/ sábado 13 de agosto de 2016

Reforma Educativa, orgullo de esta administración, afirma el Presidente

“Quizá...-conjeturó el presidente Enrique Peña Nieto y se corrigió de inmediato...”¡Nada de quizá! ¡Con toda seguridad la Reforma Educativa es y será la más importante, trascendente de las impulsadas por este Gobierno! La Reforma Educativa es orgullo de esta administración federal. La Reforma Educativa -enumeró- asegura calidad en la educación. Reforma Educativa para el tiempo presente y el porvenir de los niños y jóvenes mexicanos...

Decidió aplazar -”lo divulgaré en mis páginas de internet”, reveló- el discurso “ad hoc” para celebrar, festejar el Día de la Juventud establecido por la ONU, y entregar reconocimientos a inteligentes, imaginativos y esforzados mexicanos a los que entregaría el mexicanísimo Premio Nacional de la Juventud. “Data de 1975”, divulgó una fuente de la Presidencia de la República.

Eligió entonces a individuos, vidas, esfuerzos y biografías. Las de los elegidos para recibir el anhelado galardón. Sensible a sonrisas, gestos y actitudes hizo suyas características y fragmentos de lo narrado y visto.

“Ya Tania Eulalia Martínez Cruz nos emocionó con el relato de su esfuerzo tesonero, voluntarioso, soñador. Nada detuvo a Tania. Ni la dura vida en su natal Oaxaca. Ni la escasez de medios. ¿Quién -interrogó Enrique Peña Nieto, presidente de México- que aspire a metas elevadas, a objetivos casi inalcanzables no ha enfrentado formidables obstáculos y vallas que procuraban desanimarlo y vencerlo? Pues Tania cuyo talento y voluntad resultan ejemplares y supo escapar a un medio que se preparaba a engullirla. Tania echó mano de sus mejores talentos y salió adelante. Superó. Venció. Hizo otro destino. DE LA ODISEA DE TANIA EULALIA MARTÍNEZ CRUZ: DE LA VIOLENCIA Y ALCOHOLISMO A LA BECA FULBRIGHT POR LA VÍA DE LA EDUCACIÓN

“Tania nos trajo a Los Pinos a Nelson Mandela -recordó el presidente Peña Nieto-. Citó su pensamiento. “Educación: Gran Arma Para Vencer. Educación Para ir Adelante. Arma inmejorable para cambiar al mundo. “Tania vio en la educación la vía adecuada. La herramienta útil a su superación. Tania dejó su medio en Oaxaca. Tania rompió antiguos y ya muy inútiles moldes y usos. Tania nos contó cómo su propio hermano le aconsejó: “Vete de aquí, Tania. Para que no estés triste como lo estoy yo”.

Tania Eulalia Martínez Cruz había hecho un relato digno de la pluma de Agustín Yáñez. O propio de la colección “El Diosero” de Francisco Rojas González. Y del gran Juan Rulfo. Tercia de jaliscienses. Escritores que captaron, sintieron el alma, el habla indígena. Y supieron transmitirla. Ribetes de relato duro. De final feliz. De soledad. De introspección. Tania. Del mundo Mixe a la Beca Fulbrigth -legado del político estadunidense William Fulbrigth- y a estudios en Holanda. Con viajes a Tailandia y Camboya. Sin olvidar su paso por la Universidad Agrícola de Chapingo.

“Veo -observó el vigoroso presidente Peña Nieto- similitudes entre lo vivido por Tania y lo que este Gobierno ha hecho. Administración esta que decidió liquidar añejas prácticas. Romper antiguos modelos. Hacer como que se hacía. Para justificar el inmovilismo. Eso animó a este Gobierno a realizar las reformas estructurales. Reformas que enorgullecen a todos quienes impulsaron la decisión del Presidente de la República. “Pacto por México”. Unión, acuerdo de muchas voluntades. Para el bien de México. De todos los mexicanos.

“Reformas estructurales que me enorgullecen. Que hayan resistencias. Que enfrentan críticas y desaires y descalificaciones. Las reformas estructurales contemplan el porvenir. Las reformas estructurales darán ¡qué digo! -se corrigió por segunda ocasión- ¡ya dan frutos!

