/ martes 11 de abril de 2017

Invertirá Toyota mil 300 mdd en planta de Kentucky

WASHINGTON, DC. (EFE).- El constructor japonés de vehículos Toyota anunció ayer una inversión de mil 300 millones de dólares en su planta de Kentucky, Estados Unidos (EU), con el objetivo de agilizar la producción y luego de las amenazas del presidente estadunidense, Donald Trump, de imponer sanciones a las empresas que se trasladen fuera de su país.

“Es hora de una actualización y un lavado de cara. Esta enorme revisión nos permitirá ser más flexibles y competir mejor globalmente, ahondando aún más nuestras presencia aquí en Kentucky”, indicó Wil James, presidente de Toyota Kentucky, en un comunicado.

La planta, ubicada en la localidad de Georgetown, es la mayor del mundo del fabricante nipón y cuenta con más de ocho mil 200 empleados.

El año pasado Toyota agregó 700 empleados para desarrollar el lanzamiento de nuevo modelo Camry 2018, que se produce en la fábrica y es uno de sus vehículos más populares en EU.

Los mil 300 millones de dólares señalados ayer no conllevan la creación de nuevos empleos, apuntó Toyota, y forma parte de un plan en cinco años en los que prevé alcanzar una inversión total de diez mil millones de dólares en EU.

Sin embargo, se produce después de que el presidente Trump amenazase a los grandes fabricantes de automóviles por sus planes de trasladar parte de su producción a otros países como México, para reducir costos.

En los meses recientes, los consejeros delegados de empresas como General Motors o Ford han sostenido reuniones con Trump y han anunciado inversiones multimillonarias en EU como muestra de su compromiso con el sector manufacturero doméstico.

Toyota incluyó en su comunicado unas declaraciones del propio Trump en las que el mandatario subraya que “esta decisión es una evidencia más de que los fabricantes están ahora confiados en que el clima económico ha mejorado en gran medida bajo mi Gobierno”.

WASHINGTON, DC. (EFE).- El constructor japonés de vehículos Toyota anunció ayer una inversión de mil 300 millones de dólares en su planta de Kentucky, Estados Unidos (EU), con el objetivo de agilizar la producción y luego de las amenazas del presidente estadunidense, Donald Trump, de imponer sanciones a las empresas que se trasladen fuera de su país.

“Es hora de una actualización y un lavado de cara. Esta enorme revisión nos permitirá ser más flexibles y competir mejor globalmente, ahondando aún más nuestras presencia aquí en Kentucky”, indicó Wil James, presidente de Toyota Kentucky, en un comunicado.

La planta, ubicada en la localidad de Georgetown, es la mayor del mundo del fabricante nipón y cuenta con más de ocho mil 200 empleados.

El año pasado Toyota agregó 700 empleados para desarrollar el lanzamiento de nuevo modelo Camry 2018, que se produce en la fábrica y es uno de sus vehículos más populares en EU.

Los mil 300 millones de dólares señalados ayer no conllevan la creación de nuevos empleos, apuntó Toyota, y forma parte de un plan en cinco años en los que prevé alcanzar una inversión total de diez mil millones de dólares en EU.

Sin embargo, se produce después de que el presidente Trump amenazase a los grandes fabricantes de automóviles por sus planes de trasladar parte de su producción a otros países como México, para reducir costos.

En los meses recientes, los consejeros delegados de empresas como General Motors o Ford han sostenido reuniones con Trump y han anunciado inversiones multimillonarias en EU como muestra de su compromiso con el sector manufacturero doméstico.

Toyota incluyó en su comunicado unas declaraciones del propio Trump en las que el mandatario subraya que “esta decisión es una evidencia más de que los fabricantes están ahora confiados en que el clima económico ha mejorado en gran medida bajo mi Gobierno”.