/ miércoles 15 de junio de 2016

Ven en el mercado interno fortaleza frente al tipo de cambio: Canacintra

Ciudad de México.- El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), Enrique Guillén, consideró que gracias a la fortaleza del mercado interno, la economía nacional ha podido resistir los embates de la fluctuación del peso frente al dólar.

Guillén Mondragón destacó que la debilidad de nuestra moneda frente al dólar se debe principalmente a una mayor percepción de riesgo por parte de los inversionistas, ante varios aspectos de orden externo:

Entre ellos, refirió la caída de los precios internacionales del petróleo; la cercanía, -el 23 de junio-, del referéndum en el Reino Unido para que la población elija si quiere que su país permanezca o no en la Unión Europea (UE) y la incertidumbre que ello implica, así como la decisión de política monetaria por parte de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos, que se conocerá este miércoles, en cuanto a si eleva o no sus tasas.

“Las empresas que se ven más afectadas por esta situación (la paridad del peso frente al dólar), son aquellas que tienen una mayor proporción de deuda en dólares que ingresos en la misma moneda, mientras que las ganadoras son aquellas que tienen un bajo nivel de deuda en la divisa estadunidense y que a la vez son exportadoras”, indicó el dirigente de los industriales de la transformación.

Sostuvo que el aumento del dólar afecta a industrias que dependen de insumos intermedios comprados en el exterior, como es el caso concreto de las cadenas productivas del acero o la industria metalmecánica.

Asimismo, hay una afectación directa sobre aquellas industrias que adquieren insumos foráneos y venden al mercado interno, como es la producción de alimentos y materiales para construcción.

Respecto a lo que hace a la industria automotriz, en medio de este escenario, las exportaciones mexicanas y la producción nacional podrían ayudar a las armadoras a equilibrar su balanza comercial.

Refiere que los sectores productivos se ven afectados por el lado de los insumos, situación que impacta en sus costos y que en última instancia pueden verse reflejados en los precios al consumidor final.

“Es cierto que hay riesgos, como el encarecimiento de los productos importados y un alza de la inflación, pero hasta el momento este efecto ha sido mínimo”, puntualizó Guillén Mondragón.

Ciudad de México.- El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), Enrique Guillén, consideró que gracias a la fortaleza del mercado interno, la economía nacional ha podido resistir los embates de la fluctuación del peso frente al dólar.

Guillén Mondragón destacó que la debilidad de nuestra moneda frente al dólar se debe principalmente a una mayor percepción de riesgo por parte de los inversionistas, ante varios aspectos de orden externo:

Entre ellos, refirió la caída de los precios internacionales del petróleo; la cercanía, -el 23 de junio-, del referéndum en el Reino Unido para que la población elija si quiere que su país permanezca o no en la Unión Europea (UE) y la incertidumbre que ello implica, así como la decisión de política monetaria por parte de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos, que se conocerá este miércoles, en cuanto a si eleva o no sus tasas.

“Las empresas que se ven más afectadas por esta situación (la paridad del peso frente al dólar), son aquellas que tienen una mayor proporción de deuda en dólares que ingresos en la misma moneda, mientras que las ganadoras son aquellas que tienen un bajo nivel de deuda en la divisa estadunidense y que a la vez son exportadoras”, indicó el dirigente de los industriales de la transformación.

Sostuvo que el aumento del dólar afecta a industrias que dependen de insumos intermedios comprados en el exterior, como es el caso concreto de las cadenas productivas del acero o la industria metalmecánica.

Asimismo, hay una afectación directa sobre aquellas industrias que adquieren insumos foráneos y venden al mercado interno, como es la producción de alimentos y materiales para construcción.

Respecto a lo que hace a la industria automotriz, en medio de este escenario, las exportaciones mexicanas y la producción nacional podrían ayudar a las armadoras a equilibrar su balanza comercial.

Refiere que los sectores productivos se ven afectados por el lado de los insumos, situación que impacta en sus costos y que en última instancia pueden verse reflejados en los precios al consumidor final.

“Es cierto que hay riesgos, como el encarecimiento de los productos importados y un alza de la inflación, pero hasta el momento este efecto ha sido mínimo”, puntualizó Guillén Mondragón.