/ martes 7 de febrero de 2017

[Video] Frenan el Transporte Urbano Elevado Personalizado

*El proyecto auténticamente mexicano serviría para desplazar el uso del automóvil

*No es teleférico y tampoco funicular

Manuel Cosme

Uno de los sistemas más novedosos de transporte, auténticamente mexicano, y que podría ser una solución para la movilidad caótica en la Ciudad de México está inexplicablemente “congelado” y es muy posible que sea aplicado primero en otras urbes, como Panamá o Puebla, pero no en la Capital.

Su creador, el ingeniero Rodolfo Zamorano Morfín, mostró, en entrevista con EL SOL DE MÉXICO, las patentes del Transporte Urbano Elevado Personalizado (TUEP) y aclaró que esto no tiene nada que ver con un funicular o un teleférico, los cuales se manejan por cables, que sirven para desplazar a las personas de las zonas altas a las bajas y viceversa, y se emplean con fines turísticos y deportivos.

Afirmó que al proyecto, el Gobierno de la Ciudad de México ya le asignó 40 millones de pesos, mientras que él ha invertido poco más de 70 millones de pesos.

Con ilustraciones, presentó que su sistema puede usarse en forma elevada, pero para desplazar horizontalmente a los pasajeros a bordo de cabinas, las cuales los llevarán de su punto de origen a su destino sin necesidad de bajarse de ellas para transbordar.

Un prototipo de su modo de transporte está montado en un terreno de Los Reyes La Paz, Estado de México, a la espera de ser aplicado en la Ciudad de México en una ruta inicial que correría en Miguel de Cervantes Saavedra a Granada, con una longitud de 7.6 kilómetros y ocho estaciones de tres tamaños, por la zona de Polanco.

A precios actuales, el boleto en dicha ruta costaría 11 pesos, con una afluencia de 77 mil 967 pasajeros diarios, lo cual según sus cálculos, sacaría de la circulación 65 mil autos de esa zona y la inversión requerida sería de 936 millones de pesos.

Precisó que esos datos son tentativos, que requieren un estudio de origen y destino, lo cual es obligación del Gobierno capitalino hacerlo.

PARA UNA CIUDAD

A diferencia de funiculares y teleférico, su proyecto está concebido para ser usado en una ciudad, donde aproveche el espacio elevado disponible, pueda desplazar el uso del automóvil y su nicho de mercado es la clase media que no desea viajar en Metro y Metrobús.

De ser aplicado, su medio de traslado serviría para evitar la saturación y el caos vehicular de la Ciudad de México, donde las velocidades de circulación cada vez son más bajas y se suman al tránsito un mayor número de automóviles.

Las cabinas que se planea emplear son solamente para dos personas, comodamente sentadas.

Citó datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, según las cuales la tasa de natalidad es de 1.9 por ciento en la Capital, pero la de la motorización es de un 5.36 por ciento anual.

Los problemas generados por esta situación, enumeró el entrevistado, son que el pasajero pierde competitividad laboral, tiempo de descanso, le genera estrés y la contaminación es muy alta por el caos vehicular.

Ante esta situación es que se dio a la tarea de desarrollar una nueva tecnología a lo cual el Gobierno capitalino le asignó 40.6 millones de pesos y él ha puesto de su bolsa más de 70 millones de pesos.

Agregó que la saturación vehicular que enfrenta la Ciudad de México obliga a hacer algo ya, y por eso planteó el uso de una pista elevada, que no usa cables ni es un monorriel, cuyas góndolas son autónomas, en un movimiento continuo y que pueden entrar a una de las estaciones, sin interrumpir el flujo de las demás unidades.

Explicó que en un carro viajan 1.2 personas en promedio, por eso las unidades que propone son solamente para dos personas cómodamente sentadas, como si fuera un automóvil, pero con la ventaja que no tendrá que manejarlas, porque todo será automatizado.

Otra ventaja es que el pasajero no se tendrá que bajar de ellas para hacer un trasbordo, sino que la unidad lo hará y eso hace la forma de traslado más sencilla.

El ingeniero Zamorano dijo que todo empieza cuando el usuario llega a la estación, ante un torniquete le señala su destino, paga con una tarjeta, y pasa al andén, donde ya lo espera la cabina que deberá abordar, la cual con la información que dio en torniquete ya estará programada automáticamente, para hacer el viaje.

En cuanto a su edificación, explicó que los trabajos se harían de noche, en el mayor silencio posible, con el montaje de piezas prefabricadas y eso no provocaría los trastornos vehiculares que se generan por las obras constantes en la Ciudad de México.

