/ sábado 5 de septiembre de 2015

Expresidente de Guatemala continuará 5 días más en prisión

GUATEMALA, Guatemala. (Agencias).- El expresidente de Guatemala Otto Pérez Molina, acusado de liderar una red de corrupción aduanera, conocerá su futuro judicial el martes, cuando un juez decida si es necesario que continúe en prisión mientras se determina si se inicia un proceso judicial por su supuesta implicación en "La Línea".

Al menos serán cinco días los que el exmandatario permanecerá retenido en el Centro Militar Matamoros, donde fue trasladado después de que el juez que sigue el proceso, Miguel Ángel Gálvez, resolviera que había riesgo de fuga y que era mejor para su seguridad mientras no se decide su situación legal.

El exjefe de Estado, acusado de los delitos de asociación ilícita, cohecho pasivo y caso especial de defraudación aduanera, llegó temprano a Torre de Tribunales, con el fin de evitar la expectación mediática que surgió tras su arribo a las dependencias del Organismo Judicial.

Durante su primera declaración tras ser imputado, Pérez Molina negó su participación en la estructura criminal que le obligó a dimitir de la Presidencia.

"Quiero decir que no reconozco, niego lo que empezó a decir ayer el Ministerio Público", que le imputó tres delitos por supuestamente ser uno de los líderes de la trama delictiva en el ente recaudador de impuestos.

A juicio del exmandatario "hay mala intención" al quererlo involucrar en la red, y recordó que la decisión de investigar el caso fue el resultado de una reunión que él mantuvo con el titular de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), el jurista colombiano Iván Velásquez.

"Si yo hubiera tenido conocimiento de la red le hubiera dicho (al comisionado) que no estaba interesado" en que se investigara, argumentó.

Pérez Molina, quien dejó de ser presidente de Guatemala después de que el Congreso aceptó la renuncia que presentó para enfrentar a la Justicia, reconoció que es "importante" que se haya descubierto la red y felicitó al Ministerio Público por ello.

"Quiero decirle que no recibí dinero, más bien se hicieron esfuerzos en este Gobierno, y me tocó a mí, para que la recaudación (tributaria) fuese una realidad", agregó.

“No recibí dinero”, dijo el expresidente y general retirado de 64 años, y en defensa de su “integridad” indicó que “El Chapo “, líder del cártel de Sinaloa, le ofreció más de ocho millones de dólares para evitar su captura en 1993 y él no los aceptó.

“El Chapo” fue detenido en 1993 en Guatemala, que lo entregó a México, y se fugó en 2001, por primera vez, de una cárcel de máxima seguridad mexicana. En 2014 volvió a ser detenido, pero hace menos de dos meses se escapó nuevamente.

“Señor juez, le quiero contar que en la década de los 90, yo dirigí una cooperación que permitió capturar al narcotraficante más buscado del mundo”, dijo Pérez Molina, que se negó luego a responder las preguntas de la fiscalía.

“Le puedo decir que el ofrecimiento que tuvimos en ese momento de la captura podría subir diez o quince veces más lo que ahorita me están señalando a mí. Y lo hubiera podido hacer y no lo hice porque no va con mis principios”, señaló.

El exmandatario, señalado de repartirse el 50 por ciento de los sobornos cobrados por la red de corrupción con su exvicepresidenta Roxana Baldetti, dijo que los señalamientos de la Fiscalía en su contra son especulativos e "inconsistentes".

"Yo no voy a poner mi dignidad por ninguna cantidad de dinero", afirmó el expresidente, y rechazó, por enésima ocasión, haber recibido algún beneficio económico de la red.

Según las investigaciones de la Fiscalía y de la CICIG, un organismo de la ONU, la red "La Línea" habría obtenido 28.556.000 quetzales (3.70 millones de dólares) entre mayo de 2014 y abril de 2015.

Después de que Pérez Molina se defendiera, pero sin contestar a las preguntas de la acusación, la Fiscalía, en su alegato fnal, pidió a Gálvez que ligue a proceso al expresidente, ya que a su juicio, se ha podido establecer la vinculación del exmandatario con la estructura con "indicios racionales suficientes".

Según la Fiscalía, Pérez Molina se habría beneficiado de los recursos económicos recaudados por la red de corrupción aduanera, que tenía como jefes operativos al prófugo Juan Carlos Monzón, exsecretario privado de Baldetti.

La petición de la Fiscalía de ligar a proceso a Pérez Molina fue respaldada por la CICIG, que actúa como querellante en el proceso junto a la Contraloría General de Cuentas de la Nación y la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT).

El representante del ente de las Naciones Unidas, Luis Orozco, coincidió en que existen suficientes elementos probatorios.

Manifestó que Pérez Molina "conoció de las actividades realizadas" porque aparece como el "1" en las tablas de soborno y distribución de las ganancias.

GUATEMALA, Guatemala. (Agencias).- El expresidente de Guatemala Otto Pérez Molina, acusado de liderar una red de corrupción aduanera, conocerá su futuro judicial el martes, cuando un juez decida si es necesario que continúe en prisión mientras se determina si se inicia un proceso judicial por su supuesta implicación en "La Línea".

Al menos serán cinco días los que el exmandatario permanecerá retenido en el Centro Militar Matamoros, donde fue trasladado después de que el juez que sigue el proceso, Miguel Ángel Gálvez, resolviera que había riesgo de fuga y que era mejor para su seguridad mientras no se decide su situación legal.

El exjefe de Estado, acusado de los delitos de asociación ilícita, cohecho pasivo y caso especial de defraudación aduanera, llegó temprano a Torre de Tribunales, con el fin de evitar la expectación mediática que surgió tras su arribo a las dependencias del Organismo Judicial.

Durante su primera declaración tras ser imputado, Pérez Molina negó su participación en la estructura criminal que le obligó a dimitir de la Presidencia.

"Quiero decir que no reconozco, niego lo que empezó a decir ayer el Ministerio Público", que le imputó tres delitos por supuestamente ser uno de los líderes de la trama delictiva en el ente recaudador de impuestos.

A juicio del exmandatario "hay mala intención" al quererlo involucrar en la red, y recordó que la decisión de investigar el caso fue el resultado de una reunión que él mantuvo con el titular de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), el jurista colombiano Iván Velásquez.

"Si yo hubiera tenido conocimiento de la red le hubiera dicho (al comisionado) que no estaba interesado" en que se investigara, argumentó.

Pérez Molina, quien dejó de ser presidente de Guatemala después de que el Congreso aceptó la renuncia que presentó para enfrentar a la Justicia, reconoció que es "importante" que se haya descubierto la red y felicitó al Ministerio Público por ello.

"Quiero decirle que no recibí dinero, más bien se hicieron esfuerzos en este Gobierno, y me tocó a mí, para que la recaudación (tributaria) fuese una realidad", agregó.

“No recibí dinero”, dijo el expresidente y general retirado de 64 años, y en defensa de su “integridad” indicó que “El Chapo “, líder del cártel de Sinaloa, le ofreció más de ocho millones de dólares para evitar su captura en 1993 y él no los aceptó.

“El Chapo” fue detenido en 1993 en Guatemala, que lo entregó a México, y se fugó en 2001, por primera vez, de una cárcel de máxima seguridad mexicana. En 2014 volvió a ser detenido, pero hace menos de dos meses se escapó nuevamente.

“Señor juez, le quiero contar que en la década de los 90, yo dirigí una cooperación que permitió capturar al narcotraficante más buscado del mundo”, dijo Pérez Molina, que se negó luego a responder las preguntas de la fiscalía.

“Le puedo decir que el ofrecimiento que tuvimos en ese momento de la captura podría subir diez o quince veces más lo que ahorita me están señalando a mí. Y lo hubiera podido hacer y no lo hice porque no va con mis principios”, señaló.

El exmandatario, señalado de repartirse el 50 por ciento de los sobornos cobrados por la red de corrupción con su exvicepresidenta Roxana Baldetti, dijo que los señalamientos de la Fiscalía en su contra son especulativos e "inconsistentes".

"Yo no voy a poner mi dignidad por ninguna cantidad de dinero", afirmó el expresidente, y rechazó, por enésima ocasión, haber recibido algún beneficio económico de la red.

Según las investigaciones de la Fiscalía y de la CICIG, un organismo de la ONU, la red "La Línea" habría obtenido 28.556.000 quetzales (3.70 millones de dólares) entre mayo de 2014 y abril de 2015.

Después de que Pérez Molina se defendiera, pero sin contestar a las preguntas de la acusación, la Fiscalía, en su alegato fnal, pidió a Gálvez que ligue a proceso al expresidente, ya que a su juicio, se ha podido establecer la vinculación del exmandatario con la estructura con "indicios racionales suficientes".

Según la Fiscalía, Pérez Molina se habría beneficiado de los recursos económicos recaudados por la red de corrupción aduanera, que tenía como jefes operativos al prófugo Juan Carlos Monzón, exsecretario privado de Baldetti.

La petición de la Fiscalía de ligar a proceso a Pérez Molina fue respaldada por la CICIG, que actúa como querellante en el proceso junto a la Contraloría General de Cuentas de la Nación y la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT).

El representante del ente de las Naciones Unidas, Luis Orozco, coincidió en que existen suficientes elementos probatorios.

Manifestó que Pérez Molina "conoció de las actividades realizadas" porque aparece como el "1" en las tablas de soborno y distribución de las ganancias.