“Y Tania manifestó aquí el valor de la educación. Como todos los galardonados en esta fecha saben, la educación -la formación, la preparación- resulta indispensable en la ruta de la realización de los anhelos. Del cumplimiento de sueños y ambiciones. Educación.

Echó la vista al pasado mexicano. No al remoto. Al del México de hace 40 años.

“Entonces solo en el 60 por ciento de los hogares mexicanos había luz eléctrica. Hoy el 99 de los lugares habitados en nuestro país reciben esa iluminación. Hoy -se dirigía a los jóvenes- ustedes no entenderían un país sin comunicaciones ni servicios. Conforme pase el tiempo y ustedes transmitan su experiencia a los jóvenes del porvenir les referirán su tiempo. Y les compartirán sentimientos. Y ambiciones. Son ustedes los constructores del México del futuro. El que anhelamos para todos.

Tenía a su lado al maestro Aurelio Nuño. El secretario de Educación Pública era asediado por muchos. Y muchas. Que para una foto. Que para una consulta. Ya para una recomendación. Ora para tratarle un asunto. En fin. Y Aurelio Nuño Mayer no se iba de la casa Los Pinos. ¡Qué va! A buenas horas -cuando el Presidente de la República dejó el Salón López Mateos y se dirigió al Manuel Ávila Camacho- él, el secretario de Educación tomó el camino que lleva al despacho presidencial. Con toda seguridad celebraron un acuerdo. Nuño Mayer echó mano de la buena voluntad y notable disposición del diputado federal Joaquín Díaz Mena.

“Por favor, diputado -solicitaba el educado Nuño Mayer Y el diligente Díaz Mena se hacía cargo del celular. Y tomaba la foto. “¡Qué bárbaro!, diputado”, le agradecía Nuño Mayer.

“Del PAN. De Yucatán. Competí por la gubernatura contra Rolando Zapata. Pero en el 18 no se me va a escapar...-reveló Joaquín Díaz Mena, quien trabaja en las Comisiones Legislativas de Asuntos Indígenas, Educación y Sur-Sureste.

Concebida y preparada para desarrollarse en la Explanada Francisco I. Madero de la casa Los Pinos, la reunión que celebraría el “Premio Nacional de la Juventud 2016” fue movida a su interior por cuestiones atmosféricas. La contaminación, ¿sabe usted? Muchos, muchísimos jóvenes se conformaron con observar la formidable ceremonia en “circuito cerrado”. A unos pasos del escenario. A ellos -como a muchos más- convidó el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, a “conocer Los Pinos. Aquí vivo con mi familia. Aquí trabajo. Y también existen oficinas que cumplen horarios. Les mostraré”.

Y si el relato de la maestra Tania Eulalia Martínez Cruz removió conciencias y puso ante todos la realidad del Sur de México y consiguió poner ante los ojos del mundo el talento femenino, Félix -un premiado por los frutos de su talento que es superior a deficiencias físicas- puso a todos en píe. “Félix: Tú eres luz para todos”, le dedicó Tania. Y el presidente Enrique Peña Nieto llegó hasta Félix y le entregó los distintivos y el diploma correspondientes. Una ola de emoción recorrió el salón Adolfo López Mateos. Gastón Melo y el subsecretario de Previsión Social, Ignacio Rubí Salazar, lo mismo que María Angélica Luna Parra y los cientos que ahí se hallaban aplaudieron largamente al reconocido. Podría decirse que se festejó así el acontecimiento. Mujeres y hombres. Jóvenes. Concertistas. Artistas. Emprendedores. Con Enrique Jacob al frente. Académicos. Ambientalistas. Mexicanos de Durango, Tlaxcala, Nuevo León, Oaxaca... Uno sintetizó; “¡Viva México...

BIENVENIDA LA JUVENTUD CRÍTICA, ESCÉPTICA, REBELDE. TAL ES LA JUVENTUD. QUE LA NUESTRA NO SE CONTAGIE CON IDEAS CATASTROFISTAS Y DERROTISTAS. MÉXICO ESPERA MUCHO DE USTEDES: PEÑA NIETO.

José Manuel Romero Coello, director general del Instituto Mexicano de la Juventud, pecó de nervioso al inaugurar su discurso con un:

“Agradezco al Presidente de la República que se reúna aquí con nosotros.

Provocó:

“...Qué barbaridad... Si el dueño de la casa es el Presidente...