El TUEP no tiene nada que ver con un funicular o un teleférico” RODOLFO ZAMORANO Creador del proyecto

Agregó que su proyecto gira en torno a tres ejes: el desarrollo de una tecnología nacional -la cual es perfeccionada continuamente-, la concesión para operarla y el uso de piezas nacionales.

Puntualizó que su plan no es fabricar las piezas y las góndolas, sino que sean empresarios nacionales los encargados de manufacturarlas, con base en las especificaciones de calidad y operatividad que les entregará.

En cuanto a los recursos, comentó que si el Gobierno de la Ciudad de México no tiene dinero para invertir se puede recurrir al modelo de una asociación pública-privada.

Posteriormente, aseguró que su proyecto ya despertó el interés de empresas de Inglaterra y Suiza, las cuales han manifestado su disposición a montar el sistema donde sea, porque han analizado que tiene muy buena tasa de retorno.

ANTE TIBURONES

El proyecto lo presentó primero en la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Ciudad de México y posteriormente a Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno capitalino, y sus funcionarios, quienes se mostraron muy interesados en él y al parecer quedaron convencidos de sus bondades.

Ante ellos, les propuso inicialmente construir 20 rutas, siendo la primera de ellas en Miguel Ángel de Cervantes Saavedra, y les ofreció darle al Gobierno de la Ciudad el cinco por ciento del boletaje, sin que tenga que invertir, pues se recurriría al esquema de la asociación pública-privada.

Les comentó que para movilizarse el TUEP usa energía eléctrica y como es a nivel plano, su consumo sería de 300 watts por cabina, mientras que en una pendiente el consumo subiría a 600 watts.

En medio de los problemas derivados por el gasolinazo, afirmó categóricamente que con su proyecto no se presentarían.

Gráfico: El Sol de México

“Les dije (a los funcionarios) que era preferible y más sencillo invertir a un sistema público de transporte que promover el uso indiscriminado del automóvil”.

Admite que la Ciudad de México fue la cuna de su proyecto, pero lamentablemente todo indica que empezará a ser aplicado en otras partes, y citó como ejemplo Panamá, cuyas autoridades se mostraron muy interesados en construirlo.

Finalmente, por lo que toca a México, afirmó que también en Puebla se tiene proyectada una línea, de la zona de La Paz al Estadio de futbol; mientras que en el Estado de México la propuesta es construir una ruta del exToreo de Cuatro Caminos a Arboledas, con un trazado bajo los segundos pisos del Periférico Norte.

*El proyecto auténticamente mexicano serviría para desplazar el uso del automóvil

*No es teleférico y tampoco funicular

Manuel Cosme

Uno de los sistemas más novedosos de transporte, auténticamente mexicano, y que podría ser una solución para la movilidad caótica en la Ciudad de México está inexplicablemente “congelado” y es muy posible que sea aplicado primero en otras urbes, como Panamá o Puebla, pero no en la Capital.

Su creador, el ingeniero Rodolfo Zamorano Morfín, mostró, en entrevista con EL SOL DE MÉXICO, las patentes del Transporte Urbano Elevado Personalizado (TUEP) y aclaró que esto no tiene nada que ver con un funicular o un teleférico, los cuales se manejan por cables, que sirven para desplazar a las personas de las zonas altas a las bajas y viceversa, y se emplean con fines turísticos y deportivos.

Afirmó que al proyecto, el Gobierno de la Ciudad de México ya le asignó 40 millones de pesos, mientras que él ha invertido poco más de 70 millones de pesos.

Con ilustraciones, presentó que su sistema puede usarse en forma elevada, pero para desplazar horizontalmente a los pasajeros a bordo de cabinas, las cuales los llevarán de su punto de origen a su destino sin necesidad de bajarse de ellas para transbordar.

Un prototipo de su modo de transporte está montado en un terreno de Los Reyes La Paz, Estado de México, a la espera de ser aplicado en la Ciudad de México en una ruta inicial que correría en Miguel de Cervantes Saavedra a Granada, con una longitud de 7.6 kilómetros y ocho estaciones de tres tamaños, por la zona de Polanco.

A precios actuales, el boleto en dicha ruta costaría 11 pesos, con una afluencia de 77 mil 967 pasajeros diarios, lo cual según sus cálculos, sacaría de la circulación 65 mil autos de esa zona y la inversión requerida sería de 936 millones de pesos.

Precisó que esos datos son tentativos, que requieren un estudio de origen y destino, lo cual es obligación del Gobierno capitalino hacerlo.

PARA UNA CIUDAD

A diferencia de funiculares y teleférico, su proyecto está concebido para ser usado en una ciudad, donde aproveche el espacio elevado disponible, pueda desplazar el uso del automóvil y su nicho de mercado es la clase media que no desea viajar en Metro y Metrobús.

