/ martes 15 de septiembre de 2015

La información obtenida de dispositivos móviles contribuye a maximizar el aprendizaje

México.- La información que se puede obtener mediante los dispositivos móviles y aparatos inteligentes que recopilan los datos de las actividades diarias puede aprovecharse para maximizar el aprendizaje educativo, consideró el especialista Alfonso Bustos.

El académico de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza explicó que el reto aunado a esta situación es darle un sentido social a la instrucción universitaria, para la colección, análisis y aplicación de la información acumulada para medir el comportamiento de las comunidades integradas en torno a la relación docencia-enseñanza.

“Esos recursos permiten aplicar técnicas estadísticas, modelos predictivos y visualizaciones interactivas para optimizar el potencial de profesores y estudiantes”, indicó durante la conferencia “Analítica del aprendizaje: hacia una personalización de las ayudas educativas”.

Explicó que en términos generales, los resultados sirven para mejorar la instrucción y formación mediante la ponderación y desglose de aspectos demográficos y de desempeño de los estudiantes.

En un comunicado, el especialista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) refirió que regularmente las escuelas y colegios no se preocupan por recoger esa información, organizarla, sopesarla y utilizarla

“La clave radica en reflexionar sobre cómo hacer que los menores de edad y los adultos atribuyan un propósito a este nivel académico. En este contexto surge la analítica del aprendizaje”, dijo. (Notimex)

México.- La información que se puede obtener mediante los dispositivos móviles y aparatos inteligentes que recopilan los datos de las actividades diarias puede aprovecharse para maximizar el aprendizaje educativo, consideró el especialista Alfonso Bustos.

El académico de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza explicó que el reto aunado a esta situación es darle un sentido social a la instrucción universitaria, para la colección, análisis y aplicación de la información acumulada para medir el comportamiento de las comunidades integradas en torno a la relación docencia-enseñanza.

“Esos recursos permiten aplicar técnicas estadísticas, modelos predictivos y visualizaciones interactivas para optimizar el potencial de profesores y estudiantes”, indicó durante la conferencia “Analítica del aprendizaje: hacia una personalización de las ayudas educativas”.

Explicó que en términos generales, los resultados sirven para mejorar la instrucción y formación mediante la ponderación y desglose de aspectos demográficos y de desempeño de los estudiantes.

En un comunicado, el especialista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) refirió que regularmente las escuelas y colegios no se preocupan por recoger esa información, organizarla, sopesarla y utilizarla

“La clave radica en reflexionar sobre cómo hacer que los menores de edad y los adultos atribuyan un propósito a este nivel académico. En este contexto surge la analítica del aprendizaje”, dijo. (Notimex)