“Ya metió la pata. Este Romero Coello es el invitado.

“Cosa de pasarse de atento...

Ya más compuesto Romero Coello sentenció:

“Los jóvenes ya no quieren más discursos. Acción. Reconocen en usted, señor presidente audacia, arrojo, valor, decisión al impulsar las reformas estructurales. Es mucho lo que usted hace por los jóvenes E iba el maestro José Manuel Romero Coello en forma pendular. De contraste. Frases contundentes... Pero vacías.

“¿Quién le habrá escrito su discurso?”, se preguntó más de uno.

Escenario muy complicado El profesor Gerardo Zepeda, con su equipo resuelven sobre la marcha. Ni un paso del presidente Peña Nieto que no tenga destino. No hay desperdicio de gesto. No hay sitio para titubeos. Gerardo Zepeda- profesor- actúa con decisión y destreza.

El secretario, José Antonio Meade Kuribreña es muy reconocido por don José Manuel Romero Coello. También la maestra Rosario Robles. Ahí estaba el político hidalguense Penchyna Graub. Director de Infonavit. Y el responsable del INE.

José Antonio Meade prefiere el diálogo al discurso. Aligera su intervención. Da sonrisa en lugar de lucirse “dómine”. Contagia su frescura.

“Bienvenida la juventud crítica... Bienvenida la juventud escéptica... Bienvenida la juventud exigente, rebelde... Esas son sus nobles características... Jóvenes -arengó el presidente Enrique Peña Nieto-: No se contaminen con el pesimismo y la descalificación. No se hagan eco de catastrofistas y predicadores de la destrucción... México espera mucho de ustedes... Ustedes son México...

Todo esto ocurrió ayer en la casa Los Pinos.

A las 13:13 el presidente Peña Nieto concluyó su discurso. Rato después se dio a la tarea de saludar a muchísimos de los asistentes. Descubrió en un extremo de la primera fila a su antiguo colaborador, don Ignacio Rubí Salazar.

“Fui secretario de Trabajo en el Estado de México -había dicho a este reportero-.

Y al encontrarse:

“Mi querido Ignacio... Este es un acto de juventud... Y tú, ya no calificas...-dijo Peña Nieto-. Y se reunieron en sonora carcajada.

“Quizá...-conjeturó el presidente Enrique Peña Nieto y se corrigió de inmediato...”¡Nada de quizá! ¡Con toda seguridad la Reforma Educativa es y será la más importante, trascendente de las impulsadas por este Gobierno! La Reforma Educativa es orgullo de esta administración federal. La Reforma Educativa -enumeró- asegura calidad en la educación. Reforma Educativa para el tiempo presente y el porvenir de los niños y jóvenes mexicanos...

Decidió aplazar -”lo divulgaré en mis páginas de internet”, reveló- el discurso “ad hoc” para celebrar, festejar el Día de la Juventud establecido por la ONU, y entregar reconocimientos a inteligentes, imaginativos y esforzados mexicanos a los que entregaría el mexicanísimo Premio Nacional de la Juventud. “Data de 1975”, divulgó una fuente de la Presidencia de la República.

Eligió entonces a individuos, vidas, esfuerzos y biografías. Las de los elegidos para recibir el anhelado galardón. Sensible a sonrisas, gestos y actitudes hizo suyas características y fragmentos de lo narrado y visto.

“Ya Tania Eulalia Martínez Cruz nos emocionó con el relato de su esfuerzo tesonero, voluntarioso, soñador. Nada detuvo a Tania. Ni la dura vida en su natal Oaxaca. Ni la escasez de medios. ¿Quién -interrogó Enrique Peña Nieto, presidente de México- que aspire a metas elevadas, a objetivos casi inalcanzables no ha enfrentado formidables obstáculos y vallas que procuraban desanimarlo y vencerlo? Pues Tania cuyo talento y voluntad resultan ejemplares y supo escapar a un medio que se preparaba a engullirla. Tania echó mano de sus mejores talentos y salió adelante. Superó. Venció. Hizo otro destino. DE LA ODISEA DE TANIA EULALIA MARTÍNEZ CRUZ: DE LA VIOLENCIA Y ALCOHOLISMO A LA BECA FULBRIGHT POR LA VÍA DE LA EDUCACIÓN

“Tania nos trajo a Los Pinos a Nelson Mandela -recordó el presidente Peña Nieto-. Citó su pensamiento. “Educación: Gran Arma Para Vencer. Educación Para ir Adelante. Arma inmejorable para cambiar al mundo. “Tania vio en la educación la vía adecuada. La herramienta útil a su superación. Tania dejó su medio en Oaxaca. Tania rompió antiguos y ya muy inútiles moldes y usos. Tania nos contó cómo su propio hermano le aconsejó: “Vete de aquí, Tania. Para que no estés triste como lo estoy yo”.

