/ miércoles 19 de septiembre de 2018

No estuve el #19S, pero lo viví a través de WhatsApp

“Acaba de temblar bien cabrón” fueron las palabras que me envío mi novio, por What’s; nuestra comunicación se centró en mensajes a través de esa aplicación

“Acaba de temblar bien cabrón” fueron las palabras que me envío Marco, mi novio, por What’s. Intenté comunicarme con él, pero ya no entraban las llamadas, nuestra comunicación se centró en mensajes a través de esa aplicación.

Yo estaba de visita en Bogotá con mi hermana y una amiga, y salía de la casa de donde nos dieron hospedaje hacia departamento de la señora Mariela, mi casera del 2015, cuando estuve de intercambio en Colombia. Doña Mariela me esperaba con un sopa de lentejas con carne de cerdo, agua de tomate de árbol y con toda la familia reunida en el barrio de Teusaquillo, allá en Colombia.

En la tertulia, mis anécdotas de la Ciudad de México quedaron atrás, y la familia se enfocó en las imágenes que proyectaba el noticiario de la cadena Caracol que iban entre edificios derrumbados, gente dispersa caminando, alertas sobre zonas de peligro.

Foto: Ernesto Muñoz

Mientras que nosotras estábamos atentas a la comunicación por WhatsApp con nuestros familiares, amigos, conocidos, vecinos, de quien nos acordábamos en ese momento “¿estás bien?, ¿todo bien?, ¿sentiste el temblor” fue la cadena de preguntas en que desembocaban las conversaciones.

El ritmo de nuestra respiración era dictada por la palomita de envío del Whats, por la de recibido, su color azul; hasta ahí uno podía respirar un poco, pero sin dejar de estar tranquilo; hacia falta que se completara la cadena de la conversación; pasar al estado de “escribiendo” y recibir una respuesta: “todo bien, gracias; si lo sentí, pero bien; se cayeron algunas cosas pero bien”…

El WhatsApp más angustiante que recibí fue de Marco “no encuentro a Quesito”, mi gato, había desaparecido. “Ya busqué por todos los rincones y no está, caminé por toda la cuadra y no lo encontré” eran los mensajes entre cortados que me llegaban. Lo que pude hacer fue escribir al grupo de los vecinos “espero que todo bien, me informan que mi gato desapareció, es uno blanquito de ojos azules, si lo ven porfa avísenme”.

A un año de los sismos del 7 y 19 de septiembre, el Gobierno de la República informa sobre los trabajos realizados. Foto: Cuartoscuro

Mi ayuda a mi gente estaba limitada o expandida mediante el reenvío de mensajes por WhatsApp: “Se necesita ropa de bebé para tal comunidad… Hace falta alimentos para tal barrio… Se buscan voluntarios para apoyar en tal zona…” el ir y venir de mensajes entre un grupo y otro era mi labor. Y sí, logré que mi familia donara los productos que se necesitaban para una comunidad; amigos se enterarán de donde se necesitaban voluntarios… Lo que no lograba aún era encontrar a mi gato.

La ayuda virtual favorecía el flujo de la información, pero también se necesitaba la presencia física para otras cosas, como mover piedras, trasladar los víveres, apoyar emocionalmente a las personas afectadas, reportear la situación, verificar la información. Encontrar a un gato.

Foto: Cuartoscuro

Fue hasta el día siguiente que un vecino me envío una foto con un mensaje “es este tu gato?”. Sí, sí era mi gato, suspiré. “Puedes dárselo a David, el vecino de enfrente, quien se quedó a cargo de alimentarlo”, le respondí.

Hasta ahora no sé si fue lo mejor, no vivir el temblor presencialmente, a vivirlo desde fuera. Sé que no puedo describir las vibraciones a diferencia de quienes sí lo sintieron. Pero lo que sí sentí, fue angustia al llegar, caminar por las calles de la Condesa y la Roma, por algunas partes de Viaducto, y más aún, ver los restos de Galerías Coapa, aquella plaza que albergó mis tiempos libres de estudiante en la UAM- Xochimilco, fue como si mis experiencias vividas se redujeran a escombros y sólo quedara la nostalgia y las preguntas sin respuesta ¿De qué estaban hechos esos edificios? ¿Cómo pudieron caerse tantos? ¿Qué pasará? ¿Qué ha pasado hasta ahora?

Foto: Daniel Galeana


“Acaba de temblar bien cabrón” fueron las palabras que me envío Marco, mi novio, por What’s. Intenté comunicarme con él, pero ya no entraban las llamadas, nuestra comunicación se centró en mensajes a través de esa aplicación.

Yo estaba de visita en Bogotá con mi hermana y una amiga, y salía de la casa de donde nos dieron hospedaje hacia departamento de la señora Mariela, mi casera del 2015, cuando estuve de intercambio en Colombia. Doña Mariela me esperaba con un sopa de lentejas con carne de cerdo, agua de tomate de árbol y con toda la familia reunida en el barrio de Teusaquillo, allá en Colombia.

En la tertulia, mis anécdotas de la Ciudad de México quedaron atrás, y la familia se enfocó en las imágenes que proyectaba el noticiario de la cadena Caracol que iban entre edificios derrumbados, gente dispersa caminando, alertas sobre zonas de peligro.

Foto: Ernesto Muñoz

Mientras que nosotras estábamos atentas a la comunicación por WhatsApp con nuestros familiares, amigos, conocidos, vecinos, de quien nos acordábamos en ese momento “¿estás bien?, ¿todo bien?, ¿sentiste el temblor” fue la cadena de preguntas en que desembocaban las conversaciones.

El ritmo de nuestra respiración era dictada por la palomita de envío del Whats, por la de recibido, su color azul; hasta ahí uno podía respirar un poco, pero sin dejar de estar tranquilo; hacia falta que se completara la cadena de la conversación; pasar al estado de “escribiendo” y recibir una respuesta: “todo bien, gracias; si lo sentí, pero bien; se cayeron algunas cosas pero bien”…

El WhatsApp más angustiante que recibí fue de Marco “no encuentro a Quesito”, mi gato, había desaparecido. “Ya busqué por todos los rincones y no está, caminé por toda la cuadra y no lo encontré” eran los mensajes entre cortados que me llegaban. Lo que pude hacer fue escribir al grupo de los vecinos “espero que todo bien, me informan que mi gato desapareció, es uno blanquito de ojos azules, si lo ven porfa avísenme”.

A un año de los sismos del 7 y 19 de septiembre, el Gobierno de la República informa sobre los trabajos realizados. Foto: Cuartoscuro

Mi ayuda a mi gente estaba limitada o expandida mediante el reenvío de mensajes por WhatsApp: “Se necesita ropa de bebé para tal comunidad… Hace falta alimentos para tal barrio… Se buscan voluntarios para apoyar en tal zona…” el ir y venir de mensajes entre un grupo y otro era mi labor. Y sí, logré que mi familia donara los productos que se necesitaban para una comunidad; amigos se enterarán de donde se necesitaban voluntarios… Lo que no lograba aún era encontrar a mi gato.

La ayuda virtual favorecía el flujo de la información, pero también se necesitaba la presencia física para otras cosas, como mover piedras, trasladar los víveres, apoyar emocionalmente a las personas afectadas, reportear la situación, verificar la información. Encontrar a un gato.

Foto: Cuartoscuro

Fue hasta el día siguiente que un vecino me envío una foto con un mensaje “es este tu gato?”. Sí, sí era mi gato, suspiré. “Puedes dárselo a David, el vecino de enfrente, quien se quedó a cargo de alimentarlo”, le respondí.

Hasta ahora no sé si fue lo mejor, no vivir el temblor presencialmente, a vivirlo desde fuera. Sé que no puedo describir las vibraciones a diferencia de quienes sí lo sintieron. Pero lo que sí sentí, fue angustia al llegar, caminar por las calles de la Condesa y la Roma, por algunas partes de Viaducto, y más aún, ver los restos de Galerías Coapa, aquella plaza que albergó mis tiempos libres de estudiante en la UAM- Xochimilco, fue como si mis experiencias vividas se redujeran a escombros y sólo quedara la nostalgia y las preguntas sin respuesta ¿De qué estaban hechos esos edificios? ¿Cómo pudieron caerse tantos? ¿Qué pasará? ¿Qué ha pasado hasta ahora?

Foto: Daniel Galeana


Celebridades

Muere el actor y comediante Héctor Suárez

La noticia fue confirmada por su hijo, Héctor Suárez Gomis

Mundo

Protestas en EU exponen discriminación racial endémica: ONU

Michelle Bachelet dijo que protestas por George Floyd ponen de manifiesto la violencia policial contra ciudadanos de color y las desigualdades en el ámbito de la salud

Sociedad

¿Quiénes son los ministros que resuelven el caso Guardería ABC?

Cuatro ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), propuestos por tres presidentes de la República, han tenido en sus manos los expedientes

Finanzas

Indicadores cíclicos muestran fuerte reducción del crecimiento económico: Inegi

El Indicador Coincidente, que se compone de resultados de producción industrial, ventas minoristas, empleo formal, importaciones y actividad económica, registró en marzo una disminución de 0.37 puntos

Finanzas

Desempleo por Covid-19 será menor a 350 mil plazas, asegura AMLO

El mandatario afirmó que ve con optimismo el futuro, el monto de las remesas y a pesar de la crisis, se enviaron cerca de 3 mil millones de dólares a sus familias en abril

Finanzas

BMV abre al alza ante expectativas de recuperación económica

El ánimo optimista persistía en los mercados a pesar de las crecientes preocupaciones sobre las tensiones entre EU y China y las protestas por George Floyd

Mundo

Covid-19 y protestas por George Floyd exponen discriminación racial endémica en EU: ONU

"Las protestas ponen de manifiesto no sólo la violencia policial contra ciudadanos de color sino también las desigualdades en el ámbito de la salud", dijo Michelle Bachelet

Política

Pese a mal tiempo AMLO no suspenderá gira por el sureste

López Obrador se encuentra de gira por el sureste mexicano, donde la depresión tropical número tres genera torrenciales aguaceros