/ domingo 15 de septiembre de 2019

El Grito con sello sexenal: de Don Porfirio a Peña Nieto

Fue el emperador Maximiliano I de México quien en 1864 utilizó por primera vez el discurso y las arengas para recordar el inicio del movimiento patriótico, desde el pueblo de Dolores

El Grito del 15 de septiembre es con fuerza y potente por el Presidente de la República para recordar a los héroes de la Patria, pero también arengar a los miles de asistentes a la Plaza de la Constitución que esperan verlo desde el balcón Presidencial ondeando el lábaro y haciendo sonar la histórica campana que uso el cura Hidalgo en Dolores

Y en los hogares millones de familias se abrazan, festejan, cantan y bailan, contagiados por la festividad.

Una fiesta popular que se entrelaza con el mito y la historia de que Porfirio Díaz festejaba en esa fecha su cumpleaños.

Lo cierto, es el fervor patrio que en los zócalos, plazuelas, kioscos, jardines y calles estalla en júbilo con gritos de alegría, luces pirotécnicas que arrancan entusiasmo y aplausos. Y en pueblos y rancherías cohetones y balazos al aire para luego la gente fundirse en abrazos, felicitaciones y brindis.

No hay un protocolo oficial de la arenga, los presidentes marcan su propio estilo, su sello de dar el Grito de Independencia que es la fecha histórica más esperada por gobiernos y sociedad. Una arenga de nombres de los héroes patrios que el pueblo festeja con júbilo al unísono. Las banderas ondean en todo lo alto y todos saltando, brincando y aplaudiendo festejan cada nombre que el Presidente arenga:

¡Mexicanos! ¡vivan los héroes que nos dieron patria!, ¡viva Hidalgo!, ¡viva Morelos!, ¡viva Josefa Ortiz de Domínguez!, ¡viva Allende!, ¡viva Aldama!, ¡viva la independencia nacional!, ¡viva México!, ¡viva México!, ¡viva México!

Y desde el balcón presidencial el Mandatario ondea de un lado a otro la Bandera y los asistentes aclaman ruidosamente, para luego el Ejecutivo tomar el cordón tricolor para hacer tañer la campana que se encuentra a lo alto en un nicho; y el campanario de la Catedral hace lo propio, como recordatorio a lo que en su momento hizo el cura Hidalgo en Dolores.

El 15 de septiembre es la fecha que los mexicanos celebran año con año la independencia, conmemoran que el cura Miguel Hidalgo y Costilla convoca al pueblo de Dolores Hidalgo, Guanajuato, a través del repique de las campanas de su iglesia, a levantarse en armas en contra del dominio español.

Sin protocolo

No hay un protocolo estricto y oficial, los presidentes pueden improvisar. Cada Mandatario le ha puesto su sello a esta ceremonia sin protocolo fijo, donde son libres de añadir frases o nombrar sólo a los héroes más representativos o a sus héroes favoritos.

Presidencia de la República no tiene ningún protocolo sobre lo que el Ejecutivo en funciones deba arengar cuando se encuentra en el balcón de Palacio Nacional, o cuántas veces debe hacer tañer la campana de Dolores o la forma en que debe agitar la bandera que instantes antes recibió de la escolta militar, de cadetes que pueden ser hombres o mujeres.

A diferencia de Palacio Nacional, en la plazuela la fiesta cívica comenzó temprano, potentes bocinas transmiten corridos y canciones alusivas a la época; grandes escenarios instalados para amenizar música y baile. En los alrededores la gente con sombreros, rebozos, vestidos largos, pantalones de manta y huaraches, saborea todo tipo de tamales, chalupas, pozoles, atoles, ponche, café, buñuelos, pan de feria, dulces y gasolinas para los menores; disfrutan de juegos y loterías. Y la fotografía con los charros y la catrina que nunca falta.

El 15 de septiembre de 2017, a pleno día, el Presidente Enrique Peña Nieto, reunido con habitantes en Cintalapa, Chiapas, adelantó el Grito de Independencia. Fue una petición expresa de la población afectada por el sismo del 7 de septiembre de ese mismo año. Sin protocolo, sin la Banda en el pecho y sin la Bandera en mano. Con mangas arremangadas, con un papel en la mano que contenía los nombres de héroes y un micrófono. En ese lugar arengó a los próceres que la multitud reunida en el lugar coreaba.

“Mexicanas, mexicanos, viva Miguel Hidalgo, viva Allende, viva Aldama, viva Josefa Ortiz de Domínguez, viva José María Morelos y Pavón, viva Cintalapa, viva Chiapas, viva México, viva México, viva México”, expresó el mandatario en esa ocasión.

Antes, en 2013, en su primer grito de independencia, el presidente Peña Nieto, tuvo un grito solemne, agregó a su arenga los nombres de Vicente Guerrero, Galeana y Matamoros.

Y en su último grito sus arengas: Mexicanos, vivan los héroes que nos dieron patria y libertad, viva Hidalgo, viva Morelos, viva Josefa Ortiz de Domínguez, viva Allende, viva Aldama, viva Galeana, viva Guerrero, viva Matamoros, viva la solidaridad de los mexicanos con Chiapas y Oaxaca, viva la independencia nacional, viva México, viva México, viva México. Y olvido ondear la Bandera antes de hacer sonar la campana.

En aquella ocasión, y luego de jalar el cordón para realizar el acto de tañer la campana, emulando a Miguel Hidalgo, Peña Nieto se dispone a acomodar la Bandera para regresarla a la escolta, olvidando que la solemnidad indica que el acto siguiente es ondear la Bandera en todo lo alto. Un miembro del entonces Estado Mayor Presidencial se acercó al Mandatario para hablarle al oído, fue entonces que el Presidente de México toma nuevamente el Lábaro Patrio y lo ondea, ante los miles de ciudadanos que presenciaban la tradicional ceremonia del Grito de Independencia en el Zócalo de la Ciudad de México.


Cárdenas, Echeverría y Ordaz

Décadas atrás, en 1936, Lázaro Cárdenas del Río, lanzó un “¡viva a la revolución social!” y pidió mantener la unidad; en 1975, Luis Echeverría también lanzó un “¡vivan los países del tercer mundo!”. Mientras el presidente Gustavo Díaz Ordaz lanzó vivas “por la paz y la Constitución”.

Para 1982 José López Portillo arengó: ¡viva nuestra soberanía!, ¡viva nuestra autodeterminación!, ¡vivan nuestras libertades!, ¡México ha vivido, México vive, México vivirá!

Y Carlos Salinas de Gortari en 1994 gritó: ¡viva Juárez!, ¡viva Zapata! Inclusive, a uno de sus hijos lo llamo Emiliano, igualmente Ernesto Zedillo puso el mismo nombre a uno de sus hijos, lo que demuestra la admiración de ambos por el prócer revolucionario.

Ernesto Zedillo en 1999 grito ¡viva nuestra soberanía!, ¡viva nuestra libertad!, ¡viva nuestra democracia!, ¡viva nuestra unidad nacional!

Para el 2001, el entonces presidente Vicente Fox le puso su toque personal al grito cuando, desde el balcón central, arengó: ¡Mexicanos!, ¡viva nuestra independencia!, ¡vivan los héroes que nos dieron patria!, ¡viva Hidalgo! Y posteriormente hizo tañer la campana en repetidas ocasiones.

Un año después, en 2002, Fox solamente grito: ¡mexicanas! y ¡mexicanos!, ¡vive nuestra independencia!, ¡vivan los héroes que nos dieron patria!, ¡viva Hidalgo!

Y para 2003 Fox grito vivas a favor de los acuerdos por un México mejor, por el compromiso de todos con México y por la unidad de todos los mexicanos. Y luego lanzo vivas a Hidalgo, Morelos, Josefa Ortiz de Domínguez, Allende, Leona Vicario y a la libertad.


Histórico grito de Calderón

A Felipe Calderón se le recuerda porque durante su gobierno (2006-2012), principalmente en 2010, se celebró el Bicentenario de la Independencia y al mismo tiempo, el Centenario de la Revolución.

La ocasión fue especial con diversos eventos y momentos conmemorativos; cada ciudad y pueblo en todo el territorio nacional lo festejó de forma diferente.

El Grito en el Zócalo con fuegos artificiales tan extraordinarios, que la Plaza de la Constitución se alumbro en su totalidad. Las luces de las proyecciones del Ángel de la Independencia y la ambientación de sonido crearon, juntos, una atmósfera ideal para la contemplación; y la representación de Quetzalcóatl fue admirada y ovacionada.

Un año antes, en 2009, Calderón arengó los vivas a los héroes que nos dieron patria, viva Hidalgo, viva Morelos, viva Josefa Ortiz de Domínguez, viva Allende, viva Aldama y Matamoros, viva la independencia nacional, viva el Bicentenario de Independencia, viva el Centenario de la Revolución, viva México, viva México, viva México.

