/ lunes 9 de enero de 2017

Cambio en mercado de gasolinas tiene bondades, considera Hacienda

  • Habrá mayor competencia, inversiones y productividad

Con el nuevo el esquema de flexibilización del mercado de gasolinas se espera que haya más competencia en el mercado que genere inversiones y traiga incrementos en la productividad para hacer a México más competitivo, señaló la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

En el informe semanal de la oficina de su vocería, la dependencia a cargo de José Antonio Meade Kuribreña enfatizó que la producción de crudo en México pasó de 2.6 a 1.9 millones de barriles diarios, situación que corrobora que en la actualidad no existen ya más alternativas para subsidiar el precio de la gasolina, por lo que éste debe reflejar su costo verdadero en el mercado.

Asimismo, indicó que con el nuevo esquema, México atraerá nuevas inversiones que generen la infraestructura que se necesita para contar con un mercado de combustibles eficiente; que redunde en mejores condiciones para los consumidores, como una disminución en los costos de distribución y logística, (y por tanto, de precio).

La SHCP indicó que pese al ajuste aplicado a partir del 1 de enero de 2017, los precios máximos en México son competitivos en comparación con los que se observan en otros países. En otros países el precio promedio por litro para gasolina Magna es de 23.3 pesos, mientras en México es de 15.99 pesos.

Asimismo, reiteró que en la actualidad no existen ya más alternativas para subsidiar el precio de la gasolina y éste debe reflejar hoy su costo verdadero en el mercado, ya que las condiciones han cambiado para México, pues se produce menos petróleo y se consume más gasolina.

En el reporte “Datos relevantes de la flexibilización de los precios de gasolina y diésel”, la SHCP precisa que con este nuevo esquema, México se suma a la mayoría de los países del mundo en los que el precio de los combustibles refleja el costo real de su producción, y no se fija de manera arbitraria por cuestiones políticas o tributarias.

Mantener artificialmente bajos los precios de los combustibles durante 2017 hubiera tenido un costo para el país y los mexicanos de alrededor de 200 mil millones de pesos, gasto que implicaría distraer recursos públicos a rubros tan importantes como programas sociales y de vacunación, becas para educación, apoyos para adultos mayores, pago de pensiones, escuelas y hospitales, reiteró Hacienda.

Ante ello, explicó que la intención es que el Gobierno deje de determinar discrecionalmente los precios de los combustibles y que, de manera gradual y ordenada, éstos se flexibilicen en todas las regiones del país, a fin de que sea el mercado y no la autoridad el que determine los precios.

Precisó que bajo el nuevo esquema, los costos finales de los combustibles reflejarán los precios internacionales del petróleo, el principal insumo de las gasolinas y los costos de logística, además de establecerse un impuesto fijo, como sucede en la mayor parte de los países del mundo.

Recordó que la flexibilización del precio de las gasolinas y diésel es un proceso que comenzó en 2015, cuando en México se estableció un precio fijo a dichos combustibles, el cual se mantuvo todo el año, y en 2016 avanzó con un esquema en el que los costos se movían de acuerdo con las referencias internacionales, dentro de una banda de más/menos 3.0 por ciento.

En el año que recién inició se observará la continuación de esta ruta. A partir del 1 de enero, el país se dividió en 90 regiones (siete en frontera y 83 en el resto), en las que diferirán los precios máximos, ya que ahora reflejarán los costos de llevar combustibles a cada una de ellas.

Precisó que la diferencia en costos obedece a la distancia de cada localidad a las refinerías de Petróleos Mexicanos (Pemex), o a los puntos de importación, así como a los diferentes tipos de infraestructura para el transporte y distribución del combustible.

Aclaró que el ajuste en el precio de las gasolinas y el diésel que entró en vigor desde el 1 de enero de 2017, no se debe a un aumento en impuestos, y tampoco se inscribe en la Reforma Energética adoptada recientemente bajo esta administración.

El costo final está vinculado esencialmente al alza en el precio del petróleo a nivel mundial y a la cotización del dólar, enfatizó nuevamente la SHCP, al explicar que en materia del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), el Gobierno federal ofreció un estímulo fiscal durante 2017 de 1.12 pesos por litro para que éste bajara de 4.30 pesos por litro de gasolina Magna a 3.18 pesos, el cual se mantendrá fijo durante todo el año, de acuerdo con los términos aprobados en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF).

