/ viernes 24 de febrero de 2017

Subir aranceles, vieja propuesta de Ross Perot que retoma Trump

por Nidia Marín

||Segunda y última parte||

En Estados Unidos, está comprobado con el redoble de la cacería, se anatemiza la migración, aunado a una visión de gobernar en la autarquía, lo cual es imposible en el mundo de hoy. “Más allá de los efectos contraproducentes que sobrevendrán, la promesa de cancelar el TLC entre México, Estados Unidos y Canadá es una medida aventurerista que inyecta esperanza a un electorado sentido por las secuelas que dejó la crisis de 2008 y que todavía son palpables en muchas ciudades y pueblos de Estados Unidos”.

Así lo plantea José Ángel Bellota, del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP), de la Cámara de Diputados, en la serie Documentos de Trabajo número 240, en su análisis “El Fenómeno Trump: Algunas Claves Para Entenderlo”, en el cual fundamenta la anacrónica visión presidencial del comercio internacional y la mencionada doctrina económica:

“Retomando las viejas propuestas de Perot (Ross), Trump plantea subir aranceles a las importaciones mexicanas. Por lo pronto, antes de renegociar o contemplar la cancelación del Tratado de Libre Comercio, ya ordenó la salida estadunidense del Acuerdo Transpacífico para proteger la industria doméstica; también pretende abocarse a la renovación de infraestructura a lo largo y ancho del país a fin de reactivar la economía y generar empleos”.

En otro segmento señala:

“Cuando las bases trumpistas invocan el lema de engrandecer de nuevo Estados Unidos, anatemizando la migración por la debacle de su país, ponen al descubierto la incompatibilidad entre su imaginario social y la realidad que les tocó afrontar. La tierra que pensaron los padres fundadores tiene, primero, otro panorama demográfico que está modificando el ideal histórico de una nación “blanca, anglosajona y protestante” y, segundo, un tejido social empobrecido que, además de los problemas de orden distributivo, no ha logrado resarcir las tensiones étnicas de siempre. Los actos irracionales de violencia armada que se suscitan en las calles, escuelas y centros comerciales de la Unión Americana han envuelto, no pocas veces, motivaciones racistas. No deberá causar sorpresa si en un futuro próximo, los medios dan parte de ataques que involucren a supremacistas o, viceversa, a negros y miembros de otras minorías. La violencia verbal de Trump no ayuda a subsanar estas divisiones, más aún si su equipo no condena con firmeza las manifestaciones de apoyo de los remanentes del Ku Klux Klan y si uno de sus principales asesores, Steve Bannon, ha sido señalado, incluso por la legisladora demócrata Nancy Pelosi, de tener antecedentes que lo vinculan con grupos xenófobos que promueven el odio racial. Pensemos que sus simpatizantes tienden a ser hombres blancos y con un bajo nivel escolar. Adjudicar la culpa del desempleo a los migrantes, no solo es un acto de irresponsabilidad política, sino que oculta el verdadero meollo del asunto: que desde hace tiempo la economía estadunidense “ya no genera suficientes empleos bien pagados como para sostener a una clase media estable”. OTROS POSIBLES PROYECTOS

En este panorama (muy extenso y explicado en el trabajo de Bellota), se presenta la problemática de la migración que, por su parte, el Instituto Belisario Domínguez, de la Cámara de Senadores, en el número cuatro de Notas Estratégicas, denominado “Órdenes Ejecutivas del Gobierno de EU en Materia Migratoria: Implicaciones Para México”, elaborado por Raúl Zepeda Gil, desglosa.

El investigador señala que hay otros proyectos de Órdenes Ejecutivas (OE), difundidos en la prensa estadunidense, pero sin certeza de su futura publicación y cuyo contenido puede estar sujeto a cambios.

Los temas que abordan las mismas son: “las amnistías ilegales; la protección de los recursos de los contribuyentes por medio del fortalecimiento de las leyes migratorias de EU en materia de transparencia y responsabilidad y la protección de empleos y trabajadores a través del fortalecimiento de la integridad del programa de visas para trabajadores extranjeros”.

Uno es sobre las visas laborales y acceso a la seguridad social:

-Se suspenderán los recursos de programas públicos a migrantes. En caso de que se identifique que un migrante en situación irregular recibe los beneficios de un programa público, aquellos que hayan patrocinado a dicho migrante (que le haya dado cobijo o protección) deberán reembolsar al Gobierno los recursos entregados al migrante.

