/ miércoles 15 de junio de 2016

El cambio de microbuses por transporte eléctrico reduce hasta 90 por ciento de contaminantes

La intervención del Gobierno de la Ciudad de México para cambiar los microbuses por un autobús o un vehículo eléctrico con tecnología reduce hasta en un 90 por ciento de los contaminantes, el número de unidades en circulación y se evitan accidentes de tránsito, afirmó ayer el asambleísta Iván Texta Solís.

En un comunicado, el legislador se manifestó a favor ampliar las líneas de Metrobús para responder a las demandas ciudadanas y es un modelo a seguir en otros Estados.

El perredista apoyó así la decisión de sustituir microbuses por unidades menos contaminantes, pues representa un parteaguas en la estrategia para armonizar la movilidad con el cuidado del medio ambiente y garantizar un transporte sustentable.

El presidente de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Ciudad de México en la Asamblea Legislativa reconoció el compromiso del Ejecutivo local con la salud de las y los capitalinos, ya que la sustitución de ese medio de transporte era una deuda pendiente con la sociedad para dar mayor orden a la movilidad en la capital del país.

“Una ciudad de vanguardia no requiere sólo palabras con fines políticos, sino acciones concretas como la anunciada por el Jefe de Gobierno, para que esta semana inicie la destrucción de entre 700 y mil microbuses, como parte del programa de sustitución y chatarrización de unidades; hecho que respaldamos y por el que nos congratulamos, pues sienta las bases de una política pública a largo plazo que permite atender un reclamo añejo de la sociedad”, apuntó Texta Solís.

Explicó que para lograr que una estrategia gubernamental sea efectiva es necesario cerrar todas las puertas a la impunidad, de ahí que la determinación de destruir las unidades para evitar que se vendan y circulen en otras entidades da certeza al proyecto.

Pidió a las autoridades aplicar las mismas acciones para las 3 mil unidades que serán retiradas este año, las 5 mil de 2017 y las 6 mil en 2018, hasta llegar a las 20 mil anunciadas en el programa publicado en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México.

Recordó que ha presentado propuestas legislativas con miras a reducir la contaminación ambiental y propiciar un entorno favorable para los habitantes de la Ciudad de México, mediante el uso de energías limpias y renovables en el transporte y otras actividades, en las que incluso propuso otorgar estímulos fiscales, financieros y administrativos a las personas físicas y morales que privilegien el uso de energías alternativas.

Por ello, calificó como atinada la entrega de bonos de 100 mil pesos que otorga la Secretaría de Movilidad (Semovi) a los concesionarios como parte del programa de chatarrización, a fin de que puedan adquirir nuevas unidades.

La intervención del Gobierno de la Ciudad de México para cambiar los microbuses por un autobús o un vehículo eléctrico con tecnología reduce hasta en un 90 por ciento de los contaminantes, el número de unidades en circulación y se evitan accidentes de tránsito, afirmó ayer el asambleísta Iván Texta Solís.

En un comunicado, el legislador se manifestó a favor ampliar las líneas de Metrobús para responder a las demandas ciudadanas y es un modelo a seguir en otros Estados.

El perredista apoyó así la decisión de sustituir microbuses por unidades menos contaminantes, pues representa un parteaguas en la estrategia para armonizar la movilidad con el cuidado del medio ambiente y garantizar un transporte sustentable.

El presidente de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Ciudad de México en la Asamblea Legislativa reconoció el compromiso del Ejecutivo local con la salud de las y los capitalinos, ya que la sustitución de ese medio de transporte era una deuda pendiente con la sociedad para dar mayor orden a la movilidad en la capital del país.

“Una ciudad de vanguardia no requiere sólo palabras con fines políticos, sino acciones concretas como la anunciada por el Jefe de Gobierno, para que esta semana inicie la destrucción de entre 700 y mil microbuses, como parte del programa de sustitución y chatarrización de unidades; hecho que respaldamos y por el que nos congratulamos, pues sienta las bases de una política pública a largo plazo que permite atender un reclamo añejo de la sociedad”, apuntó Texta Solís.

Explicó que para lograr que una estrategia gubernamental sea efectiva es necesario cerrar todas las puertas a la impunidad, de ahí que la determinación de destruir las unidades para evitar que se vendan y circulen en otras entidades da certeza al proyecto.

Pidió a las autoridades aplicar las mismas acciones para las 3 mil unidades que serán retiradas este año, las 5 mil de 2017 y las 6 mil en 2018, hasta llegar a las 20 mil anunciadas en el programa publicado en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México.

Recordó que ha presentado propuestas legislativas con miras a reducir la contaminación ambiental y propiciar un entorno favorable para los habitantes de la Ciudad de México, mediante el uso de energías limpias y renovables en el transporte y otras actividades, en las que incluso propuso otorgar estímulos fiscales, financieros y administrativos a las personas físicas y morales que privilegien el uso de energías alternativas.

Por ello, calificó como atinada la entrega de bonos de 100 mil pesos que otorga la Secretaría de Movilidad (Semovi) a los concesionarios como parte del programa de chatarrización, a fin de que puedan adquirir nuevas unidades.