/ lunes 7 de septiembre de 2015

Afectada por una nueva ola de refugiados, Alemania presiona a la UE

Reuters

BERLÍN/MÚNICH - Alemania, que intenta lidiar con un ingreso récord de personas que buscan asilo, dijo el lunes a sus socios europeos que deben aceptar más refugiados, afirmando que el peso no puede recaer en unos pocos países.

La canciller Angela Merkel, en declaraciones realizadas después de un fin de semana en el que 20.000 inmigrantes llegaron a Alemania desde Hungría en tren, autobús y a pie, describió los eventos de los últimos días como "impresionantes" y trató de asegurar a los ciudadanos germanos que la crisis era manejable.

"Estoy feliz de que Alemania se haya convertido en un país que muchas personas fuera de Alemania ahora asocian con la esperanza", dijo Merkel en una conferencia de prensa en Berlín. "Esto es algo para atesorar cuando miras atrás en nuestra historia", agregó.

Pero ella y su vicecanciller, Sigmar Gabriel, sumaron a su mensaje de optimismo una advertencia a los socios de la Unión Europea que se han resistido a la presión de Berlín, París y Bruselas para acordar cuotas para refugiados que llegan principalmente desde Siria, Irak y Afganistán.

"Lo que no es aceptable según mi visión es que algunas personas estén diciendo que esto no tiene nada que ver con ellos", dijo Merkel. "Eso no funcionará en el largo plazo. Habrá consecuencias aunque no queramos", agregó.

Gabriel dijo que si los países del este de Europa y otras partes continuaban resistiéndose a aceptar su parte justa de refugiados, el régimen de fronteras abiertas del bloque, conocido como Schengen, podría correr peligro.

"Esto podría ser un golpe político dramático para Europa, pero también un golpe económico pesado, también para aquellos países que están diciendo que ahora no quieren ayudar", dijo.

Apenas meses después de que Europa evitó por poco la salida de Grecia de la zona euro, la crisis de los refugiados ha surgido como el principal desafío del bloque, exponiendo sus profundas tensiones.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, tiene previsto difundir sus nuevas propuestas el miércoles sobre cómo distribuir refugiados entre los estados miembros.

Una fuente de la UE dijo a Reuters que bajo este plan, Alemania aceptaría a más de 40.000 personas y Francia a 30.000 entre las 160.000 que la Comisión dice que necesitan ser reubicados desde Italia, Grecia y Hungría, los principales puntos de ingreso a la UE para los refugiados que llegan por tierra y mar.

Las 160.000 personas que Juncker quiere redistribuir dentro de la UE son sólo una fracción de los cientos de miles de refugiados e inmigrantes económicos de Asia, África y Oriente Próximo que han llegado a Europa este año en barcos desvencijados por el mar Mediterráneo o por tierra a través de los Balcanes.

Alemania anunció que permite a los sirios buscar asilo más allá de por dónde entren en la UE, suspendiendo las normas y acelerando el flujo de inmigrantes.

Sólo el mes pasado, más de 100.000 personas en busca de asilo llegaron a Alemania, que se está preparando para recibir 800.000 este año, alrededor del 1 por ciento de su población, en una medida con pocos precedentes para un país occidental importante.

Otros países europeos, como Reino Unido, que estaría excluido del esquema de Juncker, apenas se ha movilizado sobre el tema de los refugiados. Londres ha recibido sólo a 216 sirios bajo un plan especial, mientras otorgó asilo a cerca de 5.000 personas que lograron llegar a la nación por su cuenta durante los cuatro años de guerra civil.

Reuters

BERLÍN/MÚNICH - Alemania, que intenta lidiar con un ingreso récord de personas que buscan asilo, dijo el lunes a sus socios europeos que deben aceptar más refugiados, afirmando que el peso no puede recaer en unos pocos países.

La canciller Angela Merkel, en declaraciones realizadas después de un fin de semana en el que 20.000 inmigrantes llegaron a Alemania desde Hungría en tren, autobús y a pie, describió los eventos de los últimos días como "impresionantes" y trató de asegurar a los ciudadanos germanos que la crisis era manejable.

"Estoy feliz de que Alemania se haya convertido en un país que muchas personas fuera de Alemania ahora asocian con la esperanza", dijo Merkel en una conferencia de prensa en Berlín. "Esto es algo para atesorar cuando miras atrás en nuestra historia", agregó.

Pero ella y su vicecanciller, Sigmar Gabriel, sumaron a su mensaje de optimismo una advertencia a los socios de la Unión Europea que se han resistido a la presión de Berlín, París y Bruselas para acordar cuotas para refugiados que llegan principalmente desde Siria, Irak y Afganistán.

"Lo que no es aceptable según mi visión es que algunas personas estén diciendo que esto no tiene nada que ver con ellos", dijo Merkel. "Eso no funcionará en el largo plazo. Habrá consecuencias aunque no queramos", agregó.

Gabriel dijo que si los países del este de Europa y otras partes continuaban resistiéndose a aceptar su parte justa de refugiados, el régimen de fronteras abiertas del bloque, conocido como Schengen, podría correr peligro.

"Esto podría ser un golpe político dramático para Europa, pero también un golpe económico pesado, también para aquellos países que están diciendo que ahora no quieren ayudar", dijo.

Apenas meses después de que Europa evitó por poco la salida de Grecia de la zona euro, la crisis de los refugiados ha surgido como el principal desafío del bloque, exponiendo sus profundas tensiones.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, tiene previsto difundir sus nuevas propuestas el miércoles sobre cómo distribuir refugiados entre los estados miembros.

Una fuente de la UE dijo a Reuters que bajo este plan, Alemania aceptaría a más de 40.000 personas y Francia a 30.000 entre las 160.000 que la Comisión dice que necesitan ser reubicados desde Italia, Grecia y Hungría, los principales puntos de ingreso a la UE para los refugiados que llegan por tierra y mar.

Las 160.000 personas que Juncker quiere redistribuir dentro de la UE son sólo una fracción de los cientos de miles de refugiados e inmigrantes económicos de Asia, África y Oriente Próximo que han llegado a Europa este año en barcos desvencijados por el mar Mediterráneo o por tierra a través de los Balcanes.

Alemania anunció que permite a los sirios buscar asilo más allá de por dónde entren en la UE, suspendiendo las normas y acelerando el flujo de inmigrantes.

Sólo el mes pasado, más de 100.000 personas en busca de asilo llegaron a Alemania, que se está preparando para recibir 800.000 este año, alrededor del 1 por ciento de su población, en una medida con pocos precedentes para un país occidental importante.

Otros países europeos, como Reino Unido, que estaría excluido del esquema de Juncker, apenas se ha movilizado sobre el tema de los refugiados. Londres ha recibido sólo a 216 sirios bajo un plan especial, mientras otorgó asilo a cerca de 5.000 personas que lograron llegar a la nación por su cuenta durante los cuatro años de guerra civil.