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Pese a “falso Mesías”, representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa está lista

  • Redacción El Sol de México
  • en Metrópoli

Por Héctor Cruz López

Una vez superado el trago amargo de ser engañados por un “falso Mesías” –Erick Eduardo Guzmán Ramírez, quien resultó casado y con un hijo, motivo por el que fue destituido como “Jesucristo” el sábado pasado–, el Comité Organizador de la Semana Santa en Iztapalapa anunció que todo está listo para que este “Miércoles de Ceniza”, con lo inicia la Cuaresma, arranque la 164 Representación de la Pasión de Cristo.

Para el presidente del Comité, Miguel Morales Larrauri, este lamentable trance, nunca antes ocurrido en la historia de la Semana Santa de Iztapalapa, ha quedado atrás y ahora con el nuevo “Cristo”, Eder Omar Arreola Ortega, de 27 años, esperan llevar a buen término esta tradicional “fiesta”, en la que participan los ocho barrios de esta demarcación.

Sin embargo, en entrevista con El Sol de México, aceptó que continuarán las críticas de sus vecinos por este inconveniente, “que para nuestra fortuna pudimos repararlo. Pero esos ataques son de las personas que siempre han estado en contra de esta tradición. Es gente que desconoce de la logística, de la organización, escenografía y, en fin, a lo que nos enfrentamos”, comentó.

Reconoció que fue un duro golpe que una mujer acusara al anterior “Jesús”, Erick Eduardo Guzmán Ramírez, de ser su esposo desde hace siete años y haber procreado un niño, lo cual, obviamente, ocultó al Comité Organizador.

“Claro que fue grave. Afortunadamente logramos repararlo. Y dentro de lo malo, que bueno que fue previó a iniciar la Cuaresma, pues no dio tiempo para elegir al nuevo Jesucristo, quien afortunadamente conoce el papel, lo que ha facilitado nuestra labor”, destacó Morales Larrauri.

Para ello, el nuevo “Cristo de Iztapalapa”, tuvo que superar varios filtros para el papel principal que marcan las reglas para esta tradicional puesta en escena callejera, como ser soltero, sin compromiso y sin hijos, además de no tener tatuajes y sin perforaciones, no adicciones ni vicios, ser nativo de alguno de los ocho Barrios, católico, haber hecho su Primera Comunión y, obviamente, sufragar los gastos personales, dado que todos los actores compran sus utensilios.

Por su parte, vecinos de Iztapalapa auguran un negro panorama para la próxima 164 representación de la Pasión de Cristo, “pues si bien la tradición surgió en el año 1864, tras una epidemia de cólera, ahora por haber permitido este sacrilegio, por no haber investigado al joven que haría el papel de Jesús, se nos vendrán desgracias. Ya verá”, comentaron a este diario.