/ jueves 12 de noviembre de 2015

Indocumentada mexicana abandona iglesia tras 15 meses de refugiada

Phoenix, Arizona.- Rosa Imelda Robles Loreto, una inmigrante indocumentada mexicana que durante más de un año permaneció refugiada dentro de una iglesia en Tucson, Arizona, para evitar ser deportada, abandonó el santuario tras llegar un acuerdo con las autoridades migratorias.

"Esto es una cosa maravillosa", dijo Robles, al salir de la iglesia Southside Presbyterian la noche del miércoles. Robles, de 42 años, se refugió el 8 de agosto de 2014, luego de que la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) emitiera una orden de deportación.

La orden se originó luego de que la indocumentada fuera detenida por la policía, por una infracción de tránsito al hacer un cambio de carril incorrecto.

Robles salió en libertad tras recibir una orden de deportación que le exigía abandonar el país en agosto de 2014. En vez de trasladarse a México, la madre de dos hijos decidió refugiarse dentro del templo.

Su abogada, Margo Cowan, explicó que se llegó a un acuerdo confidencial con las autoridades federales de inmigración que permite a Robles vivir en Estados Unidos sin temor a la deportación.

"Ella está bien, está protegida y no tiene nada de qué preocuparse", dijo Cowan en declaraciones este jueves al periódico Arizona Daily Sar.

Robles explicó que buscó refugio en la iglesia, porque si hubiera sido deportada, ella no habría podido regresar legalmente a Estados Unidos, donde reside el resto de su familia, a menos que la ley cambie.

La inmigrante, acompañada por su esposo y sus dos hijos, agradecido a quienes la apoyaron a lo largo de los 15 meses que permaneció en el templo, incluyendo a más de nueve mil familias y negocios de Tucson, que colocaron letreros de: “Estamos con Rosa" en sus propiedades.

En los últimos dos años, varias Iglesias de Tucson y Phoenix y otras partes del país han ofrecido asilo a inmigrantes indocumentados que enfrentan el riesgo de ser deportados, en un resurgimiento de lo que fuera el denominado Movimiento Santuario de la década de 1980.

Los templos hacen valer la política del ICE de no ingresar a "escuelas, hospitales e iglesias", para detener a inmigrantes indocumentados. Dichas instalaciones son consideradas por el ICE como “zonas sensibles” en las que tiene prohibido a sus agentes ingresar a realizar aprehensiones.

Dicha política permite a inmigrantes como Robles estar protegidos de manera indefinida, siempre que no abandonen la propiedad de la iglesia.

Las iglesias no proporcionan ninguna protección legal a los inmigrantes, pero al estar en el espacio físico de un templo sí les permite evitar las acciones policiales y de inmigración.

La estrategia inició durante el denominado "Movimiento Santuario" de la década de 1980, cuando cientos de iglesias en todo el país albergaron a inmigrantes que llegaron a Estados Unidos buscando refugio de la violencia y la guerra en Centroamérica. ||Notimex||

/parg

Phoenix, Arizona.- Rosa Imelda Robles Loreto, una inmigrante indocumentada mexicana que durante más de un año permaneció refugiada dentro de una iglesia en Tucson, Arizona, para evitar ser deportada, abandonó el santuario tras llegar un acuerdo con las autoridades migratorias.

"Esto es una cosa maravillosa", dijo Robles, al salir de la iglesia Southside Presbyterian la noche del miércoles. Robles, de 42 años, se refugió el 8 de agosto de 2014, luego de que la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) emitiera una orden de deportación.

La orden se originó luego de que la indocumentada fuera detenida por la policía, por una infracción de tránsito al hacer un cambio de carril incorrecto.

Robles salió en libertad tras recibir una orden de deportación que le exigía abandonar el país en agosto de 2014. En vez de trasladarse a México, la madre de dos hijos decidió refugiarse dentro del templo.

Su abogada, Margo Cowan, explicó que se llegó a un acuerdo confidencial con las autoridades federales de inmigración que permite a Robles vivir en Estados Unidos sin temor a la deportación.

"Ella está bien, está protegida y no tiene nada de qué preocuparse", dijo Cowan en declaraciones este jueves al periódico Arizona Daily Sar.

Robles explicó que buscó refugio en la iglesia, porque si hubiera sido deportada, ella no habría podido regresar legalmente a Estados Unidos, donde reside el resto de su familia, a menos que la ley cambie.

La inmigrante, acompañada por su esposo y sus dos hijos, agradecido a quienes la apoyaron a lo largo de los 15 meses que permaneció en el templo, incluyendo a más de nueve mil familias y negocios de Tucson, que colocaron letreros de: “Estamos con Rosa" en sus propiedades.

En los últimos dos años, varias Iglesias de Tucson y Phoenix y otras partes del país han ofrecido asilo a inmigrantes indocumentados que enfrentan el riesgo de ser deportados, en un resurgimiento de lo que fuera el denominado Movimiento Santuario de la década de 1980.

Los templos hacen valer la política del ICE de no ingresar a "escuelas, hospitales e iglesias", para detener a inmigrantes indocumentados. Dichas instalaciones son consideradas por el ICE como “zonas sensibles” en las que tiene prohibido a sus agentes ingresar a realizar aprehensiones.

Dicha política permite a inmigrantes como Robles estar protegidos de manera indefinida, siempre que no abandonen la propiedad de la iglesia.

Las iglesias no proporcionan ninguna protección legal a los inmigrantes, pero al estar en el espacio físico de un templo sí les permite evitar las acciones policiales y de inmigración.

La estrategia inició durante el denominado "Movimiento Santuario" de la década de 1980, cuando cientos de iglesias en todo el país albergaron a inmigrantes que llegaron a Estados Unidos buscando refugio de la violencia y la guerra en Centroamérica. ||Notimex||

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