/ viernes 25 de noviembre de 2016

Cronista de El Sol de México recibe la medalla “Álvaro Gálvez”

Ayer, durante la entrega anual del Premio Nacional de Locución 2016, Miguel Reyes Razo, cronista de El Sol de México, comentó sentirse honrado al recibir la medalla Álvaro Gálvez y Fuentes por  su Valor y Honradez Periodística, presea que le ofrece la oportunidad de “valorar, revisar, mirar y saber si en realidad estamos haciendo las cosas como debemos.”

En referencia al periodismo que se realiza hoy por hoy en los medios de comunicación, dijo que es necesaria la búsqueda de un justo medio, “no irse a los extremos; procurar esa difícil objetividad, narrar con la mayor fidelidad, con la sangre fría y la mejor información”, sobre todo, en estos momentos en los que la sociedad se muestra indolente ante los conflictos nacionales.

Así, el también ganador del Premio Nacional de Periodismo 1979, recibió junto con 68 distinguidos periodistas, locutores, presentadores y empresarios el reconocimiento a las “voces que no salen del aire o de la pantalla chica”, dijo la presidente de la Asociación Nacional de Locutores en México, Rosalía Baún Sánchez, quien encabezó la entrega.

Miguel Reyes Razo fue reconocido por sus 50 años de labor  en la prensa escrita y por su participación en el programa de radio “Sol de soles”.

Asimismo, recordaron entre sus trabajos más destacados la entrevista que realizó en La Habana, Cuba, a Fidel Castro y su texto “Crónica de esos acontecimientos”, donde relata la matanza de Tlatelolco, hecho que marcaría la memoria de los mexicanos; así como su extensa trayectoria, en los reconocidos medios El Universal, Excélsior  y el noticiario 24 horas, a cargo del fallecido Jacobo Zabludovsky.

Durante la entrega, Heriberto Vásquez Muñoz, presidente del Jurado Comunicador del Premio Nacional de Locución, expresó que fue imprescindible incluir a Reyes Razo “con esas ricas crónicas parlamentarias”.

A pesar de que el cronista parlamentario se consolidó como una de las grandes figuras del periodismo en México, éste declaró en entrevista que la presea fue algo totalmente inesperado, “porque uno trabaja cotidianamente sin la mira puesta en un premio o en una recompensa”.

Aseguró que las premiaciones por un lado reconocen el trabajo del gremio de locutores, y por otro estimulan a que cada vez se genere una mayor y mejor producción radiofónica, en este caso.

También recordó con goce sus inicios en la brega diaria. Esos días en los que con tan sólo trece años, comenzó a colaborar en la revista Mañana. “Don Fernando Solana y su mundo en la revista me tentaron, me hicieron ver que por ahí era mi vocación”, manifestó.

Por último, expresó sentirse sumamente agradecido con El Sol de México, periódico que ha sido su casa desde hace casi doce años y le da la oportunidad de seguir realizando su más grande pasión.

En la entrega también estuvieron presentes Teodoro Rentería Arróyave, líder moral de la Asociación Nacional de Locutores de México, Sócrates Amado Campos Lemús, vicepresidente de la misma  y Raúl Gómez Espinoza, presidente del Club Primera Plana.

Ayer, durante la entrega anual del Premio Nacional de Locución 2016, Miguel Reyes Razo, cronista de El Sol de México, comentó sentirse honrado al recibir la medalla Álvaro Gálvez y Fuentes por  su Valor y Honradez Periodística, presea que le ofrece la oportunidad de “valorar, revisar, mirar y saber si en realidad estamos haciendo las cosas como debemos.”

En referencia al periodismo que se realiza hoy por hoy en los medios de comunicación, dijo que es necesaria la búsqueda de un justo medio, “no irse a los extremos; procurar esa difícil objetividad, narrar con la mayor fidelidad, con la sangre fría y la mejor información”, sobre todo, en estos momentos en los que la sociedad se muestra indolente ante los conflictos nacionales.

Así, el también ganador del Premio Nacional de Periodismo 1979, recibió junto con 68 distinguidos periodistas, locutores, presentadores y empresarios el reconocimiento a las “voces que no salen del aire o de la pantalla chica”, dijo la presidente de la Asociación Nacional de Locutores en México, Rosalía Baún Sánchez, quien encabezó la entrega.

Miguel Reyes Razo fue reconocido por sus 50 años de labor  en la prensa escrita y por su participación en el programa de radio “Sol de soles”.

Asimismo, recordaron entre sus trabajos más destacados la entrevista que realizó en La Habana, Cuba, a Fidel Castro y su texto “Crónica de esos acontecimientos”, donde relata la matanza de Tlatelolco, hecho que marcaría la memoria de los mexicanos; así como su extensa trayectoria, en los reconocidos medios El Universal, Excélsior  y el noticiario 24 horas, a cargo del fallecido Jacobo Zabludovsky.

Durante la entrega, Heriberto Vásquez Muñoz, presidente del Jurado Comunicador del Premio Nacional de Locución, expresó que fue imprescindible incluir a Reyes Razo “con esas ricas crónicas parlamentarias”.

A pesar de que el cronista parlamentario se consolidó como una de las grandes figuras del periodismo en México, éste declaró en entrevista que la presea fue algo totalmente inesperado, “porque uno trabaja cotidianamente sin la mira puesta en un premio o en una recompensa”.

Aseguró que las premiaciones por un lado reconocen el trabajo del gremio de locutores, y por otro estimulan a que cada vez se genere una mayor y mejor producción radiofónica, en este caso.

También recordó con goce sus inicios en la brega diaria. Esos días en los que con tan sólo trece años, comenzó a colaborar en la revista Mañana. “Don Fernando Solana y su mundo en la revista me tentaron, me hicieron ver que por ahí era mi vocación”, manifestó.

Por último, expresó sentirse sumamente agradecido con El Sol de México, periódico que ha sido su casa desde hace casi doce años y le da la oportunidad de seguir realizando su más grande pasión.

En la entrega también estuvieron presentes Teodoro Rentería Arróyave, líder moral de la Asociación Nacional de Locutores de México, Sócrates Amado Campos Lemús, vicepresidente de la misma  y Raúl Gómez Espinoza, presidente del Club Primera Plana.