/ sábado 11 de junio de 2016

Conmemoran 45 años de “El Halconazo”

  • Miles de elementos de la SSP-DF custodiaron la movilización

José Luna / El Sol de México

Para conmemorar el 45 aniversario de la masacre del Jueves de Corpus Christi o “El Halconazo” -por la participación de un grupo paramilitar conocido así- en la represión estudiantil del 10 de junio de 1971, en demanda de justicia y en contra del modelo neoliberal imperante, integrantes del Comité del 68, universitarios, politécnicos, agrupaciones civiles, además de maestros de la CNTE, marcharon del Casco de Santo Tomás al Zócalo capitalino.

La movilización, que se caracterizó por no causar desmanes o disturbios, fue custodiada por un despliegue de miles de elementos de la SSP-DF quienes previamente establecieron un cerco con vallas metálicas y policías alrededor de la Plaza de la Constitución, donde este sábado habrá un concierto de salsa con Carlos Vives, Rubén Blades y Marc Anthony.

El operativo policíaco evitó también que fuera tomada nuevamente la plancha del Zócalo por la disidencia magisterial, contingente que ayer estuvo conformado por unos 500 trabajadores de la educación que amenazaron con llevarla a cabo, pero finalmente desistieron y al término del mitin enfilaron por avenida Pino Suárez rumbo al campamento asentado en la Plaza de la Ciudadela, en Balderas.

Al filo de las 16:00 horas partió la marcha desde la Calzada México-Tacuba hasta llegar a la avenida Hidalgo, enfilaron hacia avenida Juárez, 5 de mayo hasta el Zócalo, sin dejar de gritar consignas como “Ni perdón ni olvido, castigo a los asesinos”, “10 de junio no se olvida”, “Esta marcha no es de fiesta, es de lucha y de protesta”, “Tierra sí, aviones no”, “Las calles son nuestras”, “Presos políticos, libertad”.

La consigna de la movilización fue en demanda de justicia para las víctimas de la masacre perpetrada precisamente en Calzada México-Tacuba, cuando politécnicos salieron a marchar en solidaridad con el movimiento estudiantil de la Universidad de Nuevo León.

Exigen justicia por la masacre de estudiantes de ese 10 de junio de 1971, también por el caso Acteal, en contra de las reformas estructurales aprobadas en lo que va de la presente administración, por el abandono del campo, la pobreza extrema, la intención de privatizar la educación, entre otras.

El SME proporcionó un templete y equipo de sonido que fueron colocados frente al Palacio Nacional, toda vez que el resto de la explanada fue cercado con cientos de vallas metálicas.

“A 45 años de distancia, la memoria es condición para la justicia y la libertad”, dijo Félix Hernández Gamundi, del Comité 68, el primer orador en la protesta en la que participaron estudiantes del IPN quienes enarbolaban varias mantas de la vocacional 2 que rezaban: “La Técnica al Rescate de la Patria”.

La CNTE desde temprana hora realizó una movilización frente a las instalaciones del Gobierno de la Ciudad de México, haciendo un llamado a la administración de Miguel Ángel Mancera para el cese a la represión contra el magisterio y por el derecho al libre tránsito y libertad de expresión.

José Antonio Altamirano, integrante de la dirección política de la coordinadora, anunció que este sábado realizarán otra movilización que partirá del llamado antimonumento a los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, en Bucareli y avenida Reforma.

El clamor de los maestros disidentes, señaló Altamirano, es por “la cerrazón” de la administración federal, y advirtió que la CNTE no abandonará la capital del país hasta lograr que el Gobierno establezca el diálogo para echar abajo la “mal llamada Reforma Educativa, sino Reforma punitiva”.

Miles de capitalinos también marcharon, pero obligadamente, toda vez que la estación del Metro Zócalo permaneció cerrada durante el mitin en dicho lugar, que concluyó con saldo blanco, y tuvieron que caminar hasta la de Pino Suárez.

  • Miles de elementos de la SSP-DF custodiaron la movilización

José Luna / El Sol de México

Para conmemorar el 45 aniversario de la masacre del Jueves de Corpus Christi o “El Halconazo” -por la participación de un grupo paramilitar conocido así- en la represión estudiantil del 10 de junio de 1971, en demanda de justicia y en contra del modelo neoliberal imperante, integrantes del Comité del 68, universitarios, politécnicos, agrupaciones civiles, además de maestros de la CNTE, marcharon del Casco de Santo Tomás al Zócalo capitalino.

La movilización, que se caracterizó por no causar desmanes o disturbios, fue custodiada por un despliegue de miles de elementos de la SSP-DF quienes previamente establecieron un cerco con vallas metálicas y policías alrededor de la Plaza de la Constitución, donde este sábado habrá un concierto de salsa con Carlos Vives, Rubén Blades y Marc Anthony.

El operativo policíaco evitó también que fuera tomada nuevamente la plancha del Zócalo por la disidencia magisterial, contingente que ayer estuvo conformado por unos 500 trabajadores de la educación que amenazaron con llevarla a cabo, pero finalmente desistieron y al término del mitin enfilaron por avenida Pino Suárez rumbo al campamento asentado en la Plaza de la Ciudadela, en Balderas.

Al filo de las 16:00 horas partió la marcha desde la Calzada México-Tacuba hasta llegar a la avenida Hidalgo, enfilaron hacia avenida Juárez, 5 de mayo hasta el Zócalo, sin dejar de gritar consignas como “Ni perdón ni olvido, castigo a los asesinos”, “10 de junio no se olvida”, “Esta marcha no es de fiesta, es de lucha y de protesta”, “Tierra sí, aviones no”, “Las calles son nuestras”, “Presos políticos, libertad”.

La consigna de la movilización fue en demanda de justicia para las víctimas de la masacre perpetrada precisamente en Calzada México-Tacuba, cuando politécnicos salieron a marchar en solidaridad con el movimiento estudiantil de la Universidad de Nuevo León.

Exigen justicia por la masacre de estudiantes de ese 10 de junio de 1971, también por el caso Acteal, en contra de las reformas estructurales aprobadas en lo que va de la presente administración, por el abandono del campo, la pobreza extrema, la intención de privatizar la educación, entre otras.

El SME proporcionó un templete y equipo de sonido que fueron colocados frente al Palacio Nacional, toda vez que el resto de la explanada fue cercado con cientos de vallas metálicas.

“A 45 años de distancia, la memoria es condición para la justicia y la libertad”, dijo Félix Hernández Gamundi, del Comité 68, el primer orador en la protesta en la que participaron estudiantes del IPN quienes enarbolaban varias mantas de la vocacional 2 que rezaban: “La Técnica al Rescate de la Patria”.

La CNTE desde temprana hora realizó una movilización frente a las instalaciones del Gobierno de la Ciudad de México, haciendo un llamado a la administración de Miguel Ángel Mancera para el cese a la represión contra el magisterio y por el derecho al libre tránsito y libertad de expresión.

José Antonio Altamirano, integrante de la dirección política de la coordinadora, anunció que este sábado realizarán otra movilización que partirá del llamado antimonumento a los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, en Bucareli y avenida Reforma.

El clamor de los maestros disidentes, señaló Altamirano, es por “la cerrazón” de la administración federal, y advirtió que la CNTE no abandonará la capital del país hasta lograr que el Gobierno establezca el diálogo para echar abajo la “mal llamada Reforma Educativa, sino Reforma punitiva”.

Miles de capitalinos también marcharon, pero obligadamente, toda vez que la estación del Metro Zócalo permaneció cerrada durante el mitin en dicho lugar, que concluyó con saldo blanco, y tuvieron que caminar hasta la de Pino Suárez.