/ martes 23 de mayo de 2017

Nuevo modelo educativo no queda en discurso. Ni en vana promesa

José Narro Robles y Aurelio Nuño Mayer urdieron durante semanas y meses fundir Salud y Educación. “Imposible el éxito del Nuevo Modelo Educativo si los estudiantes carecen de hábitos de higiene y alimentación. Fracasaría si se pretendiera realizarlo en escuelas en ruinas sin adecuados servicios sanitarios, sin bebederos de agua potable. Encallaría sin la entusiasta participación de profesores de excelencia y la de vigilantes -preocupados- padres de los educandos. Paralizaría toda ambición en caso de que médicos, enfermeras, investigadores, catedráticos y otros estudiosos le volvieran la espalda. Nacería contrahecho si filántropos y entrenadores de infinidad de disciplinas deportivas le negaran su aliento”.

De suerte que los secretarios de Salud y de Educación atinaron en convocar a todo el país a la cruzada “Salud en tu Escuela”. El Centro Escolar Revolución -que se comenzó a construir el 5 de julio de 1933 para cinco mil alumnos- fue el escenario. Ambos funcionaron animaron a Graco Ramírez, a Miguel Ángel Mancera, a Juan Díaz de la Torre, a Enrique Fernández, a José Reyes Baeza Terrazas y Miquel Arriola. La Anuies, la Fundación Carlos Slim y hasta la Femexfut se unieron al esfuerzo.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

“Esto no queda en discurso. Ni en vana promesa. Ni en propósito verbal -aclaró ante cientos de niños, profesores, padre de familia e invitados el batallador Graco Ramírez-”. El gobernador del estado de Morelos asentó que el “Nuevo Modelo Educativo no surgió de un escritorio. Ni de la solitaria voluntad de un individuo. Fruto es de las decenas de consultas, mesas redondas, discusiones celebradas en todo el país. Así le cumplimos a lo mejor de nuestro país: sus niños. Sus niñas. Sus adolescentes. Por ello conocerá larga vida. Nada ha de frenar su desarrollo. Por lo que es oportuno alertar: quienes ofrecen como bandera electoral frenar, detener y hasta liquidar el “Nuevo Modelo Educativo” proceden con profunda irresponsabilidad. La Reforma Educativa se afianzará, no importa qué gobierno guíe a este país”.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

Era temprano. Todavía no daban las 9 de la mañana y ya había empujones y reclamos por un gafete. Diligentes edecanes repasaban listas. “¿Invitado? A ver. A ver”. Ya llegaba Javier Teviño Cantú. Se le unía Enrique Balp. Y don Enrique Fernández, director del Instituto Politécnico Nacional.

“ESTUDIEN MUCHO, APRENDAN TODO LO QUE PUEDAN, HAGAN SU MAYOR ESFUERZO... ¡Y DIVIÉRTANSE! RESPÉTENSE, ÚNANSE, AYÚDENSE: DOCTOR JOSÉ NARRO

Y permanecía -yo llego a mi laboratorio a las 6 de la mañana- entre reflexivo y condescendiente el célebre investigador Ruy Pérez Tamayo. Anatomopatólogo. Sitio en El Colegio Nacional. Discípulo de Isaac Costero. Maestro de cientos de investigadores. “Yo estudié aquí. Hice la secundaria en la que así se llama “¡Revolución!” -confió al reportero que le hizo recordar su escuela primaria en la calle Tres Guerras-. Y a la señorita Mijangos, su profesora que le aconsejó: “No creas todo lo que yo te enseño. Duda. Indaga”.

“Hoy me hallo sumergido en un proyecto que le interesa mucho al secretario de Educación Aurelio Nuño. Luego le platico de qué se trata”, prometió.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

En efecto, a buenas horas, el secretario de Educación divulgó que en tan importante acontecimiento participaba el investigador Ruy Pérez Tamayo. E hizo más el muy aligerado “ya hago mucho ejercicio”. Aurelio Nuño caminó hasta el sitio que ocupaba -en segunda fila- el estudioso que dedicó frases teñidas de pena a su fino amigo Jesús Kumate Rodríguez. “Está muy enfermo. Y así acude a El Colegio Nacional. En silla de ruedas. Jesús va”. Y se frotó la encanecida barba con aire de preocupación.

