/ miércoles 21 de octubre de 2015

Mi Gobierno está comprometido con el bienestar de los campesinos: EPN

Miguel Reyes Razo / El Sol de México

Enviado especial

SOLIDARIDAD, Q.  Roo. (OEM-Informex).-  “No; no serán solo nueve mil millones sino nueve mil 700 millones los seres humanos que demanden alimento en el año 2050”- corrige, enmienda aclara el presidente de México, Enrique Peña Nieto, al flamante secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca y Alimentación, José Eduardo Calzada Rovirosa, a quien -de paso- casi responsabiliza del éxito de la cena que disfrutarían anoche aquí los participantes  en el Encuentro de Ministros de Agricultura de las Américas. “Junta que debe dar respuesta a cuestiones vitales como: producir más y mejor. En cantidades crecientes y con amor al medio ambiente”.

La monumental cifra de individuos, la exigencia de su nutrición y la realidad no impresionó a ninguno de los cientos de reunidos en un lujoso hotel de este centro turístico. Es que ya no son los días en los que las predicciones del Club de Roma estremecían a líderes del orbe. Y conseguían las ocho columnas de los periódicos más importantes del mundo. El intento del mexicano Víctor M. Villalobos Arámbula de obtener aprobación al establecer que “maíz, calabaza, frijol México lindo y querido” no tuvo ningún efecto. Los ocupantes del presídium preferían ventilar asuntos personales. Como lo hacían la maestra Claudia Ruiz Massieu y el serio secretario de Turismo Enrique de la Madrid Cordero.

El gobernador Roberto Borge Angulo hizo lo que pudo para atraer la atención acerca de la “seguridad alimentaria. Los riesgos de la dependencia. Las fluctuaciones de los mercados. Lo costoso de poner la alimentación de los habitantes del país en la voluntad y ambición de especuladores. En su turno, el flamante secretario Calzada Rovirosa formuló una larga lista de buenos deseos. Anuncios de tareas futuras. Reflexiones de lo que importa hacer en el campo mexicano. A decir verdad nada nuevo. Ningún programa ni medida audaz, urgente, de emergencia. “Se procura –ya lo ha dicho el presidente Enrique Peña Nieto, dijo- democratizar la actividad en el campo”. Cierto. Desde sus días de candidato a la Presidencia de la república hizo parte de su ideario esa intención. Pero Enrique Martínez y Martínez desperdició casi tres años en ese puesto. Expertos aseguran que Arturo Osornio –durante los seis años del Gobierno del licenciado Peña Nieto en el Estado de México responsable de Sedagro- era el hombre indicado para esa tarea.

El presidente de la república, Enrique Peña Nieto, vino a este espléndido lugar a asegurar que sus programas y políticas para estimular a pequeños productores -agricultores, hortelanos- consiguió que “un 98 por ciento de los beneficiarios adquieran mejores fertilizantes y semillas de mayor rendimiento”. Confió en que la producción alimentaria se estimulará; crecerá.

Rolando Zapata Bello -gobernador de Yucatán- no perdía sílaba de lo que escuchaba. A su lado el líder de la Confederación Nacional Campesina -Ceenecé- Cota -bajacaliforniano él- aprobaba mentalmente lo divulgado. Cota tan  Senador como su antecesor el guanajuatense Gerardo Sánchez García quien “nunca dio chispa” en la central que creó  Graciano Sánchez  Muy serio él Alejandro Moreno Cárdenas . De Campeche  se familiariza; observa, toma nota, calla.

Cancún. La recta que deja atrás el aeropuerto se hace ruta de tentación. VIDANTA atrae con sus instalaciones. Cirque Du Soleil. Hace algunos meses lo exhibieron al presidente Enrique Peña Nieto. Un ingenioso ingeniero jalisciense que de constructor de aulas rurales se transformó  -a fuerza  de trabajo- en zar en estos lares. Historia conmovedora, estimulante la de ese hombre y su familia. Señales para tomar la ruta a Xel-há. A Isla Mujeres. A Río Secreto.  ¡Paraíso que descubrió el presidente Luis Echeverría! En el mes de mayo de 1971 lo exhibió orgulloso a José Figueres.

