/ lunes 19 de octubre de 2015

Llama ministro Pardo Rebolledo al personal del PJF a aumentar su preparación

El ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Jorge Mario Pardo Rebolledo, hizo un llamado al personal del Poder Judicial de la Federación (PJF) a aumentar su preparación e información, para actuar mejor y con un mayor conocimiento ante las emergencias y ser agentes de la prevención y la autoprotección, tanto en sus espacios familiares como laborales.

“Convoco a todo el personal a participar en las actividades, tanto informativas como prácticas, para mejorar nuestra preparación frente a situaciones de emergencia. Seamos portadores del comportamiento responsable, informado y solidario que requiere este tema”, dijo.

Lo anterior, en representación del ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Luis María Aguilar Morales, al inaugurar la Semana Nacional de Protección Civil 2015, en el contexto del 30 aniversario de los sismos de 1985.

En el Área de Murales de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), y en presencia del director general del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Conapred) de la Secretaría de Gobernación, Carlos Miguel Valdés González y del secretario de Protección Civil del Gobierno del Distrito Federal, Fausto Lugo García, Pardo Rebolledo destacó la importancia de fortalecer la cultura institucional de prevención de riesgos.

“Las jornadas informativas, y sobre todo formativas que hoy iniciamos en esta materia, ratifican el compromiso del Poder Judicial Federal de contar con esquemas de respuesta que nos permitan disminuir riesgos para las personas y el patrimonio institucional frente a los efectos de desastres naturales”, expresó.

En el caso del PJF, precisó Pardo Rebolledo, el objetivo es que los servidores públicos que lo integran asuman que las acciones y sistemas preventivos operan a partir de mecanismos de participación conjunta, involucrando tanto a autoridades a instituciones públicas, como a la sociedad en general.

“Esta convergencia de voluntades y capacidades es la que confiere eficacia y un mayor alcance a las tareas de prevención que se conciban y ejecuten”, afirmó, y agregó que la magnitud de los sismos de 1985 y la respuesta social que se suscitó, generaron un legado aleccionador que cambió las formas de interrelación entre instituciones y entes sociales, y propició un nuevo modelo de responsabilidad pública y participación social para la seguridad y la autoprotección.

En el Poder Judicial de la Federación, expuso, se asumió la responsabilidad de mejorar continuamente las condiciones y ambientes de seguridad de todos los recintos, con la supervisión de autoridades de protección civil, para proteger la integridad física de servidores públicos y de los usuarios, y para salvaguardar los bienes que conforman el patrimonio institucional.

“Nos interesa que día a día se afirme entre las y los trabajadores del Poder Judicial la conciencia de la corresponsabilidad, para que todos sean agentes de la prevención y la autoprotección, tanto en sus espacios laborales como familiares. Con ello, damos también una proyección colectiva a nuestras acciones institucionales”, sostuvo.

A su vez, el director general del Cenapred, Carlos Miguel Valdés González, hizo un recuento de las pérdidas humanas y materiales ocasionadas por los sismos del 85, pero también por huracanes, ciclones y otros desastres derivados de fenómenos naturales.

“Todos hemos aprendido lecciones dolorosas y costosas. En México hemos asumido el reto de reducir el riesgo de desastres, ya que es una condición indispensable para garantizar el derecho fundamental de las personas a vivir en entornos seguros”, dijo.

Citó, entre los esfuerzos realizados el diseño de herramientas como el Atlas Nacional de Riesgos, alimentado con información de las 32 entidades y más de 300 municipios y diversas entidades de la administración pública; la puesta en marcha de más de 7 mil altavoces de la alerta sísmica de la ciudad de México y los sistemas de alerta temprana de ciclones tropicales y frentes fríos.

/parg

El ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Jorge Mario Pardo Rebolledo, hizo un llamado al personal del Poder Judicial de la Federación (PJF) a aumentar su preparación e información, para actuar mejor y con un mayor conocimiento ante las emergencias y ser agentes de la prevención y la autoprotección, tanto en sus espacios familiares como laborales.

“Convoco a todo el personal a participar en las actividades, tanto informativas como prácticas, para mejorar nuestra preparación frente a situaciones de emergencia. Seamos portadores del comportamiento responsable, informado y solidario que requiere este tema”, dijo.

Lo anterior, en representación del ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Luis María Aguilar Morales, al inaugurar la Semana Nacional de Protección Civil 2015, en el contexto del 30 aniversario de los sismos de 1985.

En el Área de Murales de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), y en presencia del director general del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Conapred) de la Secretaría de Gobernación, Carlos Miguel Valdés González y del secretario de Protección Civil del Gobierno del Distrito Federal, Fausto Lugo García, Pardo Rebolledo destacó la importancia de fortalecer la cultura institucional de prevención de riesgos.

“Las jornadas informativas, y sobre todo formativas que hoy iniciamos en esta materia, ratifican el compromiso del Poder Judicial Federal de contar con esquemas de respuesta que nos permitan disminuir riesgos para las personas y el patrimonio institucional frente a los efectos de desastres naturales”, expresó.

En el caso del PJF, precisó Pardo Rebolledo, el objetivo es que los servidores públicos que lo integran asuman que las acciones y sistemas preventivos operan a partir de mecanismos de participación conjunta, involucrando tanto a autoridades a instituciones públicas, como a la sociedad en general.

“Esta convergencia de voluntades y capacidades es la que confiere eficacia y un mayor alcance a las tareas de prevención que se conciban y ejecuten”, afirmó, y agregó que la magnitud de los sismos de 1985 y la respuesta social que se suscitó, generaron un legado aleccionador que cambió las formas de interrelación entre instituciones y entes sociales, y propició un nuevo modelo de responsabilidad pública y participación social para la seguridad y la autoprotección.

En el Poder Judicial de la Federación, expuso, se asumió la responsabilidad de mejorar continuamente las condiciones y ambientes de seguridad de todos los recintos, con la supervisión de autoridades de protección civil, para proteger la integridad física de servidores públicos y de los usuarios, y para salvaguardar los bienes que conforman el patrimonio institucional.

“Nos interesa que día a día se afirme entre las y los trabajadores del Poder Judicial la conciencia de la corresponsabilidad, para que todos sean agentes de la prevención y la autoprotección, tanto en sus espacios laborales como familiares. Con ello, damos también una proyección colectiva a nuestras acciones institucionales”, sostuvo.

A su vez, el director general del Cenapred, Carlos Miguel Valdés González, hizo un recuento de las pérdidas humanas y materiales ocasionadas por los sismos del 85, pero también por huracanes, ciclones y otros desastres derivados de fenómenos naturales.

“Todos hemos aprendido lecciones dolorosas y costosas. En México hemos asumido el reto de reducir el riesgo de desastres, ya que es una condición indispensable para garantizar el derecho fundamental de las personas a vivir en entornos seguros”, dijo.

Citó, entre los esfuerzos realizados el diseño de herramientas como el Atlas Nacional de Riesgos, alimentado con información de las 32 entidades y más de 300 municipios y diversas entidades de la administración pública; la puesta en marcha de más de 7 mil altavoces de la alerta sísmica de la ciudad de México y los sistemas de alerta temprana de ciclones tropicales y frentes fríos.

/parg