-Se revisará el programa de visas de trabajo en EU con el fin de otorgar esos empleos para trabajadores estadunidenses. Esto se refiere a las visas de trabajo en el marco de tratados comerciales, visitantes de negocios, empleo electrónico, trabajo especial, trabajo en agricultura, intercambios de verano e intercambios de empresas en varios países.

Expone el estudio que de todas las Órdenes Ejecutivas que conciernen al tema migratorio son las que tienen el efecto más inmediato para México, ya que las leyes migratorias le permiten al Gobierno de EU actuar con mayor discrecionalidad y celeridad en este ámbito que en otros. “Esta situación nuevamente, pondrá a prueba las capacidades del Gobierno mexicano (en especial del Instituto Nacional de Migración) para atender un posible aumento acelerado de las deportaciones desde los EU, no solo de mexicanos, sino también de otras naciones, sobre todo centroamericanos”, precisa.

A partir de los datos oficiales del Departamento de Seguridad Interior (HSD) de EU, explica se puede afirmar que si bien ha declinado de manera notable el número de personas retornadas (aquellas que fueron encontradas mientras intentaban cruzar la frontera), ha habido un aumento marginal de las deportaciones (los indocumentados que ya estaban en EU y pasaron por un proceso legal para su remoción). “Esto significa, en primer lugar, que los migrantes que ya se encuentren en EU serían el objetivo principal de la política de deportaciones de la nueva administración, y en segundo lugar, que no se esperaría un fuerte aumento de los retornos en la frontera norte, en buena medida porque desde 2008 ha disminuido el número de mexicanos que ha intentado migrar a EU (el saldo neto migratorio entre México y EU es casi de cero, es decir el número de mexicanos que migran es el mismo o casi el mismo que el de los que regresan).

Hace notar que la construcción de centros de detención en la frontera norte indicaría una intención del Gobierno de aumentar su capacidad de deportación, que actualmente ronda en 400 mil personas al año. INDOCUMENTADOS EN AREAS METROPOLITANAS

Además, de acuerdo con la información disponible menciona se tiene previsto que los más afectados serán los migrantes indocumentados mexicanos que ya se encuentran en EU. Según estimaciones hay veinte áreas metropolitanas estadunidenses donde se concentran los mexicanos sin documentos.

Las 10 áreas Metropolitanas con mayor número de migrantes son, de acuerdo al PewResearch Center: Nueva York, Newark, Jersey, (NY, NJ, PA), que contienen 1,150.000; Los Angeles, Long Beach, Anaheim, (CA.) 1 mil mil; Houston, The Woodlands, SugarLand, (TX.), 575,000; Dallas, Fort Worth-Arlington, (TX.) 475 mil; Miami, Fort Lauderdale, West Palm Beach, (FL.) 450 mil; Chicago, Naperville, Elgin, (IL, IN, WI.) 425 mil; Washington, Arlington, Alexandria, (DC, VA, MD, WV.) 400 mil; Atlanta, Sandy Springs, Roswell, (GA.) 250 mil; Riverside, San Bernardino, Ontario, (CA.) 250 mil; Phoenix, Mesa, Scottsdale, (AZ.) 250 mil.

Las que menos tienen son dos: Orlando, Kissimmee, Sanford, (FL.) 110 mil; y Austin, Round Rock, (TX.) 110 mil.

Zepeda Gil, lo considera especialmente relevante dado que el nuevo Gobierno estadunidense busca reducir fondos a los gobiernos de las ciudades “santuario” que protejan a indocumentados. Además, la restauración de la política de “comunidades seguras” tendrá un impacto importante en el futuro número de deportaciones.

“En especial, dichas deportaciones pueden aumentar gracias al incremento de facultades de los agentes migratorios para actuar con mayor rapidez, lo cual reduciría la posibilidad de que los inmigrantes utilicen recursos jurídicos. Un grupo especial de migrantes a los que hay que prestar atención son los niños nacidos en EU con padres mexicanos indocumentados. Según datos del Migration Policy Institute, en 2015 vivían en EU 4 millones de migrantes indocumentados con niños; y se estima que hay al menos 619 mil niños indocumentados.

“Otro grupo poblacional al que se debe dar seguimiento es el de los refugiados mexicanos (legalmente conocidos como solicitantes de asilo). En años recientes, EU ha aceptado un grupo pequeño, pero en aumento, de mexicanos desplazados por la violencia: mientras que en 2013 EU recibió 357 refugiados mexicanos, en 2015 recibió a 870.9”.

