/ miércoles 12 de octubre de 2016

Clero y comunidad LGBT sostienen histórica reunión en Toluca

Alma Ríos

TOLUCA.- Como un acto histórico, la iglesia católica y la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Travesti, Transgénero e Intersexual (LGBTTTI) en el Estado de México abrieron un dialogo en el que se abordaron temas como el matrimonio entre personas del mismo sexo, la adopción homoparental y el respeto al estado laico, que recientemente les ha causado confrontaciones.

En representación del obispo de Toluca, Francisco Javier Chavolla Ramos, quien se encuentra en Roma, el vicario, Guillermo Fernández Orozco, recibió a representantes de la comunidad LGBTTTI, entre ellos Israfil Filos Real, Patricia Míreles Sosa y Angélica Téllez Rojas, presidentes de las asociaciones civiles Grupos Vulnerables, Consejo de la Diversidad Sexual del Estado de México (Codisem) y Corazones Diversos, respectivamente.

Filos Real, refirió que durante la histórica reunión, los activistas le hicieron al jerarca católico una propuesta para limar asperezas, en la cual la comunidad se compromete desistir a su derecho a adoptar niños si la iglesia católica reconoce a todos los tipos de familia, y acepta el concepto de matrimonio igualitario.

Señaló que el vicario coincidió que es diferente el matrimonio como sacramento y como contrato civil, y que es una figura jurídica que conlleva al derecho, aunque justificó la postura del la iglesia desde la definición etimológica.

Comentó que Fernández Orozco propuso otra figura para llamar las uniones de las parejas del mismo sexo, pero esto fue rechazado por los activistas al considerar que sería discriminatorio, a excepción de que éste se cambiara para todos.

Informó que monseñor se comprometió a plantear la propuesta al obispo, pues él no tiene la competencia de decidir.

Israfil Filos destacó que el encuentro se llevó a cabo en las oficinas de la Diócesis de Toluca en un ambiente de cordialidad, respeto y atención, todo lo contrario de lo que se esperaba.

Platicó que la reunión fue solicitada por la comunidad LGBTTTI, como una forma de privilegiar el dialogo el cual continuará después del Día de Muertos, aunque no consideró que esto signifique que se harán “las paces” pues la comunidad “nunca ha estado en guerra”

“Ellos son los que han estado en guerra, pero creímos que si presentábamos una posición consensuada podemos avanzar mejor, con una buena negociación entre ambas partes”, expresó.

Cabe recordar, que en mayo pasado el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, firmó una iniciativa para reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo en todo el país, mientras que el gobernador mexiquense Eruviel Ávila Villegas hizo lo mismo, luego del fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Lo anterior, generó movilizaciones en varias ciudades de la República, por parte de asociaciones opositoras que defendían “la familia natural”, es decir; el matrimonio únicamente entre un hombre y una mujer. En algunas de estas marchas asistió el obispo de Toluca.

Por su parte, la comunidad LGBTTTI y los activistas afines al movimiento organizaron sus propias marchas, para exigir sus derechos.

Alma Ríos

TOLUCA.- Como un acto histórico, la iglesia católica y la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Travesti, Transgénero e Intersexual (LGBTTTI) en el Estado de México abrieron un dialogo en el que se abordaron temas como el matrimonio entre personas del mismo sexo, la adopción homoparental y el respeto al estado laico, que recientemente les ha causado confrontaciones.

En representación del obispo de Toluca, Francisco Javier Chavolla Ramos, quien se encuentra en Roma, el vicario, Guillermo Fernández Orozco, recibió a representantes de la comunidad LGBTTTI, entre ellos Israfil Filos Real, Patricia Míreles Sosa y Angélica Téllez Rojas, presidentes de las asociaciones civiles Grupos Vulnerables, Consejo de la Diversidad Sexual del Estado de México (Codisem) y Corazones Diversos, respectivamente.

Filos Real, refirió que durante la histórica reunión, los activistas le hicieron al jerarca católico una propuesta para limar asperezas, en la cual la comunidad se compromete desistir a su derecho a adoptar niños si la iglesia católica reconoce a todos los tipos de familia, y acepta el concepto de matrimonio igualitario.

Señaló que el vicario coincidió que es diferente el matrimonio como sacramento y como contrato civil, y que es una figura jurídica que conlleva al derecho, aunque justificó la postura del la iglesia desde la definición etimológica.

Comentó que Fernández Orozco propuso otra figura para llamar las uniones de las parejas del mismo sexo, pero esto fue rechazado por los activistas al considerar que sería discriminatorio, a excepción de que éste se cambiara para todos.

Informó que monseñor se comprometió a plantear la propuesta al obispo, pues él no tiene la competencia de decidir.

Israfil Filos destacó que el encuentro se llevó a cabo en las oficinas de la Diócesis de Toluca en un ambiente de cordialidad, respeto y atención, todo lo contrario de lo que se esperaba.

Platicó que la reunión fue solicitada por la comunidad LGBTTTI, como una forma de privilegiar el dialogo el cual continuará después del Día de Muertos, aunque no consideró que esto signifique que se harán “las paces” pues la comunidad “nunca ha estado en guerra”

“Ellos son los que han estado en guerra, pero creímos que si presentábamos una posición consensuada podemos avanzar mejor, con una buena negociación entre ambas partes”, expresó.

Cabe recordar, que en mayo pasado el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, firmó una iniciativa para reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo en todo el país, mientras que el gobernador mexiquense Eruviel Ávila Villegas hizo lo mismo, luego del fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Lo anterior, generó movilizaciones en varias ciudades de la República, por parte de asociaciones opositoras que defendían “la familia natural”, es decir; el matrimonio únicamente entre un hombre y una mujer. En algunas de estas marchas asistió el obispo de Toluca.

Por su parte, la comunidad LGBTTTI y los activistas afines al movimiento organizaron sus propias marchas, para exigir sus derechos.