/ jueves 13 de octubre de 2016

Personajes: Ignacio López Tarso

POR J. MANUEL ÁLVAREZ HERNÁNDEZ

CORRESPONSAL

A tres meses de que cumpla 92 años de edad, el destacado actor don Ignacio López Tarso se mostró agradecido con el Comité Organizador del Festival Internacional Cervantino (FIC) por haberlo invitado y con una mente lúcida recordó los diferentes pasajes de su amplia trayectoria tanto en el cine como en el teatro y en la pantalla chica. Considerado como un icono de la cinematografía nacional, habló de todo en la rueda de prensa que ofreció de manera dinámica, alegre y jovial. Así, dijo que logró hacer solo 50 películas, gran cantidad de obras de teatro y telenovelas con grandes actores y actrices nacionales.

“Las 50 películas son muy pocas porque mis compañeros actores, por ejemplo Julio Alemán hizo más de 100, Mario Almada hizo más de 200, David Reynoso hizo 180, de modo que si en mi vida he hecho 50 películas es muy poco, y de ellas, tengo unas 20 que me gustan y otras 20 que son regulares y otras 10 que no quiero ni mencionarlas, mejor las olvidamos, fueron muy buenas intenciones pero resultaron muy malas”, lo que causó risas de los presentes. A una de las preguntas de un reportero de cómo se sentía, contestó, “me paro y me doy una vueltecita”, y esto hizo que las y los reporteros soltaran una tronante carcajada. “Me siento bien, estoy sano, tengo 91 años y cumplo 92 el próximo 15 de enero y para lo que he vivido y lo que he recorrido el mundo y para lo que he interpretado, pues me siento muy bien”.

Enseguida comentó: “Tengo capacidad de memoria, tengo muy buena memoria todavía; tengo muy buena memoria para aprender lo que me urge y para olvidar lo que ya hice. Ese es un buen sistema de la memoria, no? Aprender rápidamente lo que te interesa y olvidar lo que ya hiciste para que quepa más aquí, no?”, y se tomó la cabeza con las manos. LE DIVIERTE SER ACTOR

Luego recordó algunas de las cintas cinematográficas y los directores que tuvo en varios de los pasajes de su larga trayectoria como actor de cine, teatro y televisión.

Mencionó de entrada: “Mi carrera ha sido muy grata, la he disfrutado muchísimo, me ha divertido ser actor desde hace 68 años y he tenido la fortuna de interpretar a los grandes de la literatura universal, de la literatura dramática, empezando por los meros meros, los papás, los abuelos, los que nos enseñaron lo que era el teatro, que fueron los griegos”.

No dejó de lado los clásicos españoles, con Lope de Vega, Calderón de la Barca, Guillén de Castro, Fernando Rojas, entre otros, “una lista enorme de grandes dramaturgos, también he podido interpretarlos y he tenido la suerte. De modo que mi carrera ha ido desde los griegos, el clásico del cine de oro español, pero también los mexicanos, Vicente Leñero, Sergio Magaña, Carballido, Hugo Argüelles, todos los grandes dramaturgos mexicanos, que también he tenido la suerte de interpretar”. UNA GRAN SATISFACCIÓN

“Mi carrera en 68 años ha provocado que me divierta muchísimo, porque esos grandes personajes te dan la oportunidad de expresar con todas tus cualidades y facultades, porque son personajes que te exigen todo físicamente, espiritualmente, intelectualmente, todo, son personajes que te piden que des todo y eso es una gran satisfacción”, aseveró López Tarso. “Hay tal cantidad de maravillosas obras de la literatura universal, que no hay actor que se tenga la vida suficiente para hacer todo lo que quisiera y yo estoy en ese trance y ya me falta muy poco tiempo porque mientras más avanza mi edad y pasan los años, hay menos capacidad para hacer más cosas porque uno nota cada día algo que te va faltando, pero ojalá y pueda seguir trabajando como lo he hecho hasta ahora, con las facultades completas, ojalá que pueda seguir así muchos años más y en ese caso hay mucho por hacer”, externó el actor mexicano.

Señaló que últimamente ha estado hablando con directores y productores “y me encantaría hacer una obra con Juan Ignacio, mi hijo, una obra de dos personajes donde estuviéramos los dos solos en escena, como estuve con Dolores del Río, por ejemplo, como he estado con Aracely Arámbula y ahora con Gabriela Spanic, con quien hago una obra muy hermosa que se llama Un Picasso, sobre Pablo Picasso.

Refirió que tuvo compañeros actores y actrices magníficos como también directores, como “cuando llegué a hacer La Cucaracha, que me invitó Ismael Rodríguez, que era un gran director, y con quien trabajé mucho en varias cintas. CON LOS GRANDES

Habló de que compartió con Dolores del Río y María Félix, Pedro Armendáriz y Emilio “El Indio” Fernández. Ahí estaba la Época de Oro del Cine Mexicano, reunida en esa película de Ismael Rodríguez. “Esa película me trae muy buenos recuerdos, de ahí partió mi amistad con María Félix con la que hice siete películas más, así como con Dolores del Río, con la que hice dos obras de teatro, Mi Querido Embustero, una de ellas y la otra La Reina y los Rebeldes.

Sobre sus maestros de teatro, López Tarso dijo que no solo fueron los de la Academia de Teatro de Bellas Artes, donde inició su carrera. Ahí tuve a Salvador Novo, a Xavier Villaurrutia, quien fue su primer maestro de teatro, quien murió a los 47 años de un infarto.

Ignacio López Tarso se la pasó de broma en broma, recordó también que ya ha estado en esta ciudad de Guanajuato donde los espectadores le han dado un cálido recibimiento, como en el teatro Juárez donde presentó “12 hombres en pugna” y otras obras más en el mismo escenario.

Ignacio López Tarso se presentó en el teatro Cervantes para hacer una adaptación del maestro Eduardo Ruiz Saviñón, del Quijote. Su hijo, el actor Juan Ignacio Aranda, la actriz Gabriela Pérez Negrete, el guitarrista Guillermo González Philips al conmemorarse los 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra.

POR J. MANUEL ÁLVAREZ HERNÁNDEZ

CORRESPONSAL

A tres meses de que cumpla 92 años de edad, el destacado actor don Ignacio López Tarso se mostró agradecido con el Comité Organizador del Festival Internacional Cervantino (FIC) por haberlo invitado y con una mente lúcida recordó los diferentes pasajes de su amplia trayectoria tanto en el cine como en el teatro y en la pantalla chica. Considerado como un icono de la cinematografía nacional, habló de todo en la rueda de prensa que ofreció de manera dinámica, alegre y jovial. Así, dijo que logró hacer solo 50 películas, gran cantidad de obras de teatro y telenovelas con grandes actores y actrices nacionales.

“Las 50 películas son muy pocas porque mis compañeros actores, por ejemplo Julio Alemán hizo más de 100, Mario Almada hizo más de 200, David Reynoso hizo 180, de modo que si en mi vida he hecho 50 películas es muy poco, y de ellas, tengo unas 20 que me gustan y otras 20 que son regulares y otras 10 que no quiero ni mencionarlas, mejor las olvidamos, fueron muy buenas intenciones pero resultaron muy malas”, lo que causó risas de los presentes. A una de las preguntas de un reportero de cómo se sentía, contestó, “me paro y me doy una vueltecita”, y esto hizo que las y los reporteros soltaran una tronante carcajada. “Me siento bien, estoy sano, tengo 91 años y cumplo 92 el próximo 15 de enero y para lo que he vivido y lo que he recorrido el mundo y para lo que he interpretado, pues me siento muy bien”.

Enseguida comentó: “Tengo capacidad de memoria, tengo muy buena memoria todavía; tengo muy buena memoria para aprender lo que me urge y para olvidar lo que ya hice. Ese es un buen sistema de la memoria, no? Aprender rápidamente lo que te interesa y olvidar lo que ya hiciste para que quepa más aquí, no?”, y se tomó la cabeza con las manos. LE DIVIERTE SER ACTOR

Luego recordó algunas de las cintas cinematográficas y los directores que tuvo en varios de los pasajes de su larga trayectoria como actor de cine, teatro y televisión.