“Estudien, estudien mucho. Prepárense bien. A fondo. Con todo esfuerzo. Pero también diviértanse. Jueguen mucho. Respétense. Ayúdense. Únanse. No se dejen llevar por los que tientan con debilidades que dañan la vida. La existencia es dura. Propóngase -como lo hago yo todos los días- divertirse. Hallar gozo en lo que hacen”.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

Lucía José Narro Robles evangelizador. Sonriente bromeó a sus costillas. “Así como me ven, más alto y con más años que ustedes, un día también fui un niño”.

Diabetes mellitus. Obesidad. Sobrepeso. Males que sufre la población nacional. Pésima dieta. “Y todavía protestan las transnacionales porque recomendamos que los niños no consuman golosinas chatarra. ¡Verdaderas porquerías!”, clamó Graco Ramírez. Voz autorizada. Voz responsable la del histórico luchador del Movimiento Estudiantil de 1968.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

“En marcha el Plan Lávese las Manos. Importa que los niños practiquen ese hábito. Manos limpias reducen enfermedades. Manos limpias libran de males estomacales. La limpieza es esencial. Ya no es la antiquísima Policlínica Escolar que funcionaba “cada venida de Obispo”. Una vez al año llegaba un médico a medir agudeza visual y auditiva. Revisaba dentaduras. Anotaba abscesos y “postemillas”. Y nada más. Ya no la Dirección de Higiene Escolar. Ubicada en la calle de Colegio Salesiano. Andrés Olmos Sánchez -hermano de Carlos, líder del SNTE, al que echó el profesor Carlos Jonguitud- era el encargado.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

“Esto es de verdad. Esto emociona. Esto anima. Esto se palpa. Y lo digo yo que soy un profesor. Uno como los cientos de miles que todos los días ponen su saber al servicio de México. Aquí no hay pierde. Esto nos llega a todos los mexicanos. Pues se trata de la salud y el saber de más de 34 millones de estudiantes mexicanos. No le busquemos más. Sigamos el ejemplo de naciones que denotan progreso. Todo lo apostaron a la Educación. A la Salud. Innegable el entusiasmo de Juan Díaz de la Torre. Líder del SNTE a quien Nuño Mayer describe como “Infatigable, tesonero luchador por los derechos de los de su gremio. Y al par un líder con visión de futuro. Mente puesta en horizontes distantes”.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

Salud en tu Escuela se inaugurará -con el ciclo escolar 2017-18- en 800 escuelas primarias. 400 secundarias. Y 400 de Educación Media Superior. Bachillerato. Un “Prepiloto” -para observar estructura y eliminar fallas- se desarrollará en las próximas semanas. Se medirá estatura. Se conocerá peso. Se examinarán ojos, oídos, nariz y garganta. Profesionales de la salud cumplirán esa tarea. Remitirán a entidades de Salud a los afectados. ISSSTE -cuyo director, José Reyes Baeza, impecable político, estuvo presente en la ceremonia que se reseña-, IMSS -Mikel Arriola se declaraba “a la orden”-. Bien se podía presumir el saber -probado internacionalmente- del investigador Miguel Cruz López. Discípulo directo del doctor Jesús Kumate, Miguel Cruz López lleva lustros -décadas- en la investigación de la obesidad, hipertensión y diabetes que afecta a muchos niños mexicanos que rozan los 11 años... o menos. Miguel Cruz López trabaja a diario en el Centro Médico Nacional Siglo XXI del Seguro Social. En el programa encajan los del Seguro Popular.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

DELGADO, ÁGIL AURELIO NUÑO PUDO DETENER -CON AYUDA DE LOS PIES- UN TRALLAZO QUE PERFORARÍA SU META. “A MOVERSE, A LA ACTIVIDAD FÍSICA. TERAPIA CONTRA OBESIDAD, DIABETES E HIPERTENSION

