/ viernes 28 de abril de 2017

Desconcierto y coraje por aumentos en microbuses

Cuando Juana García, vecina de la colonia Portales, subió al microbús ayer en la esquina de Calzada de Tlalpan y Municipio Libre, no daba crédito que de la noche a la mañana tendría que pagar tres pesos más de lo que cotidianamente hacía.

Pero más coraje le dio cuando le preguntó al chofer el motivo, pues éste, sin emitir palabra alguna, se concretó a señalarle con sus “dedito” el cartón que traía pegado en el cristal, donde indicaba las nuevas tarifas.

Así, doña Juana no daba crédito que a partir de ayer tendrá que pagar 5.50 pesos para trasladarse la zona de hospitales de Tlalpan. Es decir, de un día para otro le subieron la tarifa 1.50 pesos, de ida y lo mismo para regresar a su humilde hogar.

“Ya sabía que iba a subir pero le recé mucho a la Virgen de Guadalupe para que esto se retrasara, pero no fue así. Fíjese, desde hace años lavó y planchó ajeno para sobrevivir. Ah, pero cuando a mis clientes les digo que los voy a cobrar un pesito más, de inmediato me amenazan de que ya no me darán trabajo. De allí que decido seguir igual. Pero ahora, con esto, verdad de Dios no sé cómo le voy hacer´”, comentó a El Sol de México que la abordó a los pocos minutos de subir a la destartalada unidad.

Así como doña Juana, miles de capitalinos evidenciaron su desconcierto y coraje por las nuevas tarifas, de allí que de inmediato comenzaron a quejarse en los teléfonos de la Secretaría de Movilidad (Semovi) y hasta en Locatel, dado que desconocían qué unidades eran las autorizadas y cuáles no, para aplicar las nuevas tarifas.

La Semovi de inmediato implementó operativos por todas las zonas que reportaba la ciudadanía, pues los usuarios de microbuses, vagonetas, autobuses y corredores de transporte en la Ciudad de México deben pagar un peso más de pasaje, aunque el costo varía de acuerdo con su destino.

De acuerdo con el documento publicado en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México el pasado 20 de abril, las tarifas que regirán serán: Corredores concesionados servicio ordinario: 6.50 pesos; servicio ejecutivo: siete pesos; microbuses y vagonetas: primeros cinco kilómetros, cinco pesos, de cinco a 12 kilómetros, 5.50 pesos, y más de 12 kilómetros, 6.50 pesos.

Autobuses: primeros cinco kilómetros: seis pesos, más de cinco kilómetros: siete pesos.

En todos los casos, el servicio nocturno (de las 23:00 horas a las 6:00 horas del día siguiente), cuesta 20 por ciento adicional a la tarifa establecida.

Sin embargo, la dependencia que encabeza Héctor Serrano Cortés advirtió a choferes y concesionarios que deben exhibir en lugar visible en sus vehículos, terminales y bases la tarifa autorizada de forma permanente; sin ese requisito, el aumento de tarifa no tiene efecto alguno.

Además, amenazó con el retiro de concesión si queda comprobada la violación a estas nuevas tarifas.

Pero eso de poco le sirve a doña Juanita, que apretaba y apretaba su descolorido monedero, como para cuidar el poco dinero que traía, “porque no se crea, además de estos aumentos seguimos expuestos a ser asaltados en cualquier momento”, comentó mientras el microbús estaba atorado en el cruce de Periférico, debido al operativo de los muchachos de Serrano Cortés. METRO

Con el aumento de un peso a la tarifa del servicio de transporte de pasajeros, como microbuses, combis, autobuses y corredores concesionarios, muchos usuarios cotidianos prefirieron comprar un boleto del Metro para trasladarse a su centro de trabajo o a la escuela.

Empujones, enojo y molestia provocó que un mayor número de personas ingresara a ese medio de transporte, sobre todo porque los vagones se llenaron más de lo acostumbrado. Esto sin faltar al “vagonero” que encuentra un lugar para pregonar y vender su mercancía.

¡Alegrías, alegrías, palanquetas de cacahuate, a cinco pesos! se dejó escuchar, mientras pedía “permiso” para pasar, sin importar que el vagón estuviera lleno. Mientras que los usuarios se hacían a un lado para no ser molestados o lastimados por el vendedor.

Solo gestos e intercambio de miradas cruzadas para manifestar calladamente la molestia que estos comerciantes ocasionan todos los días. Y no faltaron los comentarios sobre el aumento del pasaje a las combis y camiones, porque aunque solo fue un peso impacta en el bolsillo de los ciudadanos.

María Gutiérrez, quien a diario se traslada de Valle de Chalco a Polanco para realizar la limpieza en una de esas casas, comentó que tendrá que desembolsar más dinero para el pasaje, porque son sus tres hijos y ella quienes a diario tienen que trasladarse a diferente puntos de la capital para asistir a la escuela.

