/ domingo 30 de abril de 2017

El Congreso del Trabajo endeudado, desarticulado y abandonado

Aún endeudado --aunque ahora sí al corriente en sus pagos de luz y nómina laboral--, desarticulado, abandonado en la mayor sumisión e inmovilidad de su historia, con un rezago salarial de más de 30 años, más de 2.5 millones de mexicanos desempleados y la virtual  anulación de prestaciones históricas, como el derecho de huelga, la proliferación de los contratos de protección patronal y de la subcontratación vía “outsourcing”, para la evasión de la ley, el Congreso del Trabajo (CT), conmemorará este lunes 1 de Mayo el 131 Aniversario del Día Internacional del Trabajo.

Una vez más sin desfile, como desde hace 23 años, el organismo cúpula del movimiento obrero oficial, conmemorará lejos de sus casi siete millones de agremiados, la gesta cívica de 1886 de los Mártires de Chicago, de Río Blanco y Cananea, con una concentración “fast track” de apenas 45 minutos a partir de las 10:00 horas, en el Zócalo de la Ciudad de México, y posteriormente con una reunión a puerta cerrada y “petit comité” en la residencia oficial de Los Pinos, de acuerdo a la información obtenida por El Sol de México.

El primer desfile conmemorativo del Día del Trabajo en México se realizó en 1913 (hace 104 años), durante el gobierno golpista de Victoriano Huerta y cuya represión tuvo como saldo más de mil trabajadores asesinados para el ejército huertista. El último desfile obrero en la Plaza de la Constitución tuvo lugar el 1 de Mayo de 1994, luego de que el Gobierno del entonces presidente Ernesto Zedillo, lo cancelara para evitar las protestas de la clase trabajadora por la crisis económica de su administración, recuerda Ignacio Zúñiga, uno de los últimos fidelistas en la Confederación de Trabajadores de México (CTM).

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En esa última parada obrera, varios contingentes del sindicalismo oficial llevaron corbatas negras, en señal de duelo por el asesinato del candidato presidencial priista, Luis Donaldo Colosio. Desde entonces, una conmemoración del evento se realizó en el Auditorio Nacional; otra tuvo lugar en el Auditorio del todavía ruinoso Congreso del Trabajo, y una más se realizó en el Sindicato Ferrocarrilero, pero ya lejos de aquellas manifestaciones masivas y arengas espontáneas de los contingentes laborales.

Ahora, “Todo está listo”, dijo el oficial mayor del CT, Juan Pérez Jáuregui, quien desde el pasado 19 de abril envió la circular con la Convocatoria a los dirigentes de las 54 organizaciones que actualmente integran el movimiento obrero organizado, aunque la mayoría de éstas solo son de membrete, pues a decir de propios dirigentes, no tienen más de 100 agremiados, y alrededor de un millón de sindicalizados se han pasado ya a las filas del movimiento obrero independiente, encabezado por la Unión Nacional de Trabajadores (UNT).

Según Pérez Jáuregui, las organizaciones del CT llegan unidas y posicionadas a estos festejos del Día del Trabajo. Sin embargo, de acuerdo con cifras de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), existen en el país tres mil 262 organizaciones sindicales registradas, dos mil 699 sindicatos, 519 federaciones y 44 confederaciones, y apenas alrededor del  nueve por ciento del total de los trabajadores que integran la Población Económicamente Activa (PEA) está afiliado a alguna organización sindical.

Para los analistas, esta situación pone de manifiesto “la pérdida de centralidad de los sindicatos y la escasa importancia que en el debate público tienen los asuntos relacionados con el sector de los trabajadores. Se estima que más de 90, de cada 100 trabajadores, no están organizados en el país, para hacer valer sus demandas y necesidades, ”.

LAS CUITAS OBRERAS A 131 AÑOS DE LOS “MARTIRES DE CHICAGO”

Carlos Aceves del Olmo, polémico secretario general de la CTM, por su irascibilidad a las críticas, su adicción a la concentración de poder y debilidad por los relojes caros, es también secretario general de la Federación de Trabajadores del Distrito Federal (FTDF), y presidente del CT, y aunque no ha acudido al organismo desde que asumió el cargo, asegura que se respira en el país una paz laboral y que hay avances en la defensa de los intereses de los  trabajadores.

Sin embargo, para la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (Cepal), el salario mínimo en México ha sufrido una devaluación del 70 por ciento. Alicia Bárcenas, secretaria ejecutiva del organismo internacional, explicó que ello impide que se cumpla con el Artículo 123 constitucional donde se establece que la remuneración debe de ser suficiente para que un jefe de familia pueda proveer de alimento, educación vivienda y actividades recreativas a su familia.

De acuerdo con la Cepal, el rezago salarial mexicano data de la década de los 80 y se encuentra muy por debajo de los estándares establecido. Es decir, se ubica en 0.66 por ciento cuando el crecimiento debe ser del 3.18.

En este marco, recientemente la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) reconoció que el poder de compra del salario mínimo podría retroceder todavía más, al menos cuatro por ciento, al cierre de 2017, ante las recientes previsiones de que la inflación podría superar el cinco por ciento. Autoridades financieras han reconocido que el gasolinazo también impactó el poder adquisitivo de los trabajadores.

Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), sostiene que los alimentos de la canasta básica se han encarecido entre 10 y 35 por ciento en el último año. Precisa que los aceites y grasas cuestan 10.7 por ciento más caro que hace un año; el arroz acumula un incremento de 14 por ciento; el frijol de 33.4 por ciento, y el azúcar cuesta 35.2 por ciento más caro que hace 12 meses.

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La afirma agrega que en menor medida pero también por encima de la inflación general han subido los precios de la tortilla en 3.8 por ciento; sal cinco por ciento; harina de maíz en 9.2 por ciento; leche pasteurizada en 2.9 por ciento; carne de cerdo en 3.2 por ciento; carne de res en 2.4 por ciento; jamón en 8.5 por ciento, y de las frutas en 12.7 por ciento, detalló la consultoría.

De acuerdo con El Barzón, los efectos del gasolinazo y la devaluación del peso ya se sienten en el precio de la canasta básica, pues debido a que los costos de producción aumentaron 40 por ciento en los últimos 12 meses, artículos de la canasta básica como la tortilla y la carne se encarecieron en la misma proporción.

Según los cálculos del Barzón, que toma precios publicados por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), productos del campo subieron en enero hasta 40 por ciento respecto al promedio de 2016. Tal es el caso de la tortilla, cuyo costo pasó de 12 a 16.80 pesos por kilogramo; el kilogramo de bistec aumentó 58.47 pesos al pasar de 146.17 a 204.64 pesos; o la chuleta de cerdo que estaba en 169.95 pesos a 237.93 pesos.

Otro factor del deterioro salarial y el mayor empobrecimiento de la clase trabajadora es la devaluación del peso frente al dólar, ya que entre diciembre de 2015 y diciembre de 2016 la moneda nacional perdió 19.5 por ciento frente a la divisa estadunidense. “La inflación puede llegar al final de 2017 a 7 u  8 por ciento, lo que sería catastrófico para la economía familiar”, asegura la organización.

En materia de desempleo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte que el mundo muestra nuevos signos de debilidad y un crecimiento económico “decepcionante”, por lo que anticipó que de 2016 a 2017 existe una desaceleración de la economía que resultará en un repunte del desempleo, escenario al que México no es ajeno.

La organización proyecta que México concluirá el año con alrededor de 2.4 millones de desempleados. La tasa desempleo en 2016 se situó en 4.1 por ciento, mientras que para 2017 la tasa podría situarse en cuatro por ciento.

Pese a estos escenarios, la Secretaría del Trabajo ha llegado a presumir que en México prevalece un ambiente de paz laboral, con el récord de que en casi 31 meses no hubo una sola huelga de jurisdicción laboral, y que el año pasado se registró una recuperación salarial de cinco por ciento en términos reales, “la mayor para un periodo similar en cuatro sexenios”.

¿CERO PROTESTAS DEL SINDICALISMO OFICIAL?

En este marco, y con todos los preparativos listos para mañana, pero sin anunciar ninguna arenga de protesta contra autoridades o los resultados distantes de las reformas estructurales, el aún “ruinoso” Congreso del Trabajo lanzó la circular con la convocatoria a todas sus organizaciones, para concentrarse desde las 7:00 horas en la Plaza de la Constitución, frente a Palacio Nacional, en espera de que a más tardar el viernes, Presidencia de la República les confirmara la invitación a su tradicional visita a Los Pinos, para celebrar a puerta cerrada con el titular del Ejecutivo la gesta cívica de los Mártires de Chicago, Río Blanco y Cananea.

