/ sábado 28 de mayo de 2016

Reciben en Los Pinos a los maestros de la CNTE, pero no habrá diálogo

POR CARLOS LARA y ARMANDO RUIZ | El Sol de México

Luego de platicar media hora con varios dirigentes de la CNTE, que por cierto no dejaron su pliego petitorio, la Presidencia de la República rechazó ayer que vaya a haber diálogo alguno con la Coordinadora del magisterio disidente que pretende violar las leyes vigentes y “derogar la Reforma Educativa consagrada en la Constitución”.

De esta manera, el Ejecutivo salió al paso de señalamientos de los mentores de oposición quienes habían proclamado a su salida de Los Pinos que habría “mesa de diálogo” con el gobierno federal, en donde se expondría una suerte de negociación para anular la señalada reforma y que, incluso, se obligara a renunciar al titular de la SEP, Aurelio Nuño, pasando por la anulación del despido de 4 mil profesores que han faltado a sus labores.

Dicho sea de paso, la misma Secretaría de Educación Pública divulgó anoche en un boletín que este fin de semana se avanzó en Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca en los mecanismos de notificación de cese a esos maestros faltistas.

En un comunicado, la oficina del Ejecutivo expuso que después de una hora y media de bloqueo en las inmediaciones de la Residencia Oficial, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) no dejó su pliego petitorio y solo conversó informalmente con los funcionarios de atención ciudadana.

Presidencia indicó que fue una comisión de 15 personas las que fueron atendidos por el director general de Atención Ciudadana de la Presidencia de la República, Carlos Eduardo Romero Castro, y con Ricardo Martín Sánchez, director general Adjunto. “Tras media hora de plática se retiraron, sin dejar documento alguno.”, versa la Presidencia de la República.

Ante esto, en el comunicado distribuido por la Coordinación General de Comunicación Social (CGCS), el Gobierno de la República reiteró su disposición al diálogo, siempre y cuando los líderes de la CNTE “acepten la Reforma Educativa y el propósito del diálogo sea explorar mecanismos para acelerar la implementación de la Reforma en Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca”.

El Gobierno de la República ratificó que su obligación es cumplir y hacer cumplir la ley, por lo que reitera que “no puede aceptar un diálogo que tiene como planteamiento derogar la Reforma Educativa consagrada en la Constitución, así como tampoco puede aceptar ningún planteamiento que busque la violación de las leyes vigentes”, se detalló.

La marcha de viernes

En las inmediaciones de la Avenida Chivatito, a dos calles de la entrada a Los Pinos y luego de una reunión con el titular de la Audiencia Ciudadana de la Presidencia, Carlos Romero, dirigentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación anunciaron que sí habría una “mesa de diálogo” con el Gobierno en la que se partía, dijeron, que no haya “represión ni más desalojos”.

Al funcionario de Los Pinos, la comitiva de casi una veintena de representantes del magisterio disidente le formuló demandas, entre otras, la reinstalación de 4 mil docentes despedidos, no más ceses, la anulación de la reforma educativa y la renuncia del titular de la SEP, Aurelio Nuño.

A media tarde de este viernes, luego de desquiciar el tránsito capitalino, miles de integrantes de la CNTE, junto con padres de los 43 Desaparecidos, llegaron a esta avenida en donde un numeroso contingente de fuerzas del orden les cerró el paso. Tras varios minutos de negociación, un grupo se entrevistó con Romero.

Al salir, los mentores anotaron que no se irán de su plantón en la Ciudadela y este sábado, en la sede de la Sección 9, en el Centro Histórico, realizarán su Segundo Diálogo Nacional Sobre Educación en donde ratificarán su rechazo a la reforma educativa, además de bosquejar un plan de acción tanto en materia de movilizaciones como en la citada “mesa de diálogo” con la administración de Enrique Peña Nieto, desconociendo a Nuño como interlocutor válido.

La marcha de ayer fue la tercera en lo que va de la semana en la participaron los miembros de la Coordinadora, misma que provocó un caos vial ante el cierre de avenidas primordiales como Reforma, Insurgentes y Chivatito, provocando el enojo de miles de capitalinos y elevando los índices de contaminación ante el embotellamiento de grandes colas de automóviles.

En lo que denominaron la “gran marcha popular”, los docentes provenientes de las secciones 22 de Oaxaca, 7 de Chiapas, 18 de Michoacán y la 14 de Guerrero, lanzaron consignas y reiteraron que la lucha de los docentes “no se detendrá”.

Acompañados por estudiantes del Instituto Politécnico Nacional y de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, los docentes quienes mantienen su plantón en la Plaza de la Ciudadela, demandaron la reinstalación de la mesa de negociación con el Gobierno de la República y el regreso de los más de 4 mil maestros despedidos, a sus plazas.

En tanto, la Secretaría de Seguridad Pública implementó un amplio operativo que incluyó la custodia de calles y espacios públicos como: el Monumento a la Revolución, las calles de Madero, 5 de Mayo y Tacuba cercanas al Centro Histórico, de igual forma elementos policiacos custodiaron los alrededores de la Secretaría de Gobernación y la residencia de Los Pinos.

Al contingente también se integraron miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y del Frente Francisco Villa Independiente.

De acuerdo con la SSP, durante la marcha participaron poco más de 2 mil 500 personas.

Las secciones de la CNTE volvieron a sus entidades de origen el sábado pasado cuando sus casas de campaña fueron retiradas de la Plaza de Santo Domingo. Los maestros paristas señalaron que se reagruparían y volverían a salir a las calles, lo cual cumplieron en esta semana.

Las marchas y protestas de la Coordinadora se han realizado de manera paralela en entidades como Oaxaca y Chiapas.

El secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, ha reiterado su disposición al diálogo siempre y cuando la CNTE reconozca la reforma educativa y no sea para “echarla abajo”.

