/ jueves 3 de marzo de 2016

700 mde desbloquea la UE para ayudar a los refugiados en Grecia y otros países

Carlos Siula / El Sol de México

Corresponsal PARÍS, Francia. (OEM-Informex).- La Unión Europea (UE) desbloqueó ayer un programa de 700 millones de euros en tres años para ayudar a Grecia y a otros países de la región a hacer frente a la llegada masiva de refugiados a fin de evitar que esa situación se convierta en una crisis humanitaria de proporciones dantescas.

“La cantidad de migrantes que llega a Grecia no cesa de aumentar, lo que incrementa proporcionalmente las necesidades humanitarias. Y todo esto sucede en Europa”, explicó el comisario para la Ayuda Humanitaria de la UE, Christos Stylianides. Más directo, otro funcionario europeo resumió el objetivo: “Queremos evitar que Grecia se transforme en un nuevo Líbano”.

Las organizaciones humanitarias calculan que cada 24 horas desembarcan unos dos mil nuevos refugiados que llegan a las islas griegas a través del mar Egeo, procedentes de las costas turcas. El gran problema es que su tránsito hacia el norte, por la ruta de los Balcanes, se realiza a un ritmo mucho más lento.

Esa situación terminó por convertir a Grecia en un cuello de botella, donde se encuentran actualmente bloqueadas por lo menos 20 mil personas y se teme que en las próximas semana esa cantidad aumente a 70 mil.

Los fondos aprobados por la Comisión Europea, órgano ejecutivo de la UE, serán destinados en forma prioritaria a los países que necesitan ayuda inmediata para albergar a “grandes cantidades de refugiados”.

Los primeros 300 millones de euros serán desbloqueados “lo antes posible”, según Bruselas. Además, se creará un presupuesto suplementario de 200 millones de euros tanto para 2017 como 2018. Para entrar en vigor, la propuesta ha de ser aprobada por los países miembros y el Parlamento Europeo.

“No se puede perder tiempo. Es preciso desplegar todos los medios posibles para evitar el sufrimiento humano dentro de nuestras fronteras”, insistió el comisario Stylianides.

La situación llegó a un punto crítico en el límite de Grecia con Macedonia. Entre 10 mil y 12 mil personas permanecen inmovilizadas en el lado griego de la frontera, según cálculos de la prensa de Atenas. Los refugiados permanecen a pocos metros del paso fronterizo de Idomeni esperando el momento de poder continuar viaje hacia Europa Central por la ruta de los Balcanes.

Ese puesto de control permanece prácticamente cerrado desde el fin de semana pasado. Ayer, la policía de Macedonia permitió el ingreso al país de solo 200 refugiados procedentes de Siria e Irak.

Los refugiados inmovilizados en el área en torno a Idomeni requieren “asistencia humanitaria inmediata y urgente”, indicó el comisario europeo Stylianides. Los migrantes desesperados golpean a las puertas del centenar de pobladores de esa zona, pidiendo comida y leche para sus niños, según los enviados de la prensa griega.

También existe una situación crítica en la isla de Leros, adonde cada día llegan entre 300 y 500 personas procedentes de Didim, en la costa egea de Turquía. “Debido a la ausencia de morgue en la isla, los cuerpos son depositados en refrigeradores destinados a conservar helados”, explicó uno de los siete mil habitantes de esa isla. “Cuando hay muchos muertos en una semana, la situación se vuelve aterradora”, aseguró.

En Atenas, el Gobierno comenzó a alojar a los migrantes en dos cuarteles militares y en los edificios desafectados del antiguo aeropuerto internacional. Sin instalaciones adecuadas, hombres, mujeres y, sobre todo niños, duermen directamente en el piso. Otro lugar donde la situación es dramática es el puerto del Pireo, donde las organizaciones de ayuda no tienen suficientes alimentos para satisfacer las necesidades básicas de los migrantes.

Alarmado por las proporciones que alcanza esa tragedia, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, reclamó nuevamente la solidaridad de sus socios de la UE: “Tendremos éxito todos juntos o fracasaremos todos juntos”, afirmó.

El único signo positivo en medio de ese drama es que, por primera vez en mucho tiempo, Turquía volvió a recibir una cantidad importante de refugiados que estaban en Grecia. La Comisión Europea calificó ese gesto como una señal de que la colaboración con Turquía “empieza a funcionar”. Más escépticos, algunos especialistas afirman que se trata de una maniobra del presidente turco Recep Tayyip Erdogan en vísperas de la cumbre con la UE prevista para el siete de marzo, que estará consagrada al tema de los refugiados.

Bruselas volverá a solicitar a Ankara mayores esfuerzos para controlar el flujo de migrantes, como había quedado establecido en el acuerdo bilateral del año pasado, para lo cual el Gobierno de Erdogan recibió una compensación de tres mil millones de euros.

