/ miércoles 28 de septiembre de 2016

La familia, núcleo básico de la sociedad

Y es que recordando a William Ross Wallace “La mano que mece la cuna es la mano que gobierna el mundo”, la familia sigue siendo también en México el núcleo básico de la sociedad, el punto de partida de las vidas, su nutriente.

Solo hay que ver los números para sopesar su importancia actual. Los resultados de la Encuesta Nacional de Familia,un estudio del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, arrojó que ocho de cada diez entrevistados (79.2%) que vivieron su infancia siendo parte de una familia, fueron felices o muy felices.

La antítesis es que únicamente 31.3 por ciento de los que no eran parte de una familia, dijo ser feliz o muy feliz.

La conformación es importante, ante lo cual de las personas que vivieron su infancia dentro de una familia y que contestaron haber sido muy felices, 32.3 por ciento tenían como jefe de hogar a su padre; 17.2 por ciento a su madre, 14.6 por ciento a su abuelo o abuela y 32.2 por ciento a ambos padres.

Parametría por su parte, informa el Instituto Belisario Domínguez del senado de la República en Visor Ciudadano número 47 de septiembre de 2016, señala que la familia y las amistades son las instituciónes que goza de mayor confianza por parte de los ciudadanos con 85 por ciento de respuestas de mucha o algo de confianza.

El comentario al respecto es que tal porcentaje supera a la Marina (67 por ciento), la iglesia católica (63 por ciento), los maestros (63por ceinto), el Ejército (61 por ciento), entre otras instituciones.

Hay otros porcentajes: Más de la mitad de los encuestados (54 por ciento) manifestó tener mucha confianza en la familia. Tres de cada diez (31 por ciento) mencionaron que algo, en tanto, 9 por ciento dijo tener poca confianza y 5 por ciento nada de confianza.

Familia sí, ¿pero, qué tipo de familia? He ahí el meollo de la profunda polarización de nuestros tiempos mexicanos. Mas el estudio del IIJ ofrece cierta claridad:

“En cuanto a la percepción de las familias formadas por parejas conyugales del mismo sexo, 23.8 por ciento respondió que era aceptable; 25.5 por ciento inaceptable y 46.5 por ciento que es la decisión de cada quien y debe respetarse”.

En el trabajo del Instituto de Investigaciones Jurídicas los resultados indican que sólo 28.4 por ciento de los encuestados contestó que tener hijos es la principal razón para formar una familia. 27.6 por ciento respondió “tener compañía”; 24.2 por ciento por amor; 9.4 por ciento por apoyo a sus miembros y 8.9 por ciento por estabilidad económica, entre otras respuestas.

Y vea usted un reflejo de los tiempos que corren: Las principales razones por las cuales el padre o la madre no vivían en familia eran, entre otras, porque la madre del encuestado era madre soltera (35.9 por ciento); porque eran huérfanos de padre o madre o ambos progenitores (16 por ciento); porque los abandonó su padre (23.4 por ciento); porque su padre vivía por trabajo en otro lugar (10.8 por ciento); y porque su madre vivía por trabajo en otro lugar (2.6 por ciento).

Pero… Siete de cada diez entrevistados consideran que la familia es un apoyo para lograr lo que se han propuesto en la vida. UN CÚMULO DE INICIATIVAS

En la LXIII Legislatura del Senado de la República, se han presentado 113 iniciativas relacionadas con el tema de familia. De estas, 90 están pendientes en Comisiones de Cámara de origen, 13 fueron retiradas, ocho fueron dictaminadas en sentido negativo y una enviada a turno de Cámara revisora.

Son varias para proteger y garantizar los derechos y el bienestar de los adultos mayores; ampliar las atribuciones de las asociaciones de padres de familia (pendiente); establecer que las madres solteras jefas de familia, cuyo ingreso mensual total sea inferior a siete veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA), no pagarán ISR por los ingresos que obtengan (pendiente); expedir la normatividad enfocada a fomentar el empleo de medio tiempo a las madres solteras jefas de familia (pendiente en comisiones); establecer mecanismos para ejercer el derecho a ser adoptado, adoptar y a ceder a una persona en adopción (pendiente también); y establecer que las acciones de anticoncepción que realicen las instituciones de salud tendrán carácter prioritario, particularmente, para la prevención del embarazo en adolescentes y en otras mujeres con alto riesgo obstétrico (pendiente).

También fueron presentadas entre otras:

Establecer mecanismos para garantizar los derechos de hombres solos que sean padres de familia. Para ello propone: 1) indicar que los hombres solos, viudos o abandonados que sean padres y tengan a su cargo a un infante tendrán derecho a la asistencia social; y, 2) determinar que las acciones afirmativas serán prioritariamente aplicables hacia los padres solos; medidas para garantizar el derecho de niños y niñas a vivir en familia. Para ello propone indicar que el juez o la autoridad ejecutora competente podrá disponer para la madre reclusa las medidas alternativas establecidas en las normas correspondientes para cumplir la sentencia, siempre y cuando esta determinación no sea contraria al interés superior de la niñez y crear la Comisión ordinaria de la Familia, la No Violencia y la No Discriminación de la Cámara de Diputados.