Más información: 

Casi a “control remoto”, su incipiente presidente, Carlos Aceves Del Olmo --quien no se ha presentado una sola vez en las viejas y descuidadas instalaciones del organismo  cúpula desde que asumió el cargo--, el CT organizó el 131 Aniversario del Día del Trabajo.

De acuerdo a la circular emitida, más de 50 mil trabajadores de las 54 organizaciones que integran el movimiento obrero oficial, están citados a partir de las 7:00 horas en la plancha del Zócalo, para iniciar el evento al filo de las nueve de la mañana, con duración de apenas 45 minutos y con la participación de tres oradores.

El mayor contingente estará integrado por los sindicatos cetemistas, pese a las largas ausencias de su dirigente nacional Aceves del Olmo, debido a su precaria salud que, incluso, ha propiciado que en estos momentos no haya Presidencia del CT, pues las oficinas correspondientes permanecen vacías y como mudos testigos de las remodelaciones a “cuenta gotas”, que se realizan en el sexto piso del derruido inmueble.

El abandono y la desarticulación del edificio, con solo dos de los tres elevadores funcionando, aunque ya al corriente en sus pagos del servicio de luz y en la nómina de sus trabajadores –según su Oficilía Mayor--, es reflejo del clima en general prevaleciente en el “movimiento obrero organizado”, pues las instalaciones centrales de sus organizaciones más grandes, la CTM y la FSTSE son vistos como dos enormes “elefantes blancos”, atrapados en la corrupción e inacción.

Empero, mañana 1 de Mayo saldrán de sus desoladas y oscuras centrales, para encabezar la concentración en la Plaza de la Construcción, donde desde hace 23 años no acompaña ningún Presidente de la República a la parada obrera. Ahí, aseguran, estarán con la demanda de un nuevo aumento salarial a los mínimos y más empleos, pero sin reclamos o protestas contra la política social y económica del Gobierno federal.

Arriba de un templete con más de 250 secretarios generales de los sindicatos del movimiento oficial, estarán encabezados por Carlos Aceves del Olmo. Los principales oradores serán de la CTM y CROM, así como de organizaciones sindicales del Estado de México.

Entre ellos, se espera ver al ya infaltable secretario general de los trabajadores de Bimbo, Gerardo Cortés, principal subvencionista  de la CTM y vicepresidente del CT; el subsecretario del transporte, Juan Carlos Flores, obsesionado en operar “golpes bajos” contra su jefe y secretario del transporte en la central, Juan Carlos Velasco, para apoderarse de la cartera, y la camarilla de “golpeadores” y “guaruras”, que el dirigente del Chrysler, Hugo  Días lleva a todos los eventos para que cuiden a la dirigencia cetemista de los trabajadores o reporteros “incomodos”.

Dirigentes cetemistas comentan que la falta de control en la máxima central obrera del país ha llegado a grado tal, que se ha propiciado la infiltración de vivales, como un fotógrafo de nombre Felipe León, que asegura tener influencia entre los representantes de los medios para frenar cualquier ataque periodístico, y ya han sorprendido a dirigentes incautos como el recién reelecto secretario general del sindicato azucarero, Adrián Sánchez Vargas, y al propio Flores Flores.

No te pierdas: 

También tienen confirmada su presencia celebres personajes  como el eterno dirigente del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros, Víctor Flores Morales, investigado y acusado de defraudar con un fideicomiso a trabajadores de su gremio, así como los secretarios generales de la COR, Reyes Soberanis; Rafael Riva Palacio Pontones, del Sindicato del Infonavit; de la CROM, Rodolfo González, y Antonio Reyes, del Sindicato del Instituto Fonacot.

En la concentración no faltarán el secretario de Acción Política del CEN cetemista, Fernando Salgado, considerado como el brazo derecho de Aceves Del Olmo; el secretario del Trabajo, José Luis Carazo, y el de Bienestar, Abelardo Carrillo Zavala, entre otros. Pero el movimiento obrero organizado, seguirá añorando a Fidel Velázquez.