Cuando Juana García, vecina de la colonia Portales, subió al microbús ayer en la esquina de Calzada de Tlalpan y Municipio Libre, no daba crédito que de la noche a la mañana tendría que pagar tres pesos más de lo que cotidianamente hacía.

Pero más coraje le dio cuando le preguntó al chofer el motivo, pues éste, sin emitir palabra alguna, se concretó a señalarle con sus “dedito” el cartón que traía pegado en el cristal, donde indicaba las nuevas tarifas.

Así, doña Juana no daba crédito que a partir de ayer tendrá que pagar 5.50 pesos para trasladarse la zona de hospitales de Tlalpan. Es decir, de un día para otro le subieron la tarifa 1.50 pesos, de ida y lo mismo para regresar a su humilde hogar.

“Ya sabía que iba a subir pero le recé mucho a la Virgen de Guadalupe para que esto se retrasara, pero no fue así. Fíjese, desde hace años lavó y planchó ajeno para sobrevivir. Ah, pero cuando a mis clientes les digo que los voy a cobrar un pesito más, de inmediato me amenazan de que ya no me darán trabajo. De allí que decido seguir igual. Pero ahora, con esto, verdad de Dios no sé cómo le voy hacer´”, comentó a El Sol de México que la abordó a los pocos minutos de subir a la destartalada unidad.

Así como doña Juana, miles de capitalinos evidenciaron su desconcierto y coraje por las nuevas tarifas, de allí que de inmediato comenzaron a quejarse en los teléfonos de la Secretaría de Movilidad (Semovi) y hasta en Locatel, dado que desconocían qué unidades eran las autorizadas y cuáles no, para aplicar las nuevas tarifas.

La Semovi de inmediato implementó operativos por todas las zonas que reportaba la ciudadanía, pues los usuarios de microbuses, vagonetas, autobuses y corredores de transporte en la Ciudad de México deben pagar un peso más de pasaje, aunque el costo varía de acuerdo con su destino.

De acuerdo con el documento publicado en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México el pasado 20 de abril, las tarifas que regirán serán: Corredores concesionados servicio ordinario: 6.50 pesos; servicio ejecutivo: siete pesos; microbuses y vagonetas: primeros cinco kilómetros, cinco pesos, de cinco a 12 kilómetros, 5.50 pesos, y más de 12 kilómetros, 6.50 pesos.

Autobuses: primeros cinco kilómetros: seis pesos, más de cinco kilómetros: siete pesos.

En todos los casos, el servicio nocturno (de las 23:00 horas a las 6:00 horas del día siguiente), cuesta 20 por ciento adicional a la tarifa establecida.

Sin embargo, la dependencia que encabeza Héctor Serrano Cortés advirtió a choferes y concesionarios que deben exhibir en lugar visible en sus vehículos, terminales y bases la tarifa autorizada de forma permanente; sin ese requisito, el aumento de tarifa no tiene efecto alguno.

Además, amenazó con el retiro de concesión si queda comprobada la violación a estas nuevas tarifas.

Pero eso de poco le sirve a doña Juanita, que apretaba y apretaba su descolorido monedero, como para cuidar el poco dinero que traía, “porque no se crea, además de estos aumentos seguimos expuestos a ser asaltados en cualquier momento”, comentó mientras el microbús estaba atorado en el cruce de Periférico, debido al operativo de los muchachos de Serrano Cortés. METRO

Con el aumento de un peso a la tarifa del servicio de transporte de pasajeros, como microbuses, combis, autobuses y corredores concesionarios, muchos usuarios cotidianos prefirieron comprar un boleto del Metro para trasladarse a su centro de trabajo o a la escuela.

Empujones, enojo y molestia provocó que un mayor número de personas ingresara a ese medio de transporte, sobre todo porque los vagones se llenaron más de lo acostumbrado. Esto sin faltar al “vagonero” que encuentra un lugar para pregonar y vender su mercancía.

¡Alegrías, alegrías, palanquetas de cacahuate, a cinco pesos! se dejó escuchar, mientras pedía “permiso” para pasar, sin importar que el vagón estuviera lleno. Mientras que los usuarios se hacían a un lado para no ser molestados o lastimados por el vendedor.

Solo gestos e intercambio de miradas cruzadas para manifestar calladamente la molestia que estos comerciantes ocasionan todos los días. Y no faltaron los comentarios sobre el aumento del pasaje a las combis y camiones, porque aunque solo fue un peso impacta en el bolsillo de los ciudadanos.

María Gutiérrez, quien a diario se traslada de Valle de Chalco a Polanco para realizar la limpieza en una de esas casas, comentó que tendrá que desembolsar más dinero para el pasaje, porque son sus tres hijos y ella quienes a diario tienen que trasladarse a diferente puntos de la capital para asistir a la escuela.