/ sábado 4 de febrero de 2017

Problemas de la nación deben resolverse con la Constitución actual

La actual Constitución Política mexicana, “debe ser utilizada para resolver los problemas de la nación, primero”, en vez de plantearse la creación de una nueva, ya que los tiempos actuales “son demasiado inestables” para realizar una tarea de esa magnitud, coincidieron los participantes en el XIII Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional

Convocado por los institutos de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM y el Iberoamericano de Derecho Constitucional, tiene el objetivo de reflexionar acerca del futuro del constitucionalismo en Iberoamérica, sobre la dinámica de su desarrollo y las posibilidades de reforma institucional en los años por venir, pero también, rinde homenaje a la Constitución de Querétaro de 1917, a cien años de su vigencia.

Reflexionaron sobre el futuro del constitucionalismo en Iberoamérica, en sus distintas vertientes, los derechos y los instrumentos para garantizarlos, las estructuras para el ejercicio del poder y la democracia.

Dijeron que la actual Constitución Política “debe ser utilizada para resolver los problemas de la Nación, primero, en vez de plantearse la creación de una nueva, ya que los tiempos actuales son demasiado inestables para realizar una tarea de esa magnitud”.

Juristas y políticos en una mesa de debate, consideraron que “en este momento no hay condiciones para elaborar una nueva Carta Magna, debido a que se trata de una época de mucho desconcierto, por lo que sería mejor ir a las elecciones de 2018, con la Constitución vigente”.

Participaron, entre otros, el priísta Manlio Fabio Beltrones, Cuahtémoc Cárdenas, fundador del PRD y el panista, Diego Fernández de Cevallos, así como Lorenzo Córdova, presidente del INE. Cárdenas, advirtió que “las recientes modificaciones al Texto Constitucional, han ido contra las bases del pacto social de 1917 y significan un retroceso, en particular con respecto al manejo de los recursos naturales del país”.

Por su parte, el investigador y jurista Francisco Valdés Ugalde coincidió en que “no ve un buen momento para hacer una nueva Carta Magna, aunque no descartó que la idea pueda seguirse mencionando, de cara a las presiones que ejercen sobre México, las tendencias autoritarias que se viven hoy, en Estados Unidos y Europa”.

La actual Constitución Política mexicana, “debe ser utilizada para resolver los problemas de la nación, primero”, en vez de plantearse la creación de una nueva, ya que los tiempos actuales “son demasiado inestables” para realizar una tarea de esa magnitud, coincidieron los participantes en el XIII Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional

Convocado por los institutos de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM y el Iberoamericano de Derecho Constitucional, tiene el objetivo de reflexionar acerca del futuro del constitucionalismo en Iberoamérica, sobre la dinámica de su desarrollo y las posibilidades de reforma institucional en los años por venir, pero también, rinde homenaje a la Constitución de Querétaro de 1917, a cien años de su vigencia.

Reflexionaron sobre el futuro del constitucionalismo en Iberoamérica, en sus distintas vertientes, los derechos y los instrumentos para garantizarlos, las estructuras para el ejercicio del poder y la democracia.

Dijeron que la actual Constitución Política “debe ser utilizada para resolver los problemas de la Nación, primero, en vez de plantearse la creación de una nueva, ya que los tiempos actuales son demasiado inestables para realizar una tarea de esa magnitud”.

Juristas y políticos en una mesa de debate, consideraron que “en este momento no hay condiciones para elaborar una nueva Carta Magna, debido a que se trata de una época de mucho desconcierto, por lo que sería mejor ir a las elecciones de 2018, con la Constitución vigente”.

Participaron, entre otros, el priísta Manlio Fabio Beltrones, Cuahtémoc Cárdenas, fundador del PRD y el panista, Diego Fernández de Cevallos, así como Lorenzo Córdova, presidente del INE. Cárdenas, advirtió que “las recientes modificaciones al Texto Constitucional, han ido contra las bases del pacto social de 1917 y significan un retroceso, en particular con respecto al manejo de los recursos naturales del país”.

Por su parte, el investigador y jurista Francisco Valdés Ugalde coincidió en que “no ve un buen momento para hacer una nueva Carta Magna, aunque no descartó que la idea pueda seguirse mencionando, de cara a las presiones que ejercen sobre México, las tendencias autoritarias que se viven hoy, en Estados Unidos y Europa”.