/ viernes 24 de febrero de 2017

Extrema derecha en Francia y Holanda causa temor en los mercados

  • Posibles triunfos electorales de Le Pen y Wilders en Francia y Holanda, aunado a una derrota de Angela Merkel en Alemania, provocan inquietud

PARÍS, Francia. (OEM-Informex).- La perspectiva de una victoria de la extrema derecha en las elecciones de Francia y Holanda, y de una derrota de la canciller Angela Merkel en Alemania comienza a provocar fuertes turbulencias en los mercados financieros europeos.

Los inversionistas extranjeros en particular buscan protegerse contra una sorpresa similar a la que se produjo en Gran Bretaña en junio de 2016 con el referéndum sobre el Brexit y luego con el triunfo de Donald Trump en la elección presidencial de Estados Unidos.

“La fluctuación de los electores y la inestabilidad a nivel internacional no contribuyen a serenar a los actores del mercado”, reconoce Marc Fiorentino, que dirige el fondo de inversiones Monfinancier.

Los tres principales motivos de inquietud, en orden de importancia, son una eventual victoria electoral de Marine Le Pen, candidata del Frente Nacional de (FN) de extrema derecha, en la elección presidencial del 23 de abril y 7 de mayo; la posible derrota de la canciller Angela Merkel en las elecciones legislativas de Alemania previstas para septiembre frente al socialdemócrata Martin Shultz; y un triunfo de Geert Wilders, líder del Partido de la Libertad (PVV) en la consulta parlamentaria del 15 de marzo en Holanda.

Marine Le Pen es, sin duda, quien crea mayores preocupaciones, pues su programa económico, decididamente hostil a la Unión Europea (UE), propicia un F≠rexit (ruptura de Francia con la UE), el abandono del euro y el retorno al franco como moneda nacional. “Un escenario de esa índole tendría un impacto mucho más fuerte que el Brexit. El papel de Francia en la zona euro es tan importante que su alejamiento marcaría el estallido de Europa y crearía un efecto dominó en el continente que conduciría a la agonía de la moneda única”, se inquieta Nicolas Forest.

Como responsable de la gestión de obligaciones del gestor de activos Candriam, Forest advierte que desde hace varias semanas existe una “real inquietud de los inversionistas” que están anticipando una eventual victoria de Marine Le Pen. “Las últimas experiencias en el mundo demostraron que todo era posible”, reconoce con filosofía.

Para cubrirse, limitar los riesgos o simplemente especular sobre el estallido de Europa, los inversionistas que operan en Londres tienen un método curioso: para olfatear la tendencia del electorado francés, miran con más atención las apuestas de los bookmakers (casas de apuestas) en Gran Bretaña que los sondeos de opinión. Como el sistema electoral francés de doble vuelta es relativamente incomprensible en el extranjero, prefieren guiarse por la experiencia de los bookmakers.

En un reciente informe confidencial dirigido a sus mejores clientes, el banco francés Société Générale advirtió recientemente contra el riesgo de confiar en el juicio de los bookmakers. “El riesgo de victoria de Marine Le Pen es exagerado”, afirmó en sus conclusiones.

Para los 140 bancos extranjeros instalados en Francia, por el contrario, la posibilidad de un triunfo de la extrema derecha se convirtió en motivo de gran preocupación. Desde Nueva York, Tokio, Londres, Zurich o Pekín, las centrales de esos bancos bombardean diariamente a sus filiales en París con pedidos de previsiones y de elementos de análisis.

“Los anglosajones no comparten esa certeza y temen encontrarse con un cisne negro”, confiesa un alto ejecutivo de un banco norteamericano en Francia. Nassim Nicholas Taleb utilizó esa metáfora en 2007 para definir un suceso atípico -porque nada en el pasado permite imaginar esa posibilidad-, capaz de tener un impacto extremo.

“Los inversionistas de Estados Unidos y Gran Bretaña atribuyen una alta probabilidad al fenómeno Le Pen. En tres meses pasaron de lo inimaginable a un comienzo de probabilidad. En Wall Street y la City esa hipótesis ahora provoca miedo”, afirmó Jerry Mooney, que opera como principal analista de un pool de pequeños bancos estadunidenses e irlandeses.

  • Posibles triunfos electorales de Le Pen y Wilders en Francia y Holanda, aunado a una derrota de Angela Merkel en Alemania, provocan inquietud

PARÍS, Francia. (OEM-Informex).- La perspectiva de una victoria de la extrema derecha en las elecciones de Francia y Holanda, y de una derrota de la canciller Angela Merkel en Alemania comienza a provocar fuertes turbulencias en los mercados financieros europeos.

Los inversionistas extranjeros en particular buscan protegerse contra una sorpresa similar a la que se produjo en Gran Bretaña en junio de 2016 con el referéndum sobre el Brexit y luego con el triunfo de Donald Trump en la elección presidencial de Estados Unidos.

“La fluctuación de los electores y la inestabilidad a nivel internacional no contribuyen a serenar a los actores del mercado”, reconoce Marc Fiorentino, que dirige el fondo de inversiones Monfinancier.

Los tres principales motivos de inquietud, en orden de importancia, son una eventual victoria electoral de Marine Le Pen, candidata del Frente Nacional de (FN) de extrema derecha, en la elección presidencial del 23 de abril y 7 de mayo; la posible derrota de la canciller Angela Merkel en las elecciones legislativas de Alemania previstas para septiembre frente al socialdemócrata Martin Shultz; y un triunfo de Geert Wilders, líder del Partido de la Libertad (PVV) en la consulta parlamentaria del 15 de marzo en Holanda.

Marine Le Pen es, sin duda, quien crea mayores preocupaciones, pues su programa económico, decididamente hostil a la Unión Europea (UE), propicia un F≠rexit (ruptura de Francia con la UE), el abandono del euro y el retorno al franco como moneda nacional. “Un escenario de esa índole tendría un impacto mucho más fuerte que el Brexit. El papel de Francia en la zona euro es tan importante que su alejamiento marcaría el estallido de Europa y crearía un efecto dominó en el continente que conduciría a la agonía de la moneda única”, se inquieta Nicolas Forest.

Como responsable de la gestión de obligaciones del gestor de activos Candriam, Forest advierte que desde hace varias semanas existe una “real inquietud de los inversionistas” que están anticipando una eventual victoria de Marine Le Pen. “Las últimas experiencias en el mundo demostraron que todo era posible”, reconoce con filosofía.

Para cubrirse, limitar los riesgos o simplemente especular sobre el estallido de Europa, los inversionistas que operan en Londres tienen un método curioso: para olfatear la tendencia del electorado francés, miran con más atención las apuestas de los bookmakers (casas de apuestas) en Gran Bretaña que los sondeos de opinión. Como el sistema electoral francés de doble vuelta es relativamente incomprensible en el extranjero, prefieren guiarse por la experiencia de los bookmakers.

En un reciente informe confidencial dirigido a sus mejores clientes, el banco francés Société Générale advirtió recientemente contra el riesgo de confiar en el juicio de los bookmakers. “El riesgo de victoria de Marine Le Pen es exagerado”, afirmó en sus conclusiones.

Para los 140 bancos extranjeros instalados en Francia, por el contrario, la posibilidad de un triunfo de la extrema derecha se convirtió en motivo de gran preocupación. Desde Nueva York, Tokio, Londres, Zurich o Pekín, las centrales de esos bancos bombardean diariamente a sus filiales en París con pedidos de previsiones y de elementos de análisis.

“Los anglosajones no comparten esa certeza y temen encontrarse con un cisne negro”, confiesa un alto ejecutivo de un banco norteamericano en Francia. Nassim Nicholas Taleb utilizó esa metáfora en 2007 para definir un suceso atípico -porque nada en el pasado permite imaginar esa posibilidad-, capaz de tener un impacto extremo.

“Los inversionistas de Estados Unidos y Gran Bretaña atribuyen una alta probabilidad al fenómeno Le Pen. En tres meses pasaron de lo inimaginable a un comienzo de probabilidad. En Wall Street y la City esa hipótesis ahora provoca miedo”, afirmó Jerry Mooney, que opera como principal analista de un pool de pequeños bancos estadunidenses e irlandeses.