/ martes 21 de marzo de 2017

Inmigración y terrorismo ejes del primer debate presidencial en Francia

PARÍS, Francia (OEM-Informex).- La inmigración, el ascenso del Islam y el terrorismo dominaron anoche el primer debate por televisión entre los principales candidatos a la elección presidencial francesa del 23 de abril 7 de mayo.

Se trata del primer debate televisado de la historia política francesa que se realiza antes de la primera vuelta. Hasta ahora ese tipo de duelos se efectuaba solo entre los dos finalistas clasificados para el balotaje.

El encuentro, organizado por la cadena privada TF1 y el canal de noticias LCI, se limitó a los cinco candidatos mejor ubicados en los sondeos de opinión, duró tres horas en horario central y tuvo audiencia récord para este tipo de programas políticos, según las primeras estimaciones.

La discusión, que duró 3.30 horas, incluyó a François Fillon (del partido conservador de derecha Los Republicanos), Emmanuel Macron (del movimiento social-liberal En marcha), Marine Le Pen (del Frente Nacional de extrema derecha), Benoît Hamon (socialista) y Jean-Luc Mélenchon (de la coalición de ultraizquierda Francia Insumisa). Quedaron excluidos de la confrontación otros seis candidatos que tienen menos de tres por ciento de intenciones de votos en las encuestas.

El tema de la seguridad, que abrió el programa, permitió a Macron comprometerse a aplicar el principio de “tolerancia cero” y restablecer la seguridad en ciertas “zonas peligrosas”, mientras que Fillon propuso bajar la edad penal a 16 años para luchar contra la “delincuencia adolescente”. De acuerdo en reforzar tanto a la policía como a la justicia, Melenchon reafirmó su intención de luchar contra la “delincuencia de alto vuelo”, a la que consideró responsable de una evasión fiscal que representa 85 mil millones de euros anuales. Escandalizada por la “explosión de la inseguridad en Francia”, Le Pen propuso –por su parte– aplicar sanciones a los padres de jóvenes delincuentes por “carencia de responsabilidad parental”. En aplicación de ese principio, serían privados de todo tipo de ayudas y subvenciones.

Sobre el Islam, la mayoría coincidió en combatir las prácticas extremas de la religión sin desvirtuar los principios republicanos del laicismo. La única voz disidente provino de Le Pen, que denunció un “ascenso del fundamentalismo islamista” mediante “reivindicaciones incesantes de vestimentas, alimentarias u otras”. También anticipó que hará inscribir en la Constitución: “La República no reconoce ninguna comunidad”.

Con respecto al explosivo tema de la inmigración, Le Pen prometió reforzar los controles fronterizos, cerrar las puertas “a la entrada de inmigrantes tanto legales como ilegales”, cortar todas las ayudas que entrega el Estado a los extranjeros y abolir el jussolis (derecho de suelo), que atribuye automáticamente la nacionalidad a toda persona nacida en territorio francés. Macron propuso combatir la inmigración ilegal y cooperar con los países de origen y de tránsito para evitar flujos masivos de refugiados.

Fillon anunció que, en caso de ser elegido, instaurará un sistema de cuotas, que será inscrito en la Constitución. En una clara respuesta a las iniciativas “excluyentes, poco generosas y abominables” de Le Pen, Hamon recordó que, sobre cada 100 refugiados que hay en el mundo, solo cuatro llegan a Europa. Tres de ellos van a Alemania, medio a Suecia y el otro medio se reparte entre el resto de los países europeos. (Le Pen) “explota ese tema para convertirlo en comercio electoral”, afirmó.

El debate abordó igualmente el tema de la transparencia y moralización de la vida política, tema clave en Francia debido a la cantidad de escándalos judiciales que afectan a varios candidatos. Todos anunciaron que crearán comisiones para crear reglas destinadas a asegurar la transparencia de la financiación de la vida política. Macron agregó que buscará la forma de suprimir los conflictos de intereses, Le Pen denunció que “hay candidatos que tienen vínculos con las fuerzas del dinero” y Mélenchon dijo que adoptará las 35 recomendaciones de la Comisión contra la Corrupción, organismo independiente, para “castigar tanto a los corruptos como a los corruptores”.

En la parte final, consagrada al terrorismo, Le Pen insistió en combatir el “integrismo islamista”, mientras que otros candidatos coincidieron en que nadie puede garantizar que no habrá nuevos atentados en Francia. Fillon al igual que Mélenchon, Hamon y Macron propusieron reforzar los servicios de inteligencia para combatirlo dentro del territorio francés y una mejor cooperación internacional para neutralizar las amenazas que provienen del extranjero.

