/ martes 11 de octubre de 2016

Venta de cigarros piratas viola la ley de control a través de un click

Organizaciones criminales operan desde Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México, un centro de distribución y venta a nivel nacional de cigarros de contrabando por internet, en clara violación a la Ley General para el Control del Tabaco, lo que contribuyó para que los recursos obtenidos por el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), al tabaco labrado cayeran 17.2 por ciento a tasa anual durante el primer trimestre del año, alertó la Alianza Contra Productos Ilegales.

De esta manera, que en los primeros tres meses de este año se captaron nueve mil 382 millones de pesos por dicho concepto, pero durante el mismo periodo de 2015 sumaron once mil 336 millones de pesos, es decir, una diferencia de mil 954 millones de pesos.

Y lo anterior, porque el precio de los cigarros ilegales oscila en 9.75 pesos por cajetilla, mientras que el de un producto legal alcanza los 48 pesos por la carga fiscal que les aplica, pues de los 20 cigarros que incluye el paquete, 14 cubren el costo de los impuestos, entre los que figura el IEPS.

Por medio de un comunicado de prensa, la Alianza, conformada por empresas, autoridades e instituciones en favor de la legalidad, informó que, a través del perfil “Cigarros Económicos Neza”, organizaciones venden paquetes y cajas de cigarros cuyas marcas han sido identificadas como ilegales por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), por no cumplir con normas sanitarias ni el pago de impuestos.

En este sentido, dijo que en total trasgresión de la ley, los administradores del perfil publican fotografías de los cigarros que comercializan, de marcas como Jaipur, Police, Patron., Stellar, BlueRiver, Ocean, Texas, Dart, Just Black y Sheriff.

Asimismo, los responsables del perfil interactúan con consumidores, a quienes le ofrecen servicios de entrega a domicilio en diversas zonas de la República Mexicana.

Ante ello, los cigarros ilegales se convierten en un producto accesible para niños y adolescentes por su bajo costo, lo que puede inducir el consumo de tabaco en edades tempranas.

La Alianza aseguró que resultado del incremento de impuestos al tabaco labrado que se aprobó para el año 2011, la distribución y venta de cigarros ilegales se disparó de manera sostenida, pues de representar en ese año apenas el dos por ciento del mercado nacional, actualmente ya tiene en sus manos el 17 por ciento.

Sobre este punto, la organización recordó que la Ley General para el Control del Tabaco, en su Artículo 16, Fracción IV, establece que “se prohíbe comercializar, vender o distribuir al consumidor final cualquier producto del tabaco por teléfono, correo, internet o cualquier otro medio de comunicación”.

Asimismo, los cigarros que se comercializan en ese perfil no cumplen con la portación de los pictogramas que obliga la Ley General para el Control del Tabaco y que si incluyen las cajetillas legales, lo que representa altos costos de producción para las empresas.

Por lo anterior, dichos productos acumulan una serie de infracciones fiscales y sanitarias, en detrimento de la economía del país y de quienes los consumen, pues la COFEPRIS advierte que “los cigarros ilegales constituyen un riesgo a la salud de la población, ya que puede tratarse de producto falsificado, adulterado o incluso, elaborados con ingredientes desconocidos, lo que incrementa la posibilidad de contener compuestos químicos potencialmente tóxicos y distintos a la planta del tabaco”.

Ante ello, la Alianza se pronunció a favor de intensificar el combate en contra de la venta y distribución del cigarro de contrabando, pues además de comercializarse en tianguis, ambulantes y comercios establecidos, ahora también dichos productos se distribuyen por internet, representando un alto riesgo por el acceso al que tienen niños a la red.

Organizaciones criminales operan desde Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México, un centro de distribución y venta a nivel nacional de cigarros de contrabando por internet, en clara violación a la Ley General para el Control del Tabaco, lo que contribuyó para que los recursos obtenidos por el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), al tabaco labrado cayeran 17.2 por ciento a tasa anual durante el primer trimestre del año, alertó la Alianza Contra Productos Ilegales.

De esta manera, que en los primeros tres meses de este año se captaron nueve mil 382 millones de pesos por dicho concepto, pero durante el mismo periodo de 2015 sumaron once mil 336 millones de pesos, es decir, una diferencia de mil 954 millones de pesos.

Y lo anterior, porque el precio de los cigarros ilegales oscila en 9.75 pesos por cajetilla, mientras que el de un producto legal alcanza los 48 pesos por la carga fiscal que les aplica, pues de los 20 cigarros que incluye el paquete, 14 cubren el costo de los impuestos, entre los que figura el IEPS.

Por medio de un comunicado de prensa, la Alianza, conformada por empresas, autoridades e instituciones en favor de la legalidad, informó que, a través del perfil “Cigarros Económicos Neza”, organizaciones venden paquetes y cajas de cigarros cuyas marcas han sido identificadas como ilegales por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), por no cumplir con normas sanitarias ni el pago de impuestos.

En este sentido, dijo que en total trasgresión de la ley, los administradores del perfil publican fotografías de los cigarros que comercializan, de marcas como Jaipur, Police, Patron., Stellar, BlueRiver, Ocean, Texas, Dart, Just Black y Sheriff.

Asimismo, los responsables del perfil interactúan con consumidores, a quienes le ofrecen servicios de entrega a domicilio en diversas zonas de la República Mexicana.

Ante ello, los cigarros ilegales se convierten en un producto accesible para niños y adolescentes por su bajo costo, lo que puede inducir el consumo de tabaco en edades tempranas.

La Alianza aseguró que resultado del incremento de impuestos al tabaco labrado que se aprobó para el año 2011, la distribución y venta de cigarros ilegales se disparó de manera sostenida, pues de representar en ese año apenas el dos por ciento del mercado nacional, actualmente ya tiene en sus manos el 17 por ciento.

Sobre este punto, la organización recordó que la Ley General para el Control del Tabaco, en su Artículo 16, Fracción IV, establece que “se prohíbe comercializar, vender o distribuir al consumidor final cualquier producto del tabaco por teléfono, correo, internet o cualquier otro medio de comunicación”.

Asimismo, los cigarros que se comercializan en ese perfil no cumplen con la portación de los pictogramas que obliga la Ley General para el Control del Tabaco y que si incluyen las cajetillas legales, lo que representa altos costos de producción para las empresas.

Por lo anterior, dichos productos acumulan una serie de infracciones fiscales y sanitarias, en detrimento de la economía del país y de quienes los consumen, pues la COFEPRIS advierte que “los cigarros ilegales constituyen un riesgo a la salud de la población, ya que puede tratarse de producto falsificado, adulterado o incluso, elaborados con ingredientes desconocidos, lo que incrementa la posibilidad de contener compuestos químicos potencialmente tóxicos y distintos a la planta del tabaco”.

Ante ello, la Alianza se pronunció a favor de intensificar el combate en contra de la venta y distribución del cigarro de contrabando, pues además de comercializarse en tianguis, ambulantes y comercios establecidos, ahora también dichos productos se distribuyen por internet, representando un alto riesgo por el acceso al que tienen niños a la red.