, con respecto a adecuar el régimen fiscal, Manuel Molano, director general adjunto del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), considera que deben de aprovecharse las “oportunidades como las zonas económicas especiales para el cambio institucional, no solamente para llevar tasas impositivas bajas, infraestructura y empresas”.

Asimismo, expertos coinciden en que debe de unificarse y simplificarse el pago de impuestos, tal como afirma Magdalena Barba, profesora del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

En tanto, Isaac Katz, también profesor del ITAM, señala que se debe “eliminar el impuesto sobre dividendos y restablecer la deducción inmediata de la inversión”.

Por su parte, Juan Ignacio Gil Antón, director de Seguros Corporativos de GNP, consideró que “si seguimos gravando a las mismas empresas con tasas superiores a las que se utilizan en otros países, vamos a hacer que este factor disminuya el interés por invertir en nuestro país y perderemos competitividad”.

Adicionalmente Gil Antón considera que, para ser más competitivos, “deberíamos buscar la manera de incluir a muchas más personas y empresas en la tributación, de plano insistir en los impuestos al consumo que abarcan un porcentaje mayor de la población y disminuyen en algo la evasión”. Al respecto, Luis Foncerrada, director general del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), sugiere reducir el Impuesto Sobre la Renta (ISR), a 20 por ciento, generalizar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) e incrementarlo a 20 por ciento y crear un esquema de subsidios focalizados a los grupos de menores ingresos, para protegerlos del incremento y generalización del impuesto al consumo.

Con respecto a fortalecimiento del Estado de Derecho, César Octavio Vargas Téllez, de la UNAM afirma que “el problema real radica en el actual marco institucional, donde no hay garantías plenas a los derechos de propiedad y neutralidad y cumplimento de la ley, y que radica en mayores costos a las empresas e incertidumbre en los retornos de la inversión”.

Alejandro Durán / El Sol de México

Ciudad de México.- En tan solo una década, en materia de competitividad fiscal México descendió del lugar 33 de 120 países evaluados al 115 de 140 naciones, alertó la organización México ¿Cómo vamos?, cuyos analistas no escatimaron en sostener que resulta urgente concretar una Reforma Hacendaria que favorezca la creación y desarrollo de negocios en el país, pues de lo contrario, se corre el riesgo de que México pierda interés para los inversionistas debido al complejo y costoso régimen fiscal.

“El factor que más ha retrocedido en la última década es la situación fiscal que enfrentan las empresas, es decir, los altos impuestos que éstas pagan como porcentaje de sus ganancias”, alertó.

Por lo anterior, expertos del observatorio económico México ¿Cómo vamos?, coincidieron en que la inclusión de más personas en la tributación y fortalecer el estado de derecho y las instituciones, son acciones primordiales para detonar mayor competitividad en las empresas.

De manera general, consideran que la recaudación de ingresos tributarios debe realizarse principalmente a través de impuestos aplicados al consumo y no en lugar del ingreso, como ocurre hoy en día, esto con el fin de alentar la creación de inversión y generación de empleos.

De esta manera, con respecto a adecuar el régimen fiscal, Manuel Molano, director general adjunto del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), considera que deben de aprovecharse las “oportunidades como las zonas económicas especiales para el cambio institucional, no solamente para llevar tasas impositivas bajas, infraestructura y empresas”.

Asimismo, expertos coinciden en que debe de unificarse y simplificarse el pago de impuestos, tal como afirma Magdalena Barba, profesora del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

En tanto, Isaac Katz, también profesor del ITAM, señala que se debe “eliminar el impuesto sobre dividendos y restablecer la deducción inmediata de la inversión”.

Por su parte, Juan Ignacio Gil Antón, director de Seguros Corporativos de GNP, consideró que “si seguimos gravando a las mismas empresas con tasas superiores a las que se utilizan en otros países, vamos a hacer que este factor disminuya el interés por invertir en nuestro país y perderemos competitividad”.

Adicionalmente Gil Antón considera que, para ser más competitivos, “deberíamos buscar la manera de incluir a muchas más personas y empresas en la tributación, de plano insistir en los impuestos al consumo que abarcan un porcentaje mayor de la población y disminuyen en algo la evasión”. Al respecto, Luis Foncerrada, director general del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), sugiere reducir el Impuesto Sobre la Renta (ISR), a 20 por ciento, generalizar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) e incrementarlo a 20 por ciento y crear un esquema de subsidios focalizados a los grupos de menores ingresos, para protegerlos del incremento y generalización del impuesto al consumo.

Con respecto a fortalecimiento del Estado de Derecho, César Octavio Vargas Téllez, de la UNAM afirma que “el problema real radica en el actual marco institucional, donde no hay garantías plenas a los derechos de propiedad y neutralidad y cumplimento de la ley, y que radica en mayores costos a las empresas e incertidumbre en los retornos de la inversión”.