/ viernes 11 de marzo de 2016

Rechaza SCJN otorgar pensión vitalicia a magistrado en retiro

México.- Ministros que integran la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) rechazaron conceder un amparo a un magistrado en retiro del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, quien consideraba inconstitucional que se le negara un retiro de carácter vitalicio.

El 18 de noviembre de 1997 se nombró como magistrado del Tribunal Superior de Justicia del Edomex a Rigoberto González Torres por el término de 15 años.

El 9 de enero de 2013 concluyó su nombramiento, por lo que a partir del 10 de enero del mismo año comenzó a recibir del Poder Judicial del estado de México un haber de retiro.

Su principal argumento era que, para garantizar la independencia judicial, es necesario que el haber de retiro sea vitalicio para asegurar la subsistencia del juzgador una vez que culmine el periodo para el que fue nombrado.

De esta manera, al analizar el amparo en revisión 955/2015, el ministro ponente Fernando Franco González Salas dijo que “a pesar de que sería deseable que el haber de retiro de los magistrados fuese vitalicio”, ello no ampara al magistrado en retiro, Rigoberto González Torres, pues resulta constitucionalmente razonable el periodo de seis años, luego de que hayan concluido su encargo, reciban una pensión.

El quejoso, se indicó, cuenta con una pensión mensual de más de 120 mil pesos por los próximos tres años, y la Ley Orgánica del Poder Judicial del estado de México establece que la pensión se otorgará a los magistrados sólo durante los cinco años siguientes al primero en que concluyó el periodo para el que fueron designados, a razón de 80% del sueldo neto de un magistrado en activo.

Por ello, los ministros de la Segunda Sala coincidieron en que, conforme a los criterios del tribunal pleno, puede concluirse que el haber de retiro, en el contexto de los funcionarios judiciales de las entidades federativas no sólo es una prestación económica que se otorga en función de la recompensa que merece un servidor público al término de su encargo, sino que permitirá garantizar la independencia del Poder Judicial de las entidades federativas.

“Esos seis años de duración del haber de retiro garantizan los ingresos de quienes fueron magistrados por más de la tercera parte de tiempo que fungieron en ese encargo. Además, en la entidad federativa, las personas que desempeñaron dicho cargo pueden trabajar e inclusive ejercer su profesión”, sostuvo González Salas.

/parg

México.- Ministros que integran la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) rechazaron conceder un amparo a un magistrado en retiro del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, quien consideraba inconstitucional que se le negara un retiro de carácter vitalicio.

El 18 de noviembre de 1997 se nombró como magistrado del Tribunal Superior de Justicia del Edomex a Rigoberto González Torres por el término de 15 años.

El 9 de enero de 2013 concluyó su nombramiento, por lo que a partir del 10 de enero del mismo año comenzó a recibir del Poder Judicial del estado de México un haber de retiro.

Su principal argumento era que, para garantizar la independencia judicial, es necesario que el haber de retiro sea vitalicio para asegurar la subsistencia del juzgador una vez que culmine el periodo para el que fue nombrado.

De esta manera, al analizar el amparo en revisión 955/2015, el ministro ponente Fernando Franco González Salas dijo que “a pesar de que sería deseable que el haber de retiro de los magistrados fuese vitalicio”, ello no ampara al magistrado en retiro, Rigoberto González Torres, pues resulta constitucionalmente razonable el periodo de seis años, luego de que hayan concluido su encargo, reciban una pensión.

El quejoso, se indicó, cuenta con una pensión mensual de más de 120 mil pesos por los próximos tres años, y la Ley Orgánica del Poder Judicial del estado de México establece que la pensión se otorgará a los magistrados sólo durante los cinco años siguientes al primero en que concluyó el periodo para el que fueron designados, a razón de 80% del sueldo neto de un magistrado en activo.

Por ello, los ministros de la Segunda Sala coincidieron en que, conforme a los criterios del tribunal pleno, puede concluirse que el haber de retiro, en el contexto de los funcionarios judiciales de las entidades federativas no sólo es una prestación económica que se otorga en función de la recompensa que merece un servidor público al término de su encargo, sino que permitirá garantizar la independencia del Poder Judicial de las entidades federativas.

“Esos seis años de duración del haber de retiro garantizan los ingresos de quienes fueron magistrados por más de la tercera parte de tiempo que fungieron en ese encargo. Además, en la entidad federativa, las personas que desempeñaron dicho cargo pueden trabajar e inclusive ejercer su profesión”, sostuvo González Salas.

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