Aquí, en Cancún, ocurrió la reunión norte-sur que imaginó José López Portillo con Santiago Roel y Pedro Joaquín Coldwell

Presidente de Costa Rica que fue agasajado en Yucatán. En tiempos de Loret de Mola. En los días en que el gobernador “lambisconeaba” a don Luis. Pasaría de la genuflexión a la traición.

Cancún. Aquí reunió don José López Portillo a líderes del planeta. Consiguió realizar la Cumbre Norte-Sur. Soportó la altanería “rayana en desdén- de Ronald Reagan el presidente de Estados Unidos que rehusó respirar el mismo aire quintanarroense con el comandante Fidel Castro Ruz y hasta la grosera actitud del secretario de Estado norteamericano Alexander Haig que se marchó a jugar golf embutido en bermudas que lucían colores y emblema de la bandera de Estados Unidos. “Helos ahí. Así son: arrogantes, desconsiderados”, los describió ahí , francamente sulfurado el presidente López Portillo. Reunión Norte-Sur-. Mucho se habló en esos días del embajador Porfirio Muñoz Ledo. Que si trasnochó. “Yo no me acuerdo de nada”, fue su lacónico comentario. De esos días tiene formidable memoria el entonces jovencísimo gobernador Pedro Joaquín Coldwell.

Quintana Roo. En 1982 llegó la gira -campaña- de Miguel de la Madrid. Llegó aquí su esposa. Doña Paloma Cordero de. El activísimo -muy joven- doctor en Economía Carlos Salinas de Gortari era el cerebro de la campaña. Deseó unas camisetas “Chemise-Lacoste”. Un amigo le obsequió tres. Agradecido, se hizo tiempo y entró a la tienda donde se hallaban sus amigos. Estaba también su muy apreciada Ángeles Mastretta. La escritora esperaba dar a alumbrar a su primer hijo. Carlos Salinas de Gortari le obsequió unas finas gafas de sol. Y a su amigo una cartera Christian Dior: “¡Ojalá y siempre la traigas repleta de billetes”, le deseó.

Amigo de los días compartidos  en la Facultad de Derecho de la UNAM con De la Madrid el ya acaudalado “dueño de bella residencia en Toronto, Canadá- Gastón Alegre López desbrozó camino a su excondiscípulo. “Responsable de Invitados Especiales” lo colocó su amigo. Y Gastón Alegre López concilió a viejos enemigos. Como Rubén Figueroa el cacique de Guerrero y otros guerrerenses que no podían “verlo ni en pintura”. En el incipiente predio “Renacimiento” de Acapulco, Gastón los sentó a charlar con el candidato a la Presidencia de la república. Muy duro trabajo Gastón Alegre. Se soñó secretario de Turismo. Días antes del cambio de Gobierno se jactó: “Observen. Se va la alegría de Turismo. Para que llegue yo. El Alegre”. ¡Salud!. Brindó en la fiesta que Mario Moya ofrecía por la graduación de Mario Enrique su hijo. Los hados no estuvieron del lado de Gastón Alegre. Dos influyentes personajes para entonces ya dueños de la voluntad del Presidente De la Madrid- lo impidieron. ¿Turismo? ¡Nones! Si acaso la Lotería Nacional. “Eso no”, rechazó  Alegre. “Pues entonces nada”, le advirtieron los dos. Y nada le tocó.

Se transformaría Gastón Alegre en rico hotelero y radiodifusor en Cancún.

Cancún. Ayer estuvo Aquí el Presidente de México

Ayer. Día 20 de Octubre. Se cumplieron 15 años del día en que los socios de la Cooperativa Excélsior desconocieron “pues ya conocían y sufrían sus excesos y sus abusos- al señor Regino Díaz Redondo. Se fue con sus amigotes y contlapaches.