Y en un grito único, en 2010, , Calderón estuvo acompañado por los expresidente Vicente Fox y Carlos Salinas de Gortari. Aunque estaban invitados, no asistieron Ernesto Zedillo, Miguel de la Madrid y Luis Echeverría.

Ahí arengó: vivan todos los héroes de la independencia, viva la independencia nacional, viva el Bicentenario de la Independencia, viva el Centenario de la Revolución, vive México, viva México, viva México.

En los balcones laterales funcionarios del gabinete, presidentes y representantes de otros países e invitados especiales.

A diferencia de la Bandera Nacional, la Banda en el pecho del Presidente de la República tiene otro significado y su uso solo para ocasiones especiales.

La Ley sobre el Escudo, la Bandera y y el Himno Nacionales, establece en su artículo 34, que la Banda Presidencial constituye una forma de presentación de la Bandera Nacional y es emblema del Poder Ejecutivo Federal, por lo que sólo podrá ser portada por el Presidente de la República, y tendrá los colores de la Bandera Nacional en franjas de igual anchura colocadas longitudinalmente, correspondiendo el color verde a la franja superior.

Llevará el Escudo Nacional sobre los tres colores, bordado en hilo dorado, a la altura del pecho del portador, y los extremos de la Banda rematarán con un fleco dorado.

El artículo 35 dice que el Presidente de la República portará la Banda Presidencial en las ceremonias oficiales de mayor solemnidad, pero tendrá obligación de llevarla: en la transmisión del Poder Ejecutivo Federal; al rendir anualmente su informe ante el Congreso de la Unión; en la conmemoración del Grito de Dolores, la noche del 15 de septiembre; y al recibir las cartas credenciales de los embajadores y ministros acreditados ante el Gobierno Mexicano.


▶El cumpleaños de Porfirio

La campana que Miguel Hidalgo hizo sonar la madrugada del 16 de septiembre de 1810, para motivar al pueblo a levantarse en armas contra el mal gobierno español, una vez concluida la guerra de Independencia, fue conservada por los gobiernos liberales posteriores como uno de los símbolos primordiales del comienzo de ese importante movimiento. Se encuentra en un nicho ubicado justo arriba del balcón central de Palacio Nacional.

Tradicionalmente, la celebración de esta fiesta patria empieza el 15 de septiembre, cuando –alrededor de las 23:00 horas– el Presidente de la República da el Grito de Independencia desde Palacio Nacional y hace sonar la campana de Dolores, la misma que sonó durante la arenga que pronunció el cura Hidalgo, aunque esto ocurrió entre las dos y cinco de la madrugada del 16 de septiembre de 1810.

Otras creencias dicen que el inicio del festejo es obra de Porfirio Díaz, quien habría movido el Grito a la noche del 15 para hacerlo coincidir con su cumpleaños. La realidad es que desde 1840, cuando el general tenía apenas 10 años de edad, la fiesta cívica ya iniciaba el día 15 con una serenata, bandas de música, fuegos artificiales y fuego de salvas de artillería.

Es así que desde 1910, el Grito de Independencia como festejo popular, tiene lugar los días 15 de septiembre, cerca de las 11 de la noche y no los 16 por la madrugada como realmente sucedió en 1810,

Fue el emperador Maximiliano I de México quien en 1864 utilizó por primera vez el discurso y las arengas para recordar el inicio del movimiento patriótico, desde el pueblo de Dolores. Y Porfirio Díaz trasladó la celebración del Grito al Zócalo, con todo y la campana original de Dolores que fue llevada a Palacio Nacional en 1896.


▶Campana emblemática

La campana se fundió el 22 de julio de 1768, con el nombre de “Esquilón San Joseph”, el patrono de la Nueva España. Está fundida en bronce, tiene un espesor de 11 centímetros y un peso de 785 kilogramos. Mide un metro con seis centímetros de diámetro y 77 centímetros de altura.

Fue instalada en el campanario oriental de la Parroquia de Nuestra Señora de Dolores, donde el cura Miguel Hidalgo llamó a la rebelión. En 1896 el presidente Porfirio Díaz ordenó que la campana de Dolores fuera trasladada a la Ciudad de México, para ser colocada sobre el balcón central de Palacio Nacional.

A la Ciudad de México llegó la campana con procesiones cívicas y carros alegóricos para ser colocada en Palacio Nacional.