De ser aplicado, su medio de traslado serviría para evitar la saturación y el caos vehicular de la Ciudad de México, donde las velocidades de circulación cada vez son más bajas y se suman al tránsito un mayor número de automóviles.

Las cabinas que se planea emplear son solamente para dos personas, comodamente sentadas.

Citó datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, según las cuales la tasa de natalidad es de 1.9 por ciento en la Capital, pero la de la motorización es de un 5.36 por ciento anual.

Los problemas generados por esta situación, enumeró el entrevistado, son que el pasajero pierde competitividad laboral, tiempo de descanso, le genera estrés y la contaminación es muy alta por el caos vehicular.

Ante esta situación es que se dio a la tarea de desarrollar una nueva tecnología a lo cual el Gobierno capitalino le asignó 40.6 millones de pesos y él ha puesto de su bolsa más de 70 millones de pesos.

Agregó que la saturación vehicular que enfrenta la Ciudad de México obliga a hacer algo ya, y por eso planteó el uso de una pista elevada, que no usa cables ni es un monorriel, cuyas góndolas son autónomas, en un movimiento continuo y que pueden entrar a una de las estaciones, sin interrumpir el flujo de las demás unidades.

Explicó que en un carro viajan 1.2 personas en promedio, por eso las unidades que propone son solamente para dos personas cómodamente sentadas, como si fuera un automóvil, pero con la ventaja que no tendrá que manejarlas, porque todo será automatizado.

Otra ventaja es que el pasajero no se tendrá que bajar de ellas para hacer un trasbordo, sino que la unidad lo hará y eso hace la forma de traslado más sencilla.

El ingeniero Zamorano dijo que todo empieza cuando el usuario llega a la estación, ante un torniquete le señala su destino, paga con una tarjeta, y pasa al andén, donde ya lo espera la cabina que deberá abordar, la cual con la información que dio en torniquete ya estará programada automáticamente, para hacer el viaje.

En cuanto a su edificación, explicó que los trabajos se harían de noche, en el mayor silencio posible, con el montaje de piezas prefabricadas y eso no provocaría los trastornos vehiculares que se generan por las obras constantes en la Ciudad de México.

El TUEP no tiene nada que ver con un funicular o un teleférico” RODOLFO ZAMORANO Creador del proyecto

Agregó que su proyecto gira en torno a tres ejes: el desarrollo de una tecnología nacional -la cual es perfeccionada continuamente-, la concesión para operarla y el uso de piezas nacionales.

Puntualizó que su plan no es fabricar las piezas y las góndolas, sino que sean empresarios nacionales los encargados de manufacturarlas, con base en las especificaciones de calidad y operatividad que les entregará.

En cuanto a los recursos, comentó que si el Gobierno de la Ciudad de México no tiene dinero para invertir se puede recurrir al modelo de una asociación pública-privada.

Posteriormente, aseguró que su proyecto ya despertó el interés de empresas de Inglaterra y Suiza, las cuales han manifestado su disposición a montar el sistema donde sea, porque han analizado que tiene muy buena tasa de retorno.

ANTE TIBURONES

El proyecto lo presentó primero en la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Ciudad de México y posteriormente a Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno capitalino, y sus funcionarios, quienes se mostraron muy interesados en él y al parecer quedaron convencidos de sus bondades.

Ante ellos, les propuso inicialmente construir 20 rutas, siendo la primera de ellas en Miguel Ángel de Cervantes Saavedra, y les ofreció darle al Gobierno de la Ciudad el cinco por ciento del boletaje, sin que tenga que invertir, pues se recurriría al esquema de la asociación pública-privada.

Les comentó que para movilizarse el TUEP usa energía eléctrica y como es a nivel plano, su consumo sería de 300 watts por cabina, mientras que en una pendiente el consumo subiría a 600 watts.

En medio de los problemas derivados por el gasolinazo, afirmó categóricamente que con su proyecto no se presentarían.

Gráfico: El Sol de México

“Les dije (a los funcionarios) que era preferible y más sencillo invertir a un sistema público de transporte que promover el uso indiscriminado del automóvil”.

Admite que la Ciudad de México fue la cuna de su proyecto, pero lamentablemente todo indica que empezará a ser aplicado en otras partes, y citó como ejemplo Panamá, cuyas autoridades se mostraron muy interesados en construirlo.

Finalmente, por lo que toca a México, afirmó que también en Puebla se tiene proyectada una línea, de la zona de La Paz al Estadio de futbol; mientras que en el Estado de México la propuesta es construir una ruta del exToreo de Cuatro Caminos a Arboledas, con un trazado bajo los segundos pisos del Periférico Norte.