Miguel Reyes Razo / El Sol de México

Enviado especial

SOLIDARIDAD, Q.  Roo. (OEM-Informex).-  “No; no serán solo nueve mil millones sino nueve mil 700 millones los seres humanos que demanden alimento en el año 2050”- corrige, enmienda aclara el presidente de México, Enrique Peña Nieto, al flamante secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca y Alimentación, José Eduardo Calzada Rovirosa, a quien -de paso- casi responsabiliza del éxito de la cena que disfrutarían anoche aquí los participantes  en el Encuentro de Ministros de Agricultura de las Américas. “Junta que debe dar respuesta a cuestiones vitales como: producir más y mejor. En cantidades crecientes y con amor al medio ambiente”.

La monumental cifra de individuos, la exigencia de su nutrición y la realidad no impresionó a ninguno de los cientos de reunidos en un lujoso hotel de este centro turístico. Es que ya no son los días en los que las predicciones del Club de Roma estremecían a líderes del orbe. Y conseguían las ocho columnas de los periódicos más importantes del mundo. El intento del mexicano Víctor M. Villalobos Arámbula de obtener aprobación al establecer que “maíz, calabaza, frijol México lindo y querido” no tuvo ningún efecto. Los ocupantes del presídium preferían ventilar asuntos personales. Como lo hacían la maestra Claudia Ruiz Massieu y el serio secretario de Turismo Enrique de la Madrid Cordero.

El gobernador Roberto Borge Angulo hizo lo que pudo para atraer la atención acerca de la “seguridad alimentaria. Los riesgos de la dependencia. Las fluctuaciones de los mercados. Lo costoso de poner la alimentación de los habitantes del país en la voluntad y ambición de especuladores. En su turno, el flamante secretario Calzada Rovirosa formuló una larga lista de buenos deseos. Anuncios de tareas futuras. Reflexiones de lo que importa hacer en el campo mexicano. A decir verdad nada nuevo. Ningún programa ni medida audaz, urgente, de emergencia. “Se procura –ya lo ha dicho el presidente Enrique Peña Nieto, dijo- democratizar la actividad en el campo”. Cierto. Desde sus días de candidato a la Presidencia de la república hizo parte de su ideario esa intención. Pero Enrique Martínez y Martínez desperdició casi tres años en ese puesto. Expertos aseguran que Arturo Osornio –durante los seis años del Gobierno del licenciado Peña Nieto en el Estado de México responsable de Sedagro- era el hombre indicado para esa tarea.

El presidente de la república, Enrique Peña Nieto, vino a este espléndido lugar a asegurar que sus programas y políticas para estimular a pequeños productores -agricultores, hortelanos- consiguió que “un 98 por ciento de los beneficiarios adquieran mejores fertilizantes y semillas de mayor rendimiento”. Confió en que la producción alimentaria se estimulará; crecerá.

Rolando Zapata Bello -gobernador de Yucatán- no perdía sílaba de lo que escuchaba. A su lado el líder de la Confederación Nacional Campesina -Ceenecé- Cota -bajacaliforniano él- aprobaba mentalmente lo divulgado. Cota tan  Senador como su antecesor el guanajuatense Gerardo Sánchez García quien “nunca dio chispa” en la central que creó  Graciano Sánchez  Muy serio él Alejandro Moreno Cárdenas . De Campeche  se familiariza; observa, toma nota, calla.

Cancún. La recta que deja atrás el aeropuerto se hace ruta de tentación. VIDANTA atrae con sus instalaciones. Cirque Du Soleil. Hace algunos meses lo exhibieron al presidente Enrique Peña Nieto. Un ingenioso ingeniero jalisciense que de constructor de aulas rurales se transformó  -a fuerza  de trabajo- en zar en estos lares. Historia conmovedora, estimulante la de ese hombre y su familia. Señales para tomar la ruta a Xel-há. A Isla Mujeres. A Río Secreto.  ¡Paraíso que descubrió el presidente Luis Echeverría! En el mes de mayo de 1971 lo exhibió orgulloso a José Figueres.

Aquí, en Cancún, ocurrió la reunión norte-sur que imaginó José López Portillo con Santiago Roel y Pedro Joaquín Coldwell

Presidente de Costa Rica que fue agasajado en Yucatán. En tiempos de Loret de Mola. En los días en que el gobernador “lambisconeaba” a don Luis. Pasaría de la genuflexión a la traición.

Cancún. Aquí reunió don José López Portillo a líderes del planeta. Consiguió realizar la Cumbre Norte-Sur. Soportó la altanería “rayana en desdén- de Ronald Reagan el presidente de Estados Unidos que rehusó respirar el mismo aire quintanarroense con el comandante Fidel Castro Ruz y hasta la grosera actitud del secretario de Estado norteamericano Alexander Haig que se marchó a jugar golf embutido en bermudas que lucían colores y emblema de la bandera de Estados Unidos. “Helos ahí. Así son: arrogantes, desconsiderados”, los describió ahí , francamente sulfurado el presidente López Portillo. Reunión Norte-Sur-. Mucho se habló en esos días del embajador Porfirio Muñoz Ledo. Que si trasnochó. “Yo no me acuerdo de nada”, fue su lacónico comentario. De esos días tiene formidable memoria el entonces jovencísimo gobernador Pedro Joaquín Coldwell.

Quintana Roo. En 1982 llegó la gira -campaña- de Miguel de la Madrid. Llegó aquí su esposa. Doña Paloma Cordero de. El activísimo -muy joven- doctor en Economía Carlos Salinas de Gortari era el cerebro de la campaña. Deseó unas camisetas “Chemise-Lacoste”. Un amigo le obsequió tres. Agradecido, se hizo tiempo y entró a la tienda donde se hallaban sus amigos. Estaba también su muy apreciada Ángeles Mastretta. La escritora esperaba dar a alumbrar a su primer hijo. Carlos Salinas de Gortari le obsequió unas finas gafas de sol. Y a su amigo una cartera Christian Dior: “¡Ojalá y siempre la traigas repleta de billetes”, le deseó.

Amigo de los días compartidos  en la Facultad de Derecho de la UNAM con De la Madrid el ya acaudalado “dueño de bella residencia en Toronto, Canadá- Gastón Alegre López desbrozó camino a su excondiscípulo. “Responsable de Invitados Especiales” lo colocó su amigo. Y Gastón Alegre López concilió a viejos enemigos. Como Rubén Figueroa el cacique de Guerrero y otros guerrerenses que no podían “verlo ni en pintura”. En el incipiente predio “Renacimiento” de Acapulco, Gastón los sentó a charlar con el candidato a la Presidencia de la república. Muy duro trabajo Gastón Alegre. Se soñó secretario de Turismo. Días antes del cambio de Gobierno se jactó: “Observen. Se va la alegría de Turismo. Para que llegue yo. El Alegre”. ¡Salud!. Brindó en la fiesta que Mario Moya ofrecía por la graduación de Mario Enrique su hijo. Los hados no estuvieron del lado de Gastón Alegre. Dos influyentes personajes para entonces ya dueños de la voluntad del Presidente De la Madrid- lo impidieron. ¿Turismo? ¡Nones! Si acaso la Lotería Nacional. “Eso no”, rechazó  Alegre. “Pues entonces nada”, le advirtieron los dos. Y nada le tocó.

Se transformaría Gastón Alegre en rico hotelero y radiodifusor en Cancún.

Cancún. Ayer estuvo Aquí el Presidente de México

Ayer. Día 20 de Octubre. Se cumplieron 15 años del día en que los socios de la Cooperativa Excélsior desconocieron “pues ya conocían y sufrían sus excesos y sus abusos- al señor Regino Díaz Redondo. Se fue con sus amigotes y contlapaches.