Otras más son (entre otras):

Fortalecer la figura del matrimonio y la familia tradicional. Entre lo propuesto, destaca: 1) señalar que la familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y debe ser protegida y apoyada por la sociedad y el Estado; 2) reconocer el derecho del varón y de la mujer a contraer matrimonio y a fundar una familia bajo su pleno consentimiento; 3) considerar al matrimonio como una institución de interés público; 4) establecer que en todas las decisiones y actuaciones del Estado se velará por el desarrollo integral de la familia y cumplirá con el principio del interés superior de la niñez, garantizando de manera plena sus derechos; y, 5) garantizar el derecho de los niños a crecer en una familia, bajo el cuidado y protección de su padre y madre y, en caso de orfandad, se deberá asegurar su cuidado y protección por padres adoptivos y precisar que las niñas y los niños tienen el derecho a tener una familia y a la sana convivencia con ella, siendo obligación de las familias y los padres el preservar el cumplimiento de derechos y principios de organización y desarrollo familiar.

Algunas más son:

Establecer que para contraer matrimonio los contrayentes necesitan haber cumplido 18 años de edad. Asimismo, propone sustituir al Jefe de Gobierno del D.F y a los delegados por jueces de lo familiar, como aquellos que puedan conceder dispensas de edad, por causas graves y justificadas, hasta un mínimo de 16 años para ambos contrayentes; regular el procedimiento de adopción. Para ello propone: 1) indicar que la adopción será el procedimiento enfocado a fortalecer a la familia; 2) referir que los tres órdenes de gobierno establecerán, en base a criterios científicos, los procedimientos para hacerla efectiva en los términos de la legislación general que deberá expedir el Congreso; 2) enlistar los elementos mínimos que deberá contener la legislación referida; y, 3) facultar al Congreso para expedir leyes en la materia.

Además:

Sancionar al que, sin causa justificada, realice actos orientados a obstaculizar o impedir la convivencia de los hijos con uno o ambos padres, esté o no emparentado con éstos. Entre lo propuesto, destaca: 1) indicar que dicha conducta se equiparará a la violencia familiar y se sancionará con seis meses a cuatro años de prisión; y, 2) señalar que el MP deberá i) exhortar al probable responsable para que se abstenga de cualquier conducta que pudiere resultar ofensiva para la víctima; ii) acordar las medidas preventivas necesarias para salvaguardar la integridad física o psíquica de la misma; y, iii) solicitar las medidas precautorias que considere pertinentes.

Y es que recordando a William Ross Wallace “La mano que mece la cuna es la mano que gobierna el mundo”, la familia sigue siendo también en México el núcleo básico de la sociedad, el punto de partida de las vidas, su nutriente.

Solo hay que ver los números para sopesar su importancia actual. Los resultados de la Encuesta Nacional de Familia,un estudio del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, arrojó que ocho de cada diez entrevistados (79.2%) que vivieron su infancia siendo parte de una familia, fueron felices o muy felices.

La antítesis es que únicamente 31.3 por ciento de los que no eran parte de una familia, dijo ser feliz o muy feliz.

La conformación es importante, ante lo cual de las personas que vivieron su infancia dentro de una familia y que contestaron haber sido muy felices, 32.3 por ciento tenían como jefe de hogar a su padre; 17.2 por ciento a su madre, 14.6 por ciento a su abuelo o abuela y 32.2 por ciento a ambos padres.

Parametría por su parte, informa el Instituto Belisario Domínguez del senado de la República en Visor Ciudadano número 47 de septiembre de 2016, señala que la familia y las amistades son las instituciónes que goza de mayor confianza por parte de los ciudadanos con 85 por ciento de respuestas de mucha o algo de confianza.

El comentario al respecto es que tal porcentaje supera a la Marina (67 por ciento), la iglesia católica (63 por ciento), los maestros (63por ceinto), el Ejército (61 por ciento), entre otras instituciones.

Hay otros porcentajes: Más de la mitad de los encuestados (54 por ciento) manifestó tener mucha confianza en la familia. Tres de cada diez (31 por ciento) mencionaron que algo, en tanto, 9 por ciento dijo tener poca confianza y 5 por ciento nada de confianza.

Familia sí, ¿pero, qué tipo de familia? He ahí el meollo de la profunda polarización de nuestros tiempos mexicanos. Mas el estudio del IIJ ofrece cierta claridad:

“En cuanto a la percepción de las familias formadas por parejas conyugales del mismo sexo, 23.8 por ciento respondió que era aceptable; 25.5 por ciento inaceptable y 46.5 por ciento que es la decisión de cada quien y debe respetarse”.

En el trabajo del Instituto de Investigaciones Jurídicas los resultados indican que sólo 28.4 por ciento de los encuestados contestó que tener hijos es la principal razón para formar una familia. 27.6 por ciento respondió “tener compañía”; 24.2 por ciento por amor; 9.4 por ciento por apoyo a sus miembros y 8.9 por ciento por estabilidad económica, entre otras respuestas.