POR CARLOS LARA y ARMANDO RUIZ | El Sol de México

Luego de platicar media hora con varios dirigentes de la CNTE, que por cierto no dejaron su pliego petitorio, la Presidencia de la República rechazó ayer que vaya a haber diálogo alguno con la Coordinadora del magisterio disidente que pretende violar las leyes vigentes y “derogar la Reforma Educativa consagrada en la Constitución”.

De esta manera, el Ejecutivo salió al paso de señalamientos de los mentores de oposición quienes habían proclamado a su salida de Los Pinos que habría “mesa de diálogo” con el gobierno federal, en donde se expondría una suerte de negociación para anular la señalada reforma y que, incluso, se obligara a renunciar al titular de la SEP, Aurelio Nuño, pasando por la anulación del despido de 4 mil profesores que han faltado a sus labores.

Dicho sea de paso, la misma Secretaría de Educación Pública divulgó anoche en un boletín que este fin de semana se avanzó en Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca en los mecanismos de notificación de cese a esos maestros faltistas.

En un comunicado, la oficina del Ejecutivo expuso que después de una hora y media de bloqueo en las inmediaciones de la Residencia Oficial, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) no dejó su pliego petitorio y solo conversó informalmente con los funcionarios de atención ciudadana.

Presidencia indicó que fue una comisión de 15 personas las que fueron atendidos por el director general de Atención Ciudadana de la Presidencia de la República, Carlos Eduardo Romero Castro, y con Ricardo Martín Sánchez, director general Adjunto. “Tras media hora de plática se retiraron, sin dejar documento alguno.”, versa la Presidencia de la República.

Ante esto, en el comunicado distribuido por la Coordinación General de Comunicación Social (CGCS), el Gobierno de la República reiteró su disposición al diálogo, siempre y cuando los líderes de la CNTE “acepten la Reforma Educativa y el propósito del diálogo sea explorar mecanismos para acelerar la implementación de la Reforma en Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca”.

El Gobierno de la República ratificó que su obligación es cumplir y hacer cumplir la ley, por lo que reitera que “no puede aceptar un diálogo que tiene como planteamiento derogar la Reforma Educativa consagrada en la Constitución, así como tampoco puede aceptar ningún planteamiento que busque la violación de las leyes vigentes”, se detalló.

La marcha de viernes

En las inmediaciones de la Avenida Chivatito, a dos calles de la entrada a Los Pinos y luego de una reunión con el titular de la Audiencia Ciudadana de la Presidencia, Carlos Romero, dirigentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación anunciaron que sí habría una “mesa de diálogo” con el Gobierno en la que se partía, dijeron, que no haya “represión ni más desalojos”.

Al funcionario de Los Pinos, la comitiva de casi una veintena de representantes del magisterio disidente le formuló demandas, entre otras, la reinstalación de 4 mil docentes despedidos, no más ceses, la anulación de la reforma educativa y la renuncia del titular de la SEP, Aurelio Nuño.

A media tarde de este viernes, luego de desquiciar el tránsito capitalino, miles de integrantes de la CNTE, junto con padres de los 43 Desaparecidos, llegaron a esta avenida en donde un numeroso contingente de fuerzas del orden les cerró el paso. Tras varios minutos de negociación, un grupo se entrevistó con Romero.

Al salir, los mentores anotaron que no se irán de su plantón en la Ciudadela y este sábado, en la sede de la Sección 9, en el Centro Histórico, realizarán su Segundo Diálogo Nacional Sobre Educación en donde ratificarán su rechazo a la reforma educativa, además de bosquejar un plan de acción tanto en materia de movilizaciones como en la citada “mesa de diálogo” con la administración de Enrique Peña Nieto, desconociendo a Nuño como interlocutor válido.

La marcha de ayer fue la tercera en lo que va de la semana en la participaron los miembros de la Coordinadora, misma que provocó un caos vial ante el cierre de avenidas primordiales como Reforma, Insurgentes y Chivatito, provocando el enojo de miles de capitalinos y elevando los índices de contaminación ante el embotellamiento de grandes colas de automóviles.

En lo que denominaron la “gran marcha popular”, los docentes provenientes de las secciones 22 de Oaxaca, 7 de Chiapas, 18 de Michoacán y la 14 de Guerrero, lanzaron consignas y reiteraron que la lucha de los docentes “no se detendrá”.

Acompañados por estudiantes del Instituto Politécnico Nacional y de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, los docentes quienes mantienen su plantón en la Plaza de la Ciudadela, demandaron la reinstalación de la mesa de negociación con el Gobierno de la República y el regreso de los más de 4 mil maestros despedidos, a sus plazas.

En tanto, la Secretaría de Seguridad Pública implementó un amplio operativo que incluyó la custodia de calles y espacios públicos como: el Monumento a la Revolución, las calles de Madero, 5 de Mayo y Tacuba cercanas al Centro Histórico, de igual forma elementos policiacos custodiaron los alrededores de la Secretaría de Gobernación y la residencia de Los Pinos.

Al contingente también se integraron miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y del Frente Francisco Villa Independiente.

De acuerdo con la SSP, durante la marcha participaron poco más de 2 mil 500 personas.

Las secciones de la CNTE volvieron a sus entidades de origen el sábado pasado cuando sus casas de campaña fueron retiradas de la Plaza de Santo Domingo. Los maestros paristas señalaron que se reagruparían y volverían a salir a las calles, lo cual cumplieron en esta semana.

Las marchas y protestas de la Coordinadora se han realizado de manera paralela en entidades como Oaxaca y Chiapas.

El secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, ha reiterado su disposición al diálogo siempre y cuando la CNTE reconozca la reforma educativa y no sea para “echarla abajo”.