  • Habrá mayor competencia, inversiones y productividad

Con el nuevo el esquema de flexibilización del mercado de gasolinas se espera que haya más competencia en el mercado que genere inversiones y traiga incrementos en la productividad para hacer a México más competitivo, señaló la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

En el informe semanal de la oficina de su vocería, la dependencia a cargo de José Antonio Meade Kuribreña enfatizó que la producción de crudo en México pasó de 2.6 a 1.9 millones de barriles diarios, situación que corrobora que en la actualidad no existen ya más alternativas para subsidiar el precio de la gasolina, por lo que éste debe reflejar su costo verdadero en el mercado.

Asimismo, indicó que con el nuevo esquema, México atraerá nuevas inversiones que generen la infraestructura que se necesita para contar con un mercado de combustibles eficiente; que redunde en mejores condiciones para los consumidores, como una disminución en los costos de distribución y logística, (y por tanto, de precio).

La SHCP indicó que pese al ajuste aplicado a partir del 1 de enero de 2017, los precios máximos en México son competitivos en comparación con los que se observan en otros países. En otros países el precio promedio por litro para gasolina Magna es de 23.3 pesos, mientras en México es de 15.99 pesos.

Asimismo, reiteró que en la actualidad no existen ya más alternativas para subsidiar el precio de la gasolina y éste debe reflejar hoy su costo verdadero en el mercado, ya que las condiciones han cambiado para México, pues se produce menos petróleo y se consume más gasolina.

En el reporte “Datos relevantes de la flexibilización de los precios de gasolina y diésel”, la SHCP precisa que con este nuevo esquema, México se suma a la mayoría de los países del mundo en los que el precio de los combustibles refleja el costo real de su producción, y no se fija de manera arbitraria por cuestiones políticas o tributarias.

Mantener artificialmente bajos los precios de los combustibles durante 2017 hubiera tenido un costo para el país y los mexicanos de alrededor de 200 mil millones de pesos, gasto que implicaría distraer recursos públicos a rubros tan importantes como programas sociales y de vacunación, becas para educación, apoyos para adultos mayores, pago de pensiones, escuelas y hospitales, reiteró Hacienda.

Ante ello, explicó que la intención es que el Gobierno deje de determinar discrecionalmente los precios de los combustibles y que, de manera gradual y ordenada, éstos se flexibilicen en todas las regiones del país, a fin de que sea el mercado y no la autoridad el que determine los precios.

Precisó que bajo el nuevo esquema, los costos finales de los combustibles reflejarán los precios internacionales del petróleo, el principal insumo de las gasolinas y los costos de logística, además de establecerse un impuesto fijo, como sucede en la mayor parte de los países del mundo.

Recordó que la flexibilización del precio de las gasolinas y diésel es un proceso que comenzó en 2015, cuando en México se estableció un precio fijo a dichos combustibles, el cual se mantuvo todo el año, y en 2016 avanzó con un esquema en el que los costos se movían de acuerdo con las referencias internacionales, dentro de una banda de más/menos 3.0 por ciento.

En el año que recién inició se observará la continuación de esta ruta. A partir del 1 de enero, el país se dividió en 90 regiones (siete en frontera y 83 en el resto), en las que diferirán los precios máximos, ya que ahora reflejarán los costos de llevar combustibles a cada una de ellas.

Precisó que la diferencia en costos obedece a la distancia de cada localidad a las refinerías de Petróleos Mexicanos (Pemex), o a los puntos de importación, así como a los diferentes tipos de infraestructura para el transporte y distribución del combustible.

Aclaró que el ajuste en el precio de las gasolinas y el diésel que entró en vigor desde el 1 de enero de 2017, no se debe a un aumento en impuestos, y tampoco se inscribe en la Reforma Energética adoptada recientemente bajo esta administración.

El costo final está vinculado esencialmente al alza en el precio del petróleo a nivel mundial y a la cotización del dólar, enfatizó nuevamente la SHCP, al explicar que en materia del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), el Gobierno federal ofreció un estímulo fiscal durante 2017 de 1.12 pesos por litro para que éste bajara de 4.30 pesos por litro de gasolina Magna a 3.18 pesos, el cual se mantendrá fijo durante todo el año, de acuerdo con los términos aprobados en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF).