/ sábado 1 de julio de 2017

Cautiva Zabaleta con arte y sensualidad

La cantante Susana Zabaleta ofreció una íntima velada a sus admiradores en El Lunario para presentarles en vivo los temas de su más reciente álbum Como la sal.

La noche del jueves, la intérprete se entregó a su público con un concierto en el que estuvo acompañada por 10 músicos dirigidos por Marco Morel. La coahuilense abrió la velada con Dos días en la vida, de 01Jarabe de Palo.

A ese tema siguieron La tirana, Escándalo, Hay que saber perder y Conozco a los dos, de sus más recientes producciones discográficas.

Con un derroche de sensualidad, Zabaleta enamoró a los asistentes con Contigo aprendí, de la autoría de Armando Manzanero, para después dar paso a los temas del nuevo álbum producido por Alejandro Cervantes, Puede, de Marlango; Matemática de la carne, de Rayden, y Hoy, de Gian Marco.

La cantante cautivó a su público con su versión de Kumbala (Maldita Vecindad), con lo que arrancó los aplausos de un público entusiasta que no dejaba de manifestar su afecto a través de gritos y entusiasmo.

La cantante Susana Zabaleta ofreció una íntima velada a sus admiradores en El Lunario para presentarles en vivo los temas de su más reciente álbum Como la sal.

La noche del jueves, la intérprete se entregó a su público con un concierto en el que estuvo acompañada por 10 músicos dirigidos por Marco Morel. La coahuilense abrió la velada con Dos días en la vida, de 01Jarabe de Palo.

A ese tema siguieron La tirana, Escándalo, Hay que saber perder y Conozco a los dos, de sus más recientes producciones discográficas.

Con un derroche de sensualidad, Zabaleta enamoró a los asistentes con Contigo aprendí, de la autoría de Armando Manzanero, para después dar paso a los temas del nuevo álbum producido por Alejandro Cervantes, Puede, de Marlango; Matemática de la carne, de Rayden, y Hoy, de Gian Marco.

La cantante cautivó a su público con su versión de Kumbala (Maldita Vecindad), con lo que arrancó los aplausos de un público entusiasta que no dejaba de manifestar su afecto a través de gritos y entusiasmo.