/ miércoles 28 de septiembre de 2016

Los mercados y Goldman Sachs prevén un fracaso de la reunión de la OPEP en Argel

PARÍS, Francia. (OEM-Informex).- El Brent cedió ayer 1.38 por ciento y el WTI se replegó 1.60 por ciento en una clara demostración del pesimismo que reina en el mercado, ante las dificultades que encontrarán hoy la OPEP y Rusia para reducir la producción y estabilizar los precios del petróleo.

El barril de light sweet crude West Texas Intermediate (WTI), calidad de referencia en Estados Unidos, perdió 1.60 por ciento para cerrar a 44.86 dólares en el New York Mercantile Exchange (Nymex). En Londres, Brent del Mar del Norte para entrega en noviembre cedió 1.38 por ciento a 46.29 dólares en el Intercontinental Exchange (ICE). Ambos mercados acusaron caídas de hasta tres por ciento al promediar la tarde, pero se recuperaron al término de la rueda.

Los operadores están convencidos de que la rivalidad entre Arabia Saudita e Irán impedirá llegar a un acuerdo para congelar la producción.

En vísperas de la reunión que se celebrará en la capital de Argelia, el banco de negocios Goldman Sachs rebajó sus previsiones y pronosticó un derrumbe de precios. Contrariamente a sus cálculos iniciales, ahora estima que el precio del crudo logrará recuperarse en el cuarto trimestre del año. La firma de inversiones prevé, en concreto, que el excedente de oferta mundial será “mucho mayor al esperado”. Sus analistas calculan que la extracción superará a la demanda unos 400 mil barriles por día en los últimos tres meses del año. La estimación anterior ubicaba el excedente en 300 mil barriles diarios. Por lo tanto, el barril de WTI, caerá a 43 dólares a fin de año, según Goldman Sachs.

El banco, sin embargo, reafirma sus previsiones para 2017 y estima que el precio promedio del crudo se situará en torno a los 52 dólares por barril.

En su último informe, la Agencia Internacional de Energía (AIE) también había aplazado hasta mediados de 2017 el retorno a un equilibrio entre la oferta y la demanda.

El Commerzbank, por su parte, asegura que incluso “los productores de la OPEP se preparan a un periodo prolongado de precios bajos [...] en la medida en que Arabia Saudita redujo en 20 por ciento los salarios de sus ministros”.

Las últimas esperanzas de llegar a un acuerdo para congelar la producción se esfumaron ayer cuando Irán rehusó sumarse a un pacto que —en la práctica— reduciría sus crecientes exportaciones, que ya llegaron a un nivel cercano al que tenían antes del embargo comercial decretado por Occidente en represalia por su programa nuclear. El Ministro de Petróleo de Irán reafirmó que la reunión informal de la OPEP “no es el momento para adoptar decisiones, sino solo para intercambiar opiniones”. El régimen de Teherán espera alcanzar rápidamente una producción de cuatro millones de barriles diarios.

Arabia Saudita también opuso reticencias a un acuerdo sobre producción al afirmar que la reunión de Argel tiene únicamente un carácter “consultivo”.

Además de sus intereses petroleros antagónicos, ambos países están enfrentados por razones geopolíticas relacionadas con sus respectivas posiciones religiosas y estratégicas en Oriente Medio.

“La imposibilidad de llegar a un acuerdo, al menos en el corto plazo, repercutirá en los mercados. Es posible que asistamos a un importante movimiento de ventas”, comentó Neil Wilson, analista del trader ETX Capital.

En ese contexto, los analistas descartan cambios significativos en la posición de la OPEP por lo menos hasta la cumbre prevista para el 30 de noviembre en Viena.

PARÍS, Francia. (OEM-Informex).- El Brent cedió ayer 1.38 por ciento y el WTI se replegó 1.60 por ciento en una clara demostración del pesimismo que reina en el mercado, ante las dificultades que encontrarán hoy la OPEP y Rusia para reducir la producción y estabilizar los precios del petróleo.

El barril de light sweet crude West Texas Intermediate (WTI), calidad de referencia en Estados Unidos, perdió 1.60 por ciento para cerrar a 44.86 dólares en el New York Mercantile Exchange (Nymex). En Londres, Brent del Mar del Norte para entrega en noviembre cedió 1.38 por ciento a 46.29 dólares en el Intercontinental Exchange (ICE). Ambos mercados acusaron caídas de hasta tres por ciento al promediar la tarde, pero se recuperaron al término de la rueda.

Los operadores están convencidos de que la rivalidad entre Arabia Saudita e Irán impedirá llegar a un acuerdo para congelar la producción.

En vísperas de la reunión que se celebrará en la capital de Argelia, el banco de negocios Goldman Sachs rebajó sus previsiones y pronosticó un derrumbe de precios. Contrariamente a sus cálculos iniciales, ahora estima que el precio del crudo logrará recuperarse en el cuarto trimestre del año. La firma de inversiones prevé, en concreto, que el excedente de oferta mundial será “mucho mayor al esperado”. Sus analistas calculan que la extracción superará a la demanda unos 400 mil barriles por día en los últimos tres meses del año. La estimación anterior ubicaba el excedente en 300 mil barriles diarios. Por lo tanto, el barril de WTI, caerá a 43 dólares a fin de año, según Goldman Sachs.

El banco, sin embargo, reafirma sus previsiones para 2017 y estima que el precio promedio del crudo se situará en torno a los 52 dólares por barril.

En su último informe, la Agencia Internacional de Energía (AIE) también había aplazado hasta mediados de 2017 el retorno a un equilibrio entre la oferta y la demanda.

El Commerzbank, por su parte, asegura que incluso “los productores de la OPEP se preparan a un periodo prolongado de precios bajos [...] en la medida en que Arabia Saudita redujo en 20 por ciento los salarios de sus ministros”.

Las últimas esperanzas de llegar a un acuerdo para congelar la producción se esfumaron ayer cuando Irán rehusó sumarse a un pacto que —en la práctica— reduciría sus crecientes exportaciones, que ya llegaron a un nivel cercano al que tenían antes del embargo comercial decretado por Occidente en represalia por su programa nuclear. El Ministro de Petróleo de Irán reafirmó que la reunión informal de la OPEP “no es el momento para adoptar decisiones, sino solo para intercambiar opiniones”. El régimen de Teherán espera alcanzar rápidamente una producción de cuatro millones de barriles diarios.

Arabia Saudita también opuso reticencias a un acuerdo sobre producción al afirmar que la reunión de Argel tiene únicamente un carácter “consultivo”.

Además de sus intereses petroleros antagónicos, ambos países están enfrentados por razones geopolíticas relacionadas con sus respectivas posiciones religiosas y estratégicas en Oriente Medio.

“La imposibilidad de llegar a un acuerdo, al menos en el corto plazo, repercutirá en los mercados. Es posible que asistamos a un importante movimiento de ventas”, comentó Neil Wilson, analista del trader ETX Capital.

En ese contexto, los analistas descartan cambios significativos en la posición de la OPEP por lo menos hasta la cumbre prevista para el 30 de noviembre en Viena.