El jefe de gobierno de la Ciudad de México no ocultó -más bien todo lo contrario- su reconcomio ante la semejanza -que él halló- entre este Salud en tu Escuela y el del Gobierno de la capital del país: Médico en tu Casa. Y eso que elogió el trabajo -su alcance- que desarrollaron José Narro Robles y Aurelio Nuño Mayer. Le ganó una leve dosis de inconformidad. Pese a ello se sumó a las bondades del que nace.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

“Sin Salud no es posible nada en la vida”- se sentenció en la importante ceremonia. Día -el de ayer- que coincidió con la 2a Semana de Vacunación. Esfuerzo notable. México vacuna -gratuitamente- a su población infantil. Ayer se protegió a algunas adolescentes. Expertos exhibieron su habilidad y celeridad.

Tras lo cual los principales protagonistas mudaron de sitio. Ocuparon un improvisado salón. Sin corbata, sin saco, Mancera, Narro, Nuño, Reyes Baeza, Graco se manifestaron dispuestos a disputar una “cascarita”. Rodó el balón. Se hicieron fintas de quiebre. De “burle”. Mancera cubrió la banda izquierda. Narro portereó un rato. Nuño lo suplió. Y para atajar un tiro raso, fuerte y colocado -pues jugaban también alumnos llenos de brío- Aurelio Nuño se tiró al suelo. Consiguió desviar el tiro-centro con ágiles movimientos de píes. Desvió el tiro.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

Narro y Nuño bebieron agua de modernos bebederos. “Está fresca y buena”- diagnosticó el secretario de Educación Pública.

“Que baje la inseguridad... Que se acabe con el delito...”, respondieron a José Narro Robles quien a un puñado de niñas preguntó: “¿Cómo ven a México? ¿Qué les gustaría que no hubiera?

Tímidas, indecisas, y finalmente determinadas:

“Que haya seguridad...”

“Que se acabe el delito”.

Lo que impresionó a José Narro Robles.

Fue un juego breve. Niños que saltaban. Que botaban un balón de basquet. O de volibol.

Y los niños tenían preguntas. Muchas preguntas.

José Narro Robles y Aurelio Nuño Mayer urdieron durante semanas y meses fundir Salud y Educación. “Imposible el éxito del Nuevo Modelo Educativo si los estudiantes carecen de hábitos de higiene y alimentación. Fracasaría si se pretendiera realizarlo en escuelas en ruinas sin adecuados servicios sanitarios, sin bebederos de agua potable. Encallaría sin la entusiasta participación de profesores de excelencia y la de vigilantes -preocupados- padres de los educandos. Paralizaría toda ambición en caso de que médicos, enfermeras, investigadores, catedráticos y otros estudiosos le volvieran la espalda. Nacería contrahecho si filántropos y entrenadores de infinidad de disciplinas deportivas le negaran su aliento”.

De suerte que los secretarios de Salud y de Educación atinaron en convocar a todo el país a la cruzada “Salud en tu Escuela”. El Centro Escolar Revolución -que se comenzó a construir el 5 de julio de 1933 para cinco mil alumnos- fue el escenario. Ambos funcionaron animaron a Graco Ramírez, a Miguel Ángel Mancera, a Juan Díaz de la Torre, a Enrique Fernández, a José Reyes Baeza Terrazas y Miquel Arriola. La Anuies, la Fundación Carlos Slim y hasta la Femexfut se unieron al esfuerzo.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

“Esto no queda en discurso. Ni en vana promesa. Ni en propósito verbal -aclaró ante cientos de niños, profesores, padre de familia e invitados el batallador Graco Ramírez-”. El gobernador del estado de Morelos asentó que el “Nuevo Modelo Educativo no surgió de un escritorio. Ni de la solitaria voluntad de un individuo. Fruto es de las decenas de consultas, mesas redondas, discusiones celebradas en todo el país. Así le cumplimos a lo mejor de nuestro país: sus niños. Sus niñas. Sus adolescentes. Por ello conocerá larga vida. Nada ha de frenar su desarrollo. Por lo que es oportuno alertar: quienes ofrecen como bandera electoral frenar, detener y hasta liquidar el “Nuevo Modelo Educativo” proceden con profunda irresponsabilidad. La Reforma Educativa se afianzará, no importa qué gobierno guíe a este país”.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

Era temprano. Todavía no daban las 9 de la mañana y ya había empujones y reclamos por un gafete. Diligentes edecanes repasaban listas. “¿Invitado? A ver. A ver”. Ya llegaba Javier Teviño Cantú. Se le unía Enrique Balp. Y don Enrique Fernández, director del Instituto Politécnico Nacional.

