/ miércoles 16 de marzo de 2016

Colombia propone evaluar penas para traficantes de drogas

Bogotá.- Colombia invitó a la comunidad internacional a evaluar medidas diferentes a la prisión para los pequeños cultivadores de hoja de coca, para quienes son descubiertos transportando pequeñas cantidades de droga y para los consumidores.

La Casa de Nariño informó que el ministro de Justicia, Yesid Reyes Alvarado, jefe de la delegación colombiana, hizo este planteamiento en las sesiones de la Comisión de Estupefacientes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que se realizan en Viena.

“Esos son los pequeños eslabones que están llenando las cárceles del mundo, mientras las cabezas del negocio ilegal escapan de los radares de las autoridades”, sostuvo Reyes Alvarado.

Para el gobierno colombiano, en “la mayoría de los casos los eslabones más débiles han sido objeto de la represión por parte del Estado”.

“Estos infractores son más en cantidad que los narcotraficantes de alto nivel y son mucho más fáciles de detener y procesar, pero su encarcelamiento hace una contribución mínima a la interrupción de las actividades de las organizaciones de tráfico de drogas”, señaló.

Reyes Alvarado criticó la desproporcionalidad de las penas impuestas en algunos países a personas que solo son eslabones pequeños en la cadena criminal del narcotráfico, un hecho que calificó como “inadmisible”.

“Un asunto inadmisible para Colombia es que centenares de personas, dentro de los cuales hay decenas de compatriotas, se encuentran en distintas cárceles alrededor del mundo enfrentando cadenas perpetuas o sentencias de muerte por delitos relacionados con drogas”, planteó.

Aseguró que “alrededor de 14 mil 200 connacionales están detenidos en diferentes cárceles del mundo, 128 de ellos pagan cadena perpetua y 15 están condenados a muertes en estos país”.

Estas medidas “no solo carecen de cualquier sentido de proporcionalidad, sino que van en clara contravía de los compromisos adquiridos en el plano de los Derechos Humanos”, precisó el funcionario.

Ante las 53 delegaciones presentes en el periodo 59 de sesiones de la Comisión de Estupefacientes, el ministro colombiano destacó que este flagelo afecta especialmente a las mujeres en América Latina.

Recordó que la población penitenciaria femenina prácticamente se duplicó entre 2006 y 2011, pasando de 40 mil a más de 74 mil, siendo los delitos de drogas la principal causa de las penas.

Manifestó que el enfoque punitivo ha aumentado la vulnerabilidad de los usuarios de drogas, pues los aleja de los servicios de salud, pone en riesgo a quienes utilizan inyectables y criminaliza a los consumidores.

El jefe de la cartera de Justicia también se refirió a los pequeños cultivadores que se involucran en el mercado de las drogas como una forma de subsistencia para sus familias, y señaló que en Colombia 77 por ciento de ellos quiere dejar de cultivar coca.

De acuerdo con el alto funcionario, las medidas penales para este grupo no solo carecen de “cualquier sentido de proporcionalidad”, sino que van en clara contravía de los compromisos adquiridos por Colombia en materia de Derechos Humanos.

Planteó que el tema debe ser discutido formalmente en la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre Drogas, UNGASS 2016.

Reyes Alvarado insistió en que este tipo de medidas no ponen en desventaja al Estado, no envían el mensaje de que las instituciones no están respondiendo con suficiente severidad al crimen y no se hallan fuera de las convenciones y compromisos adquiridos. ||Notimex||

/afa

Bogotá.- Colombia invitó a la comunidad internacional a evaluar medidas diferentes a la prisión para los pequeños cultivadores de hoja de coca, para quienes son descubiertos transportando pequeñas cantidades de droga y para los consumidores.

La Casa de Nariño informó que el ministro de Justicia, Yesid Reyes Alvarado, jefe de la delegación colombiana, hizo este planteamiento en las sesiones de la Comisión de Estupefacientes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que se realizan en Viena.

“Esos son los pequeños eslabones que están llenando las cárceles del mundo, mientras las cabezas del negocio ilegal escapan de los radares de las autoridades”, sostuvo Reyes Alvarado.

Para el gobierno colombiano, en “la mayoría de los casos los eslabones más débiles han sido objeto de la represión por parte del Estado”.

“Estos infractores son más en cantidad que los narcotraficantes de alto nivel y son mucho más fáciles de detener y procesar, pero su encarcelamiento hace una contribución mínima a la interrupción de las actividades de las organizaciones de tráfico de drogas”, señaló.

Reyes Alvarado criticó la desproporcionalidad de las penas impuestas en algunos países a personas que solo son eslabones pequeños en la cadena criminal del narcotráfico, un hecho que calificó como “inadmisible”.

“Un asunto inadmisible para Colombia es que centenares de personas, dentro de los cuales hay decenas de compatriotas, se encuentran en distintas cárceles alrededor del mundo enfrentando cadenas perpetuas o sentencias de muerte por delitos relacionados con drogas”, planteó.

Aseguró que “alrededor de 14 mil 200 connacionales están detenidos en diferentes cárceles del mundo, 128 de ellos pagan cadena perpetua y 15 están condenados a muertes en estos país”.

Estas medidas “no solo carecen de cualquier sentido de proporcionalidad, sino que van en clara contravía de los compromisos adquiridos en el plano de los Derechos Humanos”, precisó el funcionario.

Ante las 53 delegaciones presentes en el periodo 59 de sesiones de la Comisión de Estupefacientes, el ministro colombiano destacó que este flagelo afecta especialmente a las mujeres en América Latina.

Recordó que la población penitenciaria femenina prácticamente se duplicó entre 2006 y 2011, pasando de 40 mil a más de 74 mil, siendo los delitos de drogas la principal causa de las penas.

Manifestó que el enfoque punitivo ha aumentado la vulnerabilidad de los usuarios de drogas, pues los aleja de los servicios de salud, pone en riesgo a quienes utilizan inyectables y criminaliza a los consumidores.

El jefe de la cartera de Justicia también se refirió a los pequeños cultivadores que se involucran en el mercado de las drogas como una forma de subsistencia para sus familias, y señaló que en Colombia 77 por ciento de ellos quiere dejar de cultivar coca.

De acuerdo con el alto funcionario, las medidas penales para este grupo no solo carecen de “cualquier sentido de proporcionalidad”, sino que van en clara contravía de los compromisos adquiridos por Colombia en materia de Derechos Humanos.

Planteó que el tema debe ser discutido formalmente en la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre Drogas, UNGASS 2016.

Reyes Alvarado insistió en que este tipo de medidas no ponen en desventaja al Estado, no envían el mensaje de que las instituciones no están respondiendo con suficiente severidad al crimen y no se hallan fuera de las convenciones y compromisos adquiridos. ||Notimex||

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