El calendario prevé otros dos debates el 4 y el 20 de abril.

PARÍS, Francia (OEM-Informex).- La inmigración, el ascenso del Islam y el terrorismo dominaron anoche el primer debate por televisión entre los principales candidatos a la elección presidencial francesa del 23 de abril 7 de mayo.

Se trata del primer debate televisado de la historia política francesa que se realiza antes de la primera vuelta. Hasta ahora ese tipo de duelos se efectuaba solo entre los dos finalistas clasificados para el balotaje.

El encuentro, organizado por la cadena privada TF1 y el canal de noticias LCI, se limitó a los cinco candidatos mejor ubicados en los sondeos de opinión, duró tres horas en horario central y tuvo audiencia récord para este tipo de programas políticos, según las primeras estimaciones.

La discusión, que duró 3.30 horas, incluyó a François Fillon (del partido conservador de derecha Los Republicanos), Emmanuel Macron (del movimiento social-liberal En marcha), Marine Le Pen (del Frente Nacional de extrema derecha), Benoît Hamon (socialista) y Jean-Luc Mélenchon (de la coalición de ultraizquierda Francia Insumisa). Quedaron excluidos de la confrontación otros seis candidatos que tienen menos de tres por ciento de intenciones de votos en las encuestas.

El tema de la seguridad, que abrió el programa, permitió a Macron comprometerse a aplicar el principio de “tolerancia cero” y restablecer la seguridad en ciertas “zonas peligrosas”, mientras que Fillon propuso bajar la edad penal a 16 años para luchar contra la “delincuencia adolescente”. De acuerdo en reforzar tanto a la policía como a la justicia, Melenchon reafirmó su intención de luchar contra la “delincuencia de alto vuelo”, a la que consideró responsable de una evasión fiscal que representa 85 mil millones de euros anuales. Escandalizada por la “explosión de la inseguridad en Francia”, Le Pen propuso –por su parte– aplicar sanciones a los padres de jóvenes delincuentes por “carencia de responsabilidad parental”. En aplicación de ese principio, serían privados de todo tipo de ayudas y subvenciones.

Sobre el Islam, la mayoría coincidió en combatir las prácticas extremas de la religión sin desvirtuar los principios republicanos del laicismo. La única voz disidente provino de Le Pen, que denunció un “ascenso del fundamentalismo islamista” mediante “reivindicaciones incesantes de vestimentas, alimentarias u otras”. También anticipó que hará inscribir en la Constitución: “La República no reconoce ninguna comunidad”.

Con respecto al explosivo tema de la inmigración, Le Pen prometió reforzar los controles fronterizos, cerrar las puertas “a la entrada de inmigrantes tanto legales como ilegales”, cortar todas las ayudas que entrega el Estado a los extranjeros y abolir el jussolis (derecho de suelo), que atribuye automáticamente la nacionalidad a toda persona nacida en territorio francés. Macron propuso combatir la inmigración ilegal y cooperar con los países de origen y de tránsito para evitar flujos masivos de refugiados.

Fillon anunció que, en caso de ser elegido, instaurará un sistema de cuotas, que será inscrito en la Constitución. En una clara respuesta a las iniciativas “excluyentes, poco generosas y abominables” de Le Pen, Hamon recordó que, sobre cada 100 refugiados que hay en el mundo, solo cuatro llegan a Europa. Tres de ellos van a Alemania, medio a Suecia y el otro medio se reparte entre el resto de los países europeos. (Le Pen) “explota ese tema para convertirlo en comercio electoral”, afirmó.

El debate abordó igualmente el tema de la transparencia y moralización de la vida política, tema clave en Francia debido a la cantidad de escándalos judiciales que afectan a varios candidatos. Todos anunciaron que crearán comisiones para crear reglas destinadas a asegurar la transparencia de la financiación de la vida política. Macron agregó que buscará la forma de suprimir los conflictos de intereses, Le Pen denunció que “hay candidatos que tienen vínculos con las fuerzas del dinero” y Mélenchon dijo que adoptará las 35 recomendaciones de la Comisión contra la Corrupción, organismo independiente, para “castigar tanto a los corruptos como a los corruptores”.

En la parte final, consagrada al terrorismo, Le Pen insistió en combatir el “integrismo islamista”, mientras que otros candidatos coincidieron en que nadie puede garantizar que no habrá nuevos atentados en Francia. Fillon al igual que Mélenchon, Hamon y Macron propusieron reforzar los servicios de inteligencia para combatirlo dentro del territorio francés y una mejor cooperación internacional para neutralizar las amenazas que provienen del extranjero.

El calendario prevé otros dos debates el 4 y el 20 de abril.