Según voceros, la CTM trabajaba en un posicionamiento sobre los fondos de retiro y las pensiones de los trabajadores, y no se descartan pronunciamientos frente a la situación que padecen en estos días los mexicanos que trabajan en Estados Unidos y están amenazados de ser deportados, debido a la política antiinmigrante de Donald Trump. (Continuará)

Aún endeudado --aunque ahora sí al corriente en sus pagos de luz y nómina laboral--, desarticulado, abandonado en la mayor sumisión e inmovilidad de su historia, con un rezago salarial de más de 30 años, más de 2.5 millones de mexicanos desempleados y la virtual  anulación de prestaciones históricas, como el derecho de huelga, la proliferación de los contratos de protección patronal y de la subcontratación vía “outsourcing”, para la evasión de la ley, el Congreso del Trabajo (CT), conmemorará este lunes 1 de Mayo el 131 Aniversario del Día Internacional del Trabajo.

Una vez más sin desfile, como desde hace 23 años, el organismo cúpula del movimiento obrero oficial, conmemorará lejos de sus casi siete millones de agremiados, la gesta cívica de 1886 de los Mártires de Chicago, de Río Blanco y Cananea, con una concentración “fast track” de apenas 45 minutos a partir de las 10:00 horas, en el Zócalo de la Ciudad de México, y posteriormente con una reunión a puerta cerrada y “petit comité” en la residencia oficial de Los Pinos, de acuerdo a la información obtenida por El Sol de México.

El primer desfile conmemorativo del Día del Trabajo en México se realizó en 1913 (hace 104 años), durante el gobierno golpista de Victoriano Huerta y cuya represión tuvo como saldo más de mil trabajadores asesinados para el ejército huertista. El último desfile obrero en la Plaza de la Constitución tuvo lugar el 1 de Mayo de 1994, luego de que el Gobierno del entonces presidente Ernesto Zedillo, lo cancelara para evitar las protestas de la clase trabajadora por la crisis económica de su administración, recuerda Ignacio Zúñiga, uno de los últimos fidelistas en la Confederación de Trabajadores de México (CTM).

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En esa última parada obrera, varios contingentes del sindicalismo oficial llevaron corbatas negras, en señal de duelo por el asesinato del candidato presidencial priista, Luis Donaldo Colosio. Desde entonces, una conmemoración del evento se realizó en el Auditorio Nacional; otra tuvo lugar en el Auditorio del todavía ruinoso Congreso del Trabajo, y una más se realizó en el Sindicato Ferrocarrilero, pero ya lejos de aquellas manifestaciones masivas y arengas espontáneas de los contingentes laborales.

Ahora, “Todo está listo”, dijo el oficial mayor del CT, Juan Pérez Jáuregui, quien desde el pasado 19 de abril envió la circular con la Convocatoria a los dirigentes de las 54 organizaciones que actualmente integran el movimiento obrero organizado, aunque la mayoría de éstas solo son de membrete, pues a decir de propios dirigentes, no tienen más de 100 agremiados, y alrededor de un millón de sindicalizados se han pasado ya a las filas del movimiento obrero independiente, encabezado por la Unión Nacional de Trabajadores (UNT).

Según Pérez Jáuregui, las organizaciones del CT llegan unidas y posicionadas a estos festejos del Día del Trabajo. Sin embargo, de acuerdo con cifras de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), existen en el país tres mil 262 organizaciones sindicales registradas, dos mil 699 sindicatos, 519 federaciones y 44 confederaciones, y apenas alrededor del  nueve por ciento del total de los trabajadores que integran la Población Económicamente Activa (PEA) está afiliado a alguna organización sindical.

Para los analistas, esta situación pone de manifiesto “la pérdida de centralidad de los sindicatos y la escasa importancia que en el debate público tienen los asuntos relacionados con el sector de los trabajadores. Se estima que más de 90, de cada 100 trabajadores, no están organizados en el país, para hacer valer sus demandas y necesidades, ”.

LAS CUITAS OBRERAS A 131 AÑOS DE LOS “MARTIRES DE CHICAGO”

Carlos Aceves del Olmo, polémico secretario general de la CTM, por su irascibilidad a las críticas, su adicción a la concentración de poder y debilidad por los relojes caros, es también secretario general de la Federación de Trabajadores del Distrito Federal (FTDF), y presidente del CT, y aunque no ha acudido al organismo desde que asumió el cargo, asegura que se respira en el país una paz laboral y que hay avances en la defensa de los intereses de los  trabajadores.

Sin embargo, para la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (Cepal), el salario mínimo en México ha sufrido una devaluación del 70 por ciento. Alicia Bárcenas, secretaria ejecutiva del organismo internacional, explicó que ello impide que se cumpla con el Artículo 123 constitucional donde se establece que la remuneración debe de ser suficiente para que un jefe de familia pueda proveer de alimento, educación vivienda y actividades recreativas a su familia.

De acuerdo con la Cepal, el rezago salarial mexicano data de la década de los 80 y se encuentra muy por debajo de los estándares establecido. Es decir, se ubica en 0.66 por ciento cuando el crecimiento debe ser del 3.18.

En este marco, recientemente la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) reconoció que el poder de compra del salario mínimo podría retroceder todavía más, al menos cuatro por ciento, al cierre de 2017, ante las recientes previsiones de que la inflación podría superar el cinco por ciento. Autoridades financieras han reconocido que el gasolinazo también impactó el poder adquisitivo de los trabajadores.

Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), sostiene que los alimentos de la canasta básica se han encarecido entre 10 y 35 por ciento en el último año. Precisa que los aceites y grasas cuestan 10.7 por ciento más caro que hace un año; el arroz acumula un incremento de 14 por ciento; el frijol de 33.4 por ciento, y el azúcar cuesta 35.2 por ciento más caro que hace 12 meses.

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La afirma agrega que en menor medida pero también por encima de la inflación general han subido los precios de la tortilla en 3.8 por ciento; sal cinco por ciento; harina de maíz en 9.2 por ciento; leche pasteurizada en 2.9 por ciento; carne de cerdo en 3.2 por ciento; carne de res en 2.4 por ciento; jamón en 8.5 por ciento, y de las frutas en 12.7 por ciento, detalló la consultoría.

De acuerdo con El Barzón, los efectos del gasolinazo y la devaluación del peso ya se sienten en el precio de la canasta básica, pues debido a que los costos de producción aumentaron 40 por ciento en los últimos 12 meses, artículos de la canasta básica como la tortilla y la carne se encarecieron en la misma proporción.

Según los cálculos del Barzón, que toma precios publicados por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), productos del campo subieron en enero hasta 40 por ciento respecto al promedio de 2016. Tal es el caso de la tortilla, cuyo costo pasó de 12 a 16.80 pesos por kilogramo; el kilogramo de bistec aumentó 58.47 pesos al pasar de 146.17 a 204.64 pesos; o la chuleta de cerdo que estaba en 169.95 pesos a 237.93 pesos.

Otro factor del deterioro salarial y el mayor empobrecimiento de la clase trabajadora es la devaluación del peso frente al dólar, ya que entre diciembre de 2015 y diciembre de 2016 la moneda nacional perdió 19.5 por ciento frente a la divisa estadunidense. “La inflación puede llegar al final de 2017 a 7 u  8 por ciento, lo que sería catastrófico para la economía familiar”, asegura la organización.

En materia de desempleo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte que el mundo muestra nuevos signos de debilidad y un crecimiento económico “decepcionante”, por lo que anticipó que de 2016 a 2017 existe una desaceleración de la economía que resultará en un repunte del desempleo, escenario al que México no es ajeno.

La organización proyecta que México concluirá el año con alrededor de 2.4 millones de desempleados. La tasa desempleo en 2016 se situó en 4.1 por ciento, mientras que para 2017 la tasa podría situarse en cuatro por ciento.

Pese a estos escenarios, la Secretaría del Trabajo ha llegado a presumir que en México prevalece un ambiente de paz laboral, con el récord de que en casi 31 meses no hubo una sola huelga de jurisdicción laboral, y que el año pasado se registró una recuperación salarial de cinco por ciento en términos reales, “la mayor para un periodo similar en cuatro sexenios”.

¿CERO PROTESTAS DEL SINDICALISMO OFICIAL?

En este marco, y con todos los preparativos listos para mañana, pero sin anunciar ninguna arenga de protesta contra autoridades o los resultados distantes de las reformas estructurales, el aún “ruinoso” Congreso del Trabajo lanzó la circular con la convocatoria a todas sus organizaciones, para concentrarse desde las 7:00 horas en la Plaza de la Constitución, frente a Palacio Nacional, en espera de que a más tardar el viernes, Presidencia de la República les confirmara la invitación a su tradicional visita a Los Pinos, para celebrar a puerta cerrada con el titular del Ejecutivo la gesta cívica de los Mártires de Chicago, Río Blanco y Cananea.