Mencionó de entrada: “Mi carrera ha sido muy grata, la he disfrutado muchísimo, me ha divertido ser actor desde hace 68 años y he tenido la fortuna de interpretar a los grandes de la literatura universal, de la literatura dramática, empezando por los meros meros, los papás, los abuelos, los que nos enseñaron lo que era el teatro, que fueron los griegos”.

No dejó de lado los clásicos españoles, con Lope de Vega, Calderón de la Barca, Guillén de Castro, Fernando Rojas, entre otros, “una lista enorme de grandes dramaturgos, también he podido interpretarlos y he tenido la suerte. De modo que mi carrera ha ido desde los griegos, el clásico del cine de oro español, pero también los mexicanos, Vicente Leñero, Sergio Magaña, Carballido, Hugo Argüelles, todos los grandes dramaturgos mexicanos, que también he tenido la suerte de interpretar”. UNA GRAN SATISFACCIÓN

“Mi carrera en 68 años ha provocado que me divierta muchísimo, porque esos grandes personajes te dan la oportunidad de expresar con todas tus cualidades y facultades, porque son personajes que te exigen todo físicamente, espiritualmente, intelectualmente, todo, son personajes que te piden que des todo y eso es una gran satisfacción”, aseveró López Tarso. “Hay tal cantidad de maravillosas obras de la literatura universal, que no hay actor que se tenga la vida suficiente para hacer todo lo que quisiera y yo estoy en ese trance y ya me falta muy poco tiempo porque mientras más avanza mi edad y pasan los años, hay menos capacidad para hacer más cosas porque uno nota cada día algo que te va faltando, pero ojalá y pueda seguir trabajando como lo he hecho hasta ahora, con las facultades completas, ojalá que pueda seguir así muchos años más y en ese caso hay mucho por hacer”, externó el actor mexicano.

Señaló que últimamente ha estado hablando con directores y productores “y me encantaría hacer una obra con Juan Ignacio, mi hijo, una obra de dos personajes donde estuviéramos los dos solos en escena, como estuve con Dolores del Río, por ejemplo, como he estado con Aracely Arámbula y ahora con Gabriela Spanic, con quien hago una obra muy hermosa que se llama Un Picasso, sobre Pablo Picasso.

Refirió que tuvo compañeros actores y actrices magníficos como también directores, como “cuando llegué a hacer La Cucaracha, que me invitó Ismael Rodríguez, que era un gran director, y con quien trabajé mucho en varias cintas. CON LOS GRANDES

Habló de que compartió con Dolores del Río y María Félix, Pedro Armendáriz y Emilio “El Indio” Fernández. Ahí estaba la Época de Oro del Cine Mexicano, reunida en esa película de Ismael Rodríguez. “Esa película me trae muy buenos recuerdos, de ahí partió mi amistad con María Félix con la que hice siete películas más, así como con Dolores del Río, con la que hice dos obras de teatro, Mi Querido Embustero, una de ellas y la otra La Reina y los Rebeldes.

Sobre sus maestros de teatro, López Tarso dijo que no solo fueron los de la Academia de Teatro de Bellas Artes, donde inició su carrera. Ahí tuve a Salvador Novo, a Xavier Villaurrutia, quien fue su primer maestro de teatro, quien murió a los 47 años de un infarto.

Ignacio López Tarso se la pasó de broma en broma, recordó también que ya ha estado en esta ciudad de Guanajuato donde los espectadores le han dado un cálido recibimiento, como en el teatro Juárez donde presentó “12 hombres en pugna” y otras obras más en el mismo escenario.

Ignacio López Tarso se presentó en el teatro Cervantes para hacer una adaptación del maestro Eduardo Ruiz Saviñón, del Quijote. Su hijo, el actor Juan Ignacio Aranda, la actriz Gabriela Pérez Negrete, el guitarrista Guillermo González Philips al conmemorarse los 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra.