/ lunes 7 de noviembre de 2016

Modernizarán 11 mil puestos de periódicos de la Ciudad de México

  • La nueva imagen abarca 230 locales que se ubican en el perímetro del Centro Histórico

Unos 11 mil puestos metálicos para voceadores serán renovados por el Gobierno capitalino, al poner en marcha un proyecto conjunto con la Unión de Expendedores y Voceadores de los Periódicos de México.

La nueva imagen abarca 230 locales que se ubican en el perímetro del Centro Histórico, cuya paleta de colores, diseño e instalación de los puestos en la vía pública cumple con los lineamientos que necesita la zona y contó con la participación de la Secretaría de Gobierno, a través de su Dirección General de Gobierno, trabajó con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El puesto medirá 2.35 metros de altura, 2.50 metros de largo y 60 centímetros de ancho, las cuales podrán adaptarse en el caso de que las calles sean más estrechas.

La propuesta del nuevo mobiliario es de la Unión de Expendedores y Voceadores de México, en acuerdo con la empresa Arce Bros. Bajo este esquema, en una primera etapa, se crearán e instalarán en promedio, de 50 a 70 muebles por mes.

El Gobierno capitalino informó que analiza opciones de mobiliario que sean móviles, de fácil transporte y guardado y que liberen pasillos de circulación para sitios como el Callejón Condesa, entre Tacuba y 5 de Mayo, que se ha convertido en un espacio referente en el Centro Histórico, donde los visitantes pueden encontrar una importante oferta de libros y publicaciones.

Aquí, alrededor de 55 personas desarrollan desde hace 16 años esta actividad, la cual, al igual que los voceadores, se encuentra regulada en el Reglamento para los Trabajadores No Asalariados del Distrito Federal.

Por ello, el diseño del mueble lo realizó el Fideicomiso Centro Histórico en coordinación con un consultor. Se trata de una primera propuesta que está en análisis y tendrá adecuaciones o modificaciones de acuerdo con la opinión que emita el INAH.

Finalmente, los nuevos muebles traerán beneficios en tres sentidos: mayor atractivo para quienes realizan la actividad, espacios ordenados para los visitantes y mejora al entorno, pues el nuevo mobiliario no será invasivo ni agresivo con el espacio ni con los edificios colindantes, de valor patrimonial.

  • La nueva imagen abarca 230 locales que se ubican en el perímetro del Centro Histórico

Unos 11 mil puestos metálicos para voceadores serán renovados por el Gobierno capitalino, al poner en marcha un proyecto conjunto con la Unión de Expendedores y Voceadores de los Periódicos de México.

La nueva imagen abarca 230 locales que se ubican en el perímetro del Centro Histórico, cuya paleta de colores, diseño e instalación de los puestos en la vía pública cumple con los lineamientos que necesita la zona y contó con la participación de la Secretaría de Gobierno, a través de su Dirección General de Gobierno, trabajó con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El puesto medirá 2.35 metros de altura, 2.50 metros de largo y 60 centímetros de ancho, las cuales podrán adaptarse en el caso de que las calles sean más estrechas.

La propuesta del nuevo mobiliario es de la Unión de Expendedores y Voceadores de México, en acuerdo con la empresa Arce Bros. Bajo este esquema, en una primera etapa, se crearán e instalarán en promedio, de 50 a 70 muebles por mes.

El Gobierno capitalino informó que analiza opciones de mobiliario que sean móviles, de fácil transporte y guardado y que liberen pasillos de circulación para sitios como el Callejón Condesa, entre Tacuba y 5 de Mayo, que se ha convertido en un espacio referente en el Centro Histórico, donde los visitantes pueden encontrar una importante oferta de libros y publicaciones.

Aquí, alrededor de 55 personas desarrollan desde hace 16 años esta actividad, la cual, al igual que los voceadores, se encuentra regulada en el Reglamento para los Trabajadores No Asalariados del Distrito Federal.

Por ello, el diseño del mueble lo realizó el Fideicomiso Centro Histórico en coordinación con un consultor. Se trata de una primera propuesta que está en análisis y tendrá adecuaciones o modificaciones de acuerdo con la opinión que emita el INAH.

Finalmente, los nuevos muebles traerán beneficios en tres sentidos: mayor atractivo para quienes realizan la actividad, espacios ordenados para los visitantes y mejora al entorno, pues el nuevo mobiliario no será invasivo ni agresivo con el espacio ni con los edificios colindantes, de valor patrimonial.