Y vea usted un reflejo de los tiempos que corren: Las principales razones por las cuales el padre o la madre no vivían en familia eran, entre otras, porque la madre del encuestado era madre soltera (35.9 por ciento); porque eran huérfanos de padre o madre o ambos progenitores (16 por ciento); porque los abandonó su padre (23.4 por ciento); porque su padre vivía por trabajo en otro lugar (10.8 por ciento); y porque su madre vivía por trabajo en otro lugar (2.6 por ciento).

Pero… Siete de cada diez entrevistados consideran que la familia es un apoyo para lograr lo que se han propuesto en la vida. UN CÚMULO DE INICIATIVAS

En la LXIII Legislatura del Senado de la República, se han presentado 113 iniciativas relacionadas con el tema de familia. De estas, 90 están pendientes en Comisiones de Cámara de origen, 13 fueron retiradas, ocho fueron dictaminadas en sentido negativo y una enviada a turno de Cámara revisora.

Son varias para proteger y garantizar los derechos y el bienestar de los adultos mayores; ampliar las atribuciones de las asociaciones de padres de familia (pendiente); establecer que las madres solteras jefas de familia, cuyo ingreso mensual total sea inferior a siete veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA), no pagarán ISR por los ingresos que obtengan (pendiente); expedir la normatividad enfocada a fomentar el empleo de medio tiempo a las madres solteras jefas de familia (pendiente en comisiones); establecer mecanismos para ejercer el derecho a ser adoptado, adoptar y a ceder a una persona en adopción (pendiente también); y establecer que las acciones de anticoncepción que realicen las instituciones de salud tendrán carácter prioritario, particularmente, para la prevención del embarazo en adolescentes y en otras mujeres con alto riesgo obstétrico (pendiente).

También fueron presentadas entre otras:

Establecer mecanismos para garantizar los derechos de hombres solos que sean padres de familia. Para ello propone: 1) indicar que los hombres solos, viudos o abandonados que sean padres y tengan a su cargo a un infante tendrán derecho a la asistencia social; y, 2) determinar que las acciones afirmativas serán prioritariamente aplicables hacia los padres solos; medidas para garantizar el derecho de niños y niñas a vivir en familia. Para ello propone indicar que el juez o la autoridad ejecutora competente podrá disponer para la madre reclusa las medidas alternativas establecidas en las normas correspondientes para cumplir la sentencia, siempre y cuando esta determinación no sea contraria al interés superior de la niñez y crear la Comisión ordinaria de la Familia, la No Violencia y la No Discriminación de la Cámara de Diputados.

Otras más son (entre otras):

Fortalecer la figura del matrimonio y la familia tradicional. Entre lo propuesto, destaca: 1) señalar que la familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y debe ser protegida y apoyada por la sociedad y el Estado; 2) reconocer el derecho del varón y de la mujer a contraer matrimonio y a fundar una familia bajo su pleno consentimiento; 3) considerar al matrimonio como una institución de interés público; 4) establecer que en todas las decisiones y actuaciones del Estado se velará por el desarrollo integral de la familia y cumplirá con el principio del interés superior de la niñez, garantizando de manera plena sus derechos; y, 5) garantizar el derecho de los niños a crecer en una familia, bajo el cuidado y protección de su padre y madre y, en caso de orfandad, se deberá asegurar su cuidado y protección por padres adoptivos y precisar que las niñas y los niños tienen el derecho a tener una familia y a la sana convivencia con ella, siendo obligación de las familias y los padres el preservar el cumplimiento de derechos y principios de organización y desarrollo familiar.

Algunas más son:

Establecer que para contraer matrimonio los contrayentes necesitan haber cumplido 18 años de edad. Asimismo, propone sustituir al Jefe de Gobierno del D.F y a los delegados por jueces de lo familiar, como aquellos que puedan conceder dispensas de edad, por causas graves y justificadas, hasta un mínimo de 16 años para ambos contrayentes; regular el procedimiento de adopción. Para ello propone: 1) indicar que la adopción será el procedimiento enfocado a fortalecer a la familia; 2) referir que los tres órdenes de gobierno establecerán, en base a criterios científicos, los procedimientos para hacerla efectiva en los términos de la legislación general que deberá expedir el Congreso; 2) enlistar los elementos mínimos que deberá contener la legislación referida; y, 3) facultar al Congreso para expedir leyes en la materia.

Además:

Sancionar al que, sin causa justificada, realice actos orientados a obstaculizar o impedir la convivencia de los hijos con uno o ambos padres, esté o no emparentado con éstos. Entre lo propuesto, destaca: 1) indicar que dicha conducta se equiparará a la violencia familiar y se sancionará con seis meses a cuatro años de prisión; y, 2) señalar que el MP deberá i) exhortar al probable responsable para que se abstenga de cualquier conducta que pudiere resultar ofensiva para la víctima; ii) acordar las medidas preventivas necesarias para salvaguardar la integridad física o psíquica de la misma; y, iii) solicitar las medidas precautorias que considere pertinentes.