/ martes 11 de abril de 2017

Alertan funerarias sobre emisión de certificados falsos de embalsamadores

El Consejo Mexicano de Empresas de Servicios Funerarios (Comesef) señaló que con el fin de impedir las malas prácticas en el sector y evitar que se emitan certificaciones falsas a los embalsamadores por parte de las empresas, es necesario precisar que las únicas instituciones facultadas para la emisión de reconocimientos de las capacidades y habilidades de los embalsamadores de cuerpos son las autoridades educativas y no las empresas que ofrecen los servicios funerarios.

Y es que luego de que a principios de marzo pasado entrara en vigor la NOM-036-2016, que regula exclusivamente los aspectos comerciales de los servicios funerarios en el marco de la defensa de los derechos del consumidor, la Comesef destacó que esta disposición no es una norma sanitaria, educativa o técnica.  Al respecto, el especialista jurídico del Comesef, Tomás Romero, aseguró que “El embalsamamiento o arreglo estético de cuerpos es un proceso técnico ofrecido por las funerarias a través de embalsamadores acreditados como técnico embalsamador por instituciones educativas, por lo que la dicha Norma no establece en ninguna de sus disposiciones y en ningún sentido, el otorgamiento de certificaciones a embalsamadores, ni mucho menos que éstas sean otorgadas por empresas o asociaciones empresariales”, destacó.

Romero aclaró que el artículo 79 de la Ley General de Salud establece que para el ejercicio del embalsamamiento y sus ramas, los diplomas correspondientes deben ser expedidos y registrados por las autoridades educativas competentes, por lo que ninguna empresa, aunque tenga amplia experiencia en el ramo, es una institución académica que pueda emitir constancias y certificados sobre dicha actividad, ya que éstos carecerán de validez oficial.

Por su parte la NOM-036-2016 establece, entre otros aspectos, lo relacionado con las obligaciones y requisitos mínimos que deben cumplir las funerarias en la prestación de sus servicios en referencia con sus instalaciones, equipos, personal y procesos.

Al regular el aspecto comercial de los servicios funerarios, la NOM-036-2016 es muy clara al señalar que la Profeco y la Secretaría de Economía, son las autoridades facultadas para vigilar su cumplimiento y en caso de que en el ejercicio de sus atribuciones detecten anomalías que no sean de su competencia, se deberá dar vista a las autoridades correspondientes, como el aspecto sanitario en la Ciudad de México, donde la autoridad competente es la Agencia de Protección Sanitaria, quien a través de una verificación exige los documentos oficiales que acrediten a los embalsamadores, puntualizó.

Entre los instrumentos de verificación y cumplimiento de la NOM-036-2016 se contempla la “Evaluación de la Conformidad”, a través del cual las funerarias pueden someter a evaluación sus instalaciones, equipos, personal y procesos para comprobar que cumplen con las obligaciones que les impone esta disposición. Dicho mecanismo funge como auxiliar de las labores de la autoridad, pero no sustituye ni debe invadir las facultades otorgadas a las mismas.

El Consejo Mexicano de Empresas de Servicios Funerarios (Comesef) señaló que con el fin de impedir las malas prácticas en el sector y evitar que se emitan certificaciones falsas a los embalsamadores por parte de las empresas, es necesario precisar que las únicas instituciones facultadas para la emisión de reconocimientos de las capacidades y habilidades de los embalsamadores de cuerpos son las autoridades educativas y no las empresas que ofrecen los servicios funerarios.

Y es que luego de que a principios de marzo pasado entrara en vigor la NOM-036-2016, que regula exclusivamente los aspectos comerciales de los servicios funerarios en el marco de la defensa de los derechos del consumidor, la Comesef destacó que esta disposición no es una norma sanitaria, educativa o técnica.  Al respecto, el especialista jurídico del Comesef, Tomás Romero, aseguró que “El embalsamamiento o arreglo estético de cuerpos es un proceso técnico ofrecido por las funerarias a través de embalsamadores acreditados como técnico embalsamador por instituciones educativas, por lo que la dicha Norma no establece en ninguna de sus disposiciones y en ningún sentido, el otorgamiento de certificaciones a embalsamadores, ni mucho menos que éstas sean otorgadas por empresas o asociaciones empresariales”, destacó.

Romero aclaró que el artículo 79 de la Ley General de Salud establece que para el ejercicio del embalsamamiento y sus ramas, los diplomas correspondientes deben ser expedidos y registrados por las autoridades educativas competentes, por lo que ninguna empresa, aunque tenga amplia experiencia en el ramo, es una institución académica que pueda emitir constancias y certificados sobre dicha actividad, ya que éstos carecerán de validez oficial.

Por su parte la NOM-036-2016 establece, entre otros aspectos, lo relacionado con las obligaciones y requisitos mínimos que deben cumplir las funerarias en la prestación de sus servicios en referencia con sus instalaciones, equipos, personal y procesos.

Al regular el aspecto comercial de los servicios funerarios, la NOM-036-2016 es muy clara al señalar que la Profeco y la Secretaría de Economía, son las autoridades facultadas para vigilar su cumplimiento y en caso de que en el ejercicio de sus atribuciones detecten anomalías que no sean de su competencia, se deberá dar vista a las autoridades correspondientes, como el aspecto sanitario en la Ciudad de México, donde la autoridad competente es la Agencia de Protección Sanitaria, quien a través de una verificación exige los documentos oficiales que acrediten a los embalsamadores, puntualizó.

Entre los instrumentos de verificación y cumplimiento de la NOM-036-2016 se contempla la “Evaluación de la Conformidad”, a través del cual las funerarias pueden someter a evaluación sus instalaciones, equipos, personal y procesos para comprobar que cumplen con las obligaciones que les impone esta disposición. Dicho mecanismo funge como auxiliar de las labores de la autoridad, pero no sustituye ni debe invadir las facultades otorgadas a las mismas.