Las Órdenes Ejecutivas, precisa, harán mucho más difícil este tipo de solicitudes o de peticiones humanitarias para evitar separar familias.

por Nidia Marín

||Segunda y última parte||

En Estados Unidos, está comprobado con el redoble de la cacería, se anatemiza la migración, aunado a una visión de gobernar en la autarquía, lo cual es imposible en el mundo de hoy. “Más allá de los efectos contraproducentes que sobrevendrán, la promesa de cancelar el TLC entre México, Estados Unidos y Canadá es una medida aventurerista que inyecta esperanza a un electorado sentido por las secuelas que dejó la crisis de 2008 y que todavía son palpables en muchas ciudades y pueblos de Estados Unidos”.

Así lo plantea José Ángel Bellota, del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP), de la Cámara de Diputados, en la serie Documentos de Trabajo número 240, en su análisis “El Fenómeno Trump: Algunas Claves Para Entenderlo”, en el cual fundamenta la anacrónica visión presidencial del comercio internacional y la mencionada doctrina económica:

“Retomando las viejas propuestas de Perot (Ross), Trump plantea subir aranceles a las importaciones mexicanas. Por lo pronto, antes de renegociar o contemplar la cancelación del Tratado de Libre Comercio, ya ordenó la salida estadunidense del Acuerdo Transpacífico para proteger la industria doméstica; también pretende abocarse a la renovación de infraestructura a lo largo y ancho del país a fin de reactivar la economía y generar empleos”.

En otro segmento señala:

“Cuando las bases trumpistas invocan el lema de engrandecer de nuevo Estados Unidos, anatemizando la migración por la debacle de su país, ponen al descubierto la incompatibilidad entre su imaginario social y la realidad que les tocó afrontar. La tierra que pensaron los padres fundadores tiene, primero, otro panorama demográfico que está modificando el ideal histórico de una nación “blanca, anglosajona y protestante” y, segundo, un tejido social empobrecido que, además de los problemas de orden distributivo, no ha logrado resarcir las tensiones étnicas de siempre. Los actos irracionales de violencia armada que se suscitan en las calles, escuelas y centros comerciales de la Unión Americana han envuelto, no pocas veces, motivaciones racistas. No deberá causar sorpresa si en un futuro próximo, los medios dan parte de ataques que involucren a supremacistas o, viceversa, a negros y miembros de otras minorías. La violencia verbal de Trump no ayuda a subsanar estas divisiones, más aún si su equipo no condena con firmeza las manifestaciones de apoyo de los remanentes del Ku Klux Klan y si uno de sus principales asesores, Steve Bannon, ha sido señalado, incluso por la legisladora demócrata Nancy Pelosi, de tener antecedentes que lo vinculan con grupos xenófobos que promueven el odio racial. Pensemos que sus simpatizantes tienden a ser hombres blancos y con un bajo nivel escolar. Adjudicar la culpa del desempleo a los migrantes, no solo es un acto de irresponsabilidad política, sino que oculta el verdadero meollo del asunto: que desde hace tiempo la economía estadunidense “ya no genera suficientes empleos bien pagados como para sostener a una clase media estable”. OTROS POSIBLES PROYECTOS

En este panorama (muy extenso y explicado en el trabajo de Bellota), se presenta la problemática de la migración que, por su parte, el Instituto Belisario Domínguez, de la Cámara de Senadores, en el número cuatro de Notas Estratégicas, denominado “Órdenes Ejecutivas del Gobierno de EU en Materia Migratoria: Implicaciones Para México”, elaborado por Raúl Zepeda Gil, desglosa.

El investigador señala que hay otros proyectos de Órdenes Ejecutivas (OE), difundidos en la prensa estadunidense, pero sin certeza de su futura publicación y cuyo contenido puede estar sujeto a cambios.

Los temas que abordan las mismas son: “las amnistías ilegales; la protección de los recursos de los contribuyentes por medio del fortalecimiento de las leyes migratorias de EU en materia de transparencia y responsabilidad y la protección de empleos y trabajadores a través del fortalecimiento de la integridad del programa de visas para trabajadores extranjeros”.

Uno es sobre las visas laborales y acceso a la seguridad social:

-Se suspenderán los recursos de programas públicos a migrantes. En caso de que se identifique que un migrante en situación irregular recibe los beneficios de un programa público, aquellos que hayan patrocinado a dicho migrante (que le haya dado cobijo o protección) deberán reembolsar al Gobierno los recursos entregados al migrante.

-Se revisará el programa de visas de trabajo en EU con el fin de otorgar esos empleos para trabajadores estadunidenses. Esto se refiere a las visas de trabajo en el marco de tratados comerciales, visitantes de negocios, empleo electrónico, trabajo especial, trabajo en agricultura, intercambios de verano e intercambios de empresas en varios países.

Expone el estudio que de todas las Órdenes Ejecutivas que conciernen al tema migratorio son las que tienen el efecto más inmediato para México, ya que las leyes migratorias le permiten al Gobierno de EU actuar con mayor discrecionalidad y celeridad en este ámbito que en otros. “Esta situación nuevamente, pondrá a prueba las capacidades del Gobierno mexicano (en especial del Instituto Nacional de Migración) para atender un posible aumento acelerado de las deportaciones desde los EU, no solo de mexicanos, sino también de otras naciones, sobre todo centroamericanos”, precisa.

A partir de los datos oficiales del Departamento de Seguridad Interior (HSD) de EU, explica se puede afirmar que si bien ha declinado de manera notable el número de personas retornadas (aquellas que fueron encontradas mientras intentaban cruzar la frontera), ha habido un aumento marginal de las deportaciones (los indocumentados que ya estaban en EU y pasaron por un proceso legal para su remoción). “Esto significa, en primer lugar, que los migrantes que ya se encuentren en EU serían el objetivo principal de la política de deportaciones de la nueva administración, y en segundo lugar, que no se esperaría un fuerte aumento de los retornos en la frontera norte, en buena medida porque desde 2008 ha disminuido el número de mexicanos que ha intentado migrar a EU (el saldo neto migratorio entre México y EU es casi de cero, es decir el número de mexicanos que migran es el mismo o casi el mismo que el de los que regresan).

Hace notar que la construcción de centros de detención en la frontera norte indicaría una intención del Gobierno de aumentar su capacidad de deportación, que actualmente ronda en 400 mil personas al año. INDOCUMENTADOS EN AREAS METROPOLITANAS

Además, de acuerdo con la información disponible menciona se tiene previsto que los más afectados serán los migrantes indocumentados mexicanos que ya se encuentran en EU. Según estimaciones hay veinte áreas metropolitanas estadunidenses donde se concentran los mexicanos sin documentos.

Las 10 áreas Metropolitanas con mayor número de migrantes son, de acuerdo al PewResearch Center: Nueva York, Newark, Jersey, (NY, NJ, PA), que contienen 1,150.000; Los Angeles, Long Beach, Anaheim, (CA.) 1 mil mil; Houston, The Woodlands, SugarLand, (TX.), 575,000; Dallas, Fort Worth-Arlington, (TX.) 475 mil; Miami, Fort Lauderdale, West Palm Beach, (FL.) 450 mil; Chicago, Naperville, Elgin, (IL, IN, WI.) 425 mil; Washington, Arlington, Alexandria, (DC, VA, MD, WV.) 400 mil; Atlanta, Sandy Springs, Roswell, (GA.) 250 mil; Riverside, San Bernardino, Ontario, (CA.) 250 mil; Phoenix, Mesa, Scottsdale, (AZ.) 250 mil.

Las que menos tienen son dos: Orlando, Kissimmee, Sanford, (FL.) 110 mil; y Austin, Round Rock, (TX.) 110 mil.

Zepeda Gil, lo considera especialmente relevante dado que el nuevo Gobierno estadunidense busca reducir fondos a los gobiernos de las ciudades “santuario” que protejan a indocumentados. Además, la restauración de la política de “comunidades seguras” tendrá un impacto importante en el futuro número de deportaciones.

“En especial, dichas deportaciones pueden aumentar gracias al incremento de facultades de los agentes migratorios para actuar con mayor rapidez, lo cual reduciría la posibilidad de que los inmigrantes utilicen recursos jurídicos. Un grupo especial de migrantes a los que hay que prestar atención son los niños nacidos en EU con padres mexicanos indocumentados. Según datos del Migration Policy Institute, en 2015 vivían en EU 4 millones de migrantes indocumentados con niños; y se estima que hay al menos 619 mil niños indocumentados.

“Otro grupo poblacional al que se debe dar seguimiento es el de los refugiados mexicanos (legalmente conocidos como solicitantes de asilo). En años recientes, EU ha aceptado un grupo pequeño, pero en aumento, de mexicanos desplazados por la violencia: mientras que en 2013 EU recibió 357 refugiados mexicanos, en 2015 recibió a 870.9”.

Las Órdenes Ejecutivas, precisa, harán mucho más difícil este tipo de solicitudes o de peticiones humanitarias para evitar separar familias.