/ domingo 2 de abril de 2017

México tiene sus fortalezas y no es un país débil ante EU: diplomático

En el nuevo tablero de la geopolítica mundial, México no es un país débil frente a Estados Unidos, tiene sus fortalezas.

“Tenemos que jugar el juego del poder, si no, cualquier vacío de poder será tomado por la contraparte. Estados Unidos respeta a quien se da a respetar. Tenemos elementos muy fuertes para negociar con la administración del presidente Donald Trump: 36 millones de mexicanos de primera, segunda y tercera generación, de los cuales solo entre 4 y 5 millones son indocumentados, el resto son legales. Solo los 4 Estados fronterizos: California, Arizona, Nuevo México y Texas, dependen casi en un 80 por ciento en su economía local de las compras de los mexicanos.

Además, hay medio millón de empresas de mexicanos en la Unión Americana, que en total producen 17 mil millones de dólares al año.

También puedes leer: 

Y el valor de los migrantes no solo es por el consumo sino por su producción que es su valor real. En conjunto reflejan el 8 por ciento del PIB de los Estados Unidos. Y esto significa que somos fuertes. El valor de los migrantes por su producción es patente”, así lo afirma, con vehemencia en entrevista el diplomático, académico e internacionalista, Eduardo Roldán Acosta.

En la quietud y calma de su despacho, en el sur poniente de la capital de la República, le pone enjundia a sus palabras y cuestiona con su visión de académico y su formación de más de 30 años en el Cuerpo Diplomático:

¿Por qué se ha ido Donald Trump contra México?

-Porque él en su libro: el Arte de la Negociación, dice: “… A mí me gusta crear problemas con mis contrapartes. Si su reacción es de debilidad, los aplasto; si su reacción es de fortaleza, negocio con ellos…”

Entonces es muy importante ver con quién está hablando. México tiene que entender este juego y ponerse en una tabla rasa para negociar la relación con el vecino país del norte. Tenemos elementos muy fuertes que nos hacen estar fortalecidos en la negociación, porque, además:

En la frontera con Estados Unidos, hay un millón de cruces de personas diarios, que consumen y consumimos. De los 4 Estados: California, Nuevo México, Arizona y Texas a veces llegan a depender casi 80 por ciento de su economía local de lo que los mexicanos compramos en esos Estados fronterizos.

Más información: 

Además, hay más de 350 mil cruces diariamente por vehículos en los 56 cruces fronterizos o puertas de entrada.

Pero al mismo tiempo tenemos 36 millones de mexicanos de primera, segunda y tercera generación. Todo mundo cree que son indocumentados, no. Solo alrededor de 4 a 5 millones son indocumentados. El resto son legales.

Catedrático de política internacional contemporánea, refiere:

Poca gente sabe también que en Estados Unidos hay medio millón de empresas de las que son dueños los mexicanos que en total producen más de 17 mil millones de dólares al año.

Pero también, todos los mexicanos que son la mayoría étnica latinoamericana  junto con otros hispanos, puertorriqueños, brasileños, hondureños en total, tienen un poder adquisitivo de consumo en Estados Unidos de más de mil millones de dólares anuales.

¿Qué significa todo esto?

Que si dejan de consumir se cae la economía. En conjunto lo que nosotros consumimos de Estados Unidos refleja un 8 por ciento del PIB para la economía estadunidense.

¿Qué significa esto?

Que somos fuertes. El valor de los migrantes en esos estados no solo por el consumo sino por la producción su valor es real, es patente. Tenemos que consolidarnos  y organizarnos también políticamente, como lo hacen otros países. Pero debemos estar unidos.

En el pasado lo descuidamos, pero este es el momento para que participen, que se legalicen los que están irregulares y que participen políticamente. Que no tengan miedo los que ya están con la doble nacionalidad. Los mexicanos en Estados Unidos tienen derecho a la doble nacionalidad.

Esto nos lleva a entender que no somos un país débil. Tenemos que jugar el juego del poder, porque sí no cualquier vacío de poder será tomado por la contraparte. Y entonces se nos ve como débiles. Tenemos que luchar desde la fortaleza.

Embajador en Argelia y concurrente en Libia, Túnez y Mauritania, hoy ya en retiro, académico e internacionalista, dice:

En este mundo  en proceso de cambio y de valores, donde declina le hegemonía de Estados Unidos y surgen otros gigantes como China, el presidente Donald Trump no ha entendido que su país no puede hacer las cosas solo.

Y México también debe entender que es muy importante para Estados Unidos como lo es dicha nación para México.

“Con estas acciones contra México, Donald Trump atenta contra la democracia internacional.  Es un peligro no solo para Estados Unidos sino para la humanidad”.

Sostuvo que “México tiene que entender que tiene que ser firme ahora que se tienen que poner los paquetes sobre la mesa de la relación con Estados Unidos”.

(Continuará)

En el nuevo tablero de la geopolítica mundial, México no es un país débil frente a Estados Unidos, tiene sus fortalezas.

“Tenemos que jugar el juego del poder, si no, cualquier vacío de poder será tomado por la contraparte. Estados Unidos respeta a quien se da a respetar. Tenemos elementos muy fuertes para negociar con la administración del presidente Donald Trump: 36 millones de mexicanos de primera, segunda y tercera generación, de los cuales solo entre 4 y 5 millones son indocumentados, el resto son legales. Solo los 4 Estados fronterizos: California, Arizona, Nuevo México y Texas, dependen casi en un 80 por ciento en su economía local de las compras de los mexicanos.

Además, hay medio millón de empresas de mexicanos en la Unión Americana, que en total producen 17 mil millones de dólares al año.

También puedes leer: 

Y el valor de los migrantes no solo es por el consumo sino por su producción que es su valor real. En conjunto reflejan el 8 por ciento del PIB de los Estados Unidos. Y esto significa que somos fuertes. El valor de los migrantes por su producción es patente”, así lo afirma, con vehemencia en entrevista el diplomático, académico e internacionalista, Eduardo Roldán Acosta.

En la quietud y calma de su despacho, en el sur poniente de la capital de la República, le pone enjundia a sus palabras y cuestiona con su visión de académico y su formación de más de 30 años en el Cuerpo Diplomático:

¿Por qué se ha ido Donald Trump contra México?

-Porque él en su libro: el Arte de la Negociación, dice: “… A mí me gusta crear problemas con mis contrapartes. Si su reacción es de debilidad, los aplasto; si su reacción es de fortaleza, negocio con ellos…”

Entonces es muy importante ver con quién está hablando. México tiene que entender este juego y ponerse en una tabla rasa para negociar la relación con el vecino país del norte. Tenemos elementos muy fuertes que nos hacen estar fortalecidos en la negociación, porque, además:

En la frontera con Estados Unidos, hay un millón de cruces de personas diarios, que consumen y consumimos. De los 4 Estados: California, Nuevo México, Arizona y Texas a veces llegan a depender casi 80 por ciento de su economía local de lo que los mexicanos compramos en esos Estados fronterizos.

Más información: 

Además, hay más de 350 mil cruces diariamente por vehículos en los 56 cruces fronterizos o puertas de entrada.

Pero al mismo tiempo tenemos 36 millones de mexicanos de primera, segunda y tercera generación. Todo mundo cree que son indocumentados, no. Solo alrededor de 4 a 5 millones son indocumentados. El resto son legales.

Catedrático de política internacional contemporánea, refiere:

Poca gente sabe también que en Estados Unidos hay medio millón de empresas de las que son dueños los mexicanos que en total producen más de 17 mil millones de dólares al año.

Pero también, todos los mexicanos que son la mayoría étnica latinoamericana  junto con otros hispanos, puertorriqueños, brasileños, hondureños en total, tienen un poder adquisitivo de consumo en Estados Unidos de más de mil millones de dólares anuales.

¿Qué significa todo esto?

Que si dejan de consumir se cae la economía. En conjunto lo que nosotros consumimos de Estados Unidos refleja un 8 por ciento del PIB para la economía estadunidense.

¿Qué significa esto?

Que somos fuertes. El valor de los migrantes en esos estados no solo por el consumo sino por la producción su valor es real, es patente. Tenemos que consolidarnos  y organizarnos también políticamente, como lo hacen otros países. Pero debemos estar unidos.

En el pasado lo descuidamos, pero este es el momento para que participen, que se legalicen los que están irregulares y que participen políticamente. Que no tengan miedo los que ya están con la doble nacionalidad. Los mexicanos en Estados Unidos tienen derecho a la doble nacionalidad.

Esto nos lleva a entender que no somos un país débil. Tenemos que jugar el juego del poder, porque sí no cualquier vacío de poder será tomado por la contraparte. Y entonces se nos ve como débiles. Tenemos que luchar desde la fortaleza.

Embajador en Argelia y concurrente en Libia, Túnez y Mauritania, hoy ya en retiro, académico e internacionalista, dice:

En este mundo  en proceso de cambio y de valores, donde declina le hegemonía de Estados Unidos y surgen otros gigantes como China, el presidente Donald Trump no ha entendido que su país no puede hacer las cosas solo.

Y México también debe entender que es muy importante para Estados Unidos como lo es dicha nación para México.

“Con estas acciones contra México, Donald Trump atenta contra la democracia internacional.  Es un peligro no solo para Estados Unidos sino para la humanidad”.

Sostuvo que “México tiene que entender que tiene que ser firme ahora que se tienen que poner los paquetes sobre la mesa de la relación con Estados Unidos”.

(Continuará)