Foto: Twitter


▶Destacados

No hay un protocolo estricto y oficial, los presidentes pueden improvisar. Cada Mandatario le ha puesto su sello a esta ceremonia sin protocolo fijo.

El Grito del 15 de septiembre es con fuerza y potente por el Presidente de la República para recordar a los héroes de la Patria, pero también arengar a los miles de asistentes a la Plaza de la Constitución que esperan verlo desde el balcón Presidencial ondeando el lábaro y haciendo sonar la histórica campana que uso el cura Hidalgo en Dolores

Y en los hogares millones de familias se abrazan, festejan, cantan y bailan, contagiados por la festividad.

Una fiesta popular que se entrelaza con el mito y la historia de que Porfirio Díaz festejaba en esa fecha su cumpleaños.

Lo cierto, es el fervor patrio que en los zócalos, plazuelas, kioscos, jardines y calles estalla en júbilo con gritos de alegría, luces pirotécnicas que arrancan entusiasmo y aplausos. Y en pueblos y rancherías cohetones y balazos al aire para luego la gente fundirse en abrazos, felicitaciones y brindis.

No hay un protocolo oficial de la arenga, los presidentes marcan su propio estilo, su sello de dar el Grito de Independencia que es la fecha histórica más esperada por gobiernos y sociedad. Una arenga de nombres de los héroes patrios que el pueblo festeja con júbilo al unísono. Las banderas ondean en todo lo alto y todos saltando, brincando y aplaudiendo festejan cada nombre que el Presidente arenga:

¡Mexicanos! ¡vivan los héroes que nos dieron patria!, ¡viva Hidalgo!, ¡viva Morelos!, ¡viva Josefa Ortiz de Domínguez!, ¡viva Allende!, ¡viva Aldama!, ¡viva la independencia nacional!, ¡viva México!, ¡viva México!, ¡viva México!

Y desde el balcón presidencial el Mandatario ondea de un lado a otro la Bandera y los asistentes aclaman ruidosamente, para luego el Ejecutivo tomar el cordón tricolor para hacer tañer la campana que se encuentra a lo alto en un nicho; y el campanario de la Catedral hace lo propio, como recordatorio a lo que en su momento hizo el cura Hidalgo en Dolores.

El 15 de septiembre es la fecha que los mexicanos celebran año con año la independencia, conmemoran que el cura Miguel Hidalgo y Costilla convoca al pueblo de Dolores Hidalgo, Guanajuato, a través del repique de las campanas de su iglesia, a levantarse en armas en contra del dominio español.

Sin protocolo

No hay un protocolo estricto y oficial, los presidentes pueden improvisar. Cada Mandatario le ha puesto su sello a esta ceremonia sin protocolo fijo, donde son libres de añadir frases o nombrar sólo a los héroes más representativos o a sus héroes favoritos.

Presidencia de la República no tiene ningún protocolo sobre lo que el Ejecutivo en funciones deba arengar cuando se encuentra en el balcón de Palacio Nacional, o cuántas veces debe hacer tañer la campana de Dolores o la forma en que debe agitar la bandera que instantes antes recibió de la escolta militar, de cadetes que pueden ser hombres o mujeres.

A diferencia de Palacio Nacional, en la plazuela la fiesta cívica comenzó temprano, potentes bocinas transmiten corridos y canciones alusivas a la época; grandes escenarios instalados para amenizar música y baile. En los alrededores la gente con sombreros, rebozos, vestidos largos, pantalones de manta y huaraches, saborea todo tipo de tamales, chalupas, pozoles, atoles, ponche, café, buñuelos, pan de feria, dulces y gasolinas para los menores; disfrutan de juegos y loterías. Y la fotografía con los charros y la catrina que nunca falta.

El 15 de septiembre de 2017, a pleno día, el Presidente Enrique Peña Nieto, reunido con habitantes en Cintalapa, Chiapas, adelantó el Grito de Independencia. Fue una petición expresa de la población afectada por el sismo del 7 de septiembre de ese mismo año. Sin protocolo, sin la Banda en el pecho y sin la Bandera en mano. Con mangas arremangadas, con un papel en la mano que contenía los nombres de héroes y un micrófono. En ese lugar arengó a los próceres que la multitud reunida en el lugar coreaba.

“Mexicanas, mexicanos, viva Miguel Hidalgo, viva Allende, viva Aldama, viva Josefa Ortiz de Domínguez, viva José María Morelos y Pavón, viva Cintalapa, viva Chiapas, viva México, viva México, viva México”, expresó el mandatario en esa ocasión.

Antes, en 2013, en su primer grito de independencia, el presidente Peña Nieto, tuvo un grito solemne, agregó a su arenga los nombres de Vicente Guerrero, Galeana y Matamoros.

Y en su último grito sus arengas: Mexicanos, vivan los héroes que nos dieron patria y libertad, viva Hidalgo, viva Morelos, viva Josefa Ortiz de Domínguez, viva Allende, viva Aldama, viva Galeana, viva Guerrero, viva Matamoros, viva la solidaridad de los mexicanos con Chiapas y Oaxaca, viva la independencia nacional, viva México, viva México, viva México. Y olvido ondear la Bandera antes de hacer sonar la campana.

En aquella ocasión, y luego de jalar el cordón para realizar el acto de tañer la campana, emulando a Miguel Hidalgo, Peña Nieto se dispone a acomodar la Bandera para regresarla a la escolta, olvidando que la solemnidad indica que el acto siguiente es ondear la Bandera en todo lo alto. Un miembro del entonces Estado Mayor Presidencial se acercó al Mandatario para hablarle al oído, fue entonces que el Presidente de México toma nuevamente el Lábaro Patrio y lo ondea, ante los miles de ciudadanos que presenciaban la tradicional ceremonia del Grito de Independencia en el Zócalo de la Ciudad de México.


Cárdenas, Echeverría y Ordaz

Décadas atrás, en 1936, Lázaro Cárdenas del Río, lanzó un “¡viva a la revolución social!” y pidió mantener la unidad; en 1975, Luis Echeverría también lanzó un “¡vivan los países del tercer mundo!”. Mientras el presidente Gustavo Díaz Ordaz lanzó vivas “por la paz y la Constitución”.

Para 1982 José López Portillo arengó: ¡viva nuestra soberanía!, ¡viva nuestra autodeterminación!, ¡vivan nuestras libertades!, ¡México ha vivido, México vive, México vivirá!

Y Carlos Salinas de Gortari en 1994 gritó: ¡viva Juárez!, ¡viva Zapata! Inclusive, a uno de sus hijos lo llamo Emiliano, igualmente Ernesto Zedillo puso el mismo nombre a uno de sus hijos, lo que demuestra la admiración de ambos por el prócer revolucionario.

Ernesto Zedillo en 1999 grito ¡viva nuestra soberanía!, ¡viva nuestra libertad!, ¡viva nuestra democracia!, ¡viva nuestra unidad nacional!

Para el 2001, el entonces presidente Vicente Fox le puso su toque personal al grito cuando, desde el balcón central, arengó: ¡Mexicanos!, ¡viva nuestra independencia!, ¡vivan los héroes que nos dieron patria!, ¡viva Hidalgo! Y posteriormente hizo tañer la campana en repetidas ocasiones.

Un año después, en 2002, Fox solamente grito: ¡mexicanas! y ¡mexicanos!, ¡vive nuestra independencia!, ¡vivan los héroes que nos dieron patria!, ¡viva Hidalgo!

Y para 2003 Fox grito vivas a favor de los acuerdos por un México mejor, por el compromiso de todos con México y por la unidad de todos los mexicanos. Y luego lanzo vivas a Hidalgo, Morelos, Josefa Ortiz de Domínguez, Allende, Leona Vicario y a la libertad.


Histórico grito de Calderón

A Felipe Calderón se le recuerda porque durante su gobierno (2006-2012), principalmente en 2010, se celebró el Bicentenario de la Independencia y al mismo tiempo, el Centenario de la Revolución.

La ocasión fue especial con diversos eventos y momentos conmemorativos; cada ciudad y pueblo en todo el territorio nacional lo festejó de forma diferente.

El Grito en el Zócalo con fuegos artificiales tan extraordinarios, que la Plaza de la Constitución se alumbro en su totalidad. Las luces de las proyecciones del Ángel de la Independencia y la ambientación de sonido crearon, juntos, una atmósfera ideal para la contemplación; y la representación de Quetzalcóatl fue admirada y ovacionada.

Un año antes, en 2009, Calderón arengó los vivas a los héroes que nos dieron patria, viva Hidalgo, viva Morelos, viva Josefa Ortiz de Domínguez, viva Allende, viva Aldama y Matamoros, viva la independencia nacional, viva el Bicentenario de Independencia, viva el Centenario de la Revolución, viva México, viva México, viva México.

Y en un grito único, en 2010, , Calderón estuvo acompañado por los expresidente Vicente Fox y Carlos Salinas de Gortari. Aunque estaban invitados, no asistieron Ernesto Zedillo, Miguel de la Madrid y Luis Echeverría.

Ahí arengó: vivan todos los héroes de la independencia, viva la independencia nacional, viva el Bicentenario de la Independencia, viva el Centenario de la Revolución, vive México, viva México, viva México.

En los balcones laterales funcionarios del gabinete, presidentes y representantes de otros países e invitados especiales.

A diferencia de la Bandera Nacional, la Banda en el pecho del Presidente de la República tiene otro significado y su uso solo para ocasiones especiales.

La Ley sobre el Escudo, la Bandera y y el Himno Nacionales, establece en su artículo 34, que la Banda Presidencial constituye una forma de presentación de la Bandera Nacional y es emblema del Poder Ejecutivo Federal, por lo que sólo podrá ser portada por el Presidente de la República, y tendrá los colores de la Bandera Nacional en franjas de igual anchura colocadas longitudinalmente, correspondiendo el color verde a la franja superior.

Llevará el Escudo Nacional sobre los tres colores, bordado en hilo dorado, a la altura del pecho del portador, y los extremos de la Banda rematarán con un fleco dorado.

El artículo 35 dice que el Presidente de la República portará la Banda Presidencial en las ceremonias oficiales de mayor solemnidad, pero tendrá obligación de llevarla: en la transmisión del Poder Ejecutivo Federal; al rendir anualmente su informe ante el Congreso de la Unión; en la conmemoración del Grito de Dolores, la noche del 15 de septiembre; y al recibir las cartas credenciales de los embajadores y ministros acreditados ante el Gobierno Mexicano.


▶El cumpleaños de Porfirio

La campana que Miguel Hidalgo hizo sonar la madrugada del 16 de septiembre de 1810, para motivar al pueblo a levantarse en armas contra el mal gobierno español, una vez concluida la guerra de Independencia, fue conservada por los gobiernos liberales posteriores como uno de los símbolos primordiales del comienzo de ese importante movimiento. Se encuentra en un nicho ubicado justo arriba del balcón central de Palacio Nacional.

Tradicionalmente, la celebración de esta fiesta patria empieza el 15 de septiembre, cuando –alrededor de las 23:00 horas– el Presidente de la República da el Grito de Independencia desde Palacio Nacional y hace sonar la campana de Dolores, la misma que sonó durante la arenga que pronunció el cura Hidalgo, aunque esto ocurrió entre las dos y cinco de la madrugada del 16 de septiembre de 1810.

Otras creencias dicen que el inicio del festejo es obra de Porfirio Díaz, quien habría movido el Grito a la noche del 15 para hacerlo coincidir con su cumpleaños. La realidad es que desde 1840, cuando el general tenía apenas 10 años de edad, la fiesta cívica ya iniciaba el día 15 con una serenata, bandas de música, fuegos artificiales y fuego de salvas de artillería.

Es así que desde 1910, el Grito de Independencia como festejo popular, tiene lugar los días 15 de septiembre, cerca de las 11 de la noche y no los 16 por la madrugada como realmente sucedió en 1810,

Fue el emperador Maximiliano I de México quien en 1864 utilizó por primera vez el discurso y las arengas para recordar el inicio del movimiento patriótico, desde el pueblo de Dolores. Y Porfirio Díaz trasladó la celebración del Grito al Zócalo, con todo y la campana original de Dolores que fue llevada a Palacio Nacional en 1896.


▶Campana emblemática

La campana se fundió el 22 de julio de 1768, con el nombre de “Esquilón San Joseph”, el patrono de la Nueva España. Está fundida en bronce, tiene un espesor de 11 centímetros y un peso de 785 kilogramos. Mide un metro con seis centímetros de diámetro y 77 centímetros de altura.

Fue instalada en el campanario oriental de la Parroquia de Nuestra Señora de Dolores, donde el cura Miguel Hidalgo llamó a la rebelión. En 1896 el presidente Porfirio Díaz ordenó que la campana de Dolores fuera trasladada a la Ciudad de México, para ser colocada sobre el balcón central de Palacio Nacional.

A la Ciudad de México llegó la campana con procesiones cívicas y carros alegóricos para ser colocada en Palacio Nacional.

Foto: Twitter


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No hay un protocolo estricto y oficial, los presidentes pueden improvisar. Cada Mandatario le ha puesto su sello a esta ceremonia sin protocolo fijo.

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