Carlos Siula / El Sol de México

Corresponsal PARÍS, Francia. (OEM-Informex).- La Unión Europea (UE) desbloqueó ayer un programa de 700 millones de euros en tres años para ayudar a Grecia y a otros países de la región a hacer frente a la llegada masiva de refugiados a fin de evitar que esa situación se convierta en una crisis humanitaria de proporciones dantescas.

“La cantidad de migrantes que llega a Grecia no cesa de aumentar, lo que incrementa proporcionalmente las necesidades humanitarias. Y todo esto sucede en Europa”, explicó el comisario para la Ayuda Humanitaria de la UE, Christos Stylianides. Más directo, otro funcionario europeo resumió el objetivo: “Queremos evitar que Grecia se transforme en un nuevo Líbano”.

Las organizaciones humanitarias calculan que cada 24 horas desembarcan unos dos mil nuevos refugiados que llegan a las islas griegas a través del mar Egeo, procedentes de las costas turcas. El gran problema es que su tránsito hacia el norte, por la ruta de los Balcanes, se realiza a un ritmo mucho más lento.

Esa situación terminó por convertir a Grecia en un cuello de botella, donde se encuentran actualmente bloqueadas por lo menos 20 mil personas y se teme que en las próximas semana esa cantidad aumente a 70 mil.

Los fondos aprobados por la Comisión Europea, órgano ejecutivo de la UE, serán destinados en forma prioritaria a los países que necesitan ayuda inmediata para albergar a “grandes cantidades de refugiados”.

Los primeros 300 millones de euros serán desbloqueados “lo antes posible”, según Bruselas. Además, se creará un presupuesto suplementario de 200 millones de euros tanto para 2017 como 2018. Para entrar en vigor, la propuesta ha de ser aprobada por los países miembros y el Parlamento Europeo.

“No se puede perder tiempo. Es preciso desplegar todos los medios posibles para evitar el sufrimiento humano dentro de nuestras fronteras”, insistió el comisario Stylianides.

La situación llegó a un punto crítico en el límite de Grecia con Macedonia. Entre 10 mil y 12 mil personas permanecen inmovilizadas en el lado griego de la frontera, según cálculos de la prensa de Atenas. Los refugiados permanecen a pocos metros del paso fronterizo de Idomeni esperando el momento de poder continuar viaje hacia Europa Central por la ruta de los Balcanes.

Ese puesto de control permanece prácticamente cerrado desde el fin de semana pasado. Ayer, la policía de Macedonia permitió el ingreso al país de solo 200 refugiados procedentes de Siria e Irak.

Los refugiados inmovilizados en el área en torno a Idomeni requieren “asistencia humanitaria inmediata y urgente”, indicó el comisario europeo Stylianides. Los migrantes desesperados golpean a las puertas del centenar de pobladores de esa zona, pidiendo comida y leche para sus niños, según los enviados de la prensa griega.

También existe una situación crítica en la isla de Leros, adonde cada día llegan entre 300 y 500 personas procedentes de Didim, en la costa egea de Turquía. “Debido a la ausencia de morgue en la isla, los cuerpos son depositados en refrigeradores destinados a conservar helados”, explicó uno de los siete mil habitantes de esa isla. “Cuando hay muchos muertos en una semana, la situación se vuelve aterradora”, aseguró.

En Atenas, el Gobierno comenzó a alojar a los migrantes en dos cuarteles militares y en los edificios desafectados del antiguo aeropuerto internacional. Sin instalaciones adecuadas, hombres, mujeres y, sobre todo niños, duermen directamente en el piso. Otro lugar donde la situación es dramática es el puerto del Pireo, donde las organizaciones de ayuda no tienen suficientes alimentos para satisfacer las necesidades básicas de los migrantes.

Alarmado por las proporciones que alcanza esa tragedia, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, reclamó nuevamente la solidaridad de sus socios de la UE: “Tendremos éxito todos juntos o fracasaremos todos juntos”, afirmó.

El único signo positivo en medio de ese drama es que, por primera vez en mucho tiempo, Turquía volvió a recibir una cantidad importante de refugiados que estaban en Grecia. La Comisión Europea calificó ese gesto como una señal de que la colaboración con Turquía “empieza a funcionar”. Más escépticos, algunos especialistas afirman que se trata de una maniobra del presidente turco Recep Tayyip Erdogan en vísperas de la cumbre con la UE prevista para el siete de marzo, que estará consagrada al tema de los refugiados.

Bruselas volverá a solicitar a Ankara mayores esfuerzos para controlar el flujo de migrantes, como había quedado establecido en el acuerdo bilateral del año pasado, para lo cual el Gobierno de Erdogan recibió una compensación de tres mil millones de euros.