/ viernes 11 de agosto de 2017

Aumenta violencia pese a inversión en seguridad

Dalia Toledo, coordinadora de Seguridad Pública de Ethos, advirtió que la  violencia en México va en aumento a pesar de que el gasto en seguridad interior creció 61% entre 2008 y 2015, pasando de invertir 27 mil 259 millones de pesos  a 43 mil 957 millones de pesos, lo que representa el 1.4% del gasto total del gobierno federal.

“A partir del 2014 el número de homicidios ha aumentado, tan solo entre 2010 y 2016 Colima, Zacatecas y Baja California Sur registraron los mayores incrementos en su tasa de homicidios, lo que ubica a nuestro país en uno de los más violentos del mundo, con 15.7 homicidios por cada 100 mil habitantes”, aseguró Toledo.

En conferencia de medios, Toledo indicó que en nuestro país solo uno de cada 10 delitos cometidos se registra, las razones: ineficiencia y desconfianza en las instituciones que los persiguen y castigan.

Refiere que la mayor parte de los recursos federales en seguridad interior se invierten en la policía. “La inversión de los últimos años ha permitido incrementar el número de elementos policiacos, no obstante, sus capacidades de persecución y prevención siguen siendo limitadas. Particularmente, la Policía Federal creció de 11 mil 663 elementos en 2006 a 43 mil 724 en 2015 (incrementó 275%), mientras que el salario promedio pasó de 15 mil 817 pesos en 2010 a 20 mil 552 en 2015 (30% más)”.

La especialista refiere que con la desaparición del Programa Nacional de Prevención del Delito (Pronapred), las acciones de prevención recaen únicamente en las secretarías federales, quienes de acuerdo con el Anexo 19 del Presupuesto de Egresos de la Federación 2017, ejercen 139 mil 152 millones de pesos en la materia (2.8% del presupuesto total del gobierno federal). 

“No obstante, el análisis muestra que hay algunas actividades cuya relación con la prevención del delito no es clara, así como tampoco se dilucida si fueron pensadas y diseñadas para prevenir el delito o sólo se trata de actividades que ya realizaban las dependencias federales y que fueron reetiquetadas como gasto en prevención”, afirmó la especialista.

Dalia Toledo, coordinadora de Seguridad Pública de Ethos, advirtió que la  violencia en México va en aumento a pesar de que el gasto en seguridad interior creció 61% entre 2008 y 2015, pasando de invertir 27 mil 259 millones de pesos  a 43 mil 957 millones de pesos, lo que representa el 1.4% del gasto total del gobierno federal.

“A partir del 2014 el número de homicidios ha aumentado, tan solo entre 2010 y 2016 Colima, Zacatecas y Baja California Sur registraron los mayores incrementos en su tasa de homicidios, lo que ubica a nuestro país en uno de los más violentos del mundo, con 15.7 homicidios por cada 100 mil habitantes”, aseguró Toledo.

En conferencia de medios, Toledo indicó que en nuestro país solo uno de cada 10 delitos cometidos se registra, las razones: ineficiencia y desconfianza en las instituciones que los persiguen y castigan.

Refiere que la mayor parte de los recursos federales en seguridad interior se invierten en la policía. “La inversión de los últimos años ha permitido incrementar el número de elementos policiacos, no obstante, sus capacidades de persecución y prevención siguen siendo limitadas. Particularmente, la Policía Federal creció de 11 mil 663 elementos en 2006 a 43 mil 724 en 2015 (incrementó 275%), mientras que el salario promedio pasó de 15 mil 817 pesos en 2010 a 20 mil 552 en 2015 (30% más)”.

La especialista refiere que con la desaparición del Programa Nacional de Prevención del Delito (Pronapred), las acciones de prevención recaen únicamente en las secretarías federales, quienes de acuerdo con el Anexo 19 del Presupuesto de Egresos de la Federación 2017, ejercen 139 mil 152 millones de pesos en la materia (2.8% del presupuesto total del gobierno federal). 

“No obstante, el análisis muestra que hay algunas actividades cuya relación con la prevención del delito no es clara, así como tampoco se dilucida si fueron pensadas y diseñadas para prevenir el delito o sólo se trata de actividades que ya realizaban las dependencias federales y que fueron reetiquetadas como gasto en prevención”, afirmó la especialista.