“ESTUDIEN MUCHO, APRENDAN TODO LO QUE PUEDAN, HAGAN SU MAYOR ESFUERZO... ¡Y DIVIÉRTANSE! RESPÉTENSE, ÚNANSE, AYÚDENSE: DOCTOR JOSÉ NARRO

Y permanecía -yo llego a mi laboratorio a las 6 de la mañana- entre reflexivo y condescendiente el célebre investigador Ruy Pérez Tamayo. Anatomopatólogo. Sitio en El Colegio Nacional. Discípulo de Isaac Costero. Maestro de cientos de investigadores. “Yo estudié aquí. Hice la secundaria en la que así se llama “¡Revolución!” -confió al reportero que le hizo recordar su escuela primaria en la calle Tres Guerras-. Y a la señorita Mijangos, su profesora que le aconsejó: “No creas todo lo que yo te enseño. Duda. Indaga”.

“Hoy me hallo sumergido en un proyecto que le interesa mucho al secretario de Educación Aurelio Nuño. Luego le platico de qué se trata”, prometió.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

En efecto, a buenas horas, el secretario de Educación divulgó que en tan importante acontecimiento participaba el investigador Ruy Pérez Tamayo. E hizo más el muy aligerado “ya hago mucho ejercicio”. Aurelio Nuño caminó hasta el sitio que ocupaba -en segunda fila- el estudioso que dedicó frases teñidas de pena a su fino amigo Jesús Kumate Rodríguez. “Está muy enfermo. Y así acude a El Colegio Nacional. En silla de ruedas. Jesús va”. Y se frotó la encanecida barba con aire de preocupación.

“Estudien, estudien mucho. Prepárense bien. A fondo. Con todo esfuerzo. Pero también diviértanse. Jueguen mucho. Respétense. Ayúdense. Únanse. No se dejen llevar por los que tientan con debilidades que dañan la vida. La existencia es dura. Propóngase -como lo hago yo todos los días- divertirse. Hallar gozo en lo que hacen”.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

Lucía José Narro Robles evangelizador. Sonriente bromeó a sus costillas. “Así como me ven, más alto y con más años que ustedes, un día también fui un niño”.

Diabetes mellitus. Obesidad. Sobrepeso. Males que sufre la población nacional. Pésima dieta. “Y todavía protestan las transnacionales porque recomendamos que los niños no consuman golosinas chatarra. ¡Verdaderas porquerías!”, clamó Graco Ramírez. Voz autorizada. Voz responsable la del histórico luchador del Movimiento Estudiantil de 1968.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

“En marcha el Plan Lávese las Manos. Importa que los niños practiquen ese hábito. Manos limpias reducen enfermedades. Manos limpias libran de males estomacales. La limpieza es esencial. Ya no es la antiquísima Policlínica Escolar que funcionaba “cada venida de Obispo”. Una vez al año llegaba un médico a medir agudeza visual y auditiva. Revisaba dentaduras. Anotaba abscesos y “postemillas”. Y nada más. Ya no la Dirección de Higiene Escolar. Ubicada en la calle de Colegio Salesiano. Andrés Olmos Sánchez -hermano de Carlos, líder del SNTE, al que echó el profesor Carlos Jonguitud- era el encargado.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