Más información: 

Casi a “control remoto”, su incipiente presidente, Carlos Aceves Del Olmo --quien no se ha presentado una sola vez en las viejas y descuidadas instalaciones del organismo  cúpula desde que asumió el cargo--, el CT organizó el 131 Aniversario del Día del Trabajo.

De acuerdo a la circular emitida, más de 50 mil trabajadores de las 54 organizaciones que integran el movimiento obrero oficial, están citados a partir de las 7:00 horas en la plancha del Zócalo, para iniciar el evento al filo de las nueve de la mañana, con duración de apenas 45 minutos y con la participación de tres oradores.

El mayor contingente estará integrado por los sindicatos cetemistas, pese a las largas ausencias de su dirigente nacional Aceves del Olmo, debido a su precaria salud que, incluso, ha propiciado que en estos momentos no haya Presidencia del CT, pues las oficinas correspondientes permanecen vacías y como mudos testigos de las remodelaciones a “cuenta gotas”, que se realizan en el sexto piso del derruido inmueble.

El abandono y la desarticulación del edificio, con solo dos de los tres elevadores funcionando, aunque ya al corriente en sus pagos del servicio de luz y en la nómina de sus trabajadores –según su Oficilía Mayor--, es reflejo del clima en general prevaleciente en el “movimiento obrero organizado”, pues las instalaciones centrales de sus organizaciones más grandes, la CTM y la FSTSE son vistos como dos enormes “elefantes blancos”, atrapados en la corrupción e inacción.

Empero, mañana 1 de Mayo saldrán de sus desoladas y oscuras centrales, para encabezar la concentración en la Plaza de la Construcción, donde desde hace 23 años no acompaña ningún Presidente de la República a la parada obrera. Ahí, aseguran, estarán con la demanda de un nuevo aumento salarial a los mínimos y más empleos, pero sin reclamos o protestas contra la política social y económica del Gobierno federal.

Arriba de un templete con más de 250 secretarios generales de los sindicatos del movimiento oficial, estarán encabezados por Carlos Aceves del Olmo. Los principales oradores serán de la CTM y CROM, así como de organizaciones sindicales del Estado de México.

Entre ellos, se espera ver al ya infaltable secretario general de los trabajadores de Bimbo, Gerardo Cortés, principal subvencionista  de la CTM y vicepresidente del CT; el subsecretario del transporte, Juan Carlos Flores, obsesionado en operar “golpes bajos” contra su jefe y secretario del transporte en la central, Juan Carlos Velasco, para apoderarse de la cartera, y la camarilla de “golpeadores” y “guaruras”, que el dirigente del Chrysler, Hugo  Días lleva a todos los eventos para que cuiden a la dirigencia cetemista de los trabajadores o reporteros “incomodos”.

Dirigentes cetemistas comentan que la falta de control en la máxima central obrera del país ha llegado a grado tal, que se ha propiciado la infiltración de vivales, como un fotógrafo de nombre Felipe León, que asegura tener influencia entre los representantes de los medios para frenar cualquier ataque periodístico, y ya han sorprendido a dirigentes incautos como el recién reelecto secretario general del sindicato azucarero, Adrián Sánchez Vargas, y al propio Flores Flores.

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También tienen confirmada su presencia celebres personajes  como el eterno dirigente del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros, Víctor Flores Morales, investigado y acusado de defraudar con un fideicomiso a trabajadores de su gremio, así como los secretarios generales de la COR, Reyes Soberanis; Rafael Riva Palacio Pontones, del Sindicato del Infonavit; de la CROM, Rodolfo González, y Antonio Reyes, del Sindicato del Instituto Fonacot.

En la concentración no faltarán el secretario de Acción Política del CEN cetemista, Fernando Salgado, considerado como el brazo derecho de Aceves Del Olmo; el secretario del Trabajo, José Luis Carazo, y el de Bienestar, Abelardo Carrillo Zavala, entre otros. Pero el movimiento obrero organizado, seguirá añorando a Fidel Velázquez.

Según voceros, la CTM trabajaba en un posicionamiento sobre los fondos de retiro y las pensiones de los trabajadores, y no se descartan pronunciamientos frente a la situación que padecen en estos días los mexicanos que trabajan en Estados Unidos y están amenazados de ser deportados, debido a la política antiinmigrante de Donald Trump. (Continuará)