Tania Eulalia Martínez Cruz había hecho un relato digno de la pluma de Agustín Yáñez. O propio de la colección “El Diosero” de Francisco Rojas González. Y del gran Juan Rulfo. Tercia de jaliscienses. Escritores que captaron, sintieron el alma, el habla indígena. Y supieron transmitirla. Ribetes de relato duro. De final feliz. De soledad. De introspección. Tania. Del mundo Mixe a la Beca Fulbrigth -legado del político estadunidense William Fulbrigth- y a estudios en Holanda. Con viajes a Tailandia y Camboya. Sin olvidar su paso por la Universidad Agrícola de Chapingo.

“Veo -observó el vigoroso presidente Peña Nieto- similitudes entre lo vivido por Tania y lo que este Gobierno ha hecho. Administración esta que decidió liquidar añejas prácticas. Romper antiguos modelos. Hacer como que se hacía. Para justificar el inmovilismo. Eso animó a este Gobierno a realizar las reformas estructurales. Reformas que enorgullecen a todos quienes impulsaron la decisión del Presidente de la República. “Pacto por México”. Unión, acuerdo de muchas voluntades. Para el bien de México. De todos los mexicanos.

“Reformas estructurales que me enorgullecen. Que hayan resistencias. Que enfrentan críticas y desaires y descalificaciones. Las reformas estructurales contemplan el porvenir. Las reformas estructurales darán ¡qué digo! -se corrigió por segunda ocasión- ¡ya dan frutos!

“Y Tania manifestó aquí el valor de la educación. Como todos los galardonados en esta fecha saben, la educación -la formación, la preparación- resulta indispensable en la ruta de la realización de los anhelos. Del cumplimiento de sueños y ambiciones. Educación.

Echó la vista al pasado mexicano. No al remoto. Al del México de hace 40 años.

“Entonces solo en el 60 por ciento de los hogares mexicanos había luz eléctrica. Hoy el 99 de los lugares habitados en nuestro país reciben esa iluminación. Hoy -se dirigía a los jóvenes- ustedes no entenderían un país sin comunicaciones ni servicios. Conforme pase el tiempo y ustedes transmitan su experiencia a los jóvenes del porvenir les referirán su tiempo. Y les compartirán sentimientos. Y ambiciones. Son ustedes los constructores del México del futuro. El que anhelamos para todos.

Tenía a su lado al maestro Aurelio Nuño. El secretario de Educación Pública era asediado por muchos. Y muchas. Que para una foto. Que para una consulta. Ya para una recomendación. Ora para tratarle un asunto. En fin. Y Aurelio Nuño Mayer no se iba de la casa Los Pinos. ¡Qué va! A buenas horas -cuando el Presidente de la República dejó el Salón López Mateos y se dirigió al Manuel Ávila Camacho- él, el secretario de Educación tomó el camino que lleva al despacho presidencial. Con toda seguridad celebraron un acuerdo. Nuño Mayer echó mano de la buena voluntad y notable disposición del diputado federal Joaquín Díaz Mena.

“Por favor, diputado -solicitaba el educado Nuño Mayer Y el diligente Díaz Mena se hacía cargo del celular. Y tomaba la foto. “¡Qué bárbaro!, diputado”, le agradecía Nuño Mayer.

“Del PAN. De Yucatán. Competí por la gubernatura contra Rolando Zapata. Pero en el 18 no se me va a escapar...-reveló Joaquín Díaz Mena, quien trabaja en las Comisiones Legislativas de Asuntos Indígenas, Educación y Sur-Sureste.

