/ sábado 6 de mayo de 2017

Nuevos santos para los criminales mexicanos

Los recientes enfrentamientos del Ejército y las policías con los huachicoleros poblanos trajeron a colación los “santos” presuntamente protectores de los delincuentes, pero en esta ocasión no hubo milagro, al caer abatidos varios de sus seguidores. Falló.

Así como el Santo Niño de Atocha porta un traje de peregrino y en la mano derecha lleva un bastón con una vasija de agua, mientras en la izquierda porta una pequeña canasta, “El Santo Niño Huachicolero” en una mano tiene un bidón, en la otra una manguera y está rodeado de barriles. Pero esta copia, igual que su modelo, también viste traje largo con capa y cuello de encaje.

Es el tercer "santo" creado por los delincuentes mexicanos.

El primer "santo" (de acuerdo al año de surgimiento) fue Jesús Malverde, venerado en Badiraguato y Culiacán, Sinaloa, capital en la cual se encuentra una "capilla" en honor del "Santo de los narcos". El segundo, es "La Santa Muerte", utilizada como fetiche de buena suerte por cualquier delincuente y el tercero, el de más reciente creación es el "Santo Niño Huachicolero", cuya "capilla" se ubica en el poblado de Palmar de Bravo, Puebla.

A finales del siglo XIX surgió Malverde, a imagen y semejanza de Robin Hood, es decir un "bandido romántico" que robaba a los ricos para darle a los pobres. Se le atribuyen hechos heroicos en defensa de los desprotegidos. Cuando lo atraparon se colgó de una rama de Mezquite en las afueras de Culiacán. La capilla se encuentra en esa capital de la entidad.

Foto: Archivo Cuartoscuro

Dicen que el culto a la Santa Muerte "apareció en Hidalgo, en 1965. Y está arraigado en el Estado de México, Guerrero, Veracruz, Tamaulipas, Campeche, Morelos y el Distrito Federal. Últimamente en Nuevo León, Chihuahua y Tamaulipas. La Santa en México ha tomado vuelo y se encumbra a las alturas de la Virgen sagrada de Guadalupe".

El planteamiento es de Sandra Alejandra Araujo Peña, Marisela Barbosa Ramírez, Susana Falcón Galván. Aurea García Ortiz y Carlos Uribe Ordaz, investigación realizada para la Universidad de Londres, denominada "El Culto a la Santa Muerte un Estudio Descriptivo".

Otros señalamientos son: "Inicialmente su devoción era exclusiva de criminales, incluyendo contrabandistas, pandilleros, ladrones y prostitutas, quienes suelen hacerle peticiones, tales como el librarles de las balas de la policía o de cualquier otro mal, por ejemplo, la cárcel.

Foto: Archivo Cuartoscuro

"Contradictoriamente, es fácil encontrar devotos del otro lado de la ley, entre ellos militares y policías, quienes piden una bendición para su pistola y sus balas. Incluso, la devoción a 'La Flaca' se ha convertido en algo popular dentro de la elite política y empresarial. Aquellos que acuden a su altar la veneran como si fuese una santa, persignándose y rezándole para que se cumplan sus peticiones". La describen…

"Con ropaje elegantemente decorado y del tamaño de una persona, la imagen de la Santa Niña Blanca muestra su guadaña mientras sostiene al mundo sobre la palma de la mano izquierda, en una vitrina colocada en la entrada de la Parroquia de la Misericordia, ubicada en la colonia Morelos".

Los recientes enfrentamientos del Ejército y las policías con los huachicoleros poblanos trajeron a colación los “santos” presuntamente protectores de los delincuentes, pero en esta ocasión no hubo milagro, al caer abatidos varios de sus seguidores. Falló.

Así como el Santo Niño de Atocha porta un traje de peregrino y en la mano derecha lleva un bastón con una vasija de agua, mientras en la izquierda porta una pequeña canasta, “El Santo Niño Huachicolero” en una mano tiene un bidón, en la otra una manguera y está rodeado de barriles. Pero esta copia, igual que su modelo, también viste traje largo con capa y cuello de encaje.

Es el tercer "santo" creado por los delincuentes mexicanos.

El primer "santo" (de acuerdo al año de surgimiento) fue Jesús Malverde, venerado en Badiraguato y Culiacán, Sinaloa, capital en la cual se encuentra una "capilla" en honor del "Santo de los narcos". El segundo, es "La Santa Muerte", utilizada como fetiche de buena suerte por cualquier delincuente y el tercero, el de más reciente creación es el "Santo Niño Huachicolero", cuya "capilla" se ubica en el poblado de Palmar de Bravo, Puebla.

A finales del siglo XIX surgió Malverde, a imagen y semejanza de Robin Hood, es decir un "bandido romántico" que robaba a los ricos para darle a los pobres. Se le atribuyen hechos heroicos en defensa de los desprotegidos. Cuando lo atraparon se colgó de una rama de Mezquite en las afueras de Culiacán. La capilla se encuentra en esa capital de la entidad.

Foto: Archivo Cuartoscuro

Dicen que el culto a la Santa Muerte "apareció en Hidalgo, en 1965. Y está arraigado en el Estado de México, Guerrero, Veracruz, Tamaulipas, Campeche, Morelos y el Distrito Federal. Últimamente en Nuevo León, Chihuahua y Tamaulipas. La Santa en México ha tomado vuelo y se encumbra a las alturas de la Virgen sagrada de Guadalupe".

El planteamiento es de Sandra Alejandra Araujo Peña, Marisela Barbosa Ramírez, Susana Falcón Galván. Aurea García Ortiz y Carlos Uribe Ordaz, investigación realizada para la Universidad de Londres, denominada "El Culto a la Santa Muerte un Estudio Descriptivo".

Otros señalamientos son: "Inicialmente su devoción era exclusiva de criminales, incluyendo contrabandistas, pandilleros, ladrones y prostitutas, quienes suelen hacerle peticiones, tales como el librarles de las balas de la policía o de cualquier otro mal, por ejemplo, la cárcel.

Foto: Archivo Cuartoscuro

"Contradictoriamente, es fácil encontrar devotos del otro lado de la ley, entre ellos militares y policías, quienes piden una bendición para su pistola y sus balas. Incluso, la devoción a 'La Flaca' se ha convertido en algo popular dentro de la elite política y empresarial. Aquellos que acuden a su altar la veneran como si fuese una santa, persignándose y rezándole para que se cumplan sus peticiones". La describen…

"Con ropaje elegantemente decorado y del tamaño de una persona, la imagen de la Santa Niña Blanca muestra su guadaña mientras sostiene al mundo sobre la palma de la mano izquierda, en una vitrina colocada en la entrada de la Parroquia de la Misericordia, ubicada en la colonia Morelos".