/ miércoles 8 de febrero de 2017

Futuro de la infraestructura global estará regida por la incertidumbre en 2017: KPMG

En este 2017. el mercado de la infraestructura a nivel global enfrentará “fuerzas que actuarán en contra de la globalización”, a través de políticas y acciones con perfiles proteccionistas y nacionalistas, alertó la consultoría KPMG.

De esta manera, Stephen Beatty, socio líder de Infraestructura para la región de Américas de la firma, afirmó frente al contexto global, es posible sostener que el futuro de la infraestructura a nivel global será guiado por la incertidumbre y la disrupción: el ascenso de gobiernos populistas, el llamado a una mayor transparencia y los cambios necesarios en los modelos de inversión.

Por ello, a través de un reporte, el analista alertó que el sector en mención enfrentará diferentes retos a lo largo de este año, lo que demandará habilidad y destreza por parte de los agentes económicos para sortear el contexto.

“Habrá fuerzas que actuarán en contra de la globalización: aumentando el proteccionismo y las agendas nacionalistas, modificando las preferencias sociales, aumentando el enfoque en la ‘localización’, nuevas negociaciones comerciales y otras variables que generan incertidumbre que podrían enfriar el entusiasmo por la globalización”, afirmó el especialista.

En ese sentido, dijo que el giro hacia agendas populistas, apoyado por la infraestructura, probablemente lleve a tres tendencias secundarias clave: 1) Los presupuestos de infraestructura deben aumentar; 2) Proliferación del proteccionismo donde se da prioridad a los participantes locales por encima de la experiencia internacional; y 3) Un cambio en las prioridades de infraestructura, no solo hacia activos más populares y proyectos “que dan prioridad a la gente”, sino también hacia nuevas tecnologías y modelos que agilicen los proyectos de infraestructura.

Dijo que, durante 2017, KPMG considera que los gobiernos asuman un enfoque más “ascendente” hacia la planeación y el desarrollo de infraestructura, dedicando tiempo a entender las diversas demandas de los usuarios actuales y las generaciones futuras con el fin de que esto les permita replantear los programas actuales de infraestructura.

El especialista consideró que existen posibilidades de que los inversionistas (públicos y privados) y las instituciones se esfuercen seriamente por medir y comunicar el impacto real de sus inversiones.

“En algunos casos, esto conllevará a tomar decisiones difíciles a medida que los administradores de proyectos y sus beneficiarios estén más conscientes de su huella social y ambiental; de igual manera, es probable que esto conduzca a una mayor competencia por proyectos que puedan demostrar dichos beneficios”, afirmó.

De igual manera, el analista de KPMG espera que tanto propietarios como operadores empiecen a enfocarse en desarrollar planes de tecnología sólidos, equilibrando la necesidad de una ventaja competitiva contra el deseo de obtener rendimientos rápidos sobre sus inversiones.

“Un número selecto de gobiernos dejarán de ser Evisionarios tecnológicosv para convertirse en  líderes en tecnologíal y utilizarán dicha ventaja para relacionarse mejor con sus ciudadanos e incrementar la eficiencia de su infraestructura , destacó.

En este 2017. el mercado de la infraestructura a nivel global enfrentará “fuerzas que actuarán en contra de la globalización”, a través de políticas y acciones con perfiles proteccionistas y nacionalistas, alertó la consultoría KPMG.

De esta manera, Stephen Beatty, socio líder de Infraestructura para la región de Américas de la firma, afirmó frente al contexto global, es posible sostener que el futuro de la infraestructura a nivel global será guiado por la incertidumbre y la disrupción: el ascenso de gobiernos populistas, el llamado a una mayor transparencia y los cambios necesarios en los modelos de inversión.

Por ello, a través de un reporte, el analista alertó que el sector en mención enfrentará diferentes retos a lo largo de este año, lo que demandará habilidad y destreza por parte de los agentes económicos para sortear el contexto.

“Habrá fuerzas que actuarán en contra de la globalización: aumentando el proteccionismo y las agendas nacionalistas, modificando las preferencias sociales, aumentando el enfoque en la ‘localización’, nuevas negociaciones comerciales y otras variables que generan incertidumbre que podrían enfriar el entusiasmo por la globalización”, afirmó el especialista.

En ese sentido, dijo que el giro hacia agendas populistas, apoyado por la infraestructura, probablemente lleve a tres tendencias secundarias clave: 1) Los presupuestos de infraestructura deben aumentar; 2) Proliferación del proteccionismo donde se da prioridad a los participantes locales por encima de la experiencia internacional; y 3) Un cambio en las prioridades de infraestructura, no solo hacia activos más populares y proyectos “que dan prioridad a la gente”, sino también hacia nuevas tecnologías y modelos que agilicen los proyectos de infraestructura.

Dijo que, durante 2017, KPMG considera que los gobiernos asuman un enfoque más “ascendente” hacia la planeación y el desarrollo de infraestructura, dedicando tiempo a entender las diversas demandas de los usuarios actuales y las generaciones futuras con el fin de que esto les permita replantear los programas actuales de infraestructura.

El especialista consideró que existen posibilidades de que los inversionistas (públicos y privados) y las instituciones se esfuercen seriamente por medir y comunicar el impacto real de sus inversiones.

“En algunos casos, esto conllevará a tomar decisiones difíciles a medida que los administradores de proyectos y sus beneficiarios estén más conscientes de su huella social y ambiental; de igual manera, es probable que esto conduzca a una mayor competencia por proyectos que puedan demostrar dichos beneficios”, afirmó.

De igual manera, el analista de KPMG espera que tanto propietarios como operadores empiecen a enfocarse en desarrollar planes de tecnología sólidos, equilibrando la necesidad de una ventaja competitiva contra el deseo de obtener rendimientos rápidos sobre sus inversiones.

“Un número selecto de gobiernos dejarán de ser Evisionarios tecnológicosv para convertirse en  líderes en tecnologíal y utilizarán dicha ventaja para relacionarse mejor con sus ciudadanos e incrementar la eficiencia de su infraestructura , destacó.