Concebida y preparada para desarrollarse en la Explanada Francisco I. Madero de la casa Los Pinos, la reunión que celebraría el “Premio Nacional de la Juventud 2016” fue movida a su interior por cuestiones atmosféricas. La contaminación, ¿sabe usted? Muchos, muchísimos jóvenes se conformaron con observar la formidable ceremonia en “circuito cerrado”. A unos pasos del escenario. A ellos -como a muchos más- convidó el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, a “conocer Los Pinos. Aquí vivo con mi familia. Aquí trabajo. Y también existen oficinas que cumplen horarios. Les mostraré”.

Y si el relato de la maestra Tania Eulalia Martínez Cruz removió conciencias y puso ante todos la realidad del Sur de México y consiguió poner ante los ojos del mundo el talento femenino, Félix -un premiado por los frutos de su talento que es superior a deficiencias físicas- puso a todos en píe. “Félix: Tú eres luz para todos”, le dedicó Tania. Y el presidente Enrique Peña Nieto llegó hasta Félix y le entregó los distintivos y el diploma correspondientes. Una ola de emoción recorrió el salón Adolfo López Mateos. Gastón Melo y el subsecretario de Previsión Social, Ignacio Rubí Salazar, lo mismo que María Angélica Luna Parra y los cientos que ahí se hallaban aplaudieron largamente al reconocido. Podría decirse que se festejó así el acontecimiento. Mujeres y hombres. Jóvenes. Concertistas. Artistas. Emprendedores. Con Enrique Jacob al frente. Académicos. Ambientalistas. Mexicanos de Durango, Tlaxcala, Nuevo León, Oaxaca... Uno sintetizó; “¡Viva México...

BIENVENIDA LA JUVENTUD CRÍTICA, ESCÉPTICA, REBELDE. TAL ES LA JUVENTUD. QUE LA NUESTRA NO SE CONTAGIE CON IDEAS CATASTROFISTAS Y DERROTISTAS. MÉXICO ESPERA MUCHO DE USTEDES: PEÑA NIETO.

José Manuel Romero Coello, director general del Instituto Mexicano de la Juventud, pecó de nervioso al inaugurar su discurso con un:

“Agradezco al Presidente de la República que se reúna aquí con nosotros.

Provocó:

“...Qué barbaridad... Si el dueño de la casa es el Presidente...

“Ya metió la pata. Este Romero Coello es el invitado.

“Cosa de pasarse de atento...

Ya más compuesto Romero Coello sentenció:

“Los jóvenes ya no quieren más discursos. Acción. Reconocen en usted, señor presidente audacia, arrojo, valor, decisión al impulsar las reformas estructurales. Es mucho lo que usted hace por los jóvenes E iba el maestro José Manuel Romero Coello en forma pendular. De contraste. Frases contundentes... Pero vacías.

“¿Quién le habrá escrito su discurso?”, se preguntó más de uno.

Escenario muy complicado El profesor Gerardo Zepeda, con su equipo resuelven sobre la marcha. Ni un paso del presidente Peña Nieto que no tenga destino. No hay desperdicio de gesto. No hay sitio para titubeos. Gerardo Zepeda- profesor- actúa con decisión y destreza.

El secretario, José Antonio Meade Kuribreña es muy reconocido por don José Manuel Romero Coello. También la maestra Rosario Robles. Ahí estaba el político hidalguense Penchyna Graub. Director de Infonavit. Y el responsable del INE.

José Antonio Meade prefiere el diálogo al discurso. Aligera su intervención. Da sonrisa en lugar de lucirse “dómine”. Contagia su frescura.

“Bienvenida la juventud crítica... Bienvenida la juventud escéptica... Bienvenida la juventud exigente, rebelde... Esas son sus nobles características... Jóvenes -arengó el presidente Enrique Peña Nieto-: No se contaminen con el pesimismo y la descalificación. No se hagan eco de catastrofistas y predicadores de la destrucción... México espera mucho de ustedes... Ustedes son México...

Todo esto ocurrió ayer en la casa Los Pinos.

A las 13:13 el presidente Peña Nieto concluyó su discurso. Rato después se dio a la tarea de saludar a muchísimos de los asistentes. Descubrió en un extremo de la primera fila a su antiguo colaborador, don Ignacio Rubí Salazar.

“Fui secretario de Trabajo en el Estado de México -había dicho a este reportero-.

Y al encontrarse:

“Mi querido Ignacio... Este es un acto de juventud... Y tú, ya no calificas...-dijo Peña Nieto-. Y se reunieron en sonora carcajada.