“Esto es de verdad. Esto emociona. Esto anima. Esto se palpa. Y lo digo yo que soy un profesor. Uno como los cientos de miles que todos los días ponen su saber al servicio de México. Aquí no hay pierde. Esto nos llega a todos los mexicanos. Pues se trata de la salud y el saber de más de 34 millones de estudiantes mexicanos. No le busquemos más. Sigamos el ejemplo de naciones que denotan progreso. Todo lo apostaron a la Educación. A la Salud. Innegable el entusiasmo de Juan Díaz de la Torre. Líder del SNTE a quien Nuño Mayer describe como “Infatigable, tesonero luchador por los derechos de los de su gremio. Y al par un líder con visión de futuro. Mente puesta en horizontes distantes”.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

Salud en tu Escuela se inaugurará -con el ciclo escolar 2017-18- en 800 escuelas primarias. 400 secundarias. Y 400 de Educación Media Superior. Bachillerato. Un “Prepiloto” -para observar estructura y eliminar fallas- se desarrollará en las próximas semanas. Se medirá estatura. Se conocerá peso. Se examinarán ojos, oídos, nariz y garganta. Profesionales de la salud cumplirán esa tarea. Remitirán a entidades de Salud a los afectados. ISSSTE -cuyo director, José Reyes Baeza, impecable político, estuvo presente en la ceremonia que se reseña-, IMSS -Mikel Arriola se declaraba “a la orden”-. Bien se podía presumir el saber -probado internacionalmente- del investigador Miguel Cruz López. Discípulo directo del doctor Jesús Kumate, Miguel Cruz López lleva lustros -décadas- en la investigación de la obesidad, hipertensión y diabetes que afecta a muchos niños mexicanos que rozan los 11 años... o menos. Miguel Cruz López trabaja a diario en el Centro Médico Nacional Siglo XXI del Seguro Social. En el programa encajan los del Seguro Popular.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

DELGADO, ÁGIL AURELIO NUÑO PUDO DETENER -CON AYUDA DE LOS PIES- UN TRALLAZO QUE PERFORARÍA SU META. “A MOVERSE, A LA ACTIVIDAD FÍSICA. TERAPIA CONTRA OBESIDAD, DIABETES E HIPERTENSION

El jefe de gobierno de la Ciudad de México no ocultó -más bien todo lo contrario- su reconcomio ante la semejanza -que él halló- entre este Salud en tu Escuela y el del Gobierno de la capital del país: Médico en tu Casa. Y eso que elogió el trabajo -su alcance- que desarrollaron José Narro Robles y Aurelio Nuño Mayer. Le ganó una leve dosis de inconformidad. Pese a ello se sumó a las bondades del que nace.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

“Sin Salud no es posible nada en la vida”- se sentenció en la importante ceremonia. Día -el de ayer- que coincidió con la 2a Semana de Vacunación. Esfuerzo notable. México vacuna -gratuitamente- a su población infantil. Ayer se protegió a algunas adolescentes. Expertos exhibieron su habilidad y celeridad.

Tras lo cual los principales protagonistas mudaron de sitio. Ocuparon un improvisado salón. Sin corbata, sin saco, Mancera, Narro, Nuño, Reyes Baeza, Graco se manifestaron dispuestos a disputar una “cascarita”. Rodó el balón. Se hicieron fintas de quiebre. De “burle”. Mancera cubrió la banda izquierda. Narro portereó un rato. Nuño lo suplió. Y para atajar un tiro raso, fuerte y colocado -pues jugaban también alumnos llenos de brío- Aurelio Nuño se tiró al suelo. Consiguió desviar el tiro-centro con ágiles movimientos de píes. Desvió el tiro.

Foto: Mauricio Huizar | El Sol de México

Narro y Nuño bebieron agua de modernos bebederos. “Está fresca y buena”- diagnosticó el secretario de Educación Pública.

“Que baje la inseguridad... Que se acabe con el delito...”, respondieron a José Narro Robles quien a un puñado de niñas preguntó: “¿Cómo ven a México? ¿Qué les gustaría que no hubiera?

Tímidas, indecisas, y finalmente determinadas:

“Que haya seguridad...”

“Que se acabe el delito”.

Lo que impresionó a José Narro Robles.

Fue un juego breve. Niños que saltaban. Que botaban un balón de basquet. O de volibol.

Y los niños tenían preguntas. Muchas preguntas.