/ miércoles 28 de septiembre de 2016

Entre 2012 y 2016 suman 15 homicidios de sacerdotes en México

Pilar Pérez

Puebla, Pue.- Entre 2012 y 2016 México registra un total de 15 homicidios contra sacerdotes, en los que ya suman los de este año, que corresponden al poblano Alejandro Nabor Jiménez Juárez, José Alfredo Juárez en Cruz, ambos en Poza Rica, Veracruz, y de José Alfredo López Guillén en Michoacán, según desglosa el reporte parcial 2016 de la unidad de investigación del Centro Católico Multimedial (CCM).

De acuerdo con el panorama de homicidios en el actual sexenio, elaborado por dicho instituto, México es considerado, por séptimo año consecutivo, el primer lugar en crímenes de odio contra sacerdotes, religiosos y laicos de América Latina.

Puebla se considera como uno de los estados que se ha vuelto violento para los sacerdotes, pues entre 1990 y 2015 se reportaron tres eventos trágicos que de acuerdo con el reporte del año pasado fueron: el 6 de febrero de 2009, Eduardo Oidor Hernández, asesinado con arma blanca y abandonado en la zona limítrofe de Puebla y Tlaxcala; el 22 de febrero de 2012, Santos Sánchez Hernández de la parroquia de Mecapalapa, en Pantepec, cuyo móvil fue un robo, y el 13 de noviembre de 2015, Erasto Pliego de Jesús, en el municipio de Cuyoaco.

A través de la publicación “15 sacerdotes caídos”, firmada por Sergio Omar Sotelo Aguilar, director del CCM, se dice que México sigue siendo peligroso para el ejercicio sacerdotal y afirmó que la Iglesia no tiene conflicto con aquellos grupos que están cometiendo ilícitos en el país.

Los demás estados en los que se han detectado eventos trágicos en contra de sacerdotes, donde suman 54, de 1990 a la fecha son: Guerrero, Ciudad de México, Michoacán, Veracruz, Chihuahua, Tamaulipas, Baja California, Oaxaca, Jalisco, Estado de México, Coahuila, Hidalgo, Aguascalientes, Sinaloa, Durango, Colima y Guanajuato.

El texto asegura que estos grupos atentan contra sacerdotes y religiosos, toda vez que buscan limitar las actividades del trabajo pastoral de la Iglesia en México, que consiste, entre otras cosas, en dar refugio, ayuda y consuelo a favor de los derechos humanos, así como en apoyo a los migrantes.

De esta forma aseguró que los sacerdotes son más vulnerables a diferentes ataques y esto es reflejo de la agresión, asesinatos y desapariciones en zonas de alto riesgo donde prolifera la inseguridad y operan los grupos del crimen organizado.

“Seguiremos haciendo un llamado enérgico a las autoridades del gobierno mexicano, a fin de que brinden las garantías al ejercicio del ministerio sacerdotal en las entidades donde ha repuntado la violencia”, remata el texto.

Pilar Pérez

Puebla, Pue.- Entre 2012 y 2016 México registra un total de 15 homicidios contra sacerdotes, en los que ya suman los de este año, que corresponden al poblano Alejandro Nabor Jiménez Juárez, José Alfredo Juárez en Cruz, ambos en Poza Rica, Veracruz, y de José Alfredo López Guillén en Michoacán, según desglosa el reporte parcial 2016 de la unidad de investigación del Centro Católico Multimedial (CCM).

De acuerdo con el panorama de homicidios en el actual sexenio, elaborado por dicho instituto, México es considerado, por séptimo año consecutivo, el primer lugar en crímenes de odio contra sacerdotes, religiosos y laicos de América Latina.

Puebla se considera como uno de los estados que se ha vuelto violento para los sacerdotes, pues entre 1990 y 2015 se reportaron tres eventos trágicos que de acuerdo con el reporte del año pasado fueron: el 6 de febrero de 2009, Eduardo Oidor Hernández, asesinado con arma blanca y abandonado en la zona limítrofe de Puebla y Tlaxcala; el 22 de febrero de 2012, Santos Sánchez Hernández de la parroquia de Mecapalapa, en Pantepec, cuyo móvil fue un robo, y el 13 de noviembre de 2015, Erasto Pliego de Jesús, en el municipio de Cuyoaco.

A través de la publicación “15 sacerdotes caídos”, firmada por Sergio Omar Sotelo Aguilar, director del CCM, se dice que México sigue siendo peligroso para el ejercicio sacerdotal y afirmó que la Iglesia no tiene conflicto con aquellos grupos que están cometiendo ilícitos en el país.

Los demás estados en los que se han detectado eventos trágicos en contra de sacerdotes, donde suman 54, de 1990 a la fecha son: Guerrero, Ciudad de México, Michoacán, Veracruz, Chihuahua, Tamaulipas, Baja California, Oaxaca, Jalisco, Estado de México, Coahuila, Hidalgo, Aguascalientes, Sinaloa, Durango, Colima y Guanajuato.

El texto asegura que estos grupos atentan contra sacerdotes y religiosos, toda vez que buscan limitar las actividades del trabajo pastoral de la Iglesia en México, que consiste, entre otras cosas, en dar refugio, ayuda y consuelo a favor de los derechos humanos, así como en apoyo a los migrantes.

De esta forma aseguró que los sacerdotes son más vulnerables a diferentes ataques y esto es reflejo de la agresión, asesinatos y desapariciones en zonas de alto riesgo donde prolifera la inseguridad y operan los grupos del crimen organizado.

“Seguiremos haciendo un llamado enérgico a las autoridades del gobierno mexicano, a fin de que brinden las garantías al ejercicio del ministerio sacerdotal en las entidades donde